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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2013

Ya nos indignamos Y ahora qu?

Marco lvarez
Libres del Sur


Lo que durante tanto tiempo esperamos, intempestivamente apareci en escena. El grito de indignacin se instal en Chile con la lucha estudiantil, ambientalista y  regionalista, entre muchas. Este nuevo ciclo poltico-social que nos arropa, nos emplaza a una nueva realidad e interrogante: la realidad es que ya estamos indignadas/dos y la pregunta que surge de nuestra actual condicin es Y ahora qu?

Desde la articulacin de las dimensiones de lo social y lo poltico, es que podemos contestar el emplazamiento anterior.

Primero (lo social), debemos seguir indignados. Nuestro grito de rabia debe seguir presente en el actual escenario. No podemos bajar la intensidad callejera de nuestra lucha, ya que sta es la nica que puede garantizar el avance de cualquier proceso futuro.

Las lecciones que nos ha dejado la lucha estudiantil son fundamentales. En este panorama, el movimiento estudiantil se ha vuelto una pieza medular del engranaje de la movilizacin social. El gran desafo para este ao de lucha en la trinchera estudiantil es recuperar algunas de las caractersticas del ao 2011. La masividad en las manifestaciones como acto permanente. La creatividad, para profundizar su legitimidad y visibilidad. Mantener su intacto apoyo transversal en la sociedad chilena. Su autonoma absoluta de los partidos polticos tradicionales.

Es necesario reclacar que el movimiento estudiantil no es el nico sector en lucha en el actual escenario poltico-social chileno. Existe una multiplicidad de nuevos movimientos sociales que hoy luchan por un Chile distinto. Son las minoras sexuales, las luchas por la descentralizacin, las demandas ecologistas, el mundo del trabajo precario, entre muchas. Lo que an falta de estos distintos sectores de la ciudadana, es que asuman una estrecha articulacin de accin.

Lo social, est representado en una variedad de movimientos reivindicativos que debe fortalecerse y multiplicarse. La calle debe gritar ms fuerte. Desde la calle deben salir los ejes programticos de la nueva alternativa poltica.

Segundo (lo poltico), debemos meternos en el rea chica de la representacin y enfrentar directamente al duopolio poltico en la cancha de lo electoral. Competir en las mismas entraas de la democracia neoliberal -con las fuerza de la indignacin- nos dar la posibilidad de recuperar la esfera de la representacin poltica a la izquierda y los movimientos sociales.

 

Debemos aprovechar la actual crisis de legitimidad del actual sistema imperante chileno, su democracia neoliberal y su representacin poltica expresada en el duopolio de la concertacin y la derecha, que es efecto en parte de la multiplicidad de indignaciones de una ciudadana que pide a gritos un cambio. Este cambio slo es posible con la aparicin de una fuerza colectiva, que represente los intereses de una nueva mayora de izquierdas y movimientos sociales.

Nos podemos seguir regalndole el campo poltico a los mismos corruptos de siempre. Aunque estn separados en dos bloques, defienden las misma obra neoliberal. Algunos la impusieron, otros la legitimaron y profundizaron.

Por eso, uno de los grandes desafos para este ao 2013 es comenzar a corregir la asimetra entre el avance de los Movimientos Sociales y los espacios de la representacin poltica. Aunque las vestimentas de la democracia neoliberal se ajustan a la perfeccin a las medidas de las fuerzas del duopolio poltico, se requiere una fuerza capaz que desarraje las injusticias del actual sistema imperante.

Si ya estamos indignados, entonces cual sera nuestro proceder: en sntesis, seguir indignados en las calles, universidades y lugares de trabajo. Pero tambin que las y los indignados en ste ao electoral, voten por las candidaturas parlamentarias representantes del descontento. Voten por el candidato presidencial de los indignados.

La indignacin es el comienzo de un largo camino hacia la transformacin radical. Algunos ya decidimos que no dejaremos de estar iracundas/dos y que no seguiremos regalando la representacin poltica a los mismos de siempre. Pero cmo nos debemos enfrentar a la nueva relacin intima de lo poltico y lo social. Ese cmo, es la unidad.

La receta histrica desde las y los oprimidos, en su constante andar hacia la emancipacin es la unidad. Esa esquiva y fundamental accin de lucha. Esa que se malgasta con la boca y se evita con la prctica. A ella tenemos que apelar, para enfrentar las diversas luchas venideras.

En tiempos de debacle capitalista mundial, la unidad taconea ms fuerte y se vuelve un imperativo. Pero esta unidad, en nuestro caso particular, se debe restringir a los movimientos sociales, las emergentes fuerzas progresistas y socialistas comprometidas con los cambios que se requieren. La unidad de todas y todos los/las  que le decimos no al neoliberalismo. En ese camino, nuestra consigna debe ser.

La unidad sin la voluntad poltica no es nada. Aunque en el sentir mayoritario de las izquierdas extraparlamentaria es avanzar en la creacin de un espacio articulador, an falta romper definitivamente con el sectarismo, las desconfianzas entre organizaciones y la carencia de vocacin de poder.

Sin duda que los puntos de encuentro son importantes para avanzar hacia la unidad. Pero es fundamental entender que esta slo ser posible con el respeto absoluto de las diferencias. Lo que en el pasado nos distanci, hoy debe ser nuestra gran arma de lucha. Esa arma que garantice un Chile, donde quepan muchos Chiles.

Las y los que nos organizamos desde el polo anticapitalista debemos aportar con nuestra visin transformadora y ser protagonista en dibujar el nuevo socialismo del siglo XXI en Chile. Debemos direccionar hacia la izquierda y ser garantes del proceso democrtico que debe vivir la tan necesaria unidad.

La estructura del edificio neoliberal, montado por la dictadura militar y administrado por el duopolio poltico nacional en los ltimos 23 aos ya se encuentra agrietada. Su reparacin temporal o fractura definitiva, depender exclusivamente del accionar mancomunado de los movimientos sociales y las emergentes fuerzas progresistas y socialistas de Chile.

Golpearlos donde ms nos cuesta y ms les duele debe ser uno de los compromisos de lucha ms importantes de ste 2013. Pero siempre unidos en lo poltico y lo social.

http://libresdelsur.cl/




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