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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2013

Islandia
El vuelco a la derecha de un icono de la izquierda espaola

El Mono Poltico


Islandia, un pas de poco ms de 300.000 habitantes, se ha convertido en los ltimos cuatro aos en una especie de icono para amplios sectores de la izquierda espaola, por haber protagonizado una sublevacin popular frente al poder financiero tras el estallido de la crisis econmica. El entonces primer ministro conservador fue procesado y condenado por negligencia (aunque esquiv la crcel), el pueblo vot en referndum contra la pretensin de que los ciudadanos asumieran la carga de la deuda con la gran banca -sobre todo britnica y holandesa-, se convoc un consejo popular seleccionado aleatoriamente entre los ciudadanos para redactar una nueva Constitucin y, en las elecciones de 2009, subi al poder una coalicin de socialdemcratas y verdesliderada por Johnna Sigurdardttir, primera jefa de Gobierno abiertamente lesbiana de Europa.

Semejante cuadro no poda ser ms estimulante para el progresismo espaol. En un artculo titulado La derrota del capital financiero por el pueblo islands, publicado el 20 de diciembre de 2011, el profesor Vicen Navarro sostena:

Este desastre financiero fue el origen de una revolucin popular que cambi el rumbo del pas, hasta entonces gobernadas por elites familiares que haban controlado el poder financiero y poltico

El 22 de marzo de 2011, Jos Antonio Prez, de ATTAC, publicaba un artculo en que denunciaba el silencio de los grandes medios espaoles sobre la revolucin islandesa:

Es la revolucin de Islandia, donde se ha producido la dimisin de todo un gobierno en bloque, nacionalizacin de la banca, referndum para que el pueblo decida sobre las decisiones econmicas trascendentales, encarcelacin de responsables de la crisis, reescritura de la constitucin por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de informacin y de expresin

Pero algo extrao acaba de suceder con esa revolucin: en las elecciones generales del sbado pasado, los islandeses devolvieron al poder, por una mayora abrumadora, a los mismos partidos conservadores causantes de la crisis, que formarn un Gobierno de coalicin: el Partido de la Independencia y el Partido Progresista. No creo que la gente sea tan estpida como para votar por esos partidos, haba dicho poco antes de las elecciones el cantante popular Hordur Toraffson, uno de los activistas populares ms famosos. La gobernante coalicin progresista sufri una debacle: Alianza Socialdemcrada cay al 12,6% de los votos, frente al 29,7% de los anteriores comicios, y el Movimiento Izquierda Verde perdi ms de 10 puntos porcentuales de apoyo hasta quedar en el 10,8% de los votos.

Qu sucedi para que la mayora de votantes (la participacin fue del 81,4%) fuera tan estpida? Los anlisis abundan y hay interpretaciones para todos los gustos. La mayora coincide en que la situacin de Islandia est mucho mejor que hace cuatro aos en lo que respecta a los grandes indicadores: el crecimiento econmico previsto para este ao es de 1,9% (frente al 0,3% de la eurozona), el paro est por debajo del 5%, un crdito de 2.100 millones de dlares del FMI ha ayudado a amortiguar la deuda, el consumo domstico se ha reactivado Entonces, por qu los islandeses han votado como lo hicieron?

El analista Steinar Macro, en un artculo publicado un par de das antes de las elecciones, ya daba las claves, que resuma en cuatro:

1. Unin Europea/Medios. La coalicin gobernante apost fiuertemente en la campaa por el ingreso en la Union Europea, sin calibrar bien la impopularidad actual de esa propuesta. Muchos islandeses -y en especial el poderoso lobby pesquero- desconfan de la UE. Uno de los empresarios pesqueros ms poderosos compr a comienzos de la crisis la mayor corporacin de medios de comunicacin del pas, que jug un influyente papel como formador de opinin en las elecciones.

2. Constitucin. El borrador de la Constitucin popular fue aprobado en referndum en octubre de 2012, con el 66% de los votos, pero con una participacion que no lleg al 50%. El Gobierno vio que no lograra aprobar la ley en el Parlamento al no contar con el apoyo de los partidos conservadores, y en vez de convocar elecciones en ese momento para salir del atolladero, aplaz el trmite parlamentario para la siguiente legislatura, lo que fue considerado una traicin por muchos electores. El nuevo Gobierno conservador confa en que, con la ayuda de su maquinaria meditica, podr desactivar al menos las partes ms incmodas de la Constitucin popular.

3. Negociacin de la deuda. Los partidos progresistas llegaron al poder con la promesa de no negociar con los bancos acreedores extranjeros la enorme deuda (pblica y privada), lo que implicaba que el pas fuera llevado a juicio. Una vez en el Gobierno, sacaron cuentas y concluyeron que, si perdan en los tribunales, las costas supondran cerca del 20% del PIB. Entonces aprobaron en el Parlamento una ley para negociar, a la que se opusieron los partidos conservadores (que, cuando estaban en el Gobierno, eran partidarios de negociar, y contaban con el rechazo de la oposicn progresista). Pero el presidente de la Repblica se neg a firmar la ley y la someti a referndum, que tumb la norma. La disputa lleg al tribunal de la EFTA (Acuerdo de Libre Comercio Europeo), que no encontr cargos contra Islandia. El pleito sigue abierto, pero la disposicin a negociar por el Gobierno progresista fue considerada una traicin por sus votantes.

4. Hipotecas. A raz del estallido de la cisis y la salida del pas de grandes capitales, la moneda nacional (corona) se devalu en un 50%. Esto ha provocado un aumento de la inflacin que ha tenido un gran impacto en las hipotecas, pues la mayora est indexada al IPC. El Gobierno ha tomado medidas para aliviar la deuda de los hogares, y prevea reforzar esas medidas en la siguiente legislatura aporovechando las perspectivas de crecimiento, pero el mensaje no cal en los votantes. Por otra parte, el Gobierno ha sometido a un fuerte control de capitales a las inversiones extranjeras, lo que le iba a dar una importante capacidad negociadora sobre la quita de la deuda. Los partidos conservadores, en su lugar, han propuesto liberar los controles y promover a cambio una reduccin concreta del 20% a las hipotecas indexadas, un mensaje que impact mejor en los electores, sobre todo en los ms ricos, que tienen casas ms caras e hipotecas ms altas.

Lo sucedido en Islandia abre muchos interrogantes. Se ha derechizado la sociedad o hay que entender el resultado ms en clave de castigo a la coalicin gobernante por haber defraudado a sus votantes? Se puede deducir que el pueblo ha perdido su rebelda o, por el contrario, la ha reforzado al margen del signo poltico del partido en el poder? Haba otra salida a la encrucijada poltica? Son preguntas que mereceran una reflexin en la izquierda espaola que ha manifestado su admiracin o inters por el fenmeno islands.

Fuente: http://www.lamarea.com/2013/04/29/islandia-el-vuelco-a-la-derecha-de-un-icono-de-la-izquierda-espanola/



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