Portada :: Amrica Latina y Caribe
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2013

Amenaza de muerte, destruccin y dominacin para Amrica Latina y el Caribe con la IV Flota imperial

CEPRID

Tribunal Dignidad, Soberana, Paz contra la Guerra - Comit Independencia y Soberana Para Amrica Latina (CISPAL)


Estados Unidos cre la IV Flota en 1943, con el objetivo de combatir a los submarinos de la Alemania nazi que merodeaban por el Atlntico y el Caribe. Terminada la guerra era lgico que fuese desactivada, lo que ocurri en 1950 cuando sus buques de guerra pasaron a formar parte de la II Flota de Estados Unidos. En la actualidad, despus de 58 aos, la IV Flota volvi a sus actividades en medio de la insurgencia de los pueblos latinoamericanos y caribeos que constatan el declive omnipotente del imperio en esta parte del mundo, cuando algunos gobiernos progresistas exigen respeto a la soberana e independencia de sus patrias. Entonces, Estados Unidos, al perder una parte significativa de su poder hegemnico, pretende recuperarlo con la amenaza de guerra, invasin armada, destruccin y muerte. El fin es la dominacin neocolonial que ser truncada por los pueblos y gobiernos hartos del dictado imperial.

La IV Flota fue reactivada en el mes de abril de 2008, cuando el Jefe de Operaciones Navales de esa poca, el almirante Gary Roughead, anunci el renacimiento de ese aparataje de guerra, para vigilar o intervenir en una zona caracterizada por la carencia de conflictos blicos. El 12 de julio de ese mismo ao se oficializ el restablecimiento de esa flota, durante una ceremonia llevada a cabo en la Estacin Naval de Mayport.

De esa reactivacin nunca se inform a los gobiernos de los pases de Sudamrica que expresaron preocupacin y sorpresa. Fueron los gobiernos de Argentina y Brasil, los que preguntaron al Departamento de Estado de Estados Unidos, cules seran las misiones de la flota relanzada. En Venezuela, el presidente Hugo Chvez con sobra de razones expresaba que la IV Flota habra sido relanzada para amedrentar y asustar a los pueblos de Amrica del Sur, al tiempo que prometa que los aviones venezolanos Sukhoi Su-30, recientemente adquiridos a Rusia podran hundir cualquier nave estadounidense que invadiese aguas venezolanas. Por su parte, el Comandante en Jefe Fidel Castro, adverta que la IV Flota podra provocar nuevos incidentes como los ocurridos entre Ecuador y Colombia, como consecuencia del bombardeo colombiano al suelo ecuatoriano de Angostura ocurrida en marzo del ao 2008.

La IV Flota de Estados Unidos comenz sus operaciones en julio de 2008 con la misin de vigilar buques, aviones y submarinos que transiten por el Caribe, Amrica Central y Amrica del Sur con el siempre recurrido pretexto de supuestamente combatir el terrorismo y actividades ilcitas como el narcotrfico. La Casa Blanca informaba que la IV Flota podr emprender acciones conjuntas con las fuerzas navales de pases amigos con los que mantiene intereses comunes: ayuda econmica, poltica y militar con fines de adoctrinamiento, cooperacin en la ejecucin de planes de contingencia, y la acostumbrada ayuda humanitaria con la que penetran las tropas yanquis en nuestras patrias, sin disparar un tiro.

Esa Flota estar encabezada por un poderoso portaaviones nuclear y sus actividades sern coordinadas con el Comando Sur de Estados Unidos en Mayport (Florida). En su primera etapa, las operaciones navales estuvieron bajo responsabilidad del contraalmirante Joseph Kernan, que fue comandante del Comando de Tcticas Especiales de Guerra Naval.

En la actualidad, el Jefe del Comando Sur norteamericano, general John Kelly, sostiene que la Flota cumplir su deber y servir para neutralizar la influencia iran en los pases de Amrica Latina antagonistas de Estados Unidos.

"La realidad sobre el terreno es que Irn se esfuerza por mantener su influencia en la regin, y sus intentos por cooperar con un pequeo grupo de pases con intereses adversos a Estados Unidos estn disminuyendo", agregaba el militar Kelly en una audiencia en el Senado estadounidense.

En los ltimos aos Irn ha incrementado sus relaciones con Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Argentina en un intento por tratar de evadir las sanciones internacionales en su contra y atizar los sentimientos antiestadounidenses, pero esta poltica no obstante ha tenido slo un xito marginal, y la regin en su conjunto no ha sido receptiva de los esfuerzos iranes". Sin embargo Kelly record que Hezbol, que cuenta con el apoyo de Tehern, se ha establecido en zonas de Amrica Latina y ha recibido en el pasado colaboracin de autoridades venezolanas.

En ese sentido, y ante los recortes presupuestarios que enfrenta el Pentgono, Kelly advirti que "limitar la capacidad de inteligencia del Comando Sur podra evitar que se tenga un conocimiento integral de las actividades iranes y de Hezbol en la regin". Claramente el Jefe del Comando Sur expresa que continuar la injerencia en los pases de Amrica del Sur y el Caribe, y para ello servir la IV Flota que ejecuta maniobras estratgicas en la subregin. Las operaciones navales abarcan los 30 pases del subcontinente, cubriendo 15.6 millones de millas cuadradas en las aguas contiguas a Centro, Suramrica y el Mar Caribe.

En el siglo XXI, por su sobre su capacidad guerrerista y belicosidad despiadada e inhumana, el imperialismo norteamericano ha perdido terreno en todo el mundo y, en especial, en Amrica Latina y el Caribe que han creado nuevas formas de integracin y unidad como el ALBA, Unasur y Celac. Estados Unidos ha perdido en algunos pases su influencia que era determinante y definitiva debido a su prepotencia imperial contrarrestada por el surgimiento de nuevos lderes gubernamentales y por la conciencia social, nacionalista y soberana de movimientos sociales y polticos cansados de la obediencia al dictado imperial. Ese despertar conciencial se debe al rechazo de los pueblos al consenso de Washington y la consiguiente imposicin de polticas neoliberales. Existe ahora, un desarrollo de la conciencia antiimperialista de los pueblos de Latinoamrica porque los trabajadores y la juventud comprenden que los causantes de sus males, de su situacin de atraso y dependencia son responsables los monopolios implantados por las transnacionales y el gobierno norteamericano.

Los Estados Unidos van a utilizar todo lo que est a su disposicin para remachar las cadenas de dominacin en Latinoamrica, para aquello han levantado el concepto de la guerra preventiva, segn la cual debe combatirse al terrorismo donde quiera que se encuentre, debe eliminarse a los terroristas a como de lugar, debe interrumpirse o cortar las posibilidades del desarrollo de la guerra revolucionaria, debe incluirse -imponerse si fuera necesario- la incorporacin de otros Estados o Gobiernos, debe eliminarse oportunamente las clulas terroristas, el eje del mal, deben derrocarse los gobiernos que no son incondicionales a la poltica del imperialismo segn se advierte en libro de Pablo Miranda, La guerra preventiva en Amrica Latina, Revista Poltica N 24, Ediciones de la Revolucin Ecuatoriana, abril 2008, pg. 75.)

Es as que la IV Flota Estadounidense se convierte en una herramienta de terror y muerte, es parte de la poltica guerrerista de los EEU, al mismo tiempo se convertir en un mecanismo de presin y arma fundamental en una presunta intervencin a los pases donde la correlacin de fuerzas ha cambiado.

Jules Dufour, en su artculo El regreso de la Cuarta Flota y el futuro de Amrica Latina publicado en Global Research, en agosto del 2008, sostena: Las tuercas se aprietan contra Amrica Latina. La cuarta flota estadounidense ha entrado oficialmente en servicio el primero de julio. Este nuevo anuncio del 23 de abril pasado no sorprende cuando uno sabe que Washington se ha mostrado en los ltimos aos, muy preocupado por los movimientos de emancipacin econmica, social y poltica que hacen varios pases de Amrica del Sur con los avances extraordinarios de la revolucin bolivariana y sobre todo, desde que se ha formado la alianza bolivariana de las Amricas (Alba) y que se han creado varias instituciones concebidas para asegurar una mayor autonoma de los pases de la regin.

El autor aade: Recuperar el terreno perdido parece ser el desafo hecho en la poltica estadounidense de intervencin en Amrica del Sur. Retomar el control en todos los planes y, sobre todo, sobre el plan militar. La cuarta flota es un elemento de la estrategia global aplicada en este contexto. As, la presencia de esta flota en las aguas que rodean Suramrica y el mar Caribe se ejercer una presin que ser una amenaza constante sobre los regmenes polticos que ya no se conforman mas con las reglas del partenariat impuestas por Washington o sobre los que osaran ponerlas en tela de juicio, es decir sobre los que han hecho progresar la democracia participativa, ciudadana y solidaria como sucede en Venezuela, en Bolivia y en Ecuador. Esta presin se agrega al proceso de desestabilizacin de gobiernos de estos Estados y de consolidacin de armadas nacionales de pases que continan siendo fieles y que se han comprometido a colaborar.

Segn el comunicado de prensa emitido el 23 de abril de 2008, esta flota tendr por misin patrullar en las aguas latinoamericanas y caribeas. Volviendo a poner en servicio la IV flota, nosotros reconocemos la inmensa importancia de la seguridad martima en esta regin declaraba el almirante Cary Roughead, en su condicin de jefe de operaciones navales del Pentgono. La IV flota tiene su base en Mayport, en el Estado de la Florida y acta bajo la doble jefatura de la marina americana y de las fuerzas militares del comando sur, es decir que est ubicada bajo la jefatura del Southern Command (SC). Este comando o el comando Sur (US SOUTHCOM) que posee sus cuarteles generales en Miami, en Florida, es uno de los nueve comandos de combate unificados del Departamento de Defensa de los Estados Unidos. Su territorio de intervencin cubre la superficie de Amrica del Sur, de Amrica Central y del Caribe. De hecho le corresponde una superficie total de 40,4 millones de kilmetros cuadrados, es decir la de los 30 pases que componen el subcontinente y de un punto de vista global intervienen sobre un espacio correspondiente acerca del 20% de la superficie total de los continentes.

Este comando est dotado de un doble mandato, a la vez militar y civil. Su personal proviene de la armada, de la fuerza naval, de la fuerza area, de la infantera de marina, del servicio de guardacostas y de otras agencias federales. Sus diversas misiones y actividades de cooperacin en el dominio de la seguridad se efectan sobre el comando conjunto de la armada del Sur, del comando de la fuerzas navales del sur, de las fuerzas de infantera, de la marina del Sur, del comando de operaciones especiales del sur, de la fuerza de la misin conjunta interinstitucional del sur, del comando de la misin conjunta Bravo, del comando de la fuerza de misin conjunta Guantnamo y de las Oficinas de asistencia a la seguridad (southcom.mil ). La misin del SC es de efectuar operaciones militares y de promover la cooperacin en el dominio de la seguridad con el fin de obtener los objetivos estratgicos de los Estados Unidos; para hacer esto, el SC dispone de una serie de recursos para combatir el narcoterrorismo, para prestar ayuda humanitaria en reaccin a los desastres, para hacer operaciones que necesitan la participacin de la armada y para intervenir en el teatro de operaciones llevadas para garantizar la seguridad. El SC tiene como objetivos principales el de asegurar la defensa de los Estados Unidos como el de promover las alianzas regionales y la estabilidad hemisfrica de esta misin. Esta misin y estos objetivos se enmarcan al interior de una estrategia global que consiste en formar alianzas colectivas para garantizar la seguridad, para promover la estabilidad y favorecer la prosperidad en todo este espacio operacional tomando como recursos todas las fuentes de las que disponen los Estados nacionales de las Amricas (southcom.mil/).

Patio trasero y lago particular

El discurso colonizador no puede ser ms claro, pues para ese tipo de pensamiento, nuestros pases siguen siendo el patio trasero del imperio y el Caribe su lago particular. Por eso, el comando del SC se ejerce sobre la masa terrestre de Amrica Latina situada al sur de Mxico, las aguas que rodean Amrica central y Amrica del Sur, las del mar Caribe con sus doce pases insulares y territorios sobre la jurisdiccin de pases europeos, el golfo de Mxico y una porcin del Ocano Atlntico. Los pases ubicados sobre la vigilancia de este comando son: Antigua y Barbuda, Argentina, Las Bahamas, Barbados, Belice, Bolivia, Brasil, Islas Caimanes, Chile, Colombia, Costa Rica, Dominica, La Repblica Dominicana, Ecuador, El Salvador, Granada, Guatemala, Guyana, Repblica de Hait, Honduras, Jamaica, Nicaragua, Panam, Paraguay, Per, San Cristbal y Nieves, Santa Lucia, San Vicente y las Granadinas, Surinam, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela, (southcom.mil).

La poltica imperial que se aplica hoy en da con los dispositivos de vigilancia y de intervencin que no exigen necesariamente una invasin terrestre para asegurar el control de un territorio. Es de esta forma que el Southern, no ha estado presente totalmente sobre el terreno; para l, solo le basta con disponer de las informaciones necesarias y el puede golpear ah donde es necesario de hacer a partir de instalaciones militares que pueden situarse a miles de kilmetros de blancos u objetivos. El golpe perpetrado en suelo ecuatoriano contra las FARC el primero de marzo de 2008, es la prueba de esta situacin. Este comando se muestra indispensable para asegurar la seguridad de los intereses americanos en la regin y para controlar el acceso a los recursos estratgicos tales como los recursos energticos fsiles y las reservas de aguas de la Amazonia.

Los estadounidenses disponen, al igual que con el cierre de sus instalaciones en Panam, de un imponente arsenal de combate disponible para defender los intereses americanos en Amrica del Sur o para defender la Amrica como ellos lo dicen en sus reportes. Ellos pueden contar con las fuerzas acantonadas en los mismos Estados Unidos y eventualmente sobre aquellas de las armadas nacionales de muchos pases tales como el Per, Guatemala, Repblica Dominicana, El Salvador, Honduras, Paraguay, Chile y Colombia. Es en este ltimo pas y en Honduras, los contingentes de soldados americanos son los ms numerosos e importantes. En Colombia, se nota la presencia de 800 militares americanos y de 600 consejeros ubicados bajo contrato. Estos efectivos apoyan desde Bogot las operaciones contra las FARC y sobre todo contribuyen a la formacin y al entrenamiento de las fuerzas militares de Colombia, todo bajo el financiamiento que desde hace 14 aos se realiza en el marco del llamado Plan Colombia.

Este plan, que al inicio fue concebido esencialmente para permitir la erradicacin de la coca y luego reemplazarla por otros cultivos, fue transformado desde su puesta en marcha en 1999, por un programa de financiamiento de operaciones militares ejecutadas por el ejrcito colombiano o por diversas fuerzas paramilitares de este pas. A partir del 2001, el financiamiento dado por la administracin Bush, ha ido incrementndose de manera significativa pasando del orden de un poco mas de 100 a 380 millones de dlares, correspondientes a una parte importante de los 676 millones de dlares acordados en el marco de la iniciativa andina de guerra contra las drogas. En 2004, este financiamiento alcanzo la suma de $ 463 millones de dlares.

Segn Piedad Crdoba Ruiz, ex senadora colombiana, el 48.5% de las fuentes de financiamiento del Plan Colombia provienen del Estado colombiano. La ayuda militar de Estados Unidos super ya los siete mil millones de dlares que se han gastado en los batallones antinarcticos y para la compra de helicpteros Black Hawk y para perseguir, juzgar y condenar los narcotraficantes y otros delincuentes, es decir a los terroristas de las FARC-EP y ELN. A ms de la IV Flota, el Southern Command posee poderosas bases militares en Amrica Latina. El SC puede operar a partir de sitios localizados en Fort Buchanan, en San Juan (Puerto Rico), y en Fort Bravo en Soto Cano en Honduras. Adems, posee otros sitios avanzados en Comalapa en El Salvador, y sobre las islas de Aruba y de Curazao. El comando trabaja de manera cooperativa con las fuerzas militares del Per, del Salvador, del Brasil, de Honduras, del Paraguay, de Guatemala y de Chile. En Colombia a pesar de que la Corte Constitucional negara la entrega de siete bases militares, Estados Unidos utiliza todas las bases que quiera, segn sean sus necesidades o sus objetivos geoestratgicos permanentes u ocasionales. La IV Flota, segn N. Kozloff, est conformada por 11 navos que estn actualmente ubicados sobre el Southern Command, una cifra que podra aumentar en el futuro. La flota tiene previsto asignar un porta aviones de propulsin nuclear, en ese sentido el USS George Washington tiene esa fuerza. Segn otras informaciones los Estados Unidos tendran para este objetivo 10 porta-aviones Nimitz que poseen una potencia de desplazamiento de 101,000 a 104,000 toneladas y un largor de 333 metros; estos aparatos estn dotados de dos reactores nucleares, pueden desplazarse a una velocidad de 56 Km por/hora y tienen la capacidad de albergar 80 aviones bombarderos. Vale la pena tener en cuenta otros dos navos que haran parte de la flota, el USS Kearsarge LHD-3 y el USS Boxer (LHD-4).

Durante el siglo XX y hasta la fecha, las fuerzas navales estadounidenses han estado omnipresentes en los ocanos del hemisferio sur de la misma manera que lo han sido en todos los espacios ocenicos del planeta. La presencia y las operaciones navales conducidas por la marina yanqui, puesta bajo el mando del Southern Command son una realidad que afecta Amrica Latina en conjunto desde 1960. Pues en efecto, cada ao las fuerzas navales del Southern Command realizan maniobras militares y especialmente las operaciones UNITAS. Estos ejercicios se realizan con la participacin de algunos pases suramericanos y otros pases invitados. Generalmente renen personal de las fuerzas navales del Southern Command, de los destructores Squadron Four Zero, USS Forrest Sherman (DDG98), USS Farragut (DDG 99) USS Kauffman (FFG 59) as como personal de la divisin internacional de entrenamiento de la guardia costera de los Estados Unidos y el personal de la marina.

Lejeune Mirhan, en un anlisis publicado en www.vermelho.org, traducido para Cubadebate, Rebelin y Tlaxcala por lex Tarradellas sostiene:

Los Estados Unidos poseen el mayor y ms poderoso ejrcito de tierra. Sus fuerzas armadas combinadas, que superan los dos millones de soldados, esparcidos en todos los continentes, son las que poseen los mejores y ms sofisticados equipamientos, la mejor tecnologa, el mejor entrenamiento y sus soldados todos profesionales son los mejor remunerados del planeta.

En el caso de sus flotas navales, stas siempre han sido siete en total. La Primera Flota es la ms antigua, la histrica, y est prcticamente desactivada. La polmica Cuarta Flota funcion entre 1943 y 1950, pero acab siendo desactivada. Las otras actualmente se encuentran en las siguientes zonas: la Tercera en el norte y este del Pacfico; la Segunda en el resto del Atlntico Norte, la costa este de los Estados Unidos y el oeste de frica; la Quinta permanece constantemente en el Golfo Prsico vigilando el estrecho de Ormuz; la Sexta en el mar Mediterrneo; y la Sptima en el oeste del Pacfico y todo el ocano ndico. Esa es la distribucin de las flotas navales estadounidenses.

Ya se ha hablado del potencial que esas flotas navales poseen. No slo en trminos de armamentos nucleares y tecnologa, sino en todo el dispositivo que sta desplaza al mar. Como media, cada flota naval contiene hasta 120 aviones, 60 tanques, tres submarinos nucleares y 12 navos de escolta (cruceros o cazatorpederos). Lo ms sorprendente es su capacidad de bombardeo. Se sabe que cualquier punto en la tierra, en nuestro planeta, puede ser atacado por un avin estadounidense en menos de 90 minutos, saliendo ste de un portaviones, que son los buques insignia de las flotas navales. Un ataque de esa naturaleza, ordenado por el presidente de los Estados Unidos, podra ocurrir sin que una aeronave supersnica estadounidense necesitara aterrizar en tierra o reabastecerse. Se levanta el vuelo, se ataca y se regresa a la base, en el portaviones nuclear!

Para qu la IV Flota si no es para amenazar a nuestras patrias, muchas de las cuales viven gobiernos progresistas y democrticos? Estados Unidos debera comprender que el Consenso de Washington que origin el neoliberalismo fue un fracaso condenado por latinoamericanos y caribeos y debe entender que estos ya no son tiempos de la poltica de la zanahoria y el gran garrote y mucho menos de la doctrina Monroe, porque Amrica no es para los estadounidenses solamente, es para latinos y caribeos. Por tanto, todo el poder blico imperial, incluida la IV Flota son intiles.

El autor brasilero Lejeune Mirhan, afirmaba: tenemos las recientes descubiertos megacampos petrolferos en la costa brasilea, hay ms de 300 kilmetros mar adentro y debajo de la plataforma continental, en reas que hace algn tiempo que los tcnicos llaman pr-sal. Las reservas estimadas y deducidas de la cuenca de Santos, Campos y algunas otras zonas del noreste pueden colocar a Brasil en el mismo nivel que el de las llamadas Siete Hermanas de la industria del petrleo, pudindose situar entre las tres mayores del planeta. Algunos tcnicos y especialistas afirman que podemos haber aumentado nuestras reservas en hasta 50.000 millones de barriles de petrleo, casi cinco veces ms que el total de hoy en da.

Brasil, Irn, China

Con el proceso de reactivacin, el gritero fue general. El presidente Lula en su poca cuestion la necesidad de la reactivacin de la Cuarta Flota. Para qu, se pregunt Lula. El presidente se extra de esa necesidad y lo relacion inmediatamente con las descubiertas de petrleo en Brasil.

Algunos especialistas llegan a afirmar que esa Cuarta Flota sera para dar apoyo a algn ataque a Irn que sera a partir de la Quinta Flota del Golfo Prsico. En un mximo de 16 horas, las embarcaciones seran desplazadas desde Amrica Latina y el Caribe hasta el Golfo.

Guillermo Burneo Seminario, en Alainet, deca: Desintegrada la URSS a inicios de la dcada del 90 del siglo XX y, ya como potencia hegemnica unipolar, Estados Unidos emprende la guerra contra el terrorismo invadiendo a Irak y Afganistn en el Medio Oriente, y en Amrica Latina desplazando y posicionando contingentes armados en bases militares bajo el pretexto de la guerra contra las drogas.

En la actualidad, en una coyuntura internacional en donde la hegemona de los Estados Unidos es cuestionada y disputada por la emergencia de China como nueva potencia, la IV Flota es reactivada para articular el dispositivo militar estadounidense desplegado en Amrica Latina, como parte de una estrategia blica de magnitud global en el siglo XXI.

Hay pases en desarrollo aplicando polticas anti cclicas, sostena. China est promocionando el mercado interno, la industria y la agricultura, la infraestructura, la tecnologa, la ciencia y la educacin mediante un programa econmico anti crisis de 586 mil millones de dlares y haciendo de la crisis la oportunidad para sentar la base de un nuevo crecimiento.

La demanda de materias primas por parte de China y otras economas en desarrollo, est permitiendo tambin a los pases ricos en minerales e hidrocarburos sortear la crisis econmica. El Financial Times inform que China prest 110.000 millones de dlares en el 2009 y el 2010 a las naciones en desarrollo, superando al Banco Mundial en el mismo periodo. Tambin China es el primer acreedor de los Estados Unidos mediante la compra de bonos del tesoro pblico.

Mantener el rol hegemnico del dlar en el comercio y las finanzas internacionales es vital para la poltica y estrategia imperial de los Estados Unidos. El dlar es la mdula del sistema financiero internacional, lo que le da una gran ventaja. Es por eso que como respuesta a la crisis est inundando de dlares el mundo que, como el dinero falso, carece totalmente de respaldo. Pas que se atreva a optar por otra moneda est sujeto a una gran presin y en algunos casos bajo devastadores ataques. Saddam Hussein, que prohibi la circulacin del dlar en todas las esferas econmicas de Irak, incluido el comercio del petrleo fue derrocado y ahorcado y su pas qued en ruinas. Muammar Gadafi inici el cambio en las transacciones de petrleo y gas libio a divisas rabes con respaldo en oro y los ataques areos se iniciaron casi de inmediatoTehern tuvo que suspender su plan de eliminar el dlar para evitar ser vctima de una agresin. Esto no amilan al presidente chino Hu Jintao quien manifest que la preeminencia del dlar es cosa del pasado.

Estados Unidos tiene claro que su alianza con Europa es una garanta fundamental para su hegemona. Es sobre esta alianza que erige y expande la OTAN como el gendarme global bajo su frula. Pero es en poca de crisis cuando las tensiones entre aliados se agudizan. Con el euro debilitado y zarandeado, con el precio del petrleo en alza y el descontento social creciendo, Europa se asocia con Rusia en la construccin de ductos necesarios y vitales para el abastecimiento de gas.

Rusia, renaciendo desde sus cenizas y con la garanta de su poder atmico, demanda y clama ser considerada como protagonista decisiva en los asuntos globales, fundamentalmente en Europa, Medio Oriente y Asia. Necesita de sus vecinos europeos para garantizar que la paz perdure en el continente, as como, para lograr el propsito de modernizar su industria que la convierta en una de las cinco economas del mundo para el 2020.

La OTAN invita a Rusia a integrase a su sistema militar, pero Estados Unidos persiste en instalar el escudo antimisiles en Polonia, lo que es inaceptable para Rusia. Por otro lado, Rusia no descuida su relacin con pases que integraron la URSS y busca darle nuevo dinamismo a la Comunidad de Estados Independientes (CEI) y a la Organizacin del Tratado de Seguridad Colectiva (OTSC). Ya en el 2000 foment la Comunidad Econmica Euroasitica (CEEA) y en el 2001 constituy la Organizacin de Cooperacin de Shanghai (OCS) con Kazajistn, Kirguistn, Uzbekistn y China y como observadores, a India, Irn Pakistn, Mongolia, Bielorrusia y Sri Lanka.

Es sobre esta ltima organizacin en donde Rusia y China apuestan su alianza estratgica mediante la red de oleoductos y gaseoductos ya construidos, como por construirse en Asia Central. El impacto geopoltico de esta organizacin no slo llega a la regin con la mayor reserva de hidrocarburos, sino tambin a Europa y los Estados Unidos.

Rusia y China necesitan contener la penetracin y presencia de los Estados Unidos y la OTAN en Medio Oriente. La inestabilidad de esta regin pone en jaque las expectativas de crecimiento de ambos pases. A China por ser su fuente principal de hidrocarburos, a Rusia porque la obliga a destinar gasto militar, y a ambos porque les limita las posibilidades de millonarios negocios en la regin.

China est aplicando la estrategia del beneficio mutuo con Japn, con los Tigres del Asia, con la India y con Australia, proyectando hacer de Asia el centro industrial, financiero y comercial del siglo XXI. Y como era de esperarse, Rusia no quiera estar ajena a este acontecimiento.

Pero es frica en donde se transluce en forma difana, la pugna y lucha entre la potencia en declive y la emergente, los Estados Unidos y China. Se proyecta que para el 2020 China adelantara a EEUU como potencia econmica y lo mejor que puede hacerse es ralentizar su crecimiento econmico, privarla de los minerales, dado que quien controle los minerales controla la economa mundial. La causa de este desafo es la creciente demanda global y () la conducta agresiva y a veces monopolista de China en pos de los minerales,El Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., el Departamento de Defensa (DOD) y el AFRICOM podran desarrollar contingencias para enfrentar la eventual perspectiva de cortes de recursos y la posibilidad de conflicto por minerales estratgicos.

Si nos miramos en el espejo de frica, no es difcil deducir que los Estados Unidos y Europa no le harn fcil el avance a China en nuestra regin. Y es aqu en donde Brasil entra a jugar su rol como integrante del BRICS, foro que rene a las principales economas emergentes como Rusia, Brasil, India, China y Sudfrica.

Brasil siempre ha sido el interlocutor principal con los Estados Unidos en los asuntos de Amrica del Sur. Pero en la medida que sin sometimiento y con polticas independientes asume protagonismo en asuntos globales, Estados Unidos estar presto a impedirle el paso. Y no hay que soslayar que Brasil es el principal socio comercial de China en Amrica del Sur. En el 2009 el Banco de Desarrollo de China concedi un prstamo a la empresa brasilea Petrobras por 10.000 millones de dlares, que avala con el suministro de 200,000 barriles diarios.

Es en Venezuela donde China evidencia su necesidad estratgica por petrleo. Le ha proporcionado un crdito de 20,000 millones de dlares que Venezuela cancela con petrleo para el 2010, 200 mil barriles diarios; para 2011, 250 barriles diarios y para 2012, no menos de 300 mil barriles diarios. Si a esto se agrega los 500 mil barriles diarios que Venezuela ya enva diariamente a China y 400 mil barriles diarios que producir una empresa mixta bi-nacional en la faja petrolera del Orinoco, en 2012 Venezuela estar enviando a China ms de 1 milln de barriles diarios, la misma cantidad que exporta a Estados Unidos.

Es en este contexto que la IV Flota de los Estados Unidos tiene sentido. Para el Comando Sur, esta flota es el articulador del dispositivo militar que involucra ejercicios militares, operaciones conjuntas, bases militares, Plan Colombia y venta de armamento para abordar amenazas domsticas y trasnacionales como organizaciones narcoterroristas, trfico ilcito y disturbio social. Entonces, no estamos ajenos tambin a que se invoque al Consejo Nacional de Seguridad de EE.UU., al Departamento de Defensa (DOD) y al Comando Sur para desarrollar contingencias para enfrentar la eventual perspectiva de cortes de recursos y la posibilidad de conflicto por minerales y porque no, a la Fuerza de Respuesta de la OTAN, a semejanza de frica.

Mauricio Becerra, en un anlisis difundido por El Ciudadano, afirmaba: Desde el 2008 que por las aguas de Latinoamrica y el Caribe navegan los barcos de la IV Flota de la Marina de Estados Unidos. Adems de la influencia que ejercen en los cuerpos armados de la regin a travs de ejercicios conjuntos, la apuesta es vigilar el crecimiento de Brasil y la alianza de gobiernos progresistas de la regin. La experiencia tras el terremoto de Hait da algunas pistas sobre sus prioridades.

La reactivacin en julio del 2008 de la IV Flota de la marina de EEUU da cuenta de la prioridad en las relaciones entre Estados Unidos y Latinoamrica. El objetivo de Estados Unidos es contrapesar a los gobiernos progresistas que han tomado control de sus recursos naturales, como Venezuela, Argentina, Bolivia o Ecuador.

Pero un motivo mayor es intentar frenar el crecimiento de Brasil como potencia en el continente, pas rico en recursos naturales en su territorio y en su espacio martimo, sea el Amazonas o sus costas.

Adems EEUU instal 5 bases areas y 2 navales en Colombia, hecho revertido por un edicto de los tribunales de dicho pas. Pese a ello, recientemente el general Dumpsey visit la base militar colombiana de Tib y dijo que para la lucha contra el narcotrfico y la insurgencia se envi a comandantes de brigada con experiencia prctica en Afganistn e Irak para que entrenen a militares y policas colombianos.

Wall Street Journal inform que Colombia ya constituy sus propios Comandos Conjuntos de Operaciones Especiales que imitan a los estadounidenses para llevar a cabo misiones de cazar-matar a militantes de las guerrillas FARC y ELN.

La ayuda humanitaria

El Comando del Sur tambin financi la edificacin de un Centro de emergencias y ayuda humanitaria instalado en el Aeropuerto de Resistencia, en la nortea provincia del Chaco de Argentina a fines de marzo, para lo que se puso con 3 millones de dlares; y la construccin de una base naval en la isla Saona en Repblica Dominicana, cuyo costo es de 1,5 millones de dlares. Si en la base en territorio argentino la excusa es apoyar en emergencias, en la isla caribea es el control al trfico de drogas y la inmigracin ilegal.

Algunas de las 1000 bases militares de EEUU alrededor del mundo estn en Belice, Nicaragua, Panam, Guatemala, Costa Rica y Honduras, pas en el que EEUU tuvo activa participacin en el golpe de Estado que el 2009 termin con el gobierno de Manuel Zelaya.

SOA Watch acusa que la expansin de la presencia militar de EEUU en la regin busca, adems de intimidar los procesos polticos de transformacin en la regin, posicionar su fuerza militar en reas estratgicas de gran riqueza natural. Apenas una semana despus del terremoto en Hait el Pentgono envi un portaaviones, 33 aviones y varias naves de guerra; tom el control del aeropuerto de Puerto Prncipe; y dobl con 16 mil soldados a los 7 mil de las fuerzas de la Minustah (la Misin de Naciones Unidas para la Estabilizacin de Hait). Se trataba de una misin de carcter humanitario.

Con el mismo argumento, Chile ha participado de la Minustah en conjunto con otros pases latinoamericanos. El director del Centro Conjunto para Operaciones de Paz de Chile (Cecopac), capitn de navo Claudio Zanetti, detalla que ya se han hecho 17 relevos a Hait, cada uno compuesto por poco ms de 300 hombres. Adems Chile tiene soldados con el casco de Naciones unidas en Chipre y Bosnia; adems de observadores en Lbano, India Pakistn, Siria y Palestina.

El beneficio para nosotros como FFAA es la experiencia que se tiene al estar operando 24 horas al da por 7 das a la semana- recalca Zanetti.

Dicha experiencia fue requerida los das posteriores al 27F. Vimos los beneficios con el terremoto. Mucha gente que particip en la mantencin de la paz y el orden en las regiones afectadas por el terremoto fue gente que ya tena experiencia en Hait- cuenta Zanetti.

La misma experiencia fue la usada por los paracaidistas brasileos que en diciembre del 2010 comenzaron a invadir las favelas de Ro de Janeiro. El comandante a cargo de la operacin, el general Fernando Sardenberg, se desempe el 2004 como comandante de la Minustah y la prctica ganada por sus tropas frente a la poblacin civil de Cit Soleil y Belait la aplicaron para controlas las poblaciones de las favelas del Complexo do Alemo y Vilha Cruzeiro. El objetivo de la llamada pacificacin es la restructuracin urbana de la ciudad con miras a las futuras Olimpiadas y el Mundial de Ftbol.

Zanetti defiende esta nueva capacidad militar diciendo que en las misiones de paz el uso del arma es el ltimo recurso. Entras por presencia y el trato con el civil es el factor primordial a desarrollar. Lamentablemente esto se aplica en nuestro entrenamiento militar hace slo unos 5 aos. T ya no ves un enemigo, ves a una persona que tiene un problema.

En ltima instancia, Estados Unidos con todo su podero blico y su IV Flota recorriendo los mares adyacentes a Amrica Latina y el Caribe, no podr detener la oleada popular que ha decidido acabar con el neoliberalismo, el imperialismo y sus ansias de dominacin neocolonial. Otros tiempos viven nuestras patrias y son tiempos de recuperacin plena de la independencia y soberana.

Fuente: http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php/IMG/jpg/spip.php?article1674



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