Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2013

Cmo convirti EE.UU. a tres pacifistas en violentos terroristas

Fran Quigley
Common Dreams

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


En solo diez meses, EE.UU. logr transformar a una monja catlica de 82 aos y a dos pacifistas de no violentos manifestantes antinucleares por la paz acusados de delito de entrada ilegal, en criminales federales culpados de violentos crmenes de terrorismo. En la crcel, esperando sus sentencias por sus actos en una instalacin de produccin de armas nucleares en Oak Ridge, Tennessee, su historia debera dejar helada a toda persona preocupada por el disenso en EE.UU.

As sucedi: Temprano por la maana del sbado 28 de junio de 2012, los pacifistas de toda la vida, la hermana Megan Rice, de 82 aos, Greg Boertje-Obed, de 57, y Michael Walli, de 63, cortaron la valla de tela metlica que rodea la instalacin de produccin de armas Oak Ridge Y-12 y entraron ilegalmente en la propiedad. Y-12, llamada el Fuerte Knox de la industria de armas nucleares, almacena cientos de toneladas de uranio altamente enriquecido y trabaja con cada una de las miles de armas nucleares mantenidas por EE.UU.

Los tres se describen como los Transform Now Plowshares [Transformad ahora arados]. Llegaron como manifestantes no violentos para desarmar simblicamente las armas. Llevaban biblias, declaraciones escritas, pancartas por la paz, pintura espray, flores, velas, pequeas botellas de sangre, pan, martillos con versos bblicos y alicates para cortar. Su intencin era seguir las palabras de Isaas 2:4: Forjarn sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en podaderas. No alzar espada nacin contra nacin, ni se adiestrarn ms para la guerra.

La hermana Megan Rice es una monja catlica de la Sociedad del Santo Nio Jess desde hace ms de sesenta aos. Greg Boertje-Obed, carpintero, casado, con una hija en edad universitaria, es veterano del ejrcito y vive en una casa para trabajadores catlicos en Duluth Minnesota. Michael Walli, veterano de dos perodos en Vietnam convertido en pacifista, vive en la Casa Dorothy Day para Trabajadores Catlicos en Washington DC.

De izquierda a derecha Michael Walli, Megan Rice y Greg Boertje-Obed

En la oscuridad, los tres activistas cortaron a travs de una valla con letreros que decan: Ninguna entrada ilegal. Los letreros indican que el ingreso no autorizado, un delito, es castigable hasta con un ao de prisin y una multa de 100.000 dlares.

Ningn personal de seguridad lleg a enfrentarlos.

Por lo tanto los tres subieron un cerro a travs de espesos arbustos, cruzaron una calle y continuaron hasta que vieron la Instalacin de Materiales de Uranio Altamente Enriquecido (HEUMF) rodeada por tres vallas, iluminadas por luces resplandecientes.

Y todava no apareca ningn personal de seguridad.

Por lo tanto cortaron las tres vallas, colgaron sus letreros por la paz, y pintaron con espray consignas por la paz en el HEUMF. Todava no llegaba personal de seguridad. Comenzaron a orar y cantaron canciones como Down by the Riverside y Peace is Flowing Like a River.

Cuando finalmente lleg el personal de seguridadcasi a las 4:30 de la maana, los tres se entregaron pacficamente, fueron arrestados y encarcelados.

El lunes siguiente, 30 de julio, Rice, Boertje-Obed, y Walli fueron inculpados y acusados de entrada ilegal federal, un delito que conlleva una pena de hasta un ao de crcel. Frank Munger, un periodista galardonado del Knoxville News Sentinel, fue el primero en preguntarse en pblico: Si unos manifestantes desarmados vestidos con ropa oscura pueden llegar al centro de la planta aprovechando la oscuridad, se provocan preguntas sobre la seguridad de la planta contra intrusos ms amenazantes.

El mircoles 1 de agosto, se orden que todas las operaciones nucleares en Y-12 fueran suspendidas a fin de que la planta se concentrara en la seguridad. La detencin por seguridad fue ordenada por el contratista de seguridad a cargo de Y-12, B&W Y-12 (una sociedad conjunta de Babcock and Wilcox Company y Bechtel National Inc.) y apoyada por la Administracin Nacional de Seguridad Nuclear.

El jueves 2 de agosto, Rice, Boertje-Obed y Walli aparecieron ante el tribunal para una audiencia previa al juicio para fijar la fianza. El gobierno solicit que los tres fueran detenidos. Un fiscal los calific de peligro potencial para la comunidad y pidi que los tres fueran mantenidos en prisin preventiva hasta su proceso. El Magistrado de EE.UU. permiti que fueran liberados.

La hermana Megan Rice sali de la crcel y admiti rpidamente ante los medios reunidos que efectivamente los tres haban ingresado a la propiedad y actuado en protesta contra las armas nucleares. Pero tenamos que hacerlo, lo hicimos porque tenamos que revelar la verdad sobre la criminalidad que existe all, es nuestra obligacin, dijo Rice. Tambin cuestion toda la industria del armamento nuclear: Tenemos el poder, el amor, la fuerza y el coraje para terminar con ella y transformar todo el proyecto, en el que se han gastado ms de 7,2 billones [millones de millones] de dlares, dijo. La verdad nos curar y curar nuestro planeta, curar nuestras enfermedades, que resultan de la desarmona de nuestro planeta causada por las peores armas de la historia de la humanidad, que no deberan existir. Por ello ofrendamos nuestras vidas, por la verdad sobre la terrible existencia de esas armas.

Entonces el gobierno comenz a aumentar las acusaciones contra los manifestantes antinucleares por la paz.

Al da siguiente de que el Magistrado ordenara la liberacin de Rice, Boertje-Obed y Walli, un agente del Departamento de Energa (DOE) hizo una declaracin jurada de una acusacin criminal federal contra los tres por daos a la propiedad federal, un delito castigable con hasta con cinco aos de prisin, segn la Seccin 18 del Cdigo 1363 de EE.UU.

El agente del DOE admiti que los tres llevaban una carta que declaraba: Fuimos a la instalacin Y-12 porque nuestra propia humanidad rechaza los designios del nuclearismo, el imperio y la guerra. Nuestra fe en el amor y la no violencia nos alienta a creer que nuestra actividad aqu es necesaria; que llegamos a invitar la transformacin, a deshacer el trabajo pasado y presente de Y-12; a desarmar y terminar cualquier esfuerzo ulterior por aumentar la capacidad de Y-12 para una estructura econmica y social basada en la guerra y en la construccin del imperio.

Entonces, Rice, Boertje-Obed y Walli enfrentaban una acusacin de mala conducta, un delito y hasta seis aos de crcel.

Pero el gobierno no se detuvo ah. La semana siguiente, las acusaciones volvieron a ser ampliadas.

El martes 7 de agosto, EE.UU. ampli las acusaciones contra los activistas por la paz a tres cargos. El primero fue la acusacin original de dao a Y-12 en violacin de la Seccin 18, Cdigo 1363 de EE.UU., castigablehasta con cinco aos de prisin. El segundo fue un dao adicional a propiedad federal mayor de 1.000 dlares en violacin de la Seccin 18, Cdigo 1361 de EE.UU. castigable hasta con diez aos de prisin. El tercero fue una acusacin de ingreso ilegal, un delito castigable hasta conun ao en prisin segn la Seccin 42, Cdigo 2278 de EE.UU.

Ahora enfrentaban hasta diecisis aos de prisin. Y las acciones de los manifestantes comenzaron a atraer atencin nacional e internacional.

El 10 de agosto de 2012, el New York Times public una foto de la hermana Megan Rice en primera plana bajo el titular La monja que irrumpi en el Santuario Nuclear. Citando a expertos nucleares, calific sus acciones de la mayor ruptura de la seguridad en la historia del complejo atmico de la nacin.

A finales de agosto de 2012, el Inspector General del Departamento de Energa public un informe exhaustivo sobre la falla de la seguridad en Y-12. Calificando a los activistas por la paz de infractores de la ley, el informe indic que los tres pudieron llegar tan lejos debido a mltiples fallas del sistema a diferentes niveles. Las fallas citadas incluyeron cmaras rotas durante seis meses, ineptitud en la respuesta a las alarmas, problemas de comunicacin y muchas otras fallas de los contratistas y de los controles federales. El informe concluy que Irnicamente, la falla en Y-12 puede haber sido una importante llamada de atencin respecto a la necesidad de corregir problemas de seguridad en la instalacin.

El 4 de octubre de 2012, los acusados anunciaron que se les haba informado de que, a menos que se declararan culpables por lo menos de un delito y de la acusacin de ingreso ilegal, EE.UU. tambin los acusara de sabotaje contra el gobierno, una acusacin mucho ms grave. Ms de 3.000 personas firmaron una peticin al Fiscal General de EE.UU., Holder pidindole que no los acusara de sabotaje.

Pero el 4 de diciembre de 2012, EE.UU. present una nueva acta de acusacin contra los manifestantes. El primer cargo fue la prometida nueva acusacin de sabotaje. Los acusados fueron acusados de intento de daar, interferiru obstruir la defensa nacional de EE.UU., de dao intencional a EE.UU. y de dao intencional a instalaciones nacionales de seguridad en violacin del Cdigo 18 de EE.UU. Seccin 2155, castigable hasta con 20 aos de prisin. Los cargos dos y tres fueron las anteriores acusaciones de delitos de dao a la propiedad, con potenciales condenas de prisin de hasta quince aos ms.

Haba desaparecido totalmente la acusacin original de ingreso ilegal. Ahora Rice, Boertje-Obed y Walli enfrentaban hasta treinta y cinco aos de crcel.

En solo cinco meses, las acusaciones del gobierno los convirtieron deacusados de entrada ilegal a acusados de mltiples crmenes de sabotaje.

El gobierno tambin actu exitosamente para despojar a los tres del derecho a presentar cualquier defensa o testimonio sobre los efectos dainos de las armas nucleares. La oficina del Fiscal de EE.UU. present un documento que llam Mocin para impedir que los acusados presenten evidencia en apoyo a ciertas justificaciones de defensa. En esta mocin, EE.UU. peda al tribunal que impidiera a los manifestantes por la paz que presentaran alguna evidencia sobre la ilegalidad de las armas nucleares, la inmoralidad de las armas nucleares, la violacin del derecho internacional o creencias religiosas, morales o polticas respecto a las armas nucleares, los principios de Nremberg desarrollados despus de la Segunda Guerra Mundial, protecciones segn la Primera Enmienda, la necesidad o poltica de EE.UU. respecto a las armas nucleares.

Rice, Boertje-Obed y Walli argumentaron contra la mocin. Pero, a pesar de un slido testimonio del ex Fiscal General de EE.UU. Ramsey Clark, una declaracin de un mdico de reputacin internacional y otros, el tribunal decidi contra los acusados.

Mientras tanto, el Congreso consideraba la violacin de la seguridad, y la atencin de los medios hacia el juicio aument con un notable artculo en el Washington Post, con cobertura de CNN y la participacin de AP y Reuters.

El proceso tuvo lugar en Konxville a principios de mayo de 2012. Los tres activistas por la paz fueron condenados por todos los cargos. Rice, Boertje-Obed y Walli subieronal silln de testigos, admitieron lo que haban hecho y explicaron el motivo para hacerlo. El administrador federal para Y-12 dijo que los manifestantes haban daado la credibilidad de la instalacin en EE.UU. globalmente, e incluso afirm que sus actos tuvieron un impacto en la disuasin nuclear.

En cuanto se retir el jurado, el gobierno propuso que se encarcelara a los manifestantes porque haban sido condenados por crmenes de violencia. El gobierno argument que el corte de las vallas y la pinturade consignas con spray eran daos a la propiedad y por lo tanto constituan crmenes de violencia, por lo cual la ley obligaba a su encarcelamiento hasta la sentencia.

La defensa seal que Rice, Boertje-Obed y Walli haban permanecido libres desde su arresto sin ningn incidente. Los abogados del gobierno argumentaron que dos de los manifestantes haban violado su libertad provisional al participar en una audiencia del Congreso sobre los problemas de seguridad de Y-12, un acto que haba sido aprobado por sus supervisores de libertad condicional.

Los tres fueron encarcelados de inmediato. En su decisin de apoyo a su encarcelamiento hasta la sentencia, el tribunal dictamin que tanto las condenas por sabotaje como por dao a la propiedad eran definidas por el Congreso como crmenes federales de terrorismo. Ya que las acusaciones conllevan sentencias potenciales de diez aos o ms, el tribunal dictamin que haba una fuerte presuncin a favor del encarcelamiento que no era superada por ninguna circunstancia especial que justificara su liberacin hasta la sentencia.

Estos activistas no violentos por la paz estn ahora en la crcel como prisioneros federales, a la espera de su sentencia.

En diez meses, una monja de 82 aos y dos pacifistas fueron transformados exitosamente por el gobierno de EE.UU. de manifestantes no violentos antinucleares acusados de entrada ilegal acriminales condenados por violentos crmenes de terrorismo.

Fran Quigley es un abogado de Indianolis que trabaja en temas de pobreza locales e internacionales. Su columna aparece quincenalmente en The Indianapolis Star.

Fuente: http://www.commondreams.org/view/2013/05/15-7

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter