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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-05-2013

Muri Videla
Texto sin nombre. Muerto sin lugar

Claudia Korol
Alainet


Muri un canalla. Un asesino serial. Un genocida. Un criminal. Un culpable de muertes, torturas, exilios, prisiones, violaciones de mujeres, madres sin hijos, hijos e hijas sin padres y madres, nios y nias expropiados en su identidad. Un fascista de esos que se dicen argentinos. Qu hacer con ese muerto? Qu pedazo de tierra vamos a contaminar con sus desechables restos? Cunto tiempo dedicaremos a escupir sobre sus palabras dichas en nuestro mismo lenguaje? Qu piquetes haremos en nuestro infierno para que no pueda entrar?

Tendra que existir un no lugar para los tiranos. Una especie de basurero de la historia en el que no haya riesgo de reciclaje. Un lugar donde no tengamos que volver a encontrarlos jams. Donde ellos definitivamente no estn entre nosotras y nosotros. Cuando ya por suerte no respiran e infectan nuestro mismo aire, cuando ya no largan su ptrido aliento sobre el oxgeno que nos mantiene vivas habra que inventar un no espacio para ellos.

Pero sospecho que no. Que ese no lugar no existe. Sospecho que seguirn ensuciando nuestras noches con pesadillas. Sospecho que todos lo no que me salen en este texto, son voces escapadas de nuestro espanto.

El canalla muri en la crcel. Algo es algo, me digo. Pero se llev pruebas y silencios a su tumba marmolada.

No voy a nombrarlo, me digo. No voy a contaminar mi texto. No quiero compartir ya nuestro lenguaje con el suyo. Es que las palabras no pueden significar lo mismo para ellos y para nosotras. No significan lo mismo, digo.

Pero tal vez s. Tal vez haya que decir que su apellido es un insulto para la humanidad. Que los nios y nias que hoy estn naciendo, debieran saber algn da, que de las entraas de una argentinidad fascista que nos espanta, nacieron tantos videlitas que dan asco y miedo y que eso puede volver a suceder, si no sabemos identificarlos. Que tal vez por eso una y otra vez hay que marcarlos, sealarlos, escracharlos todos los das, si queremos quitarles el poder sobre nuestras vidas.

El canalla muri en la crcel, como corresponde. En una crcel comn. Pero hay tanto fascista suelto. Y no hablo solamente de los dinosaurios viejos. Hay tanto facho joven. Tanta desmemoria en territorios heridos de nuestra historia cotidiana.

Me cuesta pensar que muri esa pesadilla. Porque la muerte finalmente es parte de la vida. Y la vida es nuestra. El canalla se crey dios, amo de la vida y de la muerte pero no. Ni dios ni el papa lo salvaron del final tan ineludible. Muri en la crcel me digo.

Y no habr manera de quitarle las rejas de su cuerpo. Porque ni muerto ser perdonado. Y porque, aunque ensucie todo lo que toca, tampoco ser olvidado. Ni muerto.

Mientras el canalla se pudre en nuestra lastimada memoria ah seguimos. En un caminar colectivo, tumultuoso, catico, frtil. Vamos encendiendo resistencias. 30000 veces 30000. Multiplicando rebeldas. Desmalezando de fachos nuestros territorios. Sacndolos de todos los rincones. Porque a donde vayan los iremos a buscar.

Y sembrando nuestro corazn en el camino. Amando definitivamente al pueblo. Hasta la vida siempre.

www.panuelosenrebeldia.org

Fuente: http://alainet.org/active/64070


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