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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2013

Otra debacle de la CIA
El verdadero escndalo de Bengasi

Melvin A. Goodman
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Cuando los republicanos del Congreso de EE.UU. completen la manipulacin de la tragedia de Bengasi, ser hora de que el silencioso comit de inteligencia del Senado considere tres importantes temas que generalmente se han ignorado. El comit debe investigar el hecho de que la presencia de EE.UU. fue una plataforma de inteligencia y solo nominalmente un consulado; la politizacin por parte de la Casa Blanca y del Departamento de Estado del anlisis de la CIA de los sucesos de Bengasi y la politizacin por parte del gobierno de Obama de la Oficina del Inspector General (OIG) de la CIA, que prcticamente ha destruido la oficina y ha privado al comit de inteligencia del Congreso de su instrumento de supervisin ms importante.

Cuando se traslad en avin al personal estadounidense desde Begasi la noche del ataque, haba siete oficiales del Foreign Service y del Departamento de Estado y 23 agentes de la CIA a bordo. Este hecho indica que el consulado era primordialmente una cobertura diplomtica de una operacin de inteligencia conocida por los grupos de milicias libios. La CIA no suministr una seguridad adecuada a Bengasi y su torpe manejo contribuy al trgico fracaso. En la noche del ataque, el pequeo equipo de seguridad de la CIA en Bengasi reaccion lentamente, basndose en una organizacin de inteligencia libia sin experiencia para mantener la seguridad del personal estadounidense. Despus del ataque, la larga demora del interrogatorio del personal evacuado contribuy a las confusas evaluaciones.

El comit de inteligencia del Senado debera investigar por qu el Departamento de Estado modific el anlisis de la CIA sobre Bengasi antes de enviarlo al Congreso. El Congreso tiene derecho al mismo anlisis de inteligencia que se suministra a la Casa Blanca, con pocas excepciones. Despus de las audiencias de mediados de los aos 70 en respuesta a los abusos de inteligencia durante la Guerra de Vietnam, la CIA perdi su relacin exclusiva con el presidente y tuvo que aceptar un equilibrio aproximado entre la Casa Blanca y el Congreso. Sirve a ambos poderes del Estado y tiene que rendir cuentas a ambos. No puede actuar a peticiones presidenciales sin la aprobacin del Congreso.

El xito de los gobiernos de Bush y Obama en el debilitamiento de la OIG de la CIA ha asegurado que los fracasos de la CIA no se hayan expuesto se hayan corregido. El puesto estatutario de Inspector General se cre tras el escndalo Irn-Contra para garantizar la integridad de la CIA. Sin embargo, despus de que la oficina publicara informes crticos tanto sobre el rendimiento de la CIA antes del 11-S como la implementacin de su programa de entregas extraordinarias y detenciones, los jefes de operaciones de la CIA queran que se cerrara la oficina.

Los directores sucesivos han cumplido. El director de la CIA Michael Hayden autoriz una revisin interna de la OIG en 2007 que tuvo un efecto escalofriante sobre el personal. El director de la CIA Leon Panetta fue an ms lejos, nombrando un Inspector General en 2009 que careca de experiencia profesional en la administracin de las investigaciones de inteligencia as como de la mentalidad de control que requiere el puesto. Cuando nueve agentes y contratistas de la CIA murieron en un ataque suicida en una base de la CIA en el este de Afganistn, Panetta proclam que el atentado no tena que ver con fallas operativas y permiti que el bur operativo responsable del programa se investigara a s mismo en lugar de solicitar una inspeccin del IG. Incluso cuando la OIG document las mentiras de la Agencia ante el Congreso respecto a un programa secreto contra las drogas en Per, no se emprendi una accin disciplinaria significativa.

El resultado fue que los defectos de la Agencia no se corrigieron. La politizacin de la inteligencia en los preparativos de la guerra de Iraq de 2003 fue el peor escndalo de inteligencia de la historia de la CIA, pero no hubo castigos a los que apoyaron los esfuerzos del director de la CIA George Tenet por presentar como autntica la inteligencia falsa as como una informacin fehaciente del Director Adjunto John McLaughlin al presidente George Bush. La produccin por parte de la CIA de un libro blanco no clasificado para el Congreso en vsperas de la votacin para autorizar el uso de la fuerza en octubre de 2002 marc el abuso de informacin clasificada para influenciar la opinin del Congreso, pero no hubo consecuencias.

La destruccin de las cintas de grabacin de torturas, un caso evidente de obstruccin de la justicia en vista de las rdenes de la Casa Blanca de proteger las cintas, no condujo a ninguna recriminacin a la CIA. La controversia sobre el uso de aviones no tripulados [drones]; la falla de inteligencia que acompa a la Primavera rabe en 2011 y la inadecuada presencia de seguridad en Libia despus del asesinato de Muamar Gadafi no han recibido el escrutinio necesario. Cualquier componente de la CIA en Medio Oriente y el Norte de frica es un probable objetivo de organizaciones militantes y terroristas debido al papel clave de la Agencia en la guerra contra el terror del gobierno de Bush y del uso cada vez ms generalizado de drones por el gobierno de Obama.

El hecho de que el atacante nigeriano con explosivos cosidos a su ropa interior pudiera subir a un avin comercial en diciembre de 2009 marc una falla de toda la comunidad de la inteligencia, pero no hubo ningn intento serio de examinar el fracaso de la coordinacin entre cinco o seis agencias de inteligencia, y mucho menos que se hiciera rendir cuentas. En su lugar, el presidente Obama detuvo todos los esfuerzos para devolver a su pas a los prisioneros yemenitas de Guantnamo. Como el uso de los drones, la prisin de Guantnamo alista ms reclutas para el terrorismo que cualquier otra accin de EE.UU.

Si no se presta ms atencin a la inscripcin bblica de la entrada a la sede de la CIA en Langley, Virginia, de que solo la verdad os har libres, la decadencia de la CIA y de la comunidad de la inteligencia continuar.

Melvin A. Goodman, asociado snior del Centro para Poltica Internacional, fue analista en la CIA durante 24 aos. Es autor del libro publicado recientemente National Insecurity: The Cost of American Militarism (City Lights Publishers).

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/05/15/the-real-benghazi-scandal/

rCR



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