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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-05-2013

La total impunidad de Cajasur

Lucas Leon Simon
Rebelin


El acta de inspeccin que el Banco de Espaa hizo a Cajasur en 2004, que no se public hasta 2005, y que posteriormente se declar secreta, nos pone al corriente de una realidad que los cordobeses siempre hemos sospechado pero que nunca habamos verificado con la crudeza que realmente tena.

La gestin del cannigo Miguel Castillejo, perenne presidente de esta entidad, queda reflejada en algunos datos. La tasa de morosidad, ya en 2004, era del 3,5% cuando la media en el resto del sector era del 0,6%. Es decir, los crditos impagados en CajaSur eran un 483% superiores a los del resto de la banca en Espaa.

CajaSur ya entonces le haba prestado el 100% de sus recursos propios slo a tres clientes: Arenal 2000, Snchez Ramade y Prasa. Tres constructores cordobeses que gracias a esos crditos pudieron crecer a lo largo y ancho de la burbuja inmobiliaria y a los que su explosin ha llevado a la ms total de las ruinas.

CajaSur, en s misma, era una burbuja. Construida a mayor gloria de la egolatra y el culto a la personalidad del cura que mafi a la ciudad a base de novenas, enchufes y favores siempre pendientes de pago. Obviamente, CajaSur no era la caja de todos los cordobeses, como deca su publicidad engaosa, sino la caja del cura y sus tres amigos, los que en un alarde de temeridad copaban el 100 % de sus recursos propios.

CajaSur tambin era de la corte de los enchufados del cannigo. Un millar de beatos y paniaguados, que doblaban el sueldo a la mayora de los profesionales de la ciudad, que cobraban cinco pagas extras al ao y que obtenan, con extraordinaria facilidad, crditos al mnimo inters. O viajaban a un precio de risa al Caribe o a los fiordos noruegos.

Cuando, uno, con extraordinaria esfuerzo, iba una semana de vacaciones a Fuengirola, Benalmdena o Torre de Mar se encontraba con que estos paniaguados, ejecutivos o directores de sucursal, por obra y gracia del dedo del cura gordo, tenan impresionantes apartamentos en propiedad, que su Eminencia, o las constructoras afines, le haban afanado con un crdito tirado.

Los tres amigos eran proclamados por la prensa, tambin afn, cordobeses del ao o empresarios ejemplares, que no es lo mismo que ejemplar de empresario. Era una cultura del xito para un antiguo pegayesos del norte de la provincia, un usurero de ollas al cordelillo o un rifador de pavos por los barrios mseros.

Con esta materia prima el resultado no ha podido ser sino el que ha sido. Una quiebra de 1.200 millones de euros, que arrambla con el ahorro de diez generaciones de cordobeses y la escombrera empresarial y humana que es la ciudad.

Y lo ms grave de todo es la total impunidad. La Iglesia (administradora de Cajasur), sus curas, amigos y paniaguados, autnticos negados para la gestin, se van a escapar de rositas. La Audiencia Nacional ya ha ratificado las sanciones econmicas a tres altos cargos en el conjunto de multas que en abril de 2011 impuso el Banco de Espaa a 38 miembros de la cpula directiva de Cajasur. Se les castiga porque no controlaron el riesgo de insolvencia de la caja, lastrada por sus inversiones en el ladrillo; tambin por desobedecer las indicaciones del Banco de Espaa y no destinar suficiente dinero a recursos propios de la entidad.

Pero estas sanciones administrativas van a quedar en nada. Loa avispados obispos haban pagado con el dinero de los pobres impositores- un seguro que se har cargo de la mayora de las sanciones. Y los curas, sus amigos y paniaguados, rascndose la barriga. El cura gordo- que se escap por das, como Al Capone, de todo- con una pensin vitalicia de 4,8 millones de euros para l, sus hermanas y sus langostinos. Los paniaguados con unas pensiones e indemnizaciones que quemar en sus apartamentos de lujo.

Dicen que este es un estado de derecho y que la justicia es igual para todos. Mentira gorda, tan gorda como la barriga y los langostinos de esos cannigos, amiguetes y meapilas de una ciudad, que est tan parada, tan inerme y mafiada que no le queda tiempo ni para quejarse.

He aqu el extremo efecto de la impunidad: los cordobeses, en feria, no van distinguir una gamba de un langostino. Aunque sea fraile.

Blog del autor: http://lucasleonsimon.wordpress.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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