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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2013

Comunicado publicado el 20 de mayo de 2013
Los Dilogos en la Habana: Entre la especulacin y la desinformacin

Delegacin de Paz de las FARC-EP
http://pazfarc-ep.blogspot.com.es/


Algunos de los grandes medios de comunicacin colombianos hoy, desafortunadamente, actan como verdaderos Spin doctors; es decir, como entes dedicados ya a orquestar el desprestigio de un opositor, o ya el beneficio de las lites en el poder, mediante tcticas manipuladoras, filtraciones, maquillados sondeos y estadsticas acomodadas. El proceso de paz de la Habana no se ha salvado de este tipo de maniobras.

Al respecto, debemos hacer precisiones sobre argumentos que resuenan desde ciertas rotativas, apuntando a indicar que las FARC han ido construyendo un Acuerdo de tranformacin rural integral, inferior a las conquistas hasta ahora ganadas por el pueblo en luchas que le han costado sudor y sangre. Valga decir de entrada, que la Reforma Agraria por la que durante dcadas han luchado los campesinos, siempre ha sido aplazada con sofismas y terror; ello incluye lo que algunos se atreven a llamar la revolucin agraria del gobierno Santos, la cual de manera precisa hemos caracterizado como un proceso de despojo legal que pretende abrir un camino expedito a la inversin extranjera, esquema que hay que superarar, si en verdad se quiere hacer la paz.

As las cosas, nunca estar de sobra decir que cualquier entendimiento sobre restitucin, formalizacin y distribucin de tierras, deber tener en cuenta las 100 propuestas mnimas para el Desarrollo Rural y Agrario para la Democratizacin y la Paz de Colombia que han radicado las FARC-EP en la mesa de conversaciones. Ello implica no perder de vista que en nuestro pas no son 250 mil los campesinos desposeidos o que tienen microfundios insuficientes para la subsistencia; en realidad en un cuarto de siglo, para no irnos muy lejos en la historia de despojo sangriento orquestada por los latifundistas repaldados por el Estado, son alrededor de 8 millones de hectareas las que han sido arrebatadas a los pobladores del campo, generando ms miseria, masacres, desapariciones, encarcelamientos y un desplazamiento forzado de ms de cinco millones de compatriotas.

 

Toda esta gente y la que se ha mantenido contra viento y marea en el campo, debe ser reivindicada, resarcida en sus derechos econmicos, polticos y sociales fundamentales, pues se trata de tomar en cuenta a todo el escenario rural, tanto el impactado de manera ms directa por la confrontacin y la violencia institucional, como el que se encuentra sometido al abandono y a la miseria secular.

 

Pese a las afirmaciones de algunos medios capitalinos, las cuales son presentadas como exclusivas derivadas de fuentes gubernamentales hablando de supuestos acuerdos concluidos, de momento podramos adelantar que no hay nada que lleve por nombre Banco de Tierras o que indique que las FARC-EP hubiesemos concertado que la permanencia del latifundio o de la praderizacin del pas es buena para el campo, o que las implementaciones catastrales y sobre impuesto predial que adelanta el gobierno, sean lo que en el Acuerdo se conciben como tales. Mucho menos debe darse por cierto que existan convenios en los que el asunto de Zonas de Reserva Campesina se vaya a finiquitar transando redacciones que estn por debajo de las espectativas y los logros que los campesinos han materializado con sus propios esfuezos y sacrificos; no. Por supuesto, entonces, ms all de cualquier generalidad que reivindique los derechos de campesinos, comunidades indgnas y afrosdescendiente, las FARCF-EP comparten el anhelo de los compatriotas que han emprendido la lucha por las ms de 9 millones de hectareas que se comprenden en el medio centenar de procesos que estn en la va de construccin de las Zonas de Reserva Campesina, y sobre los cuales se aspira a lograr autonoma, descentralizacin y respeto.

Pero ms all de esta justa reivindicacin, que no es una pretensin de las FARC-EP, sino de los campesinos, nuestra idea de Reformas Agraria, como bien lo hemos explicado antes, no admite la idea de que cada da el territorio destinado a la produccin alimentaria se vaya reduciendo solamente para beneficiar al latifundio ganadero o a las economas extractivas; no. Nosotros soamos con que el pas recupere su capacidad de autoabastecimiento y que adems de las Zonas de Reserva Campesina, se establezcan Zonas Campesinas de Produccin de Alimentos y se fortalezcan los resguardos y los territorios de las comunidades afrodescendientes.

Todo esto requerir voluntad poltica y financiacin contante y sonante, pues no es sobre promesas vanas que se construye la paz. Nosotros somos optimistas y confiamos en que este noveno ciclo termine con anuncios que al pas le den certeza de avance y fe en la posibilidad de la reconciliacin.

DELEGACION DE PAZ DE LAS FARC-EP


Fuente: http://pazfarc-ep.blogspot.com.es/2013/05/comunicado-delegacion-de-paz-farc-ep-dialogos-habana-entre-la-conspiracion-y-la-desinformacion.html#more



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