Portada :: Espaa :: Laboral y sindical (luchas locales, frentes globales)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-05-2013

Los mineros no bajan la guardia tras un ao de movilizaciones sin resultado
"No moriremos como perros"

Ana Gaitero
Diario de Len


Los mineros agotan los ltimos cartuchos en una batalla silenciosa y dramtica cuando se cumple un ao del inicio de una de las huelgas ms largas de la historia del sector.

Pap, a dnde vas?, pregunta el neno de diez aos.

De paseo, contesta el minero.

No hay tajo. Ni sol para tanto invierno. Toda la semana es sbado. Los mineros leoneses que hace un ao, el 21 de mayo de 2012, iniciaron las mayores movilizaciones del sector del carbn en Espaa estn despedidos, en expedientes de regulacin o en huelga. Apenas un puado, en la mina Escondida de Caboalles de Abajo, pican carbn.

Mineros como Jos Gomes y Vctor Pinheiro, que reventaron sus pies en la carretera en la Marcha Negra a Madrid, hace seis meses que no cobran un euro, ni de la empresa ni del paro. Forman parte del centenar de mineros de Cerredo en una huelga invisible e invisibilizada.

Escribi el poeta mexicano Csar Vallejo, que los mineros saben, a cielo intermitente de escalera, bajar mirando para arriba, saben subir mirando para abajo. Ahora les toca mirar para arriba, mientras atizan el carbn en la estufa improvisada hecha con un caldero para espantar el largo invierno de Laciana.

No moriremos como perros, advierte Pal Martnez, de Fabero. Les quieren quemados. Como el primer chabolo que levantaron, que fue incendiado por una mano annima. Ahora se han construido uno con troncos de madera y, para no olvidar la mina, ni la lucha, hicieron tambin una galera y un castillete.

Hay mineros que no se rinden. En Laciana, en Toreno y en Fabero montan guardia. Para que Vitorino no se lleve la maquinaria, la que compr con las subvenciones del carbn, y vigilar que no pasen camiones con carbn de importacin, para que la gente sepa que estamos en conflicto y para salir de casa; no queremos morir como perros, insiste Martnez.

Quiere esclavos

Se han negado a volver al tajo con los sueldos recortados ms de un 30%, con ms horas de jornada, sin tiempo para el bocadillo y con una prrica paga extraordinaria. Asamblea tras asamblea han dicho no a sueldos de 800 euros y jornadas de nueves horas. Quiere esclavos, recalca desde el fortn de Toreno Primitivo Basalo, uno de los ocho de Santa Cruz.

Hace un ao haba celebrado el noveno cumpleaos de su hija cuando se encerr en el pozo con otros siete compaeros. Fue una medida fuerte y tuvimos un respaldo social increble, aqu y en toda Espaa, incluso fuera, pero estamos luchando contra un empresario hipcrita y contra un Gobierno que es una dictadura, seala. Cuando sali de la mina, 52 das despus, la nia no le reconoca. Est dispuesto a resistir como sea.

Yo ya sembr las patatas, dice otro de los de piso 0 de Uminsa. Los mineros del grupo Alonso Coto Minero Cantbrico y Uminsa y los de sus subcontratas son los que peores situaciones atraviesan.

Los que estn pendientes de juicio por despido temen lo peor. Que nos pase como a los de Salgueiro, lo declararon nulo pero estn en el aire. Sin cobrar y sin trabajar. La situacin es dramtica, aunque ellos la suavizan: Es de desesperanza, como en el resto del pas, bajo la dictadura de otro gallego.

Los de Santa Cruz niegan el extendido rumor de que el empresario les llam para encerrarse en el pozo el 21 de mayo de 2012. Una maana llegamos y decidimos que haba que hacer algo. Haba un calendario de movilizaciones ms dosificado, pero se decidi empezar antes, relatan Basalo, Segundo Porto y Jos Antonio Prez Molina, Charraskas.

Son de los que van cada da al chabolo de la n-631 en Toreno. Al que no han visto nunca por all, alegan, es a su alcalde, el popular Pedro Muoz. Ese vive en Ponferrada, dicen con desprecio. Aqu las nicas que vienen son las mujeres a traernos un termo de caf, alegan.

Para un coche y el conductor les avisa que estn metiendo camiones con carbn de Asturias por abajo, por la autova. Djales que se confen, le contestan. De guardia a la orilla de la carretera, frente a las explotaciones de Alinos, miran atrs con orgullo: Luchamos contra los recortes del plan del Carbn, un 63% menos de ayudas.

Jornada vigilante

Confiesan que esperaban que el empresario nos defendiera pues, al fin y al cabo, las ayudas son para las empresas. El empresario siempre nos ha utilizado. Sabes que es para l. Pero si a l le joden, a nosotros nos trallan. Ahora nos da la patada, coinciden sus compaeros de Laciana.

En el Cangaln, a la entrada de Fabero, han levantado otrochabolo y a su lado han construido con traviesas una galera y un castillete del que ondea la leyenda: Lucha Minera. Aqu hacemos la jornada laboral de siete horas, comentan. Desde las ocho de la maana hasta las cuatro de la tarde. Vivan los mineros!, anima un conductor desde el coche.

Suena el grito como un eco de la Marcha Negra en la que Jos Gomes y Venancio Ramn, dos de los que hacen guardia en el chabolo, se fajaron con los 420 kilmetros de caminata hasta Madrid. Iban en la columna de 160 mineros leoneses y asturianos.

Ahora todo el ruido les suena a una misma cosa: El fin de la minera: especulan con que quieren arruinar a Victorino Alonso, pero a los que quieren arruinar es a los mineros. Un plan de reconversin hubiera costado dinero y esto es gratis, recalca Martnez.

Con 16 aos de antigedad calcula que hoy no cobrara ms de 20.000 euros de indemnizacin. Y ni eso, porque la empresa est a punto de entrar en concurso de acreedores y tendra que ir al Fogasa. Hace cuatro o cinco aos, si me hubiera acogido a una baja incentivada no bajara de 80.000 euros, aade. Su compaero Venancio est en un ERE de Uminsa y acaba de cobrar la primera nmina del paro despus de cuatro meses. Jos Gomes est en huelga desde finales de febrero, pero ya son seis meses sin cobrar un euro, con una hija y un hijo que alimentar. Su esposa cuida a la abuela: Que ms quisiramos que estuviera trabajando..., dice con resignacin.

Los viejos tiran del carro

Son los viejos los que estn tirando de la gente. Los jubilados y los prejubilados. El que no tiene a tres tiene a cuatro detrs de l. Somos el Valle de los Cados. Jorge Garca, otro de los mineros de la Marcha Negra, reta al ministro de Industria que venga Soria y lo vea desde otro fortn minero levantado a la orilla de la c-631, a la salida de Villablino.

All se renen toda la maana y a veces tambin hacen guardia por la tarde. Ellos vigilan los camiones y a ellos les vigila la Guardia Civil. El da que fueron a cortar la carretera en La Magdalena ya estaban los guardias. El temor a un estallido social en las cuencas est latente. Los mineros no quieren pedir ms sacrificios a los habitantes de un valle diezmado, que ha pasado de ms de 15.000 habitantes a menos de 10.000 en dos dcadas: En Villablino no trabaja nadie salvo los del hospital, los hosteleros y los profesores y la gente del Ayuntamiento, que no cobra, subrayan.

Sus objetivos son el Gobierno y el empreario Victorino Alonso. Vito, paga lo que debes, grita la pared del chabolo que mira a la carretera. Queremos trabajo, no ms despidos. Pero no se hacen ilusiones. El Gobierno no quiere las minas y aparentemente van a por el empresario, pero nos barren a nosotros, subraya Jorge. Que hagan chorizos con l, que le intervengan las ayudas pero que se hagan cargo de nosotros y de las minas, alega Flix en Toreno.

Nadie se arrepiente de la lucha que comenzaron hace casi un ao cuando ocho mineros de Uminsa se encerraron en el pozo Santa Cruz. No era lo previsto pero fueron todos a una. Fue una apuesta fuerte de toda la minera. El nico error fue no quedarse en Madrid cuando termin la marcha, apunta Roberto Fernndez. La movilizacin minera tuvo otro aspecto muy positivo: Despert muchas conciencias en Espaa, aunque fue muy duro y no se consigui lo que queramos, sentencia.

Nunca olvidar la entrada en Madrid por la noche. No esperbamos aquel recibimiento masivo. Vi la Gran Va desde la plaza de Espaa repleta de gente, recuerda Vctor Pinheiro. No es fcil de entender el gran apoyo que recibimos y que el Gobierno no hiciera nada, lamenta.

Se dej la piel en la carretera, sufre los rigores de seis meses sin sueldo, que sobrelleva con la ayuda familiar, y adems tiene a sus espaldas dos aos de libertad condicional por un corte de carretera en La Magdalena. Me pedan cuatro aos de prisin y para no ir a la crcel el abogado lleg a ese acuerdo, explica.

Nos tratan como a terroristas, lamentan en Fabero. No es slo la ley, no. A nosotros nos pararon despus de un corte de carretera en Bembibre sin nada en el coche, bamos con los cinturones y al mes nos lleg la multa por no llevar cinturn, aseguran.

Mujeres coraje

Las Mujeres del Carbn tambin mantienen viva la lucha y estn atentas a las necesidades de las personas ms necesitadas. Hemos recogido y entregado alimentos para las familias afectadas por el impago de las nminas, los eres y despidos en la cuenca de Gordn y en parte se destin a Laciana, afirma Raquel Balbuena.

Se hicieron visibles en el Senado el 19 de junio de 2012 y ahora son una asociacin cuyos fines son apoyar a los mineros en la lucha por la defensa de sus derechos y sus puestos de trabajo, defender la continuidad de la minera y las cuencas mineras, apoyar y fomentar iniciativas culturales que ayuden a reactivar las cuencas mineras, y por supuesto defender y potenciar el uso del carbn nacional, subraya. Ni con sindicatos, ni con partidos: No nos casamos con nadie, aclara. Su pancarta se vio en la marea ciudadana del 23-F en Madrid, en la Marea Verde y en el 1 de Mayo de Len. Son la lmpara de los mineros leoneses.

Tambin lucharn para evitar los desahucios en las cuencas mineras. En Villablino ya hay ms de 60 familias afectadas por no poder hacer frente a las hipotecas.

Son muchos los mineros que se quedan en casa. Unos por desesperanza, otros por miedo a represalias y otros porque no estn dispuestos a dar la cara ni dejarse la piel a cambio de nada. La gente est muy quemada. Para qu vamos a salir a pelear a que le den subvenciones? Que pelee el empresario, dice un minero de Alto Bierzo.

El Grupo Viloria tiene aprobadas las subvenciones pero slo est en activo la mina Escondida, en Laciana. La mayora de los trabajadores estn en ERE. Tenamos uno de seis meses y desde primeros de mes hay otro de ocho meses porque la trmica no compra el carbn, explica. Se ve 14 meses en el ERE.

Y despus? Hay salida? La frontera hacia Alemania, dice un minero de Laciana. Los mineros de la Hullera Vasco Leonesa, empresa que tambin tiene aprobadas las ayudas, tambin siguen en el ERE. Son los que ms prxima ven la vuelta a la mina. Pero saben que ya nada ser igual que antes.

Sergio Prez Cruz, el minero tuitero de la Marcha Negra (@tuamigor1), lanz hace unos das un mensaje dinamitero: Si los #mineros volviesemos a #Madrid, #saldrais con nosotros a #luchar por lo d todos? Si estas de acuerdo, x favor haz RT.Gracias,Unete.

Ests preparando las botas, pap?, le pregunt un chaval a su padre. Yo me las pongo para hacer el Camino de Santiago, pero por defender a otros... no. Fue una experiencia irrepetible y estoy orgulloso, alega scar Valle.

Los mineros sienten que tras un ao tan intenso la lucha unida est rota. Yo no tengo hijos ni hipoteca y no entiendo por qu hay gente que lo pasa mal y ni siquiera va a las asambleas, dice Jonathan Buenosvinos, uno de los ms jvenes de La Vasco, con 29 aos y diez de mina.

La salida de Villablino, la llegada a La Robla y la llegada a Madrid el 10 de julio por la noche son sus recuerdos ms intensos de la Marcha Negra. Los mineros de La Vasco, cerca de 350, estn en ERE desde marzo y les deben dos nminas y una paga extraordinaria.

Los mineros estn seguros de que el cielo abierto va a continuar y las mina nuevas de los Valle y Alonso tambin. Pero la plantilla se ver reducida a al mnima expresin y las condiciones laborales creen que empeorarn. Es el signo de los tiempos. Esas minas son rentables sin las ayudas, aseguran. Hace falta un pacto de estabilidad entre Gobierno, empresarios y sindicatos, sentencia Colmenero.

Sin mina, Jony se plantea hacer el grado superior de electricidad y Sergio slo ve una posibilidad: Salir fuera. Como lo ha hecho ya mucha gente de Laciana. Chile, Alaska, Colombia...

Cuando mi padre se prejubil a media maana se meta en la carbonera a tomar el bocadillo a oscuras, cuenta el minero, hijo de minero, scar Valle. La mina es una forma de vida. Valle no suea con una prejubilacin. Queremos trabajar, dice.

Fuente: http://www.diariodeleon.es/noticias/afondo/no-moriremos-como-perros-_797130.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter