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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-05-2013

Entrevista a Pedro Montes sobre las crticas a quienes propugnan la salida de la Eurozona
Se trata de romper con el Tratado de Lisboa. Mantenerse en l es garanta de que sigue la poltica neoliberal"

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Pedro Montes Fernndez se licenci en 1968 en Ciencias Econmicas por la Universidad Complutense de Madrid. Al ao siguiente ingres por oposicin en el cuerpo de Titulados del Servicio de Estudios del Banco de Espaa. Su actividad en el Banco de Espaa ha sido variada: investigaciones economtricas relacionadas con el sector exterior; durante seis aos fue responsable del rea de coyuntura y anlisis econmico. Posteriormente fue responsable del rea del Sector Pblico. Los ltimos aos los dedic principalmente a estudiar los problemas de las relaciones de Espaa con la Comunidad Europea y al proyecto de la integracin monetaria europea.

 

T has sido uno de los promotores de un reciente manifiesto favorable a la salida del euro que creo que ha conseguido unas 2.500 firmas hasta el momento. Recientemente, en Freitag, a mediados de mayo, Michael R. Krtke [MRK], miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, profesor de poltica econmica y derecho fiscal en la Universidad de msterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y, por si fuera poco, catedrtico de economa poltica y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster (Reino Unido), public un artculo Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona-, traducido al castellano por Amaranta Sss para sin permiso [1], crtico, muy crtico de esa posicin. Me gustara preguntarte sobre los argumentos que esgrime el gran economista alemn. Ocho preguntas, no ms.

La frustracin nacida de la estulticia de la Troika en la gestin de la crisis, admite MRK, est tan justificada como la crtica de los errores de diseo en la construccin de la unin monetaria. Pero, seala, un regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece solucin ninguna. Nadie debera sucumbir a la ilusin fatal de que eso permitira poner freno a la poltica econmica y financiera neoliberal. Creer una cosa as es realmente una ilusin, una vana ilusin?

Mrk tira con bala, y no de fogueo. Los defensores del euro, aunque sea como mal menor, debieran opinar con ms cautela y modestia: el desastre causado por la unin monetaria insisto: por la unin monetaria-, con su mal diseo y sus carencias bsicas ah est, con el proyecto de la construccin europea paralizado, una crisis generalizada en el continente y algunos pases ardiendo en el infierno, que por lo que se ve existe.

Piensas en Grecia por ejemplo?

Pienso en Grecia por ejemplo, aunque no slo en Grecia. MRK, olvidndose del papel redistributivo geogrfico y personal de los presupuestos estatales en un rea de moneda comn, no ve ninguna diferencia entre la unin monetaria europea y las diferencias regionales que pueden darse en los pases que la integran. La unidad monetaria y la compartimentacin fiscal no es un error de los que parlotean los aspirantes a salir de ella.

Por otra parte, es importante resaltar que el artculo de MRK est escrito con la perspectiva de Alemania y los peores piropos se destinan a los alemanes que postulan el abandono del euro por Alemania o defienden un desmantelamiento ordenado del mismo. Aqu aparece una de las cuestiones ms controvertidas y ms incoherentes del artculo de MRK: el papel de las monedas en el equilibrio de las relaciones econmicas de los pases. Si para los pases del Sur la salida del euro, o como lo escribe MRK, el regreso al parapeto atrincherado de las monedas nacionales no ofrece ninguna solucin, e insiste que una competicin devaluatoria sacara de la miseria los pases en crisis es cosa que slo los ilusos pueden llegar a creer, no es compatible con la afirmacin de que un marco recuperado y fuera del euro experimentara fuertes presiones alcistas y que El alza del marco se situara entre el 20 y el 30%. Eso daara enormemente a las exportaciones alemanas: sera el final del milagro exportador. Si la revaluacin del marco frena las exportaciones alemanas, como l mismo afirma, hay razn para pensar que la devaluacin de otras monedas estimulara las exportaciones del pas que la llevase a cabo. 

Mientras est en vigor el Tratado de Lisboa de 2007 seguir el baile, en opinin de MRK. Los que proponis la salida del euro pensis que debe seguir en rigor este tratado?

MRK llama baile a la poltica econmica y financiera neoliberal. Nadie debera sucumbir a la ilusin fatal de que el regreso a las monedas nacionales la detendra, nos avisa. Pero justamente de eso se trata, de romper con el Tratado de Lisboa, porque mantenerse en l es garanta de que sigue el baile, mientras que desvincularse permitira crear condiciones para detenerlo.

El error intelectual cardinal en la gestin de la crisis del euro, prosigue MRK, consiste en confundir la Unin Monetaria con un recinto habilitado para la actividad econmica mundialmente competitiva. La disolucin del euro, segn l, no alterara eso para nada ni pondra fin a los gravosos desequilibrios econmicos entre el Norte y el Sur de la Unin. Cul es su opinin sobre este punto?

La contraria. La disolucin del euro permitira una correccin significativa de los desequilibrios econmicos entre el centro y la periferia de la unin monetaria. Ya lo he sealado: si para Alemania revalorizar su moneda sera indeseable, para los pases del Sur devaluar sera necesario. 

Prosigue MRK con su crtica: que una competicin devaluatoria sacara de la miseria a los pases europeos en crisis, es una conjetura que slo los ilusos pueden llegar a creer. T tienes esta creencia?

Si, lamentablemente soy un fervoroso creyente. En ltima instancia todo depende de la intensidad de las revaluaciones y devaluaciones. Si no se corrigieran, a travs de ellas, de modo suficiente los desequilibrios exteriores, slo sera cuestin de forzar las modificaciones del tipo de cambio, naturalmente con sus consecuencias. Tengo un ejemplo sencillo y bien estudiado que contradice a MRK.

Adelante con l.

Con la crisis del Sistema Monetario Europeo a partir de 1992 se produjeron cambios muy sensibles de las cotizaciones de las monedas europeas y creo haber demostrado fehacientemente en mi libro La historia inacabada del euro (Trotta, 2001) como la devaluacin de la peseta en un 20% entre 1991 y 1995 con respecto al resto de las monedas del sistema sirvi para corregir el desequilibrio exterior e impulsar las exportaciones, al punto de que a travs de ellas se puso en marcha la economa y se super la recesin de 1992/3. Insisto con alguna cifra porque esto es un punto esencial del debate del euro: tan pronto, como en 1993, la devaluacin de la peseta la primera devaluacin tuvo lugar en septiembre de 1992- se dej sentir en las exportaciones de bienes y servicios: crecieron en trminos reales en un 8,5%, frente a una cada del 4,2% de la demanda interior. En 1994, las exportaciones aumentaron en un 16,7% cuando la demanda interior lo hizo tan slo en un 1,3%.

No caben analogas fciles, pero tampoco afirmaciones sin fundamento.

De los shocks monetarios que seguiran a la desintegracin del euro, seala tambin MRK en su artculo, slo se alegraran los especuladores internacionales de divisas. Los gobiernos que devaluaran su moneda un 20, un 30% o incluso ms, tendran que atenerse sin demasiadas sorpresas a las reacciones de los mercados financieros. No es este un peligro evidente? Quien devala, seala igualmente MRK, es castigado con intereses y primas de riesgo ms elevados.

Realmente no estamos muy de acuerdo. l sostiene que los desequilibrios de la balanza de pagos no pueden resolverse con euro o sin euro, mientras que yo opino, como he sealado en la respuesta anterior, que s. Despus l piensa que la ruptura del euro producira unas reacciones financieras incontrolables e inmanejables. Por mi parte afirmo que. se rompa o no el euro, habr convulsiones financieras muy graves porque se ha creado una burbuja financiera entre los pases de la Unin Monetaria que no puede mantenerse hinchada. De hecho, ya ha habido que rescatar a Grecia, Portugal, Irlanda y Espaa. Por supuesto que la situacin puede agravarse cuando haya novedades sobre la existencia del euro, pero ya se puede decir que la deuda exterior de algunos pases es impagable. 

Por lo dems, contino con MRK, los pases en crisis de la Eurozona, no se han endeudado en la propia moneda. Dado que los patrimonios y las deudas exteriores de sus ciudadanos estn denominados en euros, la devaluacin no puede sino provocarles prdidas. Ello significara, adems, cerrar cualquier va de escape a su actual situacin de servidumbre por deuda. Es as en tu opinin? Los ciudadanos endeudados de los pases afectados saldran perdiendo?

Es verdad, obviamente, como MRK indica, que la deuda valorada en euros supondra un esfuerzo adicional para los pases deudores que devaluasen su moneda, pero despus de todo, si se incrementa el montante de la deuda, menos pagable ser. Conscientes de este problema, los que sostenemos que es necesario abandonar el euro, aadimos inmediatamente que nos parece que, en el caso de nuestro pas, los ms de 2 billones de pasivos exteriores no se pueden afrontar, algo que tendrn que resolver los agentes privados implicados

Y en el caso de la deuda pblica?

En el caso de la deuda pblica, que nos concierne a todos, respaldamos que debe reestructurarse cuando menos.

Pero al margen de este problema, lo que hace muy criticables los escritos del tipo del de Mrk es que introducen miedo y confusin en la izquierda, y tienden a paralizarla. Conozco, como es natural, lo que podramos llamar la lnea editorial de Sin Permiso y la insistencia con que publican artculos en defensa en ltima instancia del euro, resaltando los graves problemas que surgiran de abandonarlo, cosa que nadie niega. Pero no acaban de dar solucin con tantos remilgos a la desesperada situacin de nuestro pas. Hay una pregunta que invalida los profundos anlisis y argumentos de quienes no ven la salida del euro como alternativa: bien, puede que lleven razn, pero, qu se le dice a la sociedad espaola? Son conscientes de que asumen el compromiso poltico de dejar que el pas se siga degradando econmica y socialmente sin proponer salida alguna?

Sigo con Michael R. Krtke. El espectculo ms estupefaciente de este debate sobre la salida del euro lo ofrecen, lo ofrecis, en opinin de MRK, los crticos de izquierda de la gestin poltica hecha hasta ahora de la crisis del euro cuando se suben al carro de la competitividad". Por qu? Porque os tragis tambin la fbula de que la fortaleza exportadora de Alemania sera indiscutiblemente (y absurdamente) atribuible a la prdida de salario real. Esa es vuestra creencia? Os tragis esa fbula?

No es mi caso. La competencia exacerbada existe en la Unin Monetaria, y la necesidad de ser competitivos viene impuesta por las reglas de juego, pero de ah a comulgar con que un factor decisivo de la competitividad son los salarios queda un trecho que nunca he recorrido. De ah vino la oposicin a Maastricht, que el sector mayoritario de Izquierda Unida adopt: las disparidades y desigualdades econmicas entre las economas que iban a participar en el euro eran sustanciales, y por eso no haba bases econmicas para crear la moneda comn. Pero adems, con un sentido de clase elemental, entendimos que con la desaparicin de la peseta y la imposibilidad de manejar el tipo de cambio, los intentos de mantener o mejorar la competitividad descansaran en los ataques a los salarios y, en general, a todos los elementos de los derechos y condiciones de vida de la inmensa mayora. Fue el mismsimo canciller alemn Helmut Schmidt el que nos lo dijo claro: Maastricht y el estado del bienestar no son compatibles.

Una nota marginal: por qu el sector mayoritario de Izquierda Unida?

Porque no todos, como seguramente recordars, apoyaron esa lnea de oposicin, la que finalmente se adopt.

La ltima pregunta. MRK admite que, desde luego, la construccin de la unin monetaria tiene errores de diseo. Pero no, en cambio, los errores de que parlotean los aspirantes a salir de ella. Por qu? Porque disparidades econmicas y diferencias estructurales las hay en cualquier espacio monetario, incluso en pases pequeos como Holanda o Blgica pueden observarse notables diferencias regionales. Pero de eso, seala crticamente, no se sigue que cada provincia deba tener su propia moneda; el espacio monetario homogneo ptimo slo existe en los modelos econmicos neoclsicos. Creis vosotros en ese modelo homogneo?

A lo largo de las preguntas anteriores creo haber contestado a estas ltimas cuestiones. Muchos fallos de diseo, pero tambin carencias decisivas. Una muy importante es la desigualdad de derechos y servicios sociales entre los pases, que llevan a competir profundizando en ellas. La fundamental desde luego es la falta de un presupuesto comn que pueda desempear el papel de los presupuestos de cada estado para corregir y amortiguar la distribucin de la renta que resulta de las fuerzas del mercado y las disparidades productivas de zonas o regiones. Habindonos llamado MRK ilusos tantas veces en su corto artculo, no se comprende que con su lucidez haya recurrido a un argumento tan falso, tan incorrecto, para defender la Europa de Maastricht.

Notas:

[1] Michael R. Krtke, Las ilusiones fatales de quienes propugnan ahora una salida de la Eurozona http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=6008

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora y del CEMS (Centre dEstudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

 



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