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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-06-2013

Primera diatriba contra la izquierda claudicante
El bourgeois y el burgus

Rafael Castao Rendn
Kaosenlared

Desde los Pactos de la Moncloa, nunca el nivel intelectual de la izquierda oficial haba estado tan bajo. Debiera escribir la segunda parte de Eurocomunismo y Estado y esta vez no necesita echar mierda y falsificar al gran revolucionario sardo. Con Keynes les sobra.


A una joven norteamericana, de Washington, DC, pregunto cmo se dice burgus en ingls. Me responde que no sabe la palabra, que ni siquiera existe, que, en todo caso, se dice bourgeois, como en Francia.

En Alemania, en Francia, en Inglaterra, antes de la Segunda Guerra Mundial y el desquiciamiento de la burguesa hacia el fascismo, desquiciamiento donde, de una forma u otra, persevera, se distingua el bourgeois y el burgus ( burgus es Napolen a quien, tras la batalla de Jena, Hegel describe como el Espritu Universal montado a caballo y burgus es tambin aquel que monta su negocio, rene dinero, fabrica y exporta, levanta manufacturas que heredan sus hijos y que, junto a las fuerzas del estado, se enfrenta a la nobleza parasitaria, funda el estado nacional, lo unifica -una moneda, una ley, derecho igual para todos, fin del despotismo, expande carreteras y ferrocarriles,y hace fluir la riqueza y la cultura).

Ante el espritu burgus de 1870 a 1918 se inclinan ingenuamente Thomas Mann, los del 98 que miran a Europa Sin embargo, tras el burgus siempre hubo un bourgeois, antes de que el proceso econmico hiciera al burgus depositar su dinero en los bancos y afloraran el imperialismo y lo monopolios, que se lanzan desaforados a expropiar frica, Asia y Amrica (bueno, Amrica mucho antes, bajo el ltigo de los feudales de Espaa, que esparcen el oro y la plata a raudales por Alemania, Inglaterra y Alemania, a beneficio del capitalismo galopante).

A la vez que se alababa al burgus serio se criticaba el bourgeois especulativo que no crea riqueza y especula en bolsa. Thomas Mann, en Los Buddenbrook, historia de la decadencia de una familia burguesa, realiza el canto de la autntica burguesa alemana, que con Hegel -y pasando por Nietzsche y la gran industria- resucitara a Alemania de las cenizas. En Austria, Freud haba comprobado que tanto en su forma francesa- bourgeois- o escondido tras la cara austera del burgus culto, observante de sagradas tradiciones, trabajador y juicioso, slo se esconda una pandilla de neurticos obsesos del sexo y del dinero.

Con la repblica de Weimar, repblica de bourgeois revestidos de burgueses, el fascismo muestra la cara. El bourgeois trastrueca en burgus y Thomas Mann adopta la posicin de la democracia (nada burguesa hasta entonces) y as el Settembrini de La montaa Magica es un demcrata (burgus, pero demcrata) frente al proto-facista Naphta, pensando que la autntica dicotoma era democracia/fascismo.

En Espaa, en 1934, los mineros de Asturias, ms clarividentes que Thomas Mann, perciben pronto la trampa y junto al burgus slo ve al fascismo y cmo, frente a ambos, slo se interpone el socialismo proletario. As, antes que la burguesa (es decir, el fascismo) tome las armas (quedaba dos aos para el 18 de julio), intenta tomarla el proletariado de Asturias en defensa de la democracia y el socialismo.

Antonio Machado, ms lcido que Mann, un Antonio todo claridad e inteligencia, con muchas dcadas a cuestas, desde aquella noche estival de la Sevilla de 1870, en que los delfines, por un fenmeno natural, subieron Guadalquivir arriba hasta Sevilla (toda Sevilla y Triana se echa al puente a ver tal fenmeno. De Triana sale al puente una nia con miriaques, la seorita Ana Ruiz y de Sevilla vino un joven con levita, amante de Krauss, el positivismo y estudioso del folclore: Antonio Machado lvarez) lo ve con claridad:

Tu carta -oh noble corazn en vela,
espaol indomable, puo fuerte-,
tu carta, heroico Lster, me consuela,
de esta, que pesa en m, carne de muerte.

Fragores en tu carta me han llegado
de lucha santa sobre el campo ibero;
tambin mi corazn ha despertado
entre olores de plvora y romero.

Donde anuncia marina caracola
que llega el Ebro, y en la pea fra
donde brota esa rbrica espaola,

de monte a mar, esta palabra ma:
"Si mi pluma valiera tu pistola
de capitn, contento morira".

Lukcs, hijo de banqueros, tras la Primera Guerra Mundial, se integra en la lucha revolucionaria del proletariado comunista. Hijo de grandes financieros, saba que bourgeois y burgus esconde la misma realidad. Explica cmo, an antes de unirse a la lucha proletaria, la llamada gran cultura burguesa nunca ejerci sobre l ningn atractivo.

Hoy vuelve a plantearse la discusin entre burguesa nacional y burguesa internacional (la alemana y dems), burguesa parasitaria y burguesa productiva, el euro y la moneda nacional. Keynes frente al neoliberalismo.

Al parecer hay una burguesa que sale en las revistas del corazn, paga en B, compra urbanizaciones y chalets en el Caribe, engaa a los viejecitos con las preferentes, usan de los polticos y la realeza como monigotes, sacan dinero del Banco Central Europeo al 1 por ciento de inters con el que compran al estado espaol bonos de deuda pblica al 6 por ciento. Borgeoisie y gente guapa, amante de los safaris y la prostitucin de lujo, del futuro Eurovegas, que se forra con el trfico de armas y la trata de blancas.

Algn partido a la izquierda del llamado bipartito espaol piensa que existe otra burguesa, y suea con esa buena burguesa que comprende a los trabajadores, burguesa dispuesta a pagar impuestos acorde con la riqueza (Constitucin dixit), a asumir a Keynes dando salud, educacin y pensiones a los trabajadores.

Slo queda que esa burguesa buena adquiera el poder, arrastrada para ello si se muestra reticente- por los movimientos sociales, los sindicatos subvencionados y su connatural deseo de velar por los intereses nacionales -que son los suyos- olvidndose de los alemanes. Y si adems aplica el documento que llev al parlamento Cayo Lara, acabamos con el paro de la noche a la maana, sin necesidad de tocar en exceso al capitalismo y apelando a su buena voluntad. Al parecer, acabar con el paro no es cuestin de lucha de clases, sino de la buena voluntad de los de arriba.

Desde la poca del socialismo utpico y alcanzando a Carrillo y los Pactos de la Moncloa, el nivel intelectual de la izquierda oficial nunca haba estado tan por los suelos. Debiera escribir la segunda parte de Eurocomunismo y Estado. Y esta vez no le hara falta echar mierda en la cara al gran revolucionario sardo que dio su vida por la revolucin y el socialismo. No necesita un Gramsci falsificado. Con Keynes les sobra.

Fuente: http://kaosenlared.net/component/k2/item/61006-el-bourgeois-y-el-burgu%C3%A9s-primera-diatriba-contra-la-izquierda-claudicante.html



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