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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-07-2013

La manifiesta discrepancia en la distribucin del agua de Cisjordania obliga a los palestinos a depender de camiones cisterna
Blanqueando el apartheid con el agua sucia de Israel

Beln Fernndez
Al Jazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


La semana pasada, el 23 de junio, el presidente israel Shimon Peres y el alcalde de Chicago, Rahm Emanuel, asistieron a una ceremonia en Jerusaln en honor de una nueva iniciativa conjunta entre la Universidad Ben-Gurion de Israel y la Universidad de Chicago.

Saludando la presencia de Peres-Emanuel como un caso de excepcional poder estelar poltico, el Chicago Tribune explica:

Las dos instituciones comenzarn pronto a financiar una serie de proyectos de investigacin orientados a crear nanotecnologas que enfrenten la escasez de agua en climas ridos. El objetivo del proyecto es encontrar nuevos materiales y procesos para producir agua potable limpia y fresca ms abundante y menos costosa en el ao 2020.

Entre las cualificaciones de Israel en el negocio de enfrentar la escasez de agua est, por supuesto, su legendario xito en hacer florecer el desierto mediante el alejamiento de los palestinos que comenz en los aos 40.

Por cierto, el propio Peres escribi en su libro de 1970 La honda de David. El ejrcito israel:

El pas era casi un desierto vaco, conunas pocas islas de asentamientos rabes y la tierra cultivable actual de Israel fue ciertamente recuperada de pantanos y desiertos.

La expulsin de ms de 750.000 palestinos durante la creacin del Estado de Israel ayud sin duda de alguna manera al cultivo del mito del desierto vaco. Presumiblemente los proyectos florecientes tambin se beneficiaron de la acaparacin por parte de Israel de diversos recursos acuticos regionales.

Apartheid acutico

Un artculo de 1993 de The New York Times describe dos visiones contrarias de la poltica acutica israel:

Lo que los rabes describen como uso desproporcionado incluso robo de agua por parte deIsrael, los israeles lo describen como el resultado de la previsin, adelantos tecnolgicos como la irrigacin computarizada y la buena administracin en la obtencin y explotacin de suministros.

Por cierto, robo pareceuna descripcin exacta de prcticas israeles como la usurpacin de vertientes palestinas en beneficio de colonos ilegales en Cisjordania.

En cuanto a la habilidad administrativa en la explotacin del suministro, hay que considerar este informe de Reuters de 2009: Amnista dice que Israel restringe agua a los palestinos. Citando el clculo de Amnista Internacional de que el consumo per cpita de agua en Israel es cuatro veces superior al de los territorios palestinos, Reuters cita una preocupacin oficial de Amnista:

El agua es una necesidad bsica y un derecho, pero para muchos palestinos la obtencin de agua, incluso de mala cantidad, a niveles de subsistencia se ha convertido en un lujo que apenas se pueden permitir.

En primer lugar, la manifiesta discrepancia en la distribucin del agua en Cisjordania hace que los residentes palestinos del territorio dependan decamiones cisterna que tienen que hacer largos desvos para evitar puestos militares de control y carreteras prohibidas a lospalestinos.

Segn un documento informativo de Oxfam de 2012, el agua en camiones cisterna es hasta cinco veces ms costosa, erosionando an ms los beneficios de agricultores y pastores palestinos y reduciendo su capacidad de pagarrecursos bsicos como alimentos, atencin sanitaria y la educcin de sus hijos.

Otros escenarios tambin subrayan la irona de la posicin de Israel a la vanguardia de la batalla global contra la escasez de agua. El documento de Oxfam seala:

Las restricciones en el otorgamiento de permisos significan que las cisternas utilizadas por los agricultores para recoger agua de lluvia con frecuencia sondemolidas por las autoridades israeles.

Un informe de 2013 de la organizacin de derechos humanos Al-Haq determin que los colonos de Cisjordania consumen actualmente seis veces ms agua que sus vecinos palestinos.

Los palestinos culpan, los israeles innovan

En un despacho del ao 2012 para la revista de ultraderecha FrontPage Magazine, Jack Schwartzwald, profesor clnico auxiliar de medicina en Brown University, ofrece una exhaustiva distorsin de la realidad, insistiendo en que los palestinos roban agua israel mientras Israel exporta mucha agua a Cisjordania, mucha ms de la estipulada en los Acuerdos de Oslo.

Schwartzwald glorifica la proeza tecnolgica de Israel en la industria del agua, citando grifos SmarTap y drones que detectan filtraciones de tuberas de agua y sostiene que, mientras los palestinos desperdician su tiempo culpando a Israel, los israeles trabajan en soluciones innovadoras para la crisis del agua en la regin".

El problema, por cierto, es que las soluciones innovadoras de Israel dependen muy a menudo de la explotacin de los palestinos. En 2009, en un artculo del Guardian censurado severamente por Schwartzwald, la exeditora asociada de exteriores del peridico, Victoria Brittain, discute la falta de agua incontaminada y la tasa sin precedentes de envenenamiento con nitrato en Gaza sitiada, donde las aguas residualesfluyen a sitios pblicos y al acufero.

Segn un informe del ao 2009 del grupo israel de derechos humanos BTselem, mientras tanto, entre el 90 y 95% de las aguas residuales deCisjordania no se tratan en absoluto, junto con una porcin sustancial de las aguas residuales de las colonias.

En un correo electrnico que me dirigi, la experta ecolgica basada en Cisjordania Alice Gray, describi la poltica de Israel de unilateralismo medioambiental que impide que los palestinos construyan sus propias plantas de tratamiento de aguas residuale y luego los demanda segn el derecho internacional por contaminacin a travs de la frontera.

El proceso, parece, funciona maravillosamente:

Entonces los palestinos tienen que pagar por la construccin de plantas de tratamiento de aguas residuales en Israel y ste entonces trata el agua a un estndar muy superior de lo que realmente requiere la legislacin internacional (a costa de los palestinos) y utiliza las aguas residuales para la agricultura. Mientras tanto, crea la impresin errnea de que los palestinos carecen de organizacin, insituciones, pericia y voluntad para para administrar sus impactos medioambientales y necesitan que el moderno, avanzado yecolgicamente responsable Israel lo haga para ellos. Es un camuflaje y un intento de lavar la imagen del robo sistemtico de recursos y la obstruccin del desarrollo que en realidad est destruyendo el territorio.

Crisis manufacturera

El entusiasta intento de Schwartzwald de lavar la imagen de las plantas de desalinizacin de Israel y su Plan Maestro de Desalinizacin -cuyo objetivo es aumentar drsticamente la produccin de agua potable mediante smosis inversa ignora convenientemente el papel de la desalinizacin en la descarga de productos qumicos y la consecuente desaparicin de especies marinas frente a la costa israel.

La desalinizacin es una de las reas en las que la Universidad Ben-Gurion y la Universidad de Chicago colaborarn en su aparente intento de combatir la escasez de agua. De modo interesante, sin embargo, Alice Gray seala que la crisis de agua palestina est hecha por el hombre y que hay suficiente agua en la regin para que todos tengan el mnimo recomendado por la Organizacin Mundial de la Salud de 100 litros diarios por personasin utilizar siquiera un 25% de los suministros disponibles.

Por cierto, estosin considerar la precedencia de la agricultura israelpor encima de las vidas palestinas.

Como me coment una consultora en poltica acutica basada en Jerusaln,en realidad Israel ha hecho contribuciones tiles en tecnologas de ahorro de agua, como el riego por goteo, pero el desarrollo de todas esas innovaciones tecnolgicas (que solo sonun gran negocio) tienden a ir de la mano en el caso de Israel con prcticas acuticas insostenibles durante los ltimos 60 aos y la discriminacin (tnica) respecto al acceso y los derechos al agua.

Con respecto al florecimiento del desierto, Alice Gray subray que, paradjicamente, la dedicacin al sueo sionista se realiz de la mano con una seria degradacin ecolgica en la forma del bombeo excesivo del Acufero Costero y otros proyectos.

Queda por ver qu forma de degradacin innovadora lograr la alianza UChicago-Ben-Gurion. Pero la participacin del adicto a la privatizacin neoliberal Rahm Emanuel en la ceremonia inaugural en Jerusaln sirve de recuerdo de la potencial rentabilidad de polticas de negativa de recursos a las poblaciones inferiores. Para leer ms sobre la ideologa de Emanuel, vea el reciente artculo en Huffington Post: "Chicago Schools May Be Forced To Choose Between Toilet Paper, Teachers Due to Budget Cuts" [Las escuelas de Chicago pueden verse obligadas a elegir entre papel higinico y profesores debido a los recortes de presupuesto].

Mientras tanto, sern los israeles los que blanqueen el apartheid con agua sucia.

Beln Fernndez es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso en 2011. Es miembro del consejo editorial de Jacobin Magazine y sus artculos se han publicado en London Review of Books, AlterNet y muchas otras publicaciones.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2013/06/201362661634861807.html

rCR



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