Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-07-2013

Pueden los movimientos sociales jugar un papel en la mejora de la salud mental? Afectados por la hipoteca y iaioflautas relatan sus experiencias
La lucha social es salud

Benot Cros
eldiario.es

Profesionales del sector ya se han empezado a interesar por este fenmeno y en el ltimo Congreso Cataln de Salud Mental se dio voz a activistas


Con su bastn en la mano, Juan Navarro, iaioflauta de 84 aos, no se pierde ni una manifestacin. En realidad, es lo que hizo durante toda su vida. El murciano revolucionario, como lo llamaban sus compaeros por la tierra donde naci, era un lder sindical en Barcelona durante la dictadura franquista. Fue arrestado varias veces, estuvo en la crcel, fue pionero en la creacin de las Comisiones Obreras. En los ltimos aos, sin embargo, perdi un poco su motivacin y la enfermedad de su esposa, ahora fallecida, le afect mucho. Pero el nacimiento de los Iaioflautas le entusiasm y le volvi a dar ganas de luchar. Integrarme en este movimiento me ha fortalecido. Es el sitio donde mejor me encuentro: he podido ver mucha camaradera, una solidaridad, una unin que no haba visto en aos. Desde entonces, Juan ha reducido a la mitad su medicacin gracias a la mejora de su estado de nimo.

Pueden los movimientos sociales jugar un papel en la mejora de la salud mental? Es lo que creen los profesionales del sector, que se han interesado por la experiencia de estas luchas durante un encuentro con activistas en el marco del Congreso Cataln de Salud Mental, celebrado el mes pasado en Barcelona. Y es que los trastornos mentales son cada vez ms frecuentes en una sociedad marcada por la crisis, las polticas de austeridad y la mala praxis bancaria.

Uno de los colectivos invitados era la PAH, que ha visto de cerca las consecuencias psicolgicas que ejercen los procesos de desahucio sobre las personas. Cuando empezamos, esperbamos ver a mucha gente enfadada pero nos encontramos con personas deprimidas, en estado de schock, y que apenas podan hablar, dice Ada Colau al contar los primeros pasos de la plataforma. Susana Ordez recuerda as cmo entr en la PAH en octubre del 2012, cuando llevaba varios aos con dificultades para pagar la hipoteca: Me vea sin salida, me decan que no iba a conseguir la dacin en pago, que iba a entrar en la lista de morosos, tena miedo a que me quitaran a mis hijos.

Frente a estas situaciones, la PAH apost por el asesoramiento colectivo e invit a los afectados a explicar su caso en las asambleas. Me daba vergenza no pagar las cuotas y decirlo delante de todo el mundo pero al final, cuando lo piensas, no pagas porque no puedes, no porque no quieres, recuerda Susana. Despus de los primeros das, te ves como un igual a los dems y eso es muy importante a nivel emocional, apunta Tatiana Guerrero, una psicloga que trabaja con la PAH de forma voluntaria. skar Len, activo en este movimiento desde noviembre del 2012, explica as su cambio de conciencia: Slo vea mi problema, pero cuando entr en la plataforma vi que haba situaciones mucho ms complicadas que la ma, haba autnticos dramas. El hecho de hablar, compartir, ver que el otro tiene el mismo problema: todo esto me ayud mucho.

Para Colau, la clave, adems del apoyo mtuo y la recreacin de un entorno de redes sociales, es el empoderamiento. La PAH no se concibi como un lugar asistencial sino como un espacio que quiere empoderar a las personas para conquistar sus derechos, recuerda. Cuando entra una persona por la puerta llorando como una magdalena y a los dos meses va reivindicando y gritando S se puede, es una cosa increble, se entusiasma Susana. En pocos meses aprendes mucho, ahora yo soy la persona que negocia con los bancos y pelea con quin sea, dice esta mujer de 38 aos, que no tena experiencia en activismo antes de integrar la PAH. Engancha un poco la plataforma, ves que el trabajo que haces es til y ayuda a los dems. En cuanto a su estado de nimo, el cambio es claramente visible: Ahora estoy tranquila, ya no estoy angustiada.

Para los movimientos sociales, la conclusin de estas experiencias es clara: no se tienen que patologizar problemas de injusticia social, la gente no est loca sino que los enloquecen, opina Ada Colau, apuntando a las polticas de austeridad y al mal proceder de las entidades financieras durante muchos aos. Hay una emergencia social caracterizada por la resignacin, el miedo y la autoinculpacin y el nico tratamiento pasa por el empoderamiento, la lucha social es salud, aade Toni Barbar, del colectivo Dempeus per la Sanitat Pblica.

"Ir con mi bastn a todos los sitios"

Otro caso paradigmtico es el de los Iaioflautas, el colectivo de gente mayor que se integr en el 15M. La gente mayor es afectada por la soledad, a veces son viudos. Pueden llegar a sentir que no sirven para nada, explica Felipe Aranguren, iaioflauta y socilogo. La sociedad actual fragmenta a los individuos, ahora eres nio, o adulto, o viejo. Si eres viejo te dicen vete a la petanca o al Imserso. Pero hay cosas que la gente mayor puede hacer que los jvenes no pueden, apunta. Es as que los Mossos dEsquadra evitaron usar la fuerza contra los Iaioflautas cuando estos se negaron a identificarse durante una accin en la Bolsa de Barcelona. Que la gente mayor puede aportar una contribucin esencial, Juan lo tiene claro: Mientras pueda, ir con mi bastn a todos sitios y ante la injusticia, me enfrentar con quin sea.

Fuente: http://www.eldiario.es/catalunya/lucha-social-salud_0_149435560.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter