Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-07-2013

El affaire Snowden y la destruccin de la democracia efectiva en Europa
El servilismo de los satlites

Diana Johnstone
CounterPunch

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Pars.- El affaire Snowden revela an ms sobre Europa que sobre EE.UU.

Ciertamente, los hechos sobre el espionaje de la NSA son significativos. Pero mucha gente sospechaba que algo semejante estaba sucediendo. La negativa de Francia, Italia y Portugal a permitir que el avin privado del Presidente de Bolivia cruzara su espacio areo por la mera sospecha de que Edward Snowden pudiera estar a bordo es ms bien ms sorprendente.

En conjunto, estas revelaciones confirman la consumacin de la transformacin de las democracias occidentales en algo diferente, una entidad que todava no tiene un nombre reconocido.

La afrenta al presidente boliviano confirma que esa entidad transatlntica no tiene absolutamente ningn respeto por el derecho internacional, a pesar de que sus dirigentes lo utilizan cuando les conviene. Pero respetarlo, permitir que impida sus acciones de alguna manera? Ciertamente no.

Y esa falta de respeto a la ley est vinculada a otro cambio institucional ms bsico: la destruccin de la democracia efectiva en el mbito nacional. Esto se ha hecho mediante el poder del dineroen EE.UU., donde los candidatos son comparables a los caballos de carreras de los multimillonarios. En Europa lo ha hechola Unin Europea, cuyaburocracia se ha apoderado gradualmente de las funciones econmicas crticas de Estados independientes, dejando que los gobiernos nacionales se las ingenien con inmensas controversias sobre asuntos privados, comoel matrimonio, mientras la poltica pblica se dicta en la Comisin de la UE en Bruselas.

Pero detrs de esa Comisin, y detrs del juego electoral en EE.UU., se encuentra el mismo poder annimo que dicta sus deseos a esta entidad transatlntica: el capital financiero.

Se programa que ese poder se ample formalmente en el futuro cercano a travs del establecimiento de una zona de libre comercio entre la Unin Europea y EE.UU. Este acontecimiento es la culminacin de la denominada construccin europea que durante varias dcadas ha transferido poderes de Estados soberanos europeos a la UE, que por su parte transferir su poder a instituciones transatlnticas, todo bajo el control decisivo de los mercados, eufemismo que designa al capital financiero.

Se informa a la ciudadana de la ltima etapa de este continuo proceso de "des-democratizacin" cuando est avanzado. El resultado es un brecha cada vez mayor entre la clase poltica, que incluye a los polticos y a los medios de masas por una parte, y a la poblacin en general por la otra. La principal tarea restante de la clase poltica es mantener a la poblacin en general en la ilusin de que sigue viviendo en una democracia y que los dirigentes que elige actan en funcin de sus intereses.

Cuando ocurre algo como el grotesco incidente del avin presidencial boliviano que saca a la luz el servilismo de los funcionarios del pas, se puede contar con que los medios dominantes lo oculten a la vista. La televisin francesa ocult en gran parte el suceso, una negligencia facilitada por los ltimos acontecimientos en Egipto. Una gran historia internacional diaria es todo lo que los medios consideran adecuado para un pblico cuya dieta noticiosa bsica est centrada en el tiempo, los deportes y los crmenes sexuales.

Para medir la rendicin de la independencia francesa en las ltimas dcadas, se puede recordar que en los aos 70 el gobierno de centroderecha del presidente Valery Giscard dEstaing brind rpidamente asilo a los Panteras Negras que huan de EE.UU. Actualmente el ministro del Interior de un gobierno, supuestamente de centroizquierda, excluye que se otorgue asilo a cualquier ciudadano de EE.UU., sobre la base de que EE.UU. es un amigo, una democracia con un sistema judicial independiente.

En Alemania no pudieron pasar por alto las revelaciones del espionaje de la NSA, despus de que la propaganda anticomunista utiliz las constantes denuncias del espionaje de la Stasi para enterrar cualquier recuerdo de las ventajas perdidas del rgimen de Alemania Oriental, como el pleno empleo, la atencin a los nios y la igualdad social para las mujeres. Incluso destacados polticos de Alemania parecieron autnticamente indignados.

En Francia, los dirigentes polticos hicieron dbiles sonidos de desaprobacin y cambiaron rpidamente de tema. En la medida en que el incidente se mencion de alguna manera, la lnea fue que no tena sentido mencionar prcticas que nosotros, las sofisticadas "grandes potencias" conocemos en todo caso y practicamos nosotros mismos. La atildada auto-incriminacin de tambin lo hacemos es una forma de afirmar que Francia sigue siendo una gran mala potencia y no un simple satlite de EE.UU.

En una entrevista de ayer en la televisin, el ministro de Exteriores francs Laurent Fabius vio un video del presidente Obama refirindose repetidamente al presidente francs Franois Holland como presidente Houlon. Fabius cambi rpidamente de tema para elogiar el importante papel de Francia en la promocin de la guerra en Siria. No vali la pena mencionar que se considera tan insignificantes al presidente francs que Obama no necesita tomarse la molestia de aprender su nombre.

El desdn de Obama haca Hollande y el desdn de Hollande hacia el presidente de Bolivia forman parte de este nuevo orden mundial que no est regido por intereses humanos en absoluto, sino por los mercados. No es que los mercados den rdenes directas en asuntos semejantes. Pero se ha pasado a reducir el gobierno a la gobernanza cuya principal funcin es mantener tranquila a la gente mientras las instituciones, leyes y fuerzas armadas se ocupan de la tarea de hacer que el mundo sea seguro para que el capital de inversin obtenga los mximos beneficios, se prive de poder a las personas y la poltica se convierta en un vaco ejercicio de conformismo.

La explicacin de esta rendicin reside en la ideologa que ha dominado en Europa, y probablemene en Francia ms, durante el ltimo siglo. Una interpretacin particular de la historia de mediados del Siglo XX ha debilitado la confianza en la soberana popular, acusada (errneamente) de conducir al totalitarismo. Esta ideologa ha preparado elites para que abdiquen a favor de instituciones tcnicas y mercados que parecen inocentes de todo pecado poltico. El poder del capital financiero y de su campen estadounidense es menos la causa que el resultado de esta abdicacin poltica.

Solo esto puede explicar la extraordinaria premura de los gobiernos europeos para plegarse al menor capricho del amo estadounidense, en vsperas de las negociaciones de una zona de libre comercio transatlntica que los dirigentes europeos presentarn a sus poblaciones como compensacin por la continua destruccin del modelo de bienestar social europeo. Los principios, la decencia diplomticao Edward Snowden deben ser sacrificados en aras de este ltimo y desesperado intento de colocar a Europa fuera del alcance de la influencia de su pueblo.

Un par de comentaristas ha llegado a sugerir que Edward Snowden debe ser alguna especie de trampa, supuestamente para mostrar a la gente que el gobierno de EE.UU. es omnipotente. La afrenta al presidente boliviano ilustra esto de un modo an ms impactante. Pero a largo plazo, la conciencia del alcance de este poder es el primer paso hacia la liberacin.

Diana Johnstone es autora de Fools Crusade: Yugoslavia, NATO and Western Delusions. Contacto: diana.jost[email protected]

Fuente: http://www.counterpunch.org/2013/07/05/the-servility-of-the-satellites/

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter