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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2013

Entrevista realizada a Ricardo Antunes, el Da Nacional de Lucha en Joao Pessoa, Brasil
Vem, vem para rua vem

Mario Hernandez
Rebelin

El ttulo y los subttulos son de las consignas levantadas por los manifestantes en las calles. Se ha respetado el idioma original. Agrego: Midia fascista e sensacionalista, Da Copa en abro mao, quero meu dinheiro para sade e educaao, Tarifa Zero, Se tem dinheiro para Copa tem que ter para educaao.


Mario Hernandez (MH): Nos encontramos con el socilogo del trabajo marxista, Ricardo Antunes, en Joao Pessoa, estado de Paraba. Coincidimos en un Encuentro internacional de empresas recuperadas por sus trabajadores que se est desarrollando en la Universidad de esta localidad. Ricardo dio una conferencia ayer. Estamos aprovechando un momento de descanso, ya que en un rato me toca exponer en un Grupo de Trabajo, para ponernos al da despus de mucho tiempo sin vernos. Podramos pasar revista a la situacin explosiva que vive Brasil en el da que se estn desarrollando grandes movilizaciones y paros a lo largo y ancho de este pas.

Me gustara que nos comentes cmo empieza este proceso, al mismo tiempo que estamos viendo en la TV grandes marchas y concentraciones, cul ha sido el origen de este proceso?

Ricardo Antunes (RA): Este proceso comenz el 3 de junio con una manifestacin en San Pablo organizada por el MPL (Movimiento Pase Libre) que reclamaba transporte gratuito para la poblacin. Empez con 2000 manifestantes, luego llegaron a 7/8000 hasta que el 6/7 de junio se transformaron en manifestaciones de 100.000 en San Pablo, 200.000 o ms en Ro y ms de 1.000.000 en todo el pas.

En verdad fue una explosin popular en funcin del agotamiento de un proyecto que comienza en los 90 con Fernando Enrique Cardoso, sigue con Lula con pequeos cambios y mucha continuidad.

La privatizacin y desregulacin econmica comenz un poco ms tarde que en Argentina donde el neo-liberalismo fue ms temprano. En nuestro caso fue un poco despus porque en los 80 hubo mucha resistencia.

Privatizacin, desregulacin, financiarizacin, enriquecimiento y miseria, en sntesis, cuando Lula gan las elecciones en 2002 haba expectativas de cambio, pero no ocurrieron. Podemos decir que fueron superficiales. La esencia de su poltica sigui siendo el supervit primario, la garanta para las ganancias bancarias y la gran produccin oligoplica y monoplica favorable a la agro-industria. En este perodo que va del 2002 al 2010 y se extiende hasta hoy con Dilma, el mito fue que en nuestro pas todo iba bien. Yo siempre fui muy crtico de esta visin, mis amigos en Argentina lo saben bien por mis artculos publicados en ese pas. Era un mito con una base muy irreal. Claro que se crearon diez millones de nuevos empleos pero de un salario mnimo y medio. En Brasil el salario mnimo es de R$ 680, alrededor de U$S 300, menos que en Argentina. Con alrededor de U$S 450/500 de salario promedio no podemos hablar de un pas de clase media.

Se trat de un proceso de salarizacin en los sectores de servicios, el comercio, hipermercados, fast-food, etc., de proletarizacin de sectores que tienen alta rotacin.

La esperanza de cambio en el gobierno de Lula que fue electo por 53 millones de votos se empez a derretir. Todo lo slido se desvanece en el aire, podramos decir. Eso pas en Brasil!

Hay una segunda explicacin. La privatizacin del transporte popular, de la educacin pblica, de las autopistas, todo fue privatizado en este pas. Solo falt privatizar la playa, pero no est lejos el da que para poder entrar a la playa haya que pagar R$ 2 o 3.

Queremos sade e educaao, padrao FIFA

MH: Tom muy en cuenta la observacin que me hiciste das pasados cuando te entrevist en FM La Boca y efectivamente no vi en las tribunas de la Copa Confederaciones, jugada recientemente, la presencia de poblacin negra.

RA: Exactamente. Todo se privatiz y los pobres sufren mucho. Esto se vio coyunturalmente en la Copa Confederaciones que en verdad va a pasar a la historia como la Copa de las rebeliones porque la FIFA dice hay plata para hacer grandes estadios pero no para los hospitales, los mnibus, para el transporte. Hay plata para los patrones de la FIFA que tienen intereses econmicos muy poderosos y entrelazados en Brasil.

A todos los brasileos nos gusta mucho el ftbol. Yo vi todos los partidos por TV y tena la sensacin que los asistentes a los estadios estaban en Suecia, Noruega o Suiza porque eran todos blanquitos, de las clases medias y ricas, pero no haba negros ni mulatos ni pobres. Tambin estaba prohibido el pequeo comercio en las inmediaciones de los estadios con el cual mucha gente sobrevive. Deban desaparecer para dejar su lugar a Coca-Cola y los grandes negocios vinculados al ftbol. Este fue el segundo elemento coyuntural. Yo dije ayer en la conferencia que muchas curvas, direcciones muy diferentes que siguieron su curso hace muchos aos, encontraron en junio de 2013 un punto de interseccin y se juntaron, derivando en una rebelin.

Tambin por la influencia de la Plaza Tahrir, de Espaa, Grecia, Portugal, etc., porque lo que se percibe de todas esas manifestaciones es que la recuperacin de las plazas pblicas pueden producir cambios. Hay un foso enorme entre los ocupantes de las plazas y la representacin poltico-parlamentaria.

Empezaron como manifestaciones por el pase libre pero rpidamente esto cambio en una mirada de reivindicaciones, de banderas que se expresaron en grandes manifestaciones de masas. Localidades de 30.000 habitantes tenan 5.000 en las calles, casi el 20% de la poblacin. Esto deriv en que hoy tengamos un da de huelga general en todo el pas.

La tierra rueda, el mundo cambia, recin me hablabas de Vinicius hablando de toda la tierra rodar y yo recuerdo del cancionero latinoamericano cambia, todo cambia. Nosotros estamos quietos pero el mundo est rodando y Brasil rod y desde el 6 de junio hasta hoy, 11 de julio, que estamos hablando ya no es lo mismo. No sabemos para dnde va el movimiento pero el gobierno est completamente perdido, no sabe qu hacer. El Parlamento sabe que no fue ocupado por la poblacin porque la hubieran reprimido. El Palacio de Planalto en la manifestacin ms numerosa, el 17 de junio, fue cercado por millares en Brasilia.

Todos contra a corrupao

MH: Y en un pas sin tradicin de grandes movilizaciones y huelgas generales como en Argentina.

RA: En parte es cierto. El otro mito es que Brasil es un pas cordial pero, por ejemplo, antes de las manifestaciones de junio tuvimos las huelgas de la construccin civil, con 30/40.000 trabajadores en huelga, muchas rebeliones por el pase libre en Florianpolis, Porto Alegre, Vitoria y las ciudades del nordeste brasilero.

Tambin tuvimos dos grandes movilizaciones, muy intensas en las ltimas dcadas por las elecciones directas en 1984 contra la dictadura, con un milln o ms de manifestantes en Ro y luego por la destitucin de Collor de Melo en 1992. Las actuales manifestaciones son diferentes. En 1984 queramos las elecciones directas, era un objetivo muy claro, en 1992 la destitucin de Collor. Hoy qu queremos? Cambiar el pas, entonces hay una mirada de medidas contra la corrupcin, por un transporte pblico digno, la poblacin deca FIFA pague mi tarifa. Hay reivindicaciones contra el Parlamento, contra los gobiernos federales, contra los estaduales y los municipales. No solo contra uno u otro, sino contra todos.

MH: Qu rol estn cumpliendo las organizaciones polticas, sindicales y sociales como el MTST en este proceso?

RA: Estas manifestaciones tuvieron en su curso reciente una clara direccin espontnea. La del 6 de junio en San Pablo con 2000 personas fue organizada por el MPL, fue una manifestacin social y poltica horizontal y sus dirigentes eran muy jvenes, autonomistas, anarquistas y otros ligados al PSOL, PSTU, independientes de los partidos, podramos decir que fue una manifestacin apartidara no antipoltica.

Todas las manifestaciones en Brasil siempre tienen agrupamientos de izquierda entre sus organizadores porque los 2000 que salieron primero eran ms politizados. Rpidamente pasaron a 4000, 10.000, 30.000, 50.000, 100/200.000 y ah sali la poblacin a las calles. Muchos encuestadores durante las manifestaciones preguntaban de cuntas manifestaciones particip Ud. antes? Es la primera. Trabaja? Ms del 60% contestaba que s. Trabajadores y estudiantes, asalariados urbanos luchando contra la degradacin de la vida en las ciudades.

Lula se pas aos bajando los impuestos al gran capital automotriz e incentivando la produccin de autos y en todas las grandes ciudades el modo de vida es insoportable porque los mnibus son precarios. El 0.12% de las ciudades brasileras tienen subterrneo, salvo en algunas grandes capitales, an as, en San Pablo, es inferior al de Buenos Aires, que aunque es ms antiguo est mejor estructurado.

Hay una desestructuracin completa de la vida cotidiana y esta rebelin es muy fuertemente espontnea aunque con pequeos grupos partidarios presentes desde el primer momento. Una manifestacin contra la vida cotidiana en su dimensin trgica.

O povo nao bobo! Abaixo a Rede Globo!

Los medios comenzaron diciendo que eran vndalos pero rpidamente cambiaron de postura y empezaron a defender las manifestaciones cuando comenzaron a tomar dimensiones de masas con 50/100.000 personas y los sectores de derecha comenzaron a participar. Empezaron a decir vamos a las marchas contra los polticos, contra los partidos polticos.

Por primera vez en Brasil se dio la represin de sectores de la derecha contra la izquierda que fue agredida no solo por la polica sino tambin por la derecha que particip de algunas manifestaciones. Ahora se recluyeron un poco.

Hoy estamos con una huelga general con corte de rutas. Recin hablaba con mi compaera en San Pablo y la ciudad est completamente parada. Probablemente est pasando lo mismo en Ro de Janeiro. Hay muchas manifestaciones. Tambin estn bloqueadas las principales autopistas.

Ahora se han reducido las grandes manifestaciones para dar paso a manifestaciones microscpicas en todo el pas, por ejemplo, en una cabina de peaje porque circular por una autopista es muy caro, en otros casos para impedir el flujo de mercancas y personas. Esta es la situacin actual.

La izquierda participa porque el movimiento los representa. Hay siete millones de jvenes brasileos en la Universidad. Creci mucho y no tienen experiencia poltica pero s la percepcin de que todo va mal en el pas.

Yo escrib en la Folha de Sao Pablo un artculo titulado El fin del letargo y termin diciendo: Nosotros no sabemos el futuro de este movimiento, pero sabemos que el pas no es el mismo. Este cambio es sustantivo, sustancial y la representacin poltica est completamente desorientada. Las grandes clases dominantes, los grandes bancos, los grandes industriales, el gran capital intentan marcar la orientacin del gobierno para que no cambie y la poblacin parece derretir la poltica econmica.

Creo que el proyecto lulista encontr su derrota cabal. Puede recuperarse. Estamos en Joao Pessoa y aqu cerca est Alagoas. Collor que cay en 1992 hoy es senador por Alagoas. Vuelve, todo vuelve, pero tambin todo puede cambiar en una direccin u otra. Nunca ser lo mismo.

Tambin escrib un artculo que saldr prximamente: Los das que conmovieron al pas. Junio y julio fueron esos das. En esta direccin, en esta multiplicidad, con esta intensidad, fue la primera manifestacin de gran envergadura en las ltimas dcadas.

Escape do transito Vem para rua

MH: Estuve leyendo algunos reportajes que le hicieron a Stedile, lder del MTST, y sus respuestas me parecieron bastante acertadas. Se ha introducido dentro de las reivindicaciones el tema de la reforma agraria. Das atrs Dilma recibi este reclamo en una reunin con movimientos campesinos. Cul ha sido el rol del MST en este proceso?

RA: En el proceso de las rebeliones de junio el MST no cumpli ningn rol. Es una situacin difcil de explicar por qu el MST no particip del movimiento en sus primeros momentos.

El MST vive una dificultad muy profunda. Hace ocupaciones, lucha por la posesin de la tierra pero algunos de sus ncleos dirigentes estn muy entrelazados con el gobierno, probablemente sean mayoritarios.

MH: Una situacin parecida vive la CUT.

RA: S, en la CUT la adhesin al gobierno es mucho ms intensa. En el caso del MST hay lucha y adhesin. Qu pas? Las movilizaciones comenzaron por el MPL, el movimiento de los sin techo, despus por los movimientos de la periferia de las ciudades, los estudiantes y otros, pero el MST particip muy poquito.

Esta manifestacin de hoy es la primera vez que es convocada por el MST y las organizaciones sindicales. En las anteriores la participacin fue muy pequea. No fue que no existiera pero nada que ver con el papel protagnico que tuvo el MST en las ltimas tres dcadas. Imaginate que cuando una familia entra a un asentamiento los lulistas le dicen que con Lula no es gran cosa pero es mejor, es menos malo que con otros y esta tesis es muy fuerte en la direccin del MST.

En los ltimos diez das el MST, la CUT y Fuerza Sindical, que es una central de origen neo-liberal al revs de la CUT, de origen clasista en los 80, pero hoy es puramente negociadora y pro-gubernamental, estn participando de las movilizaciones porque era imposible quedarse afuera.

El MST, al que respeto profundamente, soy profesor voluntario de la Escuela Florestn Fernndes, demor en percibir que el pas cambiaba.

Esta rebelin fue de los estudiantes y de los asalariados urbanos de la periferia, no rural. Empez por los estudiantes que trabajan y viven la miseria de la vida urbana y solo despus entraron los sectores sindicales y el MST. En el inicio fue el MPL, el movimiento estudiantil, con sus tendencias, incluso con sus partidos polticos que tienen actuacin en la juventud como el PSOL, el PSTU, el PCR y otros pequeos agrupamientos que militan en la juventud como sucede en la Universidad de Buenos Aires donde existen muchos grupos que no tienen gran influencia en la sociedad pero s en el movimiento estudiantil.

El movimiento estudiantil est conectado con esta cuestin vital del transporte pblico porque un estudiante que vive en la periferia de San Pablo si usa un tren, el mnibus y el subterrneo puede tardar entre tres y cuatro horas para llegar a su trabajo y otras tantas para volver. Son ocho horas viajando como un buey, como un animal.

MH: Me llam la atencin leer que los empresarios de San Pablo se transportan en helicpteros.

RA: Representa unos de los ndices ms altos del uso de helicpteros en el mundo. Demuestra el elitismo, el carcter clasista, hay una burguesa muy rica en nuestro pas, en Brasil, tambin en Argentina. Como en San Pablo hay un trnsito catico, el transporte areo con helicpteros es muy importante. La misma burguesa que circula en helicpteros, vive en barrios cerrados, altamente vigilados, con costos altsimos, se pueden encontrar departamentos y casas de R$ 30/40 millones mientras 30.000.000 de brasileros viven en la miseria.

Lula deca y lo repite Dilma, que quien gana ms de R$ 70 por mes no es ms miserable. Son U$S 30. Quin vive con U$S 30 por mes? Es lo que vamos a pagar en este restaurante para almorzar, en una maana, te parece que una persona deja de ser miserable con U$S 30? Hay 30 millones en esta situacin y otros tantos millones que son pobres. El mito del pas que crece, de la 6/7 economa del mundo que pronto ser la 5. Eso se acab porque el pueblo comprendi que eso tiene que cambiar profundamente.

Se vocs nao nos deixam sonhar, ns nao os deixaremos dormir!

Estamos en una faz de cambio. Es fundamental que este movimiento consiga concretar esta mirada de reivindicaciones en algunas sustanciales que toquen la vida cotiadiana. Cules son las cuestiones vitales?

Lucks en la Ontologa del ser social tiene un fragmento que puede ayudar a ilustrar lo que estoy diciendo. El gran marxista hngaro deca que en la vida cotidiana hay una sucesin de cosas, yo hago esto y aquello, despus de la entrevista vamos a almorzar, a trabajar, al Encuentro de fbricas recuperadas, son cuestiones de la vida cotidiana. Qu vamos a hacer a la noche? No s, salir a conocer la ciudad, por ejemplo. Las situaciones de la vida cotidiana son innumerables, pero en las situaciones revolucionarias y pre-revolucionarias Lucks deca -que no es la nuestra, yo aqu estoy haciendo una metfora-, que se condensan algunas cuestiones vitales que cuando afectan al conjunto de la poblacin el mundo cambia. Libertad, igualdad y fraternidad en la revolucin burguesa iluminista de 1789. Paz, pan y tierra en Rusia en 1917. Paz porque moran los hijos de los pobres en la guerra, no los ricos. Pan y tierra por el hambre. Tambin Libertad porque era un autocracia y con Kerenski despus, una democracia burguesa falsa.

Cules son las cuestiones que tocan la vida cotidiana hoy? El trabajo, la naturaleza, el entrecruzamiento de trabajo y ecologa, la de los bienes vitales como el agua por la que luchan los pueblos indgenas, el gas, la megaminera, el combate contra las privatizaciones, contra los grandes laboratorios medicinales que se apropian de la cultura popular, del hacer de la naturaleza que se cambia en medicina para ricos? Cules son las cuestiones vitales hoy?

Ideias sao mais letais que armas

Por eso los movimientos sociales y polticos que hoy encuentran esas cuestiones vitales son los que avanzan. Si los partidos de izquierda quieren tener futuro en el siglo XXI, aunque ninguno de nosotros tenga certeza de futuro, tendrn que reinventarse, reconvertirse, redescubrir cules son las cuestiones vitales. No basta un grupo de vanguardia y sus propuestas si stas no tocan cuestiones vitales. Los marxistas somos desafiados hoy a comprender cules son las cuestiones vitales, los crticos sociales radicales estamos obligados a comprender cules son las cuestiones que tocan sustancialmente al conjunto de la vida cotidiana. Este es el desafo que tenemos.

El Encuentro internacional donde estamos discutiendo sobre las fbricas recuperadas por sus trabajadores es una cuestin importante porque hoy es vital pensar un nuevo modo de vida que no sea una expresin del capital, del sistema destructivo del trabajo, de la destruccin del ambiente. Cmo pensar un nuevo modo de vida que recupere los valores del socialismo en el siglo XXI, que no sern los del siglo XX. Son desafos que nosotros tenemos y en mi opinin estamos en un laboratorio espectacular de lucha social. Estamos en un momento espectacular de la historia y no vamos a tener otra chance de ver otro momento como ste en las prximas dcadas. Como en el inicio del siglo XX con la Revolucin rusa, la I Guerra Mundial, Alemania y Japn ingresando en la lucha contra las grandes potencias, las revoluciones socialistas. El siglo XXI comienza con movimientos de sus placas tectnicas. Claro que no hablo de fsica sino que estoy usando una metfora, de los terremotos, los tsunamis de la lucha social. Miro al mundo con mucho optimismo para que el siglo XXI sea mucho mejor que el XX. Tambin tengo el miedo que todas las ventanas estn abiertas para la humanidad, las ms generosas y las ms tenebrosas.

MH: Socialismo o barbarie, como plante Rosa Luxemburgo.

RA: O como dice Itzvn Meszros, Socialismo o barbarie, si tenemos suerte, porque en la barbarie ya estamos. Socialismo o fin de la humanidad. Mir el caso del terror norteamericano y mundial. Los EE. UU., el villano del mundo, la inestabilidad mundial, la crisis de Medio Oriente, el imperialismo de Israel contra los pueblos de esa regin, por eso Meszros haca el chiste y deca: Barbarie, si tenemos suerte.

MH: Creo que sera un buen final. No s si quers agregar algo ms.

RA: Como marxista y socialista afirmo que en la barbarie ya estamos, as que tenemos que luchar hacia un socialismo de nuevo tipo que rescate una sociedad humana, con una produccin que contemple la ampliacin del tiempo libre, el no-trabajo, intentando una articulacin viva entre felicidad individual y colectiva. No solo individual. Es difcil y excepcional que nuestra subjetividad en el plano individual encuentre plenitud y felicidad y este es un imperativo de este siglo.

MH: Muchas gracias, Ricardo.

RA: Un abrazo a Ud. y a nuestros amigos y amigas de Argentina. 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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