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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2013

Internet y el camino a un mundo multipolar

Santiago Jos Roca
Rebelin


Al margen de la euforia generada por la historia de Snowden y las filtraciones de la NSA, los eventos recientes nos presentan una oportunidad para reconocer que Internet es un fenmeno socio-tecnolgico marcado por dinmicas de la poltica internacional. El problema no es simplemente que algunas empresas y gobiernos establezcan acuerdos para engaar al pblico y obtener informacin privada de potenciales competidores y de usuarios comunes, tal como parece ser la preocupacin de quienes piensan en Internet como un entorno ideal para el libre mercado. La cuestin es mucho ms profunda y nos muestra un sistema poltico donde prevalecen los intereses de las lites contra las necesidades del resto de la humanidad. Desde esta perspectiva, el desarrollo y la expansin histrica de Internet no slo ha servido para la masificacin de contenidos culturales afines con la sociedad de consumo y como nuevo puntal de la economa financiera, sino que tambin ha contribuido con la consolidacin de la hegemona de determinados actores identificados con los bloques polticos y econmicos que rivalizan entre s por la preeminencia en la produccin de capital.

Veamos. Actualmente, el sistema internacional presenta una unipolaridad inestable, en el cual EEUU es la nica potencia con capacidad para influir en todo el sistema pero, al mismo tiempo, existe un cierto desbalance generado por las iniciativas de otros bloques. La bipolaridad del sistema de la Guerra Fra dio lugar a la preeminencia de EEUU, pero desde entonces las fortalezas se encuentran distribuidas de forma compleja, por cuanto el poder militar pertenece a EEUU y el poder econmico est disputado entre este pas, Europa, Japn y China (Nye, 2004). Adems, si bien EEUU cumple un papel como pivote del sistema, existen otras regiones que lo confrontan en la arena internacional: Europa Occidental, Asia y Amrica.

As, es previsible que aspectos como la crisis de la produccin y de los capitales financieros, el descrdito del derecho y de la poltica estadounidense, y la emergencia de otras potencias econmicas, acenten el desbalance del sistema unipolar, lo cual justificara la coaccin abierta o encubierta por parte de las potencias interesadas en conservar sus privilegios. Pero no nos dejemos engaar por los convencionalismos de los estudios en la materia: lo que proporciona cohesin o divide a los bloques geopolticos son las relaciones que se establecen en un momento del desarrollo de las formas de generacin de capital. De ah que nos encontremos tentados a ver no ms de dos grandes bloques: las minoras que explotan la apropiacin de los factores de produccin y las mayoras que estn sujetas a su cesin o expoliacin. El Norte y el Sur global, con sus lites y sus propios contingentes de marginados ubicados en cada polo (Wallerstein y Hopkins, 1996).

En el plano tecnolgico vemos que, si bien el discurso acadmico dominante presenta a Internet como un fenmeno eminentemente tcnico-econmico, enraizado fatalmente en un proceso de racionalizacin de las estructuras socioculturales de las sociedades postindustriales, quienes apuestan a la formulacin de un enfoque sociopoltico y contructivo de las tecnologas de la informacin (Roca, 2012) encuentran la posibilidad de demostrar que Internet es una empresa econmica y cultural que se ha desenvuelto por la voluntad de actores histricos concretos, y no simplemente por la gracia de la orientacin ideal de la racionalidad funcional (que ha prometido la transformacin de las sociedades capitalistas a travs de la digitalizacin de los flujos de comunicacin y de generacin de valor econmico). Desde este enfoque, los sistemas tecnolgicos no son neutrales, sino que reflejan las condiciones y los valores del contexto social en el que emergen. Internet surgi en el contexto del auge del neoliberalismo y, gracias a prcticas como la desregulacin jurdica y la privatizacin, se convirti en una herramienta propicia para la colonizacin del Estado y del sistema de naciones por parte de intereses corporativos. Por lo tanto, Internet forma parte de la experiencia de expansin de los intereses occidentales bajo la cubierta de una ideologa de contenido universalista que, dependiendo del caso, se presenta como la globalizacin, el libre mercado o la red de redes (Almirn, 2002).

Este proceso, considerado aqu en su dimensin geopoltica, aunque posee carcter sistmico, no es un proceso normal y continuo, sino contradictorio, en cuanto que refleja conflictos de intereses y la lucha social en el seno de las sociedades nacionales y en el conjunto de las relaciones internacionales. Por lo tanto, el desenvolvimiento de Internet tal como la conocemos hoy da slo ha sido posible gracias a un conjunto de condiciones sociopolticas creadas como resultado de estas contradicciones. El inters de notar esto no es slo apuntar algunas manifestaciones concretas de dichas condiciones, sino en particular crear el reconocimiento de que las revelaciones sobre las acciones de la inteligencia estadounidense y de sus socios son consistentes con un esquema de control hegemnico del sistema internacional. Los siguientes aspectos muestran algunos indicios en esta materia:

Gobernanza: desde hace varios aos se discute la posibilidad de que Internet sea administrada por cada gobierno en la esfera nacional, y por una organizacin como la Unin Internacional de Telecomunicaciones UIT (http://www.itu.int), perteneciente a la ONU, en el plano internacional. Sin embargo, actualmente el rgano que decide sobre las normas y los estndares tcnicos de Internet, la Internet Corporation for Assigned Names and Numbers ICANN (http://www.icann.org/), se encuentra bajo control directo de EEUU, y sus decisiones chocan con iniciativas de carcter multilateral como la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Informacin. Esto se traduce en la dificultad para lograr acuerdos permanentes entre las empresas y el gobierno de EEUU, que poseen mayor facilidad para el control de las redes, y las posibles coaliciones que pueden formarse entre otros gobiernos, empresas y organizaciones civiles.

Mercantilizacin: los servicios de la Red no son costeados ni administrados por entes pblicos sujetos a responsabilidad poltica, como los gobiernos elegidos democrticamente, sino por empresas con intereses econmicos especficos. Adems, las recomendaciones de los entes internacionales ocupados por las polticas pblicas en ciencia y tecnologa, aconsejan la transferencia de recursos pblicos al sector privado para cumplir con tareas especficas como la instalacin de infraestructura y la prestacin de servicios. Esto tiene como consecuencia el mayor peso de los intereses comerciales en el desarrollo de Internet, adems de una suerte de control privado del espacio comunicacional, como puede verificarse mirando en el origen de buena parte de los contenidos y de los servicios de la red.

Software y hardware privativo: las herramientas tecnolgicas ms conocidas (con excepcin de las alternativas en software libre) son desarrolladas y comercializadas por corporaciones que cuidan su cuota de mercado a travs de prcticas paralelas de proteccin de la propiedad intelectual, como el lobby, para impulsar la generalizacin de un derecho de carcter mercantil y privatizador. Por otra parte, dichas corporaciones estn en posicin de negociar privilegios especiales con determinados cargos de las administraciones gubernamentales, tales como la creacin de redes ocultas y de puertas traseras, a cambio de una regulacin flexible y de nuevas oportunidades de contratacin.

Redes: la infraestructura de muchos servicios web se encuentra ubicada en los pases de capitalismo avanzado1, lo que decide la capacidad de stos para acceder y controlar las comunicaciones de las redes que pasan por su territorio. Adems, los acuerdos entre diferentes entidades gubernamentales, as como los acuerdos entre corporaciones y empresas del sector privado, permite el acceso a fuentes de informacin ubicadas fuera de las fronteras nacionales.

Estos temas, por ms que parezcan tener carcter estrictamente comercial, se encuentran apuntalados por una orientacin geopoltica que responde a las necesidades de estabilizacin de un mundo unipolar, dirigido por EEUU como puntero de los bloques que se enfrentan por el control del capital. Por otra parte, no es una coincidencia que los pases con mayor influencia sobre Internet son los que generan a nivel global la mayor cantidad de ingresos como resultado de la comercializacin de patentes y de licencias de uso2. Esto se debe a que la propia Internet se desarrolla en el contexto de la consolidacin de una economa capitalista de la informacin, cuyas dinmicas han sido moldeadas de acuerdo con las tensiones del capitalismo postindustrial.

Pero estas cuestiones tambin sugieren la necesidad de buscar modos alternativos para el fortalecimiento de tecnologas y de redes de informacin autnomas, orientadas a responder a la voluntad de desarrollo integral o de Buen Vivir de las naciones del Sur hemisfrico y global. Los servicios y la infraestructura de Internet se han venido expandiendo mundialmente bajo la gida de la globalizacin neoliberal y, si bien podemos reconocer sus efectos positivos, tambin es necesario ver que los mismos se han logrado al costo de hacernos dependientes de las decisiones polticas y de los desarrollos tecnolgicos que provienen de los centros de dominacin neocolonial. La participacin activa de nuestros talentos tcnicos y la inversin de nuestros recursos regionales en el rea de las tecnologas de informacin, debe apuntar entonces hacia la construccin social de redes de informacin alternativas que rompan tal dependencia. Y al mismo tiempo, dicho proceso debe contribuir a resolver las contradicciones internas de la poltica y de la economa domstica, las cuales ayudan a mantener las relaciones de colonizacin.

Si Internet est condicionada por las conexiones entre los bloques poltico-econmicos del globo, otra forma de relacin quiz pueda emerger gracias al fortalecimiento de bloques regionales que demuestren ser capaces de generar nuevas formas de integracin tecnolgica. MERCOSUR puede convertirse en un caso ejemplar desde esta perspectiva. La certeza de que Brasil y otras naciones de Amrica Latina, como Venezuela han sido vctimas de espionaje econmico, as como la acumulacin de fortalezas en el rea de las tecnologas libres, representa un marco de oportunidad para reforzar la integracin del bloque, a partir de la generacin de alternativas de software y de hardware con sentido crtico, orientadas a resolver sus propias necesidades; apuntando a la progresiva sustitucin de los servicios y de la infraestructura corporativa instalada en la regin. La declaracin de la ltima reunin de MERCOSUR, emitida el 12 de julio de este ao, muestra una afirmacin de propsito en este sentido. All se expuso el apoyo a los siguientes planteamientos (MERCOSUR, 2013):

La interrogante que emerge es si MERCOSUR ser capaz de abordar el reto sin plegarse incondicionalmente a las reglas de juego del mundo capitalista. Que se avance en esta direccin depende no slo de la voluntad de los dirigentes y de que se puedan gestionar con una nueva racionalidad los recursos tcnicos, sino tambin est relacionado con la profundizacin de procesos de democratizacin de vocacin popular. Si algo caracteriza las dinmicas tecnolgicas del mundo capitalista, como hemos visto, es la ausencia de deliberacin democrtica que encubre las decisiones econmicas y tecnolgicas, y en la cual caben los hechos que hoy se encuentran al descubierto. Por lo tanto, no sera extrao que el bloque del MERCOSUR (y por qu no, UNASUR y tambin el ALBA), en algunos de cuyos pases se experimentan formas inditas de democratizacin social y comunitaria, sea partero de una nueva poca para las redes de informacin. De no considerarse esta fortaleza, la diferencia sustantiva con la poltica tecnolgica y con la infraestructura desarrollada al cobijo del vaco democrtico que existe a lo ancho de la globalizacin sera escasa y, de seguro, cualquier empresa de creacin de autonoma estara destinada al fracaso. En otras palabras, el proyecto de una red digital autnoma para el Sur estara incompleto si no se aborda desde la perspectiva de los procesos de democratizacin profunda que hoy da recorren la regin.

El surgimiento de otra Internet depender de que se fomenten directrices como gobernabilidad democrtica, regulacin pblica y transparencia. Es decir, se relaciona con que Internet deje de ser una empresa mayormente comercial y proclive al control de Estados corporativistas, y de que sea reinterpretada en la arena de la democratizacin radical de los procesos sociales (Feenberg, 2002), la cual incluye la democratizacin de los factores de produccin. Tales pueden ser las claves de otra forma de gobernanza para la Red, basada en el reconocimiento a la libre autodeterminacin de los pueblos, en un verdadero espritu de integracin, en el imperativo de formar un orden internacional ms plural y en el inters de superar las desigualdades internas de cada Nacin. La respuesta al problema que nos plantean Snowden y las filtraciones de los servicios de inteligencia imperiales no es que utilicemos aplicaciones ms seguras, sino que el desarrollo tecnolgico comience a regirse por los principios de un mundo genuinamente equitativo y multipolar, que rompa con las ataduras que, en el caso de Internet, le ha impuesto su historia capitalista. En un futuro viable, en el cual la integracin de bloques regionales del Sur se consolide como un modo de superacin de la dependencia de los centros coloniales, no sonar extrao pensar en la red de redes de una forma ajena a la lgica de la globalizacin unipolar. Internet podra ser concebida como una red autnoma y distribuida, que proporcione la infraestructura de datos para un mundo en el que la produccin del capital no sea la nica motivacin para la creacin de bloques regionales.

Referencias

Almirn, N. (2002). Los amos de la globalizacin. Internet y poder en la era de la informacin. Barcelona, Espaa: Plaza y Jans.

Feenberg, A. (2002). Transforming Technology. A Critical Theory Revisited. New York: Oxford University Press.

MERCOSUR. Mercado Comn del Sur. (2013). Comunicado conjunto de los Presidentes de los estados partes del Mercosur. XLV Cumbre del Mercosur y Estados Asociados. Montevideo Uruguay. Disponible en: http://www.mercosur.int/innovaportal/file/5611/1/comunicado_conjunto_estados_partes_es.pdf

Nye, J. (2004). Power in the Global Information Age. From Realism to Globalization. Londres, Routledge.

Roca, S. (2012). La sociedad de la informacin. De la economa de la tecnologa a la poltica de las redes. Revista Nuestramrica. N 2; pp. 131-154. Fondo Nacional de Ciencia, Tecnologa e Investigacin (FONACIT). Venezuela.

Wallerstein, I.; y Hopkins, T. (1996). The Age of Transition. Trayectory of the World System (1945-2025). Londres, Zed Books.

1Central Intelligence Agency (2012) The World Factbook. Country Comparison: Internet Hosts. Disponible en: https://www.cia.gov/library/publications/the-world-factbook/rankorder/2184rank.html

2Worldmapper (2006). Royalties And License Fees Exports. Disponible en: http://www.worldmapper.org/display.php?selected=99

El autor es investigador en el Centro Nacional de Desarrollo e Investigacin en Tecnologas Libres - CENDITEL (https://www.cenditel.gob.ve/). Mrida, Repblica Bolivariana de Venezuela.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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