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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-07-2013

Los rabes de Turqua, a favor de la paz en Siria

Bahar Kimyongr
michelcollon.info


Bahar Kimyongur

Turqua cuenta con numerosas comunidades de creencias y sensibilidades polticas desviadas . La mayor parte viven en Samandag, una localidad de la provincia meridional del Hatay, que se parece a una Siria en miniatura. Considerados anteriormente como espas sirios por el general turco Kenan Evren, autor del golpe de estado de 1980, sospechados por el gobierno islamo-militarista del AKP de ser propagandistas del rgimen de Damasco, los rabes alaues de esa provincia acusan al Occidente colonial de desestabilizar la regin. Se preocupan por la degradacin de las relaciones sirio-turcas, as como del impacto de los crmenes de carcter confesional cometidos del otro lado de la frontera por ciertas componentes de las fuerzas de oposicin sirias.


Al pie de tres montaas sagradas

Samandag. Soueydiye en rabe. Una ciudad perdida en los confines de Turqua. Ultima franja litoral antes de llegar a la frontera siria. Es all donde el Orontes, el ro rebelde , como lo llaman los rabes, desemboca sin fuerza en el Mediterrneo, tras una carrera loca de 600 km a travs del Lbano y Siria. Es all donde empiezan los primeros pliegues de la cadena del Amanus, un teln de piedras ocres, de pinos y garrigas que remontan hasta el Taurus. Es all tambin donde los fenicios habran transmitido su alfabeto, que gracias a los marineros griegos de la factora de Al-Mina, se convertira en el nuestro. Tres montaas de altitudes diversas delimitan el territorio de Samandag : la Djebel Samaan, cuyo nombre proviene del monasterio de San Simen el Estilita [1] que domina su cima, la majestuosa Casius, llamada por los rabes la montana pelada (Djebel El-Aqraa) y que culmina a 1709 metros de altitud, y el monte Moiss de dimensiones ms modestas. De este ltimo macizo habla Franz Werfel, el novelista austriaco que escribi en 1933 Les Quarante jours du Musa Dagh. Es all donde los armenios se enfrentaron con las tropas jvenes-turcas en abril de 1915 antes de ser evacuadas por la marina francesa. De aquella resistencia sobrevivir un pueblo: Vakifli. El nico pueblo armenio de Turqua.

Samandag, una ruina de hormign en medio de un Edn

A primera vista, con sus fachadas de hormign surcadas por las arenas marinas, sus carreteras destrozadas y sus canalizaciones al aire libre, Samandag, por sus encantos naturales, parece haber sido abandonada como objeto de los celos. Hay que reconocer que la ciudad, una especie de Borinage-sur-Mer, no tiene nada que ver con las dems estaciones balnearias de la Riviera turca. Samandag est sin embargo rodeada de interminables vergeles donde se cultivan ctricos, olivas, ciruelas, granadas. Ms del 60% del perejil turco proviene de Samandag y de sus alrededores, perejil que llega a encontrarse hasta en el mercado de Singapur. Lejos de los circuitos balizados de los tour-operadores, pocos turistas se aventuran en esa lejana tierra olvidada de la historia. Sin embargo es una parte del mundo agradable para vivir. Los templos alaues, las mezquitas y las iglesias se erigen unas al lado de otras.

Un entrelazado de creencias

En la playa de Samandag, se encuentra por ejemplo un templo alau, un ziyara , el de Al-Khidr, el Siempre-verde, un misterioso santo citado en el Corn [2] y asimilado a veces al San Jorge de los cristianos. Los alaues, pero tambin los musulmanes sunes y los cristianos van all para recogerse. Los choferes de vehculos motorizados le dan la vuelta tres veces. Parece que trae suerte. Al igual que la tela verde que se encuentra en el templo y de la que se arranca un trozo delicadamente para atarlo alrededor del cuello o de puo. En pas alau, se bendice y se promete por Al-Khidr ms que por todos los otros santos. Segn los ms supersticiosos, es peligroso nadar frente al templo. Cuando un aprendiz de natacin se ahoga en esa parte del Mediterrneo especialmente agitada, el suceso se atribuye a una maldicin de Al-Khidr. La sacralidad del lugar no parece datar de la presencia alau en la regin, que remonta al siglo XI, ni tan solo de la era cristiana. Efectivamente, segn una leyenda local inspirada por la sura de la Caverna, la ubicacin del templo seria el punto de encuentro entre el Siempre-verde y Moiss. Sir Leonard Wolley, el arquelogo que excav la regin en los aos 1930, pretende que en el lugar del templo se elevaba antao un altar dedicado a Poseidn. As, en Samandag, es incontable el nmero de religiones que se superponen y yuxtaponen.

El Hatay, tierra juda a pesar de Israel

Pero la religin que hoy cuenta con ms fieles que todas las dems juntas, es sin ninguna duda la alteridad. Efectivamente, la mayora de alaues, de musulmanes sunes, de cristianos ortodoxos, de judos y de armenios que pueblan esta pequea ciudad y sus alrededores se jactan en primer lugar de pertenecer a una tierra fraternal antes de declinar su pertenencia tnica, filosfica o religiosa. Cultivan los valores que les unen a los otros antes que las diferencias. Antes del programa de desjudeizacin lanzado por el Estado de Israel en tranquilas ciudades rabes como Antioquia [3], vecina de Samandag, el da del Sabbat, los musulmanes que atravesaban el barrio judo apagaban su cigarrillo en signo de respeto. [4] Cuando llegaba la hora de la oracin para los comerciantes sunes, sus colegas judos se ocupaban de su puesto. [5] Todo el mundo se reuna para celebrar las fiestas religiosas de cada uno. Eran momentos de solidaridad interconfesional nicos en el mundo. [6]

Una mini-republica sovitica

En Samandag ms que en cualquier otro lugar, hay una correlacin manifiesta entre esa cultura ambiente de la alteridad y la orientacin poltica de sus habitantes que se forj en la resistencia al nacionalismo monoltico y a la asimilacin sun preconizados por el rgimen de Ankara. Samandag tiene efectivamente una reputacin de ciudad roja. Se le apoda la pequea Mosc. Innumerables militantes o veteranos de la izquierda revolucionaria pueblan la ciudad y los pueblos prximos.

Es en las riberas de Samandag donde los equivalentes turcos del mayo 68 embarcaban para alcanzar los campos palestinos del Fatah y del FPLP y entrenarse en la lucha armada.

Deniz Gezmis, el Che turco es el revolucionario ms clebre de Anatolia que pas por Samandag. [7] En cualquier caso, numerosos pescadores del pequeo puerto de Cevlik [8] se jactan de haber servido de pasador para el revolucionario. A menos que no se trate de una leyenda de marineros Es igualmente a travs de Samandag por donde numerosos revolucionarios turcos y kurdos efectuaron un repliegue en el Lbano tras el golpe de Estado fascista del general Kenan Evren, perpetrado el 12 de septiembre de 1980.

Hoy, incluso el alcalde de la ciudad, un veterinario que responde al nombre de Mithat Nehir, proviene de la izquierda radical [9]. Por cierto que es el nico alcalde marxista del pas. Ignoro si es fruto del azar, pero se encuentra en Samandag, desde hace lustros, una flota inextinguible de motos que datan de la poca sovitica. Si hay un sonido que recuerde a Samandag, se es el zumbido infernal de los Csepel 250 hngaras y otras Jawas checoslovacas.

La Mnich del Oriente

Con sus mltiples originalidades tnicas, culturales y polticas, uno llega a veces a preguntarse si Samandag se sita de verdad en territorio turco. Poblada esencialmente de rabes alaues, acoge a una importante minora cristiana ortodoxa en un barrio denominado Zeytouniye [10]. Se encuentran igualmente turkmenos sunes, un pueblo armenio como ya hemos mencionado e incluso una comunidad catlica. Esa diversidad tnica y religiosa es tpica de los campos sirios. Es que adems, Samandag forma parte del Hatay, una provincia que antes era siria y que Turqua sustrajo hbilmente a los nacionalistas rabes haciendo aprobar por la Sociedad de Naciones (SDN) un referndum completamente amaado a favor de la minora turca de la provincia. En 1938, el gobierno kemalista hinch artificialmente la presencia turca en la provincia a base de programas de poblamiento para lograr que su anexin a Turqua fuese aceptada. El Hatay, tambin llamado Liwa Al-Iskandarun (literalmente el Arco de Alejandreta) fue en cierta manera un regalo ofrecido por la Francia colonial a la Republica kemalista para evitar que sta pasase al bando de la Alemania hitleriana. Para Lucien Bitterlin, el abandono del Hatay a Turqua por la Francia mandataria, hace de esta provincia la Mnich del Oriente. [11]

Libios en el Hatay

En nuestros das, la poblacin de Samandag y, por extensin, la provincia del Hatay, se ve afectada de manera particular por el deterioro de las relaciones sirio-turcas y los disturbios que sacuden al pas vecino. Esa poblacin se queja de la presencia de yihadistas en los campos de refugiados sirios que el gobierno turco instal en la primavera de 2011 en la regin. Se sorprende de que las vctimas del sesmo de Van no se hubiesen beneficiado del mismo confort. Reprocha al gobierno turco el hecho de albergar a organizaciones paramilitares como el Ejrcito sirio libre (ESL), que aterrorizan a la poblacin siria, arriesgndose as a sembrar la discordia entre las comunidades de la provincia del Hatay. Seala la presencia inhabitual de libios en la regin, probablemente combatientes de Abdelhakim Belhadj, el gobernador militar de Trpoli con la marca de Al Qaeda. [12]

Campanas, muecines y hazanes

Afortunadamente, el Hatay, provincia multiconfesional donde resuenan armoniosamente las campanas de las iglesias, las llamadas a la oracin de los muecines y los salmos de los hazanes [13] es extranjera a los discursos sectarios preconizados por los combatientes islamistas de tendencia takfirista [14] que se infiltran en territorio sirio para combatir el rgimen baasista. Pero el equilibrio tnico de la provincia turca esta cada vez mas fragilizado por las practicas despticas, comunitarias, y por eso discriminatorias del AKP hacia la comunidad alauita en particular, especialmente en materia de empleo, alojamiento y urbanismo.

La crisis diplomtica se convierte en crisis econmica

Los habitantes del Hatay conocen otras fuentes de inquietud, en especial las consecuencias econmicas de la crisis siria. El 18 de diciembre de 2011, el presidente de la Cmara de comercio e industria de Antakya (ASTO), el Sr. Hikmet Cincin, anunci un dficit comercial de 300 millones de dlares en un ao. Ignoramos lo que va a ocurrir con las inversiones realizadas durante el periodo en el que las relaciones con Siria eran florecientes. Los hoteles que estaban completos al 90% de su capacidad ya no estn ocupados ms que al 40%, con la prdida de los clientes sirios. Siria, para nosotros, no es cualquier pas. Es la mitad de nuestro corazn. Cerca del 70% de mi familia materna vive en Siria, aadi. [15] El impuesto de 30% impuesto en esa poca por el gobierno sirio sobre los productos en procedencia de Turqua y sobre el paso de los camiones de transporte turcos en represalia por la actitud ofensiva de Ankara hacia Damasco, no va a arreglar la situacin.

Manifestaciones por la paz

Es por esas mltiples razones que el 22 de diciembre de 2011, Samandag acogi a una manifestacin titulada No queremos la guerra con Siria. Esa concentracin estaba organizada por una plataforma de organizaciones llamada Fuerzas democrticas.

Estaban presentes en ese mitin el Sr. Sleyman Sayar en nombre de la Asociacin de valores alauitas, el presidente del centro cultural de Samandag el Sr. Adil Nural, un administrador de la casa del pueblo de Samandag, el Sr. Seyifi Altın, un responsable de la Asociacin de solidaridad y cultura mediterrneas, el Sr. Akın Renczogullari, un miembro del Partido de la emancipacin social (T..P.G), el Sr. Tuncay Yılmaz, representante de Egitim-Sen, el sindicato de profesores progresistas el Sr. Tahsin Demir, el presidente de la Asociacin de las artes, la cultura y la ayuda mutua de la municipalidad de Tekebasi (Djilliye en rabe) el Sr. M. Eser Işık, la presidenta de la asociacin de la labor femenina la Sra. Glay Firinciogullari. No a la guerra, Viva la fraternidad entre los pueblos, Los USA y sus colaboradores, fuera del Prximo Oriente, eran los eslganes pronunciados por las decenas de personas concentradas en la plaza Oytun. Algunos manifestantes gritaron incluso eslganes favorables al presidente sirio Bachar El-Assad. El 29 de diciembre, unos cincuenta miembros del Frente popular (Halk Cephesi), una organizacin de izquierda extraparlamentaria, se reunieron en la misma plaza de Samandag para condenar la poltica islamo-militarista del AKP contra Siria, recordando que el AKP recibi las felicitaciones del ministro estadounidense de la defensa y ex director de la CIA Leon Panetta por su poltica anti siria durante su visita un mes antes. [16] Esas dos concentraciones contra los planes de desestabilizacin llevados a cabo y dirigidos contra Siria no son los primeros de ese tipo en Samandag. En junio de 2011, la ciudad haba acogido a una manifestacin anti-AKP y pro Bachar, de la cual inform el peridico The Independent. [17] Y en julio, banderolas favorables al gobierno sirio fueron desplegadas durante un concierto realizado al borde del mar por Grup Yorum, un grupo etno-rock de tendencia marxista.

Corredores humanitarios o pasillos de la muerte?

Para la poblacin del Hatay testigo y rehn de las maniobras polticas y militares llevadas a cabo por las grandes potencias, los corredores humanitarios de Alain Jupp (ex-ministro de exteriores francs) y de su homologo turco Ahmed Davutoglu ya existen pero se parecen ms a corredores terroristas, por los cuales transitan armas, medios de comunicaciones, dinero y combatientes. De ahora en adelante, esos pasillos de la muerte se extienden desde la frontera turca hasta el maquis islamista del Djebel Zaouia, en el corazn de la provincia siria de Idleb.

Razn humanitaria es un vez ms el pretexto invocado por el gobierno islamo-militarista del AKP para alojar al coronel Riad El-Assad, trnsfuga y nuevo mercenario de los reinos del Golfo, el Estado turco, la CIA, Francia y la Otan.

Puesto bajo proteccin turca, ese mismo coronel dirige un ejrcito de conjurados instalado no muy lejos de Samandag. Vista la importancia y el horror de su cuadro de caza, difcilmente se podr concluir que el Ejrcito sirio libre (ESL) se comporta de manera humanitaria con los soldados y los ciudadanos sirios que muestran su simpata por el rgimen. Mientras tanto, las minoras religiosas de la regin se ven abandonadas a s mismas y no saben a qu santo encomendarse si no es al presidente sirio, a quien consideran como un mal menor.

Votos piadosos

Esperemos que la unidad de las fuerzas sociales rabes y europeas antiimperialistas y por ello realmente humanitarias, desarticulen la fitna y la depuracin religiosa apoyada actualmente por un Occidente ansioso por enfrentarse a Irn y todos sus apoyos regionales, por la perennidad de Israel.

Por mucho que se sea ateo o agnstico, cuando se es originario de una provincia como el Hatay, por donde Moiss, Al-Khidr, San Pedro y San Simen supuestamente pasaron, y donde adems se festeja Navidad, no puede uno impedirse expresar unos votos piadosos.

He aqu el comunicado ledo en la plaza Oytun en Samandag durante el mitin del 22 de diciembre 2011:

"En este siglo XXI, el mundo conoce progresos excepcionales en ciencias y tecnologas. Sin embargo, los pueblos continan sufriendo las guerras, la miseria y el hambre. La codicia y la sed de beneficios de los pases capitalistas e imperialistas, con los Estados Unidos a la cabeza, se materializa para los pueblos en sangre, sufrimientos y en lagrimas.

Vemos hoy que para resolver su crisis, los Estados imperialistas recurren al Proyecto del Gran Medio Oriente (GMO).

La invasin de Afganistn y de Irak fue la primera etapa de ese proyecto. Cerca de dos millones de seres humanos murieron como consecuencia de esas intervenciones y tres veces ms fueron heridos. No menos de 5 millones de personas fueron forzadas al exilio.

Los Estados imperialistas vomitaron la muerte con sus aviones furtivos, sus misiles de cabeza inteligente, sus tanques y blindados. Torturaron, violaron y asesinaron. Y cometieron todos esos crmenes invocando de manera vergonzosa la democracia y los derechos humanos"

La realidad del GMO: Atrocidades y barbarie

Siria es hoy el teatro del mismo guion utilizado en Afganistn, en Irak y en Libia. En cuanto al AKP, su papel es el de subcontratista del belicismo imperialista. Es interesante constatar que el AKP no es un simple simpatizante del GMO, sino un actor veterano. Erdogan se llama a s mismo por cierto vice-presidente del GMO mientras que su gobierno declara la guerra a los pases vecinos preparando la instalacin de un escudo antimisiles de la OTAN en Malatya y apoyando grupos paramilitares.

El AKP pretende tener una sensibilidad musulmana. Deseamos aqu dirigirnos a su comunidad: atentar al pudor, a los bienes y a la vida de esos vecinos, no es contrario a todas las religiones?

Es tragicmico ver que los sermoneadores de democracia y derechos humanos a otros pases guardaron silencio cuando Arabia Saud lanzo sus tanques contra los opositores en Bahrin. Esos mismos apstoles de la democracia no logran resolver los problemas de los obreros, mujeres, Alevis, cristianos, musulmanes, armenios, rabes, circasianos, siriacos, kurdos y otras comunidades tnicas de nuestro pas. Peor an, nos dirigen recurriendo a mtodos dignos de la junta militar del 12 de septiembre. Una poltica de tensin con los pases vecinos tiene un impacto negativo sobre la economa turca. Ese efecto se siente todava ms en las provincias frontaleras. Esas provincias no conocen otra cosa que dificultades econmicas. Debido a lazos familiares e histricos que unen a la gente ms all de las fronteras, las tensiones provocadas por el gobierno turco tienen repercusiones directas sobre una poblacin que son el blanco de tensiones sociales y culturales. La provincia del Hatay es un lugar donde cohabitan diversas religiones, culturas y etnicidades en paz y fraternidad. La paz y la tolerancia son dos cualidades que caracterizan a nuestra provincia. No queremos que nuestra provincia se vea asociada a la guerra. Las principales actividades econmicas que constituyen el nervio vital de la provincia del Hatay desde unos aos, como el transporte, el comercio transfrontalero y el turismo estn casi en un punto muerto. Las tensiones con Siria tienen no solo consecuencias econmicas sino tambin consecuencias sociales. Teniendo en cuenta las intensas relaciones comerciales, lazos familiares e histricos que unen a la gente ms all de las fronteras, la estrategia de la tensin preconizada por el gobierno AKP, as como los enfoques racistas y provocadores de ciertos grupos de prensa, siembran un clima perjudicial entre la poblacin del Hatay.

Como ONGs y organizaciones democrticas de Samandag, declaramos que:

-No tenemos problema alguno con los pueblos de los pases vecinos como Siria, Irak e Irn.

-Toda intervencin en uno de esos pases es inoportuna y eso, sea cual sea la razn invocada.

-Nos oponemos a toda intervencin guerrera.

-Nos oponemos al alojamiento en nuestra provincia pacfica, tolerante y fraternal, de toda fuerza paramilitar.

- Denunciamos la autorizacin dada por el gobierno turco a las fuerzas imperialistas, en especial a los USA, de hacer de nuestro territorio una base de actividades hostiles hacia los pases vecinos y exigimos el cese de esas actividades.

- Pedimos la paz en nuestro pas y en el mundo y el retorno a una poltica de cero problemas con los pases vecinos."

Notas:

[1] Ese lugar santo dio su nombre a la vez al relieve montaoso y a la ciudad (Saman Dagi significa en turco la montana de Simen).
[2] Sura XVIII llamada La Caverna
[3] Es interesante notar que en Antioquia se encuentra la primera iglesia del mundo, la de San Pedro y que la primera mezquita de la ciudad, construida en 636 lleva el nombre del primer habitante de la ciudad en convertirse al cristianismo, a saber Habib el carpintero (Habib Al-Najjar).
[4] He encontrado una ancdota similar transmitida en un libro que habla de la ciudad de Zakho. Cf. Moti Zaken, Juifs, Kurdes et Arabes entre 1941 et 1952, Errance, et terre promise, Juifs, Kurdes, Assyro-chaldens, dans Etudes kurdes, Ed. LHarmattan, 2005, p. 8
[5] Nota de prensa Cihan aparecida en Hatay Gndem, 26 de enero 2010
[6] Como consecuencia del colonialismo sionista, Antioquia se vio desposeda de su poblacin juda por Israel. Actualmente, desafortunadamente no quedan ms que unos cuarenta judos en Antioquia, segn el presidente de la comunidad juda del Hatay, el Sr. M. Saul Cenudioglu.
[7] Deniz Gezmis fue ahorcado por la junta el 6 de mayo 1972.
[8] Cevlik es una palabra derivada de Sleucie de Pirie, ciudad construida en 301 antes J.C. por Sleucos Nicatr, general de Alejandro Magno.
[9] Mithat Nehir es miembro de Partido de la libertad y la solidaridad (zgrlk ve Dayanisma Partisi)
[10] El web de los rabes de rito griego ortodoxo de Samandag es: www.samandagortodoks.com
[11] Alexandrette, le Munich de l'Orient ou Quand la France capitulait, d. Jean Picollec, 1999
[12] Daniel Iriarte, reportero del peridico espaol ABC, se encontr con esos combatientes libios en la provincia siria de Idleb, vecina del Hatay. Ver: ABC, Islamistas libios se desplazan a Siria para ayudar a la revolucin, 17 diciembre 2011
[13] an-ezan-hazan (respectivamente la campana, la llamada musulmana a la oracin y el canto de sinagoga) es el eslogan trinitario de la ciudad de Antioquia, capital del Hatay.
[14] El takfirismo es una tendencia surgida del sunismo ortodoxo que preconiza la exterminacin pura y simple de todos los no-musulmanes.
[15] Ziya zisik, Radikal, 18 diciembre 2011
[16] Halkin Sesi TV, 31 diciembre 2011 ( www.halkinsesitv.com )
[17] The Independent, 15 junio 2011


Bahar Kimyongr es autor del libro Syriana, la conqute continue, disponible en InvestigAction

Traduccion : Collectif InvestigAction




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