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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2013

La izquierda y la clase obrera

Alfonso Lago Rayn
Mundo Obrero


Uno de los debates actuales ms candentes entre la izquierda es el de la vigencia, contornos, definicin o lmites de la clase obrera, llegando a dudarse de su existencia, al menos en cuanto a su formulacin clsica. En las ltimas semanas Pablo Iglesias (1), Nega (2), o John Brown (3) han publicado una serie de artculos al respecto, tomando distintos puntos de vista.

El propsito de este artculo es tratar de contribuir a este debate y el sealar algunos hechos relativos a esta discusin.

Hechos y opiniones

Cuando debatimos sobre estas cuestiones, debemos tener claro cual ser el marco de la discusin. De qu estamos hablando? Si queremos adoptar un enfoque lo ms objetivo posible, debemos tratar de analizar los hechos, la realidad tal como se presenta, y tratar de despojarnos al mximo de los prejuicios que cada uno pueda albergar. Asimismo las experiencias personales pueden ser muy valiosas, y no dejan de ser parte de la realidad, pero una parte tan microscpica (hablamos de grupos formados por cientos de miles y millones de personas) que puede hacernos perder de vista el bosque.

El proletariado no es una idea. Es un sujeto social real del que forman parte millones de personas de carne y hueso. Si hablamos de clases sociales hablamos de formaciones sociales construidas histricamente, de grandes grupos de personas, que tienen una posicin comn en una estructura social histricamente establecida. En el capitalismo las principales clases son los propietarios de los medios de produccin en la era de la gran industria y la produccin mercantil (los capitalistas), y los trabajadores asalariados, que crean las riquezas y necesitan vender su fuerza de trabajo a los primeros por un salario para vivir. Unos basan sus ingresos en la propiedad del capital, los otros en la venta de su fuerza de trabajo.

Uno de los aspectos de la discusin sera si siguen existiendo estas clases, y como siguen existiendo, cuales han sido las continuidades y cambios en las mismas desde su constitucin.

Rajoy debe aprobar otra reforma laboral que flexibilice los salarios a la baja. Eso hizo Schrder en 2003. Elimin el salario mnimo y lamin el Estado del Bienestar privando a millones de personas de sus ayudas sociales: eso caus disturbios y protestas. Le cost el cargo. Sin embargo, se trataba de la poltica adecuada.(4). Quien as habla es el presidente del IFO, el instituto alemn que asesora al gobierno del Partido Popular. Hacer de cada pas el ms competitivo. Bajar los costes salariales para exportar ms. Es la recomendacin de las patronal para salir de la crisis. Si se buscan reducciones competitivas de los salarios en forma simultnea en un gran nmero de pases, esto podra llevar a una carrera hacia el fondo en la participacin del trabajo, reduciendo la demanda agregada. afirma la OIT en 2013. (5) Empobrecer a los trabajadores disminuye la demanda y aumenta la crisis. Pero en este slvese quien pueda exportar a costa del mercado del otro es la nica salida para que las empresas sobrevivan. Y para hacerlo deben aumentar la explotacin de los trabajadores. La realidad cotidiana que vivimos demuestra la vigencia de la lucha de clases.

"Solamente se puede salir de la crisis de una manera, que es trabajando ms y desgraciadamente ganando menos" deca Daz Ferrn cuando todava era presidente de la patronal espaola. (6) Los capitalistas y sus polticos parecen tener las cosas ms claras que algunos intelectuales progresistas.

Clases sin lucha... o lucha sin clases?

Mientras los capitalistas se lanzan a la guerra total contra los derechos de los trabajadores, algunos en el campo de la izquierda cuestionan la existencia objetiva misma de las clases, o ms en concreto de la clase obrera. No nos encontramos ante un campo de rugby perfectamente delineado, con unos equipos preestablecidos, las clases slo existen en la medida en que se organizan y luchan, no se trata de fra contabilidad economicista, sino del apasionante movimiento de las fuerzas sociales vivas... En definitiva, se cuestiona la existencia objetiva de la clase obrera como un sujeto social estructural, que slo existira como tal en la medida en que toma conciencia de si mismo, se organiza y lucha.

Pueden existir clases sin lucha? Preguntan. Y la respuesta no puede ser otra que puede existir lucha de clases sin clases? Discutir sobre esto es como hacerlo del huevo y la gallina qu fue primero? Causa o efecto? Las clases sociales o su lucha?

La burguesa lo es por ser la clase social propietaria de los grandes medios de produccin, por explotar el trabajo asalariado, y por acumular ganancias a su costa. La clase obrera lo es por tener que vender su fuerza de trabajo al capital para obtener un salario del que vivir. La realidad slo existe en movimiento, pero eso no quiere decir que la realidad sea slo el movimiento. Podemos analizar la realidad a travs de fotos, de esa realidad capturada en un instante determinado. La foto de las clases sociales no puede arrojar resultados ms reveladores. Veamos el ejemplo de Espaa:

Durante la ltima fase de crecimiento econmico y hasta el estallido de la crisis, las relaciones sociales capitalistas en Espaa se han expandido hasta su mximo histrico. Nunca antes hubo tantos trabajadores asalariados. Nunca antes la acumulacin de ganancias capitalistas alcanz semejantes volmenes. Nunca antes las relaciones capital-salarios ocuparon mayores porciones de la vida econmica, ni de forma tan concentrada, desplazando las formas de alta concentracin de capital y monoplicas a otras formas menos desarrolladas en casi todos los mbitos: agricultura, industria, servicios, banca, comercio... La pequea produccin de autoempleo y autoconsumo agrcola y artesanal ha sido relegada a su mnima expresin histrica.

Los asalariados han llegado a alcanzar la cifra de 17 millones en la cspide del ciclo de crecimiento, ms otros 3 millones de trabajadores autnomos(7), y aproximadamente medio milln de trabajadores sumergidos. De los 17 millones de asalariados, en torno al 40% estaban empleados en empresas de ms de 250 trabajadores, y menos de mil empresas empleaban a ms de 3,6 millones(8).

Las ganancias de las sociedades capitalistas han llegado a alcanzar, en lo que se refiere a beneficios declarados en torno al 20% del PIB (220.000 millones de euros en 2006, sin contar el fraude fiscal). El reparto de la tarta de la riqueza creada anualmente, el PIB, oscila cada ao unas dcimas ms en favor del capital: en el primer trimestre de 2013 los trabajadores obtena en forma de salario el 44.6% del PIB y el 46.3% computaba como rentas del capital. (9)

En 2012 las compaas del IBEX repartieron entre sus accionistas 92.567 millones de : el 70% de los beneficios obtenidos por las empresas van a parar al bolsillo de los accionistas. Una autntica sangra de la riqueza generada por millones de trabajadores diariamente, que no ir a crear trabajo, si no a engordar las abultadas carteras de los grandes accionistas. (10)

Por lo tanto la contradiccin capital-trabajo, la explotacin capitalista del trabajo asalariado ha alcanzado cotas desconocidas anteriormente. Ms asalariados, ms ganancias ms concentradas, ms capacidad productiva... El proceso ha alcanzado un notorio grado de madurez, y a la vez manifiesta hoy, ms que hace 5 aos, sus debilidades: es incapaz de satisfacer las necesidades sociales ms bsicas. Millones de casas vacas y miles de familias sin vivienda, 27% de paro, ms del 50% de paro juvenil. Salarios menguantes, pensiones menguantes, becas menguantes... El salario ms frecuente no alcanza los 16.000 euros anuales(11). A ms de la mitad de las familias les cuesta llegar a fin de mes(12). Miles de nios tienen que ser alimentados por los servicios de asistencia social.

Comprobar estos hechos en su conjunto, y seguir preguntndose quienes son los de abajo? Puede llegar a ser ridculo. quienes crean las riquezas? Los trabajadores, fundamentalmente los millones de asalariados del sector privado empleados por el capital. Quienes las acumulan? Fundamentalmente los propietarios y accionistas de las grandes empresas.

La clase obrera hoy

En una lnea argumental ampliamente difundida entre la izquierda, Pablo Iglesias nos recuerda que hay una fractura entre aquella (NdT: viejo, malo, caca) clase obrera masculina, industrial y con mono azul; y la actual: un trabajador varn con mono azul y carn sindical pudo ser un smbolo apropiado de la clase trabajadora en el pasado, pero hoy su mejor representante sera una reponedora mal pagada y a tiempo parcial. Este discurso en parte refleja cambios reales, y en parte se alimenta de tpicos que no se corresponden con la realidad.

Capitalismo post-industrial? La industria sigue jugando un papel central, ya no en la economa mundial, sino en Europa, e incluso en Espaa. La clase obrera industrial nunca ha sido la mayora de la poblacin, aunque s es cierto que en dcadas pasadas lleg a ocupar una proporcin mayor de los asalariados (hablando de Europa, ya que se mantiene estable a nivel mundial desde la mitad del s. XX).

Es cierto que la proporcin de trabajadores de la industria ha disminuido respecto al total, pero no porque exista una desindustrializacin general de la economa:

En primer lugar, esto se debe a un aumento de la productividad de la industria. Menos trabajadores crean ms productos:

Entre 1975 y 2005, el empleo industrial en Espaa aumenta un 13%, mientras que la produccin lo hace un 79%, 6 veces ms que el empleo. Este aumento de la productividad es muy superior al de otros sectores, especficamente el de servicios.

Otra parte de la cuestin se debe a una simple cuestin estadstica, debido a la externalizacin de departamentos de las empresas, que antes figuraban como industriales, y pasaron a contabilizar como servicios. La Engineering Employers Federation de Gran Bretaa observa al respecto de la economa britnica: Una parte importante de la industria de los servicios ha sido creada por la industria mediante la subcontratacin de sectores como el mantenimiento, la restauracin colectiva y la asistencia jurdica.La industria podra abarcar hasta el 35% de la economa, ms que el 20 % generalmente aceptado, si los clculos se basaran en estadsticas correctas.(13) La Comisin europea lo confirma: El proceso de reasignacin de los recursos hacia los servicios no se debe confundir con la desindustrializacin.(14)

Y otra parte se debe a la deslocalizacin o transferencia de produccin a otros pases de la periferia capitalista. Ntese que estos obreros industriales no desaparecen en trminos absolutos, sino que cambian de pas. Occidente descubri horrorizado que su ropa barata no creca de los rboles, sino que era fabricada por millones de proletarios en Bangladesh, cuando cientos de ellos murieron en varios accidentes de trabajo. Desde 2008 se han perdido 659.000 empleos industriales en Espaa, el 27% del total (15), pasando a ocupar de 2,9 millones de trabajadores a algo menos de 2,2.

Por otra parte, las mujeres siempre han formado parte de la clase obrera, y una esencial. No slo por su trabajo reproductor y domstico, sino en la creacin de plusvala para el capital. Baste referir las cientos de miles de mujeres empleadas en el sector textil o las petroleuses de la comuna de Pars. S es cierto, para el caso de Espaa, un aumento en las ltimas dcadas de la proporcin de mujeres asalariadas, pero esto se explica ms por el fin de la hegemona del nacional-catolicismo que relegaba en mayor medida a la mujer al trabajo domstico, que por una supuesta fractura entre la clase obrera tradicional y la contempornea. La clase obrera tradicional nunca fue exclusivamente masculina, como tampoco lo es ahora.

La fragmentacin de la clase obrera.

Quienes cuestionan la centralidad, homogeneidad o incluso la existencia de la clase obrera, recalcan la fragmentacin a la que est sometida: hombres y mujeres, nacionales e inmigrantes, trabajadores del sector pblico y del privado, fijos y temporales, manuales e intelectuales...

Parece como si en tiempos de Marx los obreros fueran seres grises, clnicos, cuarentones, bigotudos y barrigones apretadores de tuercas, con el carn de CCOO colgando del ojal de su mono azul, mientras que hoy vivimos una explosin de individualidades multicolor que son irreductibles a una sola unidad simblica. Adems unos escucharan techno y otros a Manu Chao (casi ninguno a LCDM).

Pero es que alguna vez fue homognea la clase obrera en los trminos que plantean? El origen de la clase obrera proviene de campesinos expulsados de la tierra, de artesanos arruinados de las ciudades, de las ocupaciones coloniales y movimientos migratorios transocenicos, del fin de la esclavitud de los negros... de distintas nacionalidades, territorios, dialectos, religiones y cultura. Fueron empleados en distintas tareas y sectores, con distintos salarios y relaciones laborales. No tenan sindicatos, los tuvieron que crear con sus luchas y su unin.

En la comuna de pars lucharon hombres y mujeres, negros y blancos, obreros industriales y rufianes sans culotte, oficiales de primera y aprendices, etc, etc...

Una cosa es abstraer una realidad compleja en un smbolo, y otra caricaturizarla. La abstraccin y la reduccin a un smbolo, es unilateral y en esa medida, un falso reflejo de la realidad. A la vez es verdadera en cuanto traduzca lo que objetivamente une a todos los elementos de la clase, a saber: ser los explotados, los desposedos, los creadores de la riqueza y quienes albergan el potencial para crear una sociedad que supere las contradicciones del capitalismo.

Por eso, quien trata de contraponer una vieja clase obrera, blanca, masculina, industrial, frente a una nueva ms diversa que sera cualitativamente distinta como sujeto social central de las relaciones sociales capitalistas, lo que hace es caer precisamente en los clichs que dice combatir. Ms an, sealar que esta diversidad hace que slo la miopa de cierta izquierda puede insistir en agruparles a todos bajo la etiqueta de obreros e invitarles a afiliarse a los sindicatos es el colmo de los despropsitos...

Lo que hace importante el papel de los trabajadores es su papel central en la creacin de riqueza, en la produccin: La existencia y el predominio de la clase burguesa tienen por condicin esencial la concentracin de la riqueza en manos de unos cuantos individuos, la formacin e incremento constante del capital; y ste, a su vez, no puede existir sin el trabajo asalariado.(16) Es su capacidad, por su posicin central en las relaciones sociales de produccin, de tomar los resortes fundamentales del poder en sus manos. Es la clase obrera la que puede hacer que la rueda del capital deje de girar. Los obreros pueden parar un pas. Los estudiantes o los intelectuales, no.

La clase obrera y la metfora de Espartaco

Espartaco era tracio, esclavo, y varn, utilizado por sus propietarios como gladiador. Dirigi uno de los mayores levantamientos de esclavos de toda la historia y puso en jaque al mayor imperio esclavista de su poca. Los esclavos eran empleados domsticos, de las villas, de las grandes explotaciones agrcolas, trabajadores urbanos, profesores y meretrices... Pero tambin arrastraron a ciudadanos romanos libres pero pobres. El movimiento de los esclavos estaba formado por hombres, mujeres y nios de muy diversas nacionalidades y territorios, de Numidia hasta la Galia, muchas de las cuales no podan entenderse entre s hablando. Hablaban distintas lenguas, tenan la piel de distintos colores, adoraban distintos dioses. Y a pesar de todo se unieron y enfrentaron a los legionarios de Roma, y con un notable xito que trastoc los cimientos del imperio de manera duradera. Uno puede imaginarse a Pablo Iglesias Turrin, dicindole a Espartaco antes del levantamiento que no se dejara llevar por su miopa, y que necesitara destetarse de su economicismo por querer agruparles a todos bajo una etiqueta en un movimiento de emancipacin.

La cuestin es si por encima de sexo, raza, idioma o religin, grado de precariedad, ocupacin o afiliacin sindical, la pertenencia objetiva a una clase social es un vnculo mayor que puede ser catalizado y convertirse en un movimiento unitario de transformacin. La respuesta nos la dio Espartaco hace muchos siglos.

Del propio elemento unitario, esto es, la condicin de clase, se deriva el proyecto hacia el que avanzar. Todos somos esclavos, luego nuestro proyecto comn es acabar con la esclavitud. Todos somos obreros, cul es nuestro proyecto comn? Si nos quedamos en: joven, precario, inmigrante o mujer, y no trascendemos este aspecto parcial, no alcanzamos a ver qu es lo que nos une, y a qu nos conduce. Pero si se agrupa a todos bajo la etiqueta de obreros, si vemos lo que nos une a todos, podemos plantear un proyecto unitario, sea este la defensa de los servicios pblicos, el empleo digno, salario mnimo de 1.000 euros o, porque no, expropiacin de las grandes empresas, y control democrtico de la economa.

La crisis pone encima de la mesa que el motor de la economa capitalista, la bsqueda del mximo beneficio para los grandes accionistas y directivos de las empresas, genera crisis permanentes, porque hace recaer el peso de la reestructuracin sobre los trabajadores, tengan estos o no conciencia de su condicin. Nouriel Roubini, un destacado economista liberal lo define con estas palabras: "Karl Marx tena razn, () Pensamos que los mercados funcionaban. No estn funcionando. Y lo que es racional individualmente, que cada empresa quiera sobrevivir y prosperar, significa recortar an ms los costos laborales. Mis costos laborales son los ingresos laborales y el consumo de otros. Por eso es un proceso autodestructivo.(17)

Necesitamos otro modelo.Pero para avanzar en ese proyecto comn, uno de los factores relevantes es el papel de los intelectuales de la clase. Qu papel quieren jugar estos? Seguir preguntndose quienes son los de abajo? Poner en cuestin la existencia misma de la clase social que lleva sobre sus espaldas el peso del sistema? O por el contrario contribuir a consolidar la conciencia colectiva que une a los de abajo y la propuesta de soluciones?

Todos los movimientos del pasado fueron el hecho de minoras o le dieron provecho a minoras. El movimiento proletario es el movimiento autnomo de la inmensa mayora en el inters de la inmensa mayora. El proletariado, la capa ms baja de la sociedad actual, no puede levantarse, enderezarse, sin hacer saltar todo el edificio de capas superiores que constituyen la sociedad oficial.

NOTAS

1 http://blogs.publico.es/pablo-iglesias/291/quienes-son-los-de-abajo/

2 http://www.kaosenlared.net/colaboradores/item/63046-la-clase-obrera-hoy-canis-e-inform%C3%A1ticos-respuesta-a-pablo-iglesias.html

3 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=171491

4 El Pas, 2 Marzo 2013

5 Informe Mundial sobre Salarios 2012/2013: Los salarios y el crecimiento equitativo

6 http://www.expansion.com/2010/10/14/economia/1287063152.html?a=d3a1dc6f18c2058c8aea57d09af4ef80&t=1374672268

7 Fuente: www.ine.es

8 Asociacin Jaime Lago

9 http://www.ine.es/daco/daco42/daco4214/tabcntr.xls

10 http://www.ccoo.es/comunes/recursos/1/1610501-Ibex_35.pdf

11 http://economia.elpais.com/economia/2011/06/22/actualidad/1308727981_850215.html

12 ttp://www.elconfidencial.com/economia/2011/12/05/casi-dos-de-cada-tres-familias-tienen-problemas-para-llegar-a-fin-de-mes-segun-el-cis-88849

13 La clase obrera en la era de las multinacionales

14 La clase obrera en la era de las multinacionales

15 El Pais, 10 Marzo 2013

16 El Manifiesto Comunista. Marx y Engels. 1848

17 Wall Street Journal. 15 Agosto 2011

Fuente: http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=3004


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