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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-08-2013

Entrevista con Maristella Svampa sobre el acuerdo entre YPF y Chevron
"Hay que diversificar la matriz energtica para romper con la dependencia exclusiva del patrn energtico basado en la extraccin de hidrocarburos"

Emiliano Guido
http://brecha.com.uy/


La sociloga argentina Maristella Svampa advirti en su momento que la sintona entre los gobiernos progresistas del Cono Sur con el modelo productivo extractivista haca pensar que la regin haba pasado del consenso de Washington al consenso de los commodities. Esa idea es mucho ms palpable en Argentina tras el acuerdo de la petrolera recientemente renacionalizada (YPF) con la multinacional estadounidense Chevron, acusada adems de cometer un ecocidio en el Amazonas ecuatoriano por utilizar una metodologa de exploracin, el fracking, que est prohibida o sufre una moratoria en diversos pases por su gran impacto ambiental. Nacida y criada en una zona cercana a donde estaran las reservas que haran de Argentina la Arabia Saudita del gas shale, Svampa advierte sobre las consecuencias de la asociacin YPF-Chevron.

Plataforma 2012, un colectivo de intelectuales de izquierda opositores al gobierno nacional, calific el acuerdo con Chevron como la reprivatizacin de YPF. Por qu utilizaron esta caracterizacin?

No, no es as. No hablamos de reprivatizacin, sino de una vuelta de tuerca en el proceso de falsa estatizacin de YPF, que hoy concluye en la entrega a Chevron. En mayo de 2012, en un largo documento titulado Por una verdadera estatizacin de los recursos energticos. La crisis de YPF o el fracaso de una poltica energtica, desde Plataforma 2012 sostuvimos que se trataba de una falsa estatizacin, ya que la anunciada reconquista de YPF no contemplaba los aspectos estructurales de la cuestin energtica y careca de una mirada estratgica de mediano y largo plazo. Por ejemplo, la ley no propona cambio alguno del marco regulatorio ni poltica de nacionalizacin de los hidrocarburos; no asistamos a una verdadera estatizacin de la empresa, ya que no se haba optado por una sociedad de Estado; no exista una propuesta de largo plazo que apuntara a la diversificacin de la matriz energtica. Tambin alertbamos que el pas se aprestaba a ingresar de manera ciega e imprudente en una forma de extraccin de gas y petrleo no convencional, a travs de la fractura hidrulica o fracking, (*) una metodologa muy controvertida, prohibida en varios pases, sin siquiera abrir debate o informar sobre sus gravosas consecuencias ambientales.

Las denuncias ambientales contra el fracking son conocidas en todo el mundo. Sin embargo, los tcnicos de YPF aducen que la extraccin en la zona conocida como Vaca Muerta ser a mayor profundidad y por lo tanto ser menos lesiva de la roca madre. Adems, contraargumentan manifestando que esta tcnica de exploracin ya ha sido practicada en Argentina. Ustedes cmo observan esta polmica?

No me parece que haya polmica, pues no hay vocacin por parte del oficialismo de debatir. Y tampoco el tema del fracking se limita a un solo punto, el de la contaminacin del agua. Esto me hace recordar a la discusin sobre la megaminera, a la cual intencionalmente buscaban reducir a un solo tema: si se utilizaba cianuro o no.

Veamos qu sucede con los otros pozos de fracking. Primer ejemplo: Neuqun. En enero visit a la comunidad Gelay Ko, cerca de Zapala, donde se hizo el primer pozo de fracking del pas. All, en ese territorio rido, la empresa estadounidense Apache entr sin autorizacin de las comunidades indgenas. No hubo consulta ni estudios previos de impacto ambiental. Apache est extrayendo agua del acufero Zapala, mientras las comunidades carecen de ella. No hay que olvidar que el Estado neuquino es un violador serial de los derechos indgenas, lo cual incluye a la justicia provincial, que salvo excepciones falla sistemticamente a favor de las corporaciones o de los grandes propietarios privados, cuando se trata de explotacin hidrocarburfera, minera y emprendimientos tursticos.

Otro aspecto: la actividad ssmica. Hace unos das, cerca de Las Heras, provincia de Santa Cruz, donde YPF perfor tres pozos con tcnicas de fracking, se registr el primer movimiento ssmico que podra estar ligado a esta actividad. As apareci publicado en varios portales de noticias, tomando como fuente el Centro Nacional de Informacin de Terremotos del Servicio Geolgico de Estados Unidos. El movimiento telrico no se percibi, pero qued registrado en los sensores de ese centro de alerta temprana.

Un ltimo ejemplo: incompatibilidad con otras actividades productivas. En una localidad de la provincia de Ro Negro, Allen, que tiene una matriz productiva centenaria ligada a la produccin de peras y manzanas, Apache empez a perforar, extrayendo tight gas, con el mtodo de la multifractura. La poblacin ignora si en algunos pozos estn haciendo fracking o no, pues no hay informacin. Hay 300 pequeos chacareros en el lugar y ms de 170 perforaciones, casi todas de gas convencional. Pero la incompatibilidad entre ambas actividades (sobre todo estamos hablando de peras de exportacin) es algo que muchos vislumbran en un futuro cercano. As que son muchos los aspectos o dimensiones que incluye la discusin sobre el tema del fracking, no solamente respecto de la contaminacin del agua.

Con relacin a la megaminera y al agronegocio, qu particularidades presenta el gas de esquisto como el nuevo hit del extractivismo?

Ms all de los impactos ambientales, a diferencia de la megaminera y el agronegocio, la explotacin del shale gas se hace en nombre de la soberana energtica. Esta carrera desenfrenada por el autoabastecimiento rompe con la perspectiva neocolonial clsica; esto es, con la idea de que en el Norte se consume y en el Sur se extrae, ya que en el Norte tambin hay pases que apuestan por el shale gas. Las poblaciones de Holanda y Estados Unidos ya estn padeciendo el sacrificio de sus territorios en nombre de la soberana energtica. En Canad pasa lo mismo respecto de las arenas bituminosas. Entonces, lo que puede verse es que la opcin por los combustibles no convencionales traer profundas reconfiguraciones de los territorios, tanto en el Norte como en el Sur. Lo dicho puede ser visto tambin desde otra perspectiva. En mis incursiones europeas ms recientes me di cuenta de que cuando hablo de megaminera me miran como si estuviera hablando de un estudio de caso y el Norte nada tuviera que ver con el tema; pero cuando hablo de fracking los ojos de mis interlocutores se iluminan y entran en sintona con lo que digo. Quiz entonces esto pueda generar mayores solidaridades en las luchas.

Otras petroleras estatales regionales, como Ancap y Pdvsa, se manifestaron interesadas en participar en Vaca Muerta. Por qu los gobiernos sudamericanos no objetan un modo de produccin petrolero que tiene atrs a todo el lobby del Departamento de Estado estadounidense?

Es una buena pregunta, pues por debajo de los discursos grandilocuentes acerca del retorno del Estado, los gobiernos sudamericanos han aceptado que se mueven en un espacio de geometra variable, en el cual se insertan los imperativos de la globalizacin asimtrica. Por otro lado, no se olviden de que hablamos de gobiernos que viven bajo el influjo de la visin eldoradista, que trajo aparejado el consenso de los commodities. Ms aun, antes de objetar el lobby del Departamento de Estado estadounidense, son capaces de dar vuelta el argumento antimperialista, para responder que se trata de objeciones de ONG extranjerizantes, de reacciones pachamamistas o aun de un fundamentalismo colonial que le hace el juego a aquellos que no quieren el desarrollo autnomo de los pases del Sur. Enclaustradas entre el pragmatismo y la ilusin desarrollista, estas polticas terminan por generar un punto ciego para estos gobiernos.

Cul es, en lneas generales la reaccin de la poblacin local neuquina sobre el boom del gas de esquisto? Es decir, ms all de la movilizacin de sectores ambientales o de los pueblos originarios, el sentido comn acompaa este nuevo imaginario eldoradista?

Soy hija de esas tierras. Adems, hace un mes fui invitada por la Legislatura de la provincia de Neuqun a un seminario sobre hidrocarburos no convencionales. Haba mucha gente, muchos profesores y estudiantes de colegios secundarios. Me toc hablar de los impactos sociales y ambientales del fracking, sobre todo vinculado a los pueblos indgenas. En el seminario haba tres tcnicos entre ellos dos ingenieros en petrleo con vasta trayectoria en empresas, y uno de ellos asesor del oficialismo y un gelogo. Los tres tcnicos fueron contundentes y desaconsejaron la explotacin mediante el fracking. El nico que habl a favor fue el gelogo. Pero las empresas no estaban presentes; no les interesa estar. Para ellos el tema ya est saldado. Tienen toda la prensa escrita a favor. Los legisladores del oficialismo aceptaron hacer el seminario para calmar a las voces crticas, pero lo hicieron pour la galerie. Ms aun, los legisladores parecan no escuchar y hablaban extasiados una y otra vez del segundo gran descubrimiento del petrleo y del clster que se generara en Vaca Muerta. Por otro lado, tengo la impresin de que gran parte de la sociedad neuquina, que siempre fue petrleo-dependiente, sigue los avatares de YPF y Chevron como si fueran algo ajeno a su destino.

Qu opina de la estructura argumentativa del kirchnerismo defendiendo el acuerdo con Chevron? Es una nueva pica neodesarrollista o trasunta ms pragmatismo de negocios?

Cuesta creer que puedan transformar en gesta pica algo tan opaco como el acuerdo con Chevron, del cual ni siquiera la propia Legislatura de la provincia de Neuqun conoce el contenido. Mucho menos con el historial de Chevron, prfuga de la justicia ecuatoriana. En ese sentido, veo ms un discurso de realpolitik, amparado en la demanda de autoabastecimiento energtica. Y aunque se los ve empecinados en decir que slo compran know-how, es poco creble, ya que se trata de un contrato de explotacin que adems de otorgar numerosas ventajas (el derecho a exportar el 20 por ciento a partir del quinto ao sin pagar derechos de exportacin y sin la obligacin de liquidar las divisas en el pas), es por 35 aos y en el principal yacimiento de gas no convencional del pas.

La matriz energtica mundial se est reconfigurando. Si las fronteras del fracking son inestables, dnde debera buscarse un nuevo mapa energtico?

En lo que respecta a Argentina, hay que diversificar la matriz energtica, para romper con la dependencia exclusiva del patrn energtico basado en la extraccin de hidrocarburos. Hay que promover el desarrollo de energas alternativas no contaminantes (elica y solar). E incluso, para poder pensar una transicin, habra que explorar y desarrollar reas hidrocarburferas convencionales (que las hay, ya que Repsol en los ltimos aos no hizo exploracin), antes que embarcarse ciegamente en los no convencionales.

Hay pases, como Alemania, que abandonaron la energa nuclear y se estn orientando hacia otras matrices energticas, basadas en la energa elica y fotovoltaica. Sobre todo la energa elica es limpia, tiene costos operativos menores que otras energas (como la que se produce a travs del fracking) y una vida til ms larga. Pero estas no son discusiones fciles, requieren de consenso social y poltico y de grandes cambios culturales en los patrones de consumo.

Nota:

(*) Procedimiento que consiste en inyectar a presin en el terreno agua, arena y productos qumicos para ampliar las grietas existentes en el subsuelo y as poder extraer ms fcilmente los hidrocarburos. Este sistema es cuestionado ambientalmente, ya que, entre otros riesgos, los qumicos inyectados para disolver la piedra suelen contaminar los acuferos ms profundos.

Fuente original: http://brecha.com.uy/index.php/mundo/2223-extractivismo-2-0


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