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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-08-2013

Terrorismo?

Marcelo Colussi
Rebelin


Desde hace ya unas dcadas, hacia fines del siglo XX, fue establecindose como una tctica militar un tipo amplio y difuso de acciones al que se le ha dado el impreciso nombre de terrorismo. Quienes otorgan ese nombre tienen una idea determinada de lo que entienden por l; pero quienes lo reciben en realidad jams se autodefinen como terroristas. De hecho, el autor de estas lneas aparece mencionado en un listado de la Fundacin contra el Terrorismo en la repblica de Guatemala, pudiendo afirmar que yo no me considero para nada un terrorista. Lo ser sin saberlo? En qu consiste exactamente ser un terrorista?

Si bien puede haber grandes diferencias entre los que as son designados, nadie que reciba ese mote se reconoce -mucho menos se ufana de ser- seor del terror sino, en todo caso, luchador social. Con lo que vemos que es muy difuso el trmino, equvoco, hasta incluso engaoso. En verdad, quin es terrorista? Qu significa con precisin ser un terrorista?

Siendo estrictos, no hay una definicin unvoca del trmino. En todo caso, puede advertirse desde el inicio que su nombre mismo ya presenta una carga negativa: evoca el terror. Un acto terrorista, por tanto, ms que significado poltico -segn la lgica con que usualmente se usa en Occidente- es sinnimo de salvajismo, comportando un mensaje tico, emotivo, ms cercano a lo visceral que a la conceptualizacin racional. Carga que no tiene, por ejemplo, la llamada guerra convencional. Quien mata en guerra es un hroe. Ninguna bomba inteligente de alta tecnologa es asesina, es terrorista, pero s lo son, por ejemplo, quienes resisten a la ocupacin estadounidense en Irak. O, segn las nuevas leyes antiterroristas que vamos viendo por diversos pases latinoamericanos, quienes se oponen a las industrias extractivas de capitales globales (minera, explotacin petrolera o gasfera), o quienes simplemente alzan su voz como protesta por la caresta de la vida. Tiene sentido eso, o se trata slo de un discurso de dominacin, un ejercicio de poder? En el Manual de Entrenamiento Militar de la Escuela de las Amricas de Estados Unidos puede leerse como una sana recomendacin para sus alumnos, por ejemplo: aplicar torturas, chantaje, extorsin y pago de recompensa por enemigos muertos. Eso es guerra limpia o terrorismo? Ms an: es posible que haya guerra limpia? El terrorismo, en qu categora entra?

Pero entonces, en definitiva: qu es el terrorismo? Hay alguna definicin seria al respecto? De hecho se han aportado varias, pero los mismos idelogos que debaten sobre sus propiedades no terminan de encontrar una versin convincente. El Departamento de Estado de los Estados Unidos de Amrica en uno de sus Informes anuales sobre Tendencias del Terrorismo Mundial, antes de definirlo siquiera comienza diciendo que la maldad del terrorismo sigui azotando al mundo este ao, desde Bali hasta Grozny y hasta Mombasa. Al mismo tiempo, se libr intensamente la guerra mundial contra la amenaza terrorista en todas las regiones, con resultados alentadores, con lo que, ante todo, se parte de una valoracin: el terrorismo es intrnsecamente malo. Acto seguido lo caracteriza diciendo que se constituye, tanto en el mbito interno como en el mundial, en una va abierta a todo acto violento, degradante e intimidatorio, y aplicado sin reserva o preocupacin moral alguna.

El ex presidente George Bush declar durante su mandato que no se cansar, no titubear y no fracasar en la lucha por la seguridad del pueblo estadounidense y por un mundo libre del terrorismo. Seguiremos sometiendo a nuestros enemigos a la justicia o les llevaremos la justicia a ellos. Claro que esa justicia puede ser la invasin militar, obviamente, pasando por sobre el derecho internacional y las resoluciones de la ONU. En nombre de la lucha contra este declarado flagelo, est visto que puede hacerse cualquier cosa. Tan malo es el terrorismo que da lugar a todo tipo de intervencin, incluidas guerras preventivas -hasta con armamento nuclear, como lleg a pretender en algn momento la Casa Blanca contra Irn muy recientemente- o hay ah gato encerrado? Obviamente el hecho de concebir una situacin tan tremendamente compleja como sta en los maniqueos trminos de buenos y malos (versin hollywoodense por cierto) nos advierte que ah hay demasiada mentira acumulada.

De acuerdo a datos suministrados por el mismo gobierno federal de Washington, el terrorismo mata en el mundo, en promedio, 11 personas por da, la misma cantidad que muere por hambre en menos de un minuto!, o que contrae el VIH cada cinco minutos. Pero curiosamente la Casa Blanca utiliza 100 veces menos presupuesto en su lucha contra el SIDA que lo que emplea para su guerra preventiva contra el terrorismo. Acaso representa una mayor amenaza a la seguridad de la especie humana el siempre mal definido e impreciso terrorismo que la pandemia de SIDA que hoy da nos aqueja, o la hambruna crnica que sigue habiendo?

El tema es complejo, y estamos dominados por un cargado discurso ideolgico que la manipulacin meditica de estos ltimos aos nos leg y sigue alimentando a diario: algunos soldados (en general blancos, rubios, amantes de la libertad y la democracia segn se nos dijo -y de la Coca-Cola-) suelen ser los buenos en toda esta urdida historia, y los terroristas -que curiosamente no son blancos ni toman Coca-Cola- suelen ser los malos.

Son prcticas terroristas las guerras de guerrillas, las guerras de liberacin nacional, las luchas anticolonialistas? Cundo empiezan a ser terroristas las acciones militares? Por cierto que el campo conceptual es amplio, difuso, cargado ideolgicamente. Si lo que busca el terrorismo es crear conmocin y pavor -segn una sesgada visin-, eso fue lo que logr, por ejemplo, la invasin angloestadounidense en Irak, a punto que as se design oficialmente la operacin (Conmocin y pavor); y no se la llam invasin terrorista. Quines son ms terroristas: las guerrillas antiimperialistas latinoamericanas o los grupos musulmanes antisionistas?, el ejrcito israel o la ETA vasca?, las tropas rusas en Chechenia o los comandos chechenios en Rusia?, las bombas nucleares que podran lanzar Estados Unidos o Israel sobre Irn o los zapatistas de Chiapas?

Como vemos, las posibilidades que pueden caer bajo el arco de terrorismo son por dems de amplias: una bomba en un restaurante, una emboscada a una unidad de un ejrcito regular, un ataque areo de un pas contra otro, son todas acciones igualmente violentas, con resultados similares: muerte, destruccin, terror en los sobrevivientes. Cul de ellas es ms terrorista? Y por otro lado -quiz esto es lo esencial-: quin las define como buena o mala?, si se quiere: como terrorista o como no-terrorista.

Es obvio que el trmino no es nada inocente; su utilizacin arrastra una tcita condena: habra una violencia legtima -la que puede ejercer un Estado contra otro, o la que ejerce contra insurrectos que se alzan contra el orden constituido-, y una violencia no legtima a la que le cabe el mote -por cierto despectivo- de terrorismo. La diferencia estriba no precisamente en una consideracin tica (la violencia es siempre violencia, y ninguna es ms buena que otra) sino en un ordenamiento jurdico que se desprende, en definitiva, de relaciones de poder.

El atentado contra las torres del Centro Mundial de Comercio de New York en el 2001 es un acto terrorista, pero no lo es -al menos as lo presenta la prensa oficial que moldea la opinin pblica mundial- un manual militar como el citado ms arriba. Cul de las dos lgicas en juego es ms terrorista? Y si fuera cierto que la destruccin de esos edificios fue un acto auto-provocado por el gobierno federal de Washington para justificar su proyecto de guerras preventivas, eso es terrorismo o no? Es terrorismo de Estado, pero la prensa oficial no habla de eso. Pinochet, en su lucha contra los terroristas subversivos, no era l un terrorista por los mtodos empleados? No fueran las peores expresiones de terrorismo de Estado las guerras sucias que ensangrentaron los pases latinoamericanos las dcadas pasadas? Pero oficialmente esas fueron guerras contrainsurgentes y no terroristas. Quin lo decide?

Si lo distintivo de un acto terrorista es la bsqueda de poblacin civil no combatiente como objetivo, el 80% de los muertos en las guerras habidas desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 a la fecha se encuadra en este concepto; actos, sin duda, por los que ningn militar ni poltico ha sido juzgado en calidad de terrorista. Podra ahora abrrsele un juicio al presidente de Estados Unidos como terrorista por las dos bombas atmicas utilizadas contra poblacin civil? Por qu no?

Hoy por hoy, en un mundo absolutamente dominado por los montajes mediticos, en forma insistente se ha ido metiendo la idea del terrorismo como uno de los peores flagelos de la humanidad. De manera casi refleja suele asocirselo con maldad, crueldad, barbarie; y por cierto, en esa visin parcial e interesada, esas prcticas nos alejan de la civilizacin supuestamente democrtica, presunto punto de llegada de la evolucin cultural (lase: economas de mercado con parlamentos formales). Dentro de esa lgica hemos terminado por no poder distanciarnos de la falacia impulsada por los planes de dominacin geoestratgicos de Washington de terrorismo = malo, estamos contra l o somos un terrorista ms. Merced al impresionante juego manipulatorio de los medios masivos de comunicacin suele ligrselo a cualquier forma de protesta, en general conectada con los pases ms pobres y postergados. En esa dimensin, hoy pasan a ser terroristas cualquier trabajador desocupado que protesta, o quien reclama aumento de sueldo, o un estudiante que pide ms presupuesto para educacin. De hecho, el autor de estas lneas podra serlo.

Todo estos montajes son intrnsecamente perversos, traicioneros, sdicos, propio de fanticos fundamentalistas. Un terrorista -segn ese orden discursivo- es un delincuente subversivo, un aptrida; en definitiva: un monstruo inhumano. Por supuesto que los autores del manual de la Escuela de las Amricas, aunque inciten a la tortura y a la corrupcin, no son malos, porque lo hacen en nombre de la guerra contra el terrorismo, que es, a no dudarlo, una guerra buena.

Quin en su sano juicio podra alegrarse y festejar por la muerte violenta de unos nios, de una seora que estaba haciendo sus compras en el mercado, de un ocasional transente alcanzado por una explosin? Pero ah est la falacia, lo perverso del mensaje sesgado con que el poder se defiende: se presenta la parte por el todo, mostrando slo un aspecto -con ribetes sentimentales- de un conjunto mucho ms complejo. Alguna vez los medios muestran las escenas dantescas que sobrevienen a los bombardeos legales de una potencia militar? Alguna vez se habla de las monstruosidades propiciadas por la pedagoga del terror de un manual como el de la Escuela de las Amricas? Sufre ms una vctima que la otra? Es ms buena y respetable una violencia que otra? Y fuera de un amarillismo oportunista bastante execrable que constituye una grosera pornografa de la pobreza, cundo el hambre del mundo es considerado un verdadero problema por los poderes tomndose acciones reales en su contra?

Est claro que la dimensin del fenmeno es infinitamente ms compleja que la malintencionada simplificacin con que los poderes fcticos presentan el problema. El maniquesmo en juego, en definitiva, ahoga las posibilidades de soluciones reales. Son tan vctimas los civiles que mueren en un atentado dinamitero hecho por un grupo irregular como los que caen bajo el fuego de un ejrcito regular. Por qu los regulares seran menos asesinos que los irregulares?

El mundo sigue siendo injusto, terriblemente injusto; la distribucin de la riqueza que el sistema capitalista crea es de una inequidad espantosa. El hambre sigue siendo principal causa de muerte de la poblacin mundial, hambre evitable, hambre que debera desaparecer si se repartiera algo ms equitativamente el producto social que creamos los humanos. Esa injusticia estructural en las relaciones interhumanas es el principal exterminio que enfrentamos a diario; pero eso no es la gran noticia, de eso no se habla mucho. Hoy el terrorismo internacional se presenta como el peor de los apocalipsis concebibles, y en la lucha contra l -as nos dicen al menos- vale todo.

Es por eso que sigue teniendo vigencia lo que, en 1981, firmaban numerosos Premios Nobel como Manifiesto contra el Hambre, y que debemos seguir levantando como principal estandarte por un mundo mejor: Cientos de millones de personas agonizan a causa del hambre y del subdesarrollo, vctimas del desorden poltico y econmico internacional que reina en la actualidad. Est teniendo lugar un holocausto sin precedentes, cuyo horror abarca en un slo ao el espanto de las masacres que nuestras generaciones conocieron en la primera mitad de este siglo y que desborda por momentos el permetro de la barbarie y de la muerte, no solamente en el mundo, sino tambin en nuestras conciencias. [] El motivo principal de esta tragedia es de carcter poltico.

Por tanto el enemigo y principal amenaza para la humanidad no es el impreciso y siempre mal definido terrorismo; sigue siendo la injusticia, aunque nos hayan querido hacer creer estos aos que estaba un tanto pasado de moda hablar de ella.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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