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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2013

Guatemala
La pobreza y la metfora de la tortuga

Tobas Roberts
Rebelin


En el campo donde pas mi niez, una de las actividades ms emocionantes que surga de nuestra creatividad infantil fueron las competencias de voltear tortugas. Este deporte inusual involucraba una carrera hacia el ro ms cercano, la bsqueda de un par de tortugas desprevenidas que caminaban lentas entre el rastrojal que dej la ltima inundacin, y eventualmente volteando las tortugas en sus espaldas para ver cual dara la vuelta ms rpida. Por lo general, una moneda que sobraba era la apuesta en marcha. Casi siempre habra una de las dos tortugas cuyas piernas aleteaban con tanta rapidez que encontraran la tierra y diera vuelta en menos que un minuto, mientras que la otra miserablemente retorca y tambaleaba sin xito. Despus de unos minutos, nuestra capacidad de atencin infantil se desviara hacia otra criatura inocente para torturar y dejaramos el pobre en su espalda araando al cielo.

Al da siguiente, sin embargo, y muy a nuestro pesar, la tortuga "perdedora" ya no estaba. Siempre estbamos impresionados por cmo incluso las tortugas con las patas ms cortas, a pesar de la aparente imposibilidad de la hazaa, podra volcarse y encontrar terreno firme sin ninguna ayuda externa. Pero nuestra malicia juvenil no se quedaba atrs. Una tarde, diseamos nuestra propia trampa tortuguera colocando unas grandes rocas en un crculo ms o menos del tamao del caparazn de la nueva vctima y la dejamos estratgicamente equilibrada entre las rocas. Suspendido en el aire sin ninguna manera de encontrar tierra firme, al final vencimos a la naturaleza porque esa pobre tortuga sin suerte pas toda la noche mirando a las estrellas. Casi veinte aos despus, me encuentro todava reflexionando sobre el significado detrs de ese juego malicioso de mi infancia y cmo se relaciona con algo que he luchado por aos: el problema de la pobreza.

Despus de casi una dcada de vivir y moverse en el mundo de las organizaciones internacionales de desarrollo, la tengo incrustado en mi cerebro que la clave en torno al cual gira todo nuestro trabajo es la "sostenibilidad". Esa palabra, especialmente cuando se agrega como adjetivo al concepto de "desarrollo", ha sido usada, re-usada y abusada en tantas maneras que hoy parece perder todo significado o credibilidad. Sin embargo, como un buen trabajador de desarrollo internacional, he tomado a pecho que todo mi trabajo debe centrarse en la creacin de la "sostenibilidad". Nuestro ambicioso objetivo es ayudar a los pobres a encontrar el camino hacia un estilo de vida sostenible que les permita salir de la pobreza y as alejarse de la dependencia de nosotros. Intentamos lograr este noble objetivo ayudando a los pobres a ser mejores agricultores, mejores empresarios, o mejores lo-que-sea dependiendo del enfoque de nuestro actual proyecto. A travs de nuestros proyectos, queremos que los pobres tengan los recursos suficientes (preferiblemente con un ingreso suficiente) para cubrir sus necesidades bsicas.

Aunque hay una escala de credibilidad y mrito entre las organizaciones de desarrollo que van desde las ms ridculas y paternalistas que estimulan la dependencia con el fin de nutrir su complejo como "salvador-de-la-pobres", a los que sinceramente buscan entender y enfrentar la complejidad de las mltiples causas de la pobreza, hay algo que me inquieta acerca de la naturaleza de nuestro trabajo. Qu pasara si nuestra obsesin con la "sostenibilidad" en s mismo careca de fundamento? O s, a pesar de todos nuestros indicadores de cambio y lneas de base e investigaciones contextuales, los pobres, sin nuestros proyectos e intervenciones, ya estaban viviendo una vida sostenible?

Entiendo que muchos me acusarn de idealizar a los pobres y admito que la espiritualidad franciscana y su reverencia por la hermana pobreza" ha tenido su influencia en mi vida. Sin embargo, sostengo que muchas de las personas que las estadsticas oficiales se declaran estar viviendo "bajo la lnea de pobreza", de hecho viven vidas que son, o al menos tienen la capacidad de ser, muy sostenibles. Dado que la sostenibilidad dice mucho sin decir nada en absoluto, en este ensayo me lo llevar en el sentido de la capacidad bsica de las familias de crear un estilo de vida que satisfaga sus necesidades ms esenciales. En pocas palabras, creo que la concepcin del mundo "desarrollado" de la pobreza est fuertemente influenciada por nuestra riqueza, que difumina la lnea entre la austeridad y la miseria y no distingue entre la frugalidad y la escasez.

Dicho esto, reconozco que sera absurdo negar la pobreza generalizada y abrumadora que afecta a tantas familias y personas en el mundo "en desarrollo". De hecho, existen muchos casos de pobreza en que fuerzas externas se combinan con una mentalidad derrotista que caracteriza a tantos pobres. Esa mentalidad, junto con la abundancia de las organizaciones de asistencia y desarrollo tan dispuestas a ser el benefactor con sus infinitos regalos, ha creado una dependencia enfermiza que afecta a innumerables personas en todo el mundo. Esa mentalidad obviamente no es sostenible.

Pero lo que deseo objetar no se relaciona con los casos individuales de desaliento o particularizada actitudes de dependencia, sino ms bien la afirmacin infundada y generalizada de que los estilos de vida culturalmente definidas de tantas personas supuestamente "pobres" son de por s insostenibles e incapaces de proporcionar un estilo de vida digno y decente. Esta afirmacin de la naturaleza insostenible de la forma de vida de los pobres se hace eco de mayor intensidad cuando se dirige hacia el estilo de vida de las poblaciones rurales y campesinas de todo el mundo.

En la historia de los Estados Unidos, vemos que esta intolerancia hacia estilos de vida rurales y agrarios surge despus de la Segunda Guerra Mundial con el Comit para el Desarrollo Econmico. El propsito de este comit gubernamental, segn el escritor agrario Wes Jackson era "conseguir que dos millones de personas dejaran las fincas familiares y evitar que los hijos de los agricultores permanecieran en el trabajo agrcola." La supuesta razn de este plan era evitar el desempleo masivo de los jvenes que regresaban de la guerra en Europa, pero pudo haber sido igual de bien una estratagema para asegurar una mano de obra barata para los crecientes centros industriales del pas. Para un pas como los Estados Unidos que despus de la Segunda Guerra Mundial surgi como la nica superpotencia mundial pero que todava tena gran parte de su poblacin viviendo en las zonas rurales, la vida campesina debe haber sido considerada por las autoridades como atrasada, insostenible, y que inevitablemente conduca a la pobreza; algo que no se encajaban con la imagen proyectada del super-potencia moderna e industrial. Por lo tanto surgi la necesidad de cambiar a la fuerza la demografa rural para asegurar un xodo del campo hacia la ciudad.

Los Estados Unidos y gran parte del mundo desarrollado ha abandonado en gran parte su pasado agrcola para una vida moderna, industrial y urbana. Por eso, el enfoque de la lucha contra la pobreza se ha pasado al Sur. En Guatemala, la USAID, Save the Children, y Green Mountain Coffee Roaster se han asociado con una organizacin de Guatemala llamada FUNDA AGROS para enfrentar el problema de la pobreza en el altiplano indgena de la regin Ixil Maya.

El Centro de Produccin Caprina del Altiplano (Ceprocal) es un proyecto grande enfocado a la cra de cabras que se ha implementado en la regin Ixil por las organizaciones antes mencionadas. Este proyecto, que dona una cabra por familia y da asistencia tcnica sobre cmo mejor criar al animal, tiene como objetivo mejorar la raza de cabras y luego industrializar la produccin de leche de cabra con el fin de generar ms ingresos para las familias que participan en el proyecto. Las familias venden la leche de la cabra de raza mejorada de nuevo a FUNDA AGROS que dirige un negocio de comercializacin de productos de valor agregado, como el yogur y los quesos gourmet. Cuando el centro est en pleno funcionamiento, hasta mil litros de leche podra ser procesado diariamente en productos lcteos de alta calidad.

En una reciente visita al proyecto, no estaba claro cmo se distribua el ingreso de los productos de valor agregado. Sin embargo, FUNDA AGROS ha ganado una reputacin en la regin Ixil por ser los que impulsan una agricultura de exportacin con los agricultores locales a travs de productos como el caf y la arveja china. En estos acuerdos, el pequeo agricultor indgena pone sus tierras y mano de obra, mientras FUNDA AGROS ofrece apoyo tcnico e insumos. Despus, el pequeo agricultor se ve obligado a vender su cosecha de vuelta a FUNDA AGROS quin determina por separado el precio para luego exportar las cosechas a los mercados extranjeros sin revelar nunca su margen de beneficio ni compartir alguno de los supuestos beneficios con las familias campesinas. Esta forma de agricultura por contrato tambin deja muchos pequeos agricultores en situaciones de vulnerabilidad porque las prdidas debidas a la disminucin de la produccin o el dao a los cultivos son asumidas exclusivamente por el pequeo agricultor.

El proyecto de CEPROCAL dirigido por FUNDA AGROS y financiado por USAID ha recibido mucha cobertura meditica en Guatemala como un xito abrumador y un camino seguro para derrotar a la pobreza en la regin Ixil. Escondindose detrs del diseo del proyecto, sin embargo, es el mismo supuesto fundamental de que los pobres son incapaces de resolver sus propios problemas y que la forma de vida ancestral del pueblo Ixil es, en s mismo, insostenible e imperfecto.

El presidente de FUNDA AGROS, Alfred Kaltschmitt, escribi recientemente un editorial para el diario guatemalteco Prensa Libre que "es nuestra responsabilidad... de cargar a los ms dbiles de nuestra sociedad, porque simplemente no pueden hacerlo por ellos mismos (el nfasis es mo)."

En otros artculos de opinin Kaltschmitt afirma que padecer hambre en Guatemala es producto de la ignorancia y las costumbres empobrecedoras. Es muy enftico en que las prcticas agrcolas tradicionales centrados en la siembra de maz, frijol y calabaza, junto con otras hierbas y verduras locales, no es una opcin de vida sostenible a pesar de que el pueblo maya-ixil con esta tradicin de agricultura de subsistencia ha sobrevivido por 2.500 aos. Se declara resueltamente que "la agricultura de subsistencia es igual al subdesarrollo y pobreza rural" y que esto se demuestra por teoras econmicas irrefutables.

Para justificar su certeza inquebrantable de que los pobres son incapaces de crear un estilo de vida digno ni superar la pobreza a travs de sus medios de vida ancestrales, Kaltschmitt se refiere al problema de la desnutricin. Afirma que los pobres estn limitados desde la concepcin en el vientre de su madre, vctimas de haber vivido esos primeros mil das con desnutricin y despus crindose en ese entorno de falta de acceso a los aspectos ms bsicos que permiten el desarrollo humano.

Dicho de otra forma (o menos oculta detrs de la jerga tcnica), Katschmitt est diciendo que los pobres rurales han sufrido dao cerebral causado por la desnutricin y que son bsicamente estpidos; que se aferren a un estilo de vida atrasada y primitiva que los condena a una vida ineludible de pobreza y que el nico camino para que ellos superen la pobreza es a travs de programas y proyectos dirigidos por personas ajenas e iluminados como FUNDA AGROS, Save the Children, USAID, etc. Est claro que el proyecto de CEPROCAL se basa en este postulado.

Muchas personas ixiles, sin embargo, tienen una opinin bastante diferente en cuanto a sus capacidades y potencial como pequeos agricultores. Cuando le pregunt a los agricultores locales en el pueblo Ixil de Salquil sobre FUNDA AGROS y su proyecto de cra de cabras, Gaspar Cobo Corio respondi: "Por qu necesitamos a FUNDA AGROS para ensearnos cmo criar cabras? Nuestra gente ha estado criando cabras durante cientos de aos en estas montaas y sabemos lo que estamos haciendo."

La idea de FUNDA AGROS que el estilo de vida de los pobres como agricultores de subsistencia es inevitablemente errnea, tambin se comparte con la mayora de organizaciones internacionales de desarrollo y de instituciones gubernamentales por igual. El Gobierno de Guatemala, siguiendo esta conjetura de que los medios de subsistencia agraria de la poblacin maya no es slo malo para los individuos pero malo para el pas tambin, ha desarrollado un plan llamado Katun 2032 (un Katun es un perodo de 20 aos en el calendario maya). En este plan de desarrollo estratgico de 20 aos, el objetivo es convertir a Guatemala en un pas "urbano, industrializado y de servicios. En lo que concierne a la zona rural, la agricultura de subsistencia ser reemplazada por mtodos agrcolas modernizados, formales e innovadores que muy probablemente significa la agricultura orientada hacia la exportacin.

El gobierno tambin ha tomado la libertad de dividir las reas rurales del pas para determinar cual actividad econmica liderada por las inversiones transnacionales reemplazar la agricultura a pequea escala. En algunas regiones ser la minera, en otros es la silvicultura intensiva de monocultivos para biocombustibles. En la regin Ixil es el desarrollo de mega-hidroelctricas para exportar energa al mercado regional y para cumplir con la creciente demanda energtica en los centros industriales urbanos que sustituirn a las zonas rurales como el centro del crecimiento demogrfico. El actual gobierno de Otto Prez Molina en su Marco General de Poltica para la Promocin de la Inversin Privada en Territorios Rurales afirma que se reconoce la necesidad de la inversin privada, nacional y extranjera, para el desarrollo rural integral.

Desde este paradigma de desarrollo nacional, se hace evidente que los proyectos de "desarrollo" como el protagonizado por FUNDA AGROS se obedecen ms a una estricta colaboracin con el plan nacional para redisear las zonas rurales del pas. Este plan de desarrollo, adems de buscar abrir los recursos naturales de las zonas rurales del pas a la inversin extranjera transnacional, tambin intenta transformar a la fuerza el paradigma de las economas rurales alejndolas de la subsistencia y dirigindolas hacia una nueva mentalidad empresarial donde el mercado global determina que ser cultivado y a que precio. En muchos sentidos, proyectos como el protagonizado por FUNDA AGROS se asemejan a una especie de feudalismo moderno, donde los vasallos pobres tienen que depender de la buena voluntad de un seor filantrpico y benigno, mientras que al mismo tiempo pierden un estilo de vida de relativa autonoma y soberana alimentaria.

Esta dilema sobre cmo las zonas rurales deben enfrentar el problema de la pobreza nos devuelve a la cuestin planteada por la tortuga que mis amigos y yo torturamos con tanta frecuencia en nuestra juventud. Son los pobres, como una tortuga balanceada en su caparazn, intrnsecamente capaz de encontrar maneras de conseguir que sus pies re-encuentren con la tierra, o deben de depender de la buena voluntad de un transente? Por otra parte, es el medio de vida tradicional y agraria de la poblacin rural el suficiente para hacer frente a la realidad de la pobreza y crear las condiciones necesarias para una vida digna y decente?

Insisto en que la gente no es estpida, incluso a pesar de tal vez haber sufrido de la desnutricin durante su niez. Ms bien, la gente siempre busca la manera de sobrevivir, ser feliz y satisfacer sus necesidades bsicas. Supongo que eso es un rasgo evolutivo que comparte todas las formas de vida. Los medios de vida ancestrales, en especial de las poblaciones rurales e indgenas, son formas de supervivencia que se han formado durante miles de aos donde las actividades econmicas y productivas y su correspondiente cultura han sido moldeadas para adaptarse a las demandas y oportunidades de un lugar y eco-sistema especfico. La situacin de hoy es que estos estilos de vida tradicionales no han sabido responder adecuadamente a los nuevos desafos que impone nuestra sociedad global. Sin embargo, lejos de ser la causa de la pobreza, creo que estos medios de vida tradicionales deben de ser rescatados, re-valorados y mejor adaptados para enfrentar a los desafos como la pobreza que son creaciones de una sociedad en transicin. As, la pobreza no es necesariamente un signo de un estilo de vida o cultura no sostenible en s, sino ms bien, en la mayora de los casos, el resultado de fuerzas externas que no permiten que tal estilo de vida se ponga en prctica.

El problema de la pobreza, en mi opinin, est ms relacionado con la tortuga cuyo caparazn nos situamos entre dos rocas para que sus pobres piernas quedaran suspendidas en el aire e imposibilitando que encontrara la tierra que necesitaba para dar la vuelta y volver a su pies. Atrapado en esta posicin obviamente dejaba la tortuga en una posicin de gran vulnerabilidad donde un halcn que sobrevolaba fcilmente podra atraparla en sus garras para la cena.

En la sociedad de hoy gobernada por una economa global y competitiva y donde los siniestros planes gubernamentales como el Katun 2032 buscan socavar, debilitar y enrgicamente reemplazar los estilos de vida agrarios y tradicionales, los pobres, al igual que nuestra tortuga proverbial, se quedan en una situacin de vulnerabilidad donde la pobreza y la opresin hacen que sea imposible "volver sobre sus pies" y responder de manera eficaz a la pobreza que enfrentan. Al igual que la tortuga, los muchos campesinos sin tierra son incapaces de enfrentar la pobreza que enfrentan, no a causa de "la ignorancia y costumbres empobrecedoras", sino porque no tienen tierra (o tierra insuficiente) bajo sus pies para vivir o poner en prctica estilos de vida tradicionales.

Para terminar, tal vez hay que preguntarse por qu organizaciones como FUNDA AGROS o el gobierno de Guatemala desprecian tanto las formas de vidas tradicionales y agrarias de las poblaciones rurales y por qu buscan reemplazarlos. Y qu mejor manera de hacerlo que con otra analoga de la tortuga.

Al igual que la tortuga, las poblaciones pobres o rurales por lo general se mueven lentamente. Esa lentitud es a menudo interpretado por los grandes como una debilidad inherente y una condicin que imposibilita el "salir" o "ir ms all" de la situacin de pobreza que enfrentan. Vivimos en una sociedad que tiene miedo y castiga a la lentitud. Premiamos a la rapidez y siempre andamos en bsqueda de la siguiente horizonte; algo supuestamente mejor, superior, y ms prometedor. Rara vez somos felices en el lugar donde estamos.

Eso es precisamente por eso que tantas poblaciones campesinas e indgenas que son enraizadas en su lugar se mueven tan lentamente, porque no estn necesariamente en camino a ningn lugar diferente. Mas bien, estn contentos donde estn y con lo que estn haciendo. Eso no quiere decir que ellos no tienen ninguna visin, sino que la visin se fundamenta bajo sus propios pies. Y cuando la visin se fundamenta bajo los pies, entonces no hay necesidad de apresurarse hacia las promesas del prximo horizonte.

Las caractersticas de una vida vivida lentamente y cerca de la tierra y de la comunidad, pueden parecer a muchos como atrasada y arcaica. Sin embargo, es hora de que empecemos a dudar y a cuestionar la suposicin de que este estilo de vida es en s insostenible e inherentemente pobre.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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