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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2013

Elecciones en Argentina: dos textos de anlisis y conclusiones
Sobre los resultados electorale del FIT y el MAS

Roberto Senz
Rebelin


1.- Balance de la votacin del FIT y el Nuevo MAS

Una eleccin histrica para la izquierda

El domingo pasado ocurri un hecho de enorme trascendencia poltica desde el punto de vista de la izquierda revolucionaria en nuestro pas: entre las tres fuerzas agrupadas en el FIT y nuestro partido totalizamos alrededor de un milln de votos, algo con pocos antecedentes. Es verdad que en los aos 80 el viejo MAS obtuvo votaciones importantes como parte de un frente con el PC. Y que en octubre del 2001 la votacin que obtena la izquierda (sumando Izquierda Unida, el frente PO-MAS, Zamora, el Partido Humanista y el PTS) alcanzaba 1,2 millones de votos, anticipando el clima que se vivira dos meses despus con la rebelin popular. Sin embargo, que entre el FIT y el Nuevo MAS se totalice ahora un milln de votos, desplazando, adems, a los proyectos oportunistas de la izquierda reformista, que entraron en una bancarrota casi total, configura un hecho que requiere explicacin.

El kirchnerismo pierde una franja de votos por la izquierda

Pocos aos atrs Luis DEla justificaba el oportunismo del peronismo revolucionario y de todos los que desde la izquierda se subieron al carro de los K con la afirmacin de que a la izquierda del kirchnerismo slo est la pared. Pero resulta ser que uno de los fenmenos de la reciente eleccin es, justamente, lo contrario: una franja poltico-electoral de inusitada magnitud se expres a la izquierda del kirchnerismo.

Si bien los medios escritos no le dieron la importancia que tiene a este fenmeno, es evidente que si los K perdieron unos cuatro millones de votos respecto de 2011, ms de medio milln (cifra nada despreciable) fue a parar a la izquierda revolucionaria: 400.000 al FIT y 100.000 al Nuevo MAS (de los cuales hay miles de ancdotas entre nuestros compaeros al respecto)!

Para llegar a estos guarismos, el FIT pas de los 520.000 votos de las PASO de agosto del 2011 a los actuales 900.000 votos (haba obtenido 580.000 en octubre de ese ao); mientras tanto, el Nuevo MAS, en lo que configura una verdadera hazaa poltica dada la desproporcin de medios materiales, presencia televisiva y de todo tipo con las que debi encarar la campaa, pas de escasos 16.000 votos en provincia de Buenos Aires obtenidos en las PASO de aqul ao a totalizar nacionalmente prcticamente 115.000 votos (provincia de Buenos Aires, Crdoba, Capital Federal y Neuqun) multiplicando por siete nuestra eleccin y resultando la correlacin electoral con el frente en estos distritos de cinco a uno (el FIT obtuvo en ellos medio milln de votos).

El milln de votos obtenido y la ubicacin de las fuerzas de la izquierda (en plural, como lo present el diario Clarn) como la quinta votacin en el total nacional significa que una franja minoritaria pero aun as de masas del electorado decidi votar a la izquierda clasista. Este dato es de enorme importancia poltico-estratgica para lo que vendr, amn de desafiarnos a redoblar el esfuerzo en la construccin orgnica de nuestras organizaciones, que est cualitativamente por detrs de los resultados obtenidos, todava ms en nuestro caso que en el del PO y el PTS, que de todos modos tienen sus fuertes claroscuros.[1]

La polmica por el balance

Luego de la valoracin de conjunto de la votacin de la izquierda, comienzan a tallar los balances ms finos y las duras polmicas al respecto. El Partido Obrero, jefe incuestionable del frente, ha salido a decir por boca de Altamira que la conclusin poltica que se desprende de esta eleccin es que la izquierda argentina es el FIT. Esta afirmacin, adems de falsa, tiene la paradoja que, entonces, el interlocutor enseguida se preguntar bien, pero, qu es, entonces, el FIT?, pregunta de no fcil respuesta.

La afirmacin de Altamira encierra tantas contradicciones que con slo dar cuenta de algunas ellas se cae todo este andamiaje autoproclamatorio. Si as fuera, adems, el actual triunfo electoral se transformara, a la vuelta de la esquina, en una tragedia sin nombre: la izquierda argentina desaparecera al otro da de la eventual divisin del FIT!

El primer problema de una afirmacin de este tipo es, entonces, que soslaya olmpicamente el hecho incuestionable de que el FIT es una sumatoria de fuerzas distintas: una cooperativa electoral, segn la jerga de la izquierda. Y una cooperativa que lleg a las elecciones mucho ms dividida en su actuacin cotidiana que dos aos atrs (a todos los efectos prcticos, desarroll una campaa con cada uno de sus integrantes actuando por separado). Adems, se vio una hegemona desproporcionada del PO, que inevitablemente ser fuente de agudas crisis recurrentes en su interior, ocultas de momento por la excelente eleccin obtenida.[2]

En segundo lugar, subsiste el hecho que el FIT es un frente electoral de organizaciones que por separado, eso es indudable, obtendran una cantidad de votos sustancialmente menor a la actual. En este caso, como en otros, el todo es ms que la suma de las partes, y de eso se est beneficiando este frente electoral. Pero este todo est cristalizado como frente electoral y nada ms. Ese frente electoral no puede ir hacia delante, porque requerira dar pasos en la unificacin de sus organizaciones, ni para atrs, porque implicara la divisin del FIT y el fin del negocio electoral que ste constituye para sus integrantes.[3]

El tercer problema es que esta pretendida nica izquierda argentina slo se muestra como tal en el terreno electoral, que opera como una representacin distorsionada de la realidad de la lucha de clases cotidiana. All, no solamente otros componentes de la izquierda sino los mismos integrantes del FIT aparecen tirando cada uno para su lado, sin ponerse de acuerdo en las cuestiones ms elementales de la poltica nacional: cacerolazos, apoyo a los gendarmes, intervencin comn en los gremios en que estn sus componentes, etctera. Si hasta es un hecho que donde existen parlamentarios del FIT (bsicamente en Neuqun; en Salta est slo el PO) no se han puesto de acuerdo en la gestin colectiva de esas bancas.

Cuarto problema: el FIT como frente ha existido para estas elecciones solamente en ocho distritos, es verdad que en varios de los ms importantes: Buenos Aires, CABA, Crdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumn, Neuqun y Jujuy, obteniendo en ellos 730.000 votos. Pero en otros seis solamente existe el PO (con 130.000 votos), IS en tres (30.000) y el PTS en uno (3.000). Esta desproporcin en las relaciones de fuerza en su anterior, aunada a que las principales candidaturas expectables estn en manos del PO, es una base de las tremendas contradicciones que recorren al FIT, y cuya perspectiva es a las multiplicaciones pasadas las ensoaciones electorales.

Nuestros 115.000 votos

La quinta cuestin es que por fuera del FIT se present el Nuevo MAS que obtuvo la nada despreciable cifra de 115.000 votos entre cuatro distritos (provincia de Buenos Aires, Crdoba, CABA y Neuqun). Si se comparan los cuatro distritos donde se present nuestro partido con la eleccin del frente en ellos (comparacin que es la que corresponde), lo que se obtiene no es una proporcin de mil a uno que permitiera afirmarse como nica izquierda, sino de cinco a uno, lo que muestra que sacando Santa Fe (donde no tenemos legalidad, aunque tampoco el FIT es fuerte all), en el centro del pas que es el que ms importa estratgicamente es completamente forzado el presentar al FIT como la nica izquierda en exclusin de nuestro partido.

En suma: uno de los fenmenos impactantes de la eleccin de la izquierda es la cuestin que de cada cinco votos que perdieron los K, cuatro fueron al FIT y uno al Nuevo MAS. Se trata de un logro extraordinario de nuestro partido que nos coloca, objetivamente, como parte integrante de pleno derecho de la franja que por izquierda rompi con el gobierno, y no hay autoproclamacin porotera y oportunista desde los medios por Altamira y Pitrola que nos lo pueda arrebatar.

Notas:

[1] Mantenerse dentro de firmes criterios orgnicos es la base para la comprensin de un conjunto de contradicciones a la hora de la evaluacin del voto a la izquierda y de pinchar los globos autoproclamatorios de los integrantes del FIT. Por ejemplo, del PO, que ha multiplicado desproporcionadamente su hegemona dentro del FIT. El PO es una organizacin relativamente fuerte territorialmente, en el movimiento estudiantil y entre docentes y estatales, pero sin embargo en su insercin obrera y estructural viene demasiado por detrs. A este respecto es relativamente ms fuerte el PTS, que sin embargo aparece estratgicamente a la defensiva y prcticamente carece de frentes de masas. Por ltimo, IS es una organizacin que languidece constructivamente, caracterizada por una generacin militante vieja, y es cualitativamente ms dbil que sus compaeros del FIT.

[2] Esta realidad es responsabilidad sobre todo del PTS, que le cedi ese peso al PO como carta de negociacin para dejar afuera al Nuevo MAS de dicho frente. Para estas elecciones le concedieron al PO que encabezara las principales candidaturas en los dos principales distritos del pas, lo que transform a Altamira y Pitrola en los excluyentes portavoces del frente; de integrar nuestro partido dicho frente, habra otro tipo de contrapesos. Pero ese contrapeso nos hemos visto obligados a construirlo desde fuera, y obtuvimos un claro triunfo poltico al respecto en esta eleccin, a pesar del lmite de no haber pasado el corte proscriptivo del 1,5%.

[3] La propia direccin del PO define sin prurito alguno al FIT como negocio electoral. As lo plantearon los compaeros en la nica cita que tuvimos este ao tratando de rediscutir la incorporacin del Nuevo MAS al mismo. Tal definicin transforma a toda la izquierda argentina, segn Altamira, en una romera mercantil y porotera.


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2.- El balance del Nuevo MAS

Cuando la poltica se sobrepone a las relaciones de fuerzas adversas

La poltica revolucionaria como aplicacin subjetiva (en el sentido de hecha por un sujeto) a un campo de determinaciones objetivas puede mover montaas en la medida que adquiera terrenalidad deducindose lgicamente de sus mismas premisas; o, como pidiera Lenin en sus 'Notas filosficas a Hegel', que sepa atrapar los eslabones ms fuertes de la cadena de la propia realidad. (Ciencia y arte de la poltica revolucionaria)

Como parte del fenmeno objetivo de giro a izquierda de una franja del electorado en ruptura con los K, nuestro partido realiz una eleccin histrica: nunca en su historia el Nuevo MAS haba obtenido semejante eleccin y, menos que menos en condiciones tan adversas en lo que tiene que ver con el grado de instalacin, medios materiales, acceso a la televisin, magnitud militante y dems con el FIT como tal, sin olvidarnos del carcter de frente de la izquierda del mismo. De ah las felicitaciones y declaraciones pblicas de voto que hemos recibido de activistas, luchadores, compaeros de trabajo, periodistas como la Negra Vernaci de la Rock & Pop y muchos otros, militantes de otras corrientes, incluyendo muchos kirchneristas y otros.

Una hazaa poltica

Desde ya, las grandes masas no han comentado la eleccin de la izquierda (se habla de Massa, los K y no mucho ms; en esto hay que guardar las debidas proporciones: el 95% del electorado ha votado a las fuerzas burguesas[1]). Pero si se trata de la amplia vanguardia y un poco ms all, ya el pblico es mucho ms informado y festeja la eleccin del FIT, pero no deja de sorprenderse, tambin, por la nuestra.

Esto nos remite a la explicacin de nuestra votacin. Aqu hay varios factores polticos y estructurales. Los polticos tienen que ver, sin duda alguna, con el acierto de la poltica electoral con la que encaramos la campaa. Nuestro partido no poda encarar una campaa con la globalidad con que s poda hacerlo (y, en cierto modo, desaprovech) el propio FIT.

Optamos, por el contrario, por establecer ejes polticos bien claros de campaa que reflejaran reivindicaciones sentidas de la clase obrera, la juventud y el movimiento de mujeres, aprovechando a la vez la palestra electoral para denunciar los responsables polticos de esos flagelos, siempre desde una perspectiva de oposicin de clase al gobierno kirchnerista, y de pelea y no de adaptacin a las reglas de juego del rgimen poltico. Algo que el FIT no podra afirmar honestamente de su propia campaa, marcada por todos lados por rasgos poroteros.

Este aprovechamiento revolucionario de la palestra electoral se demostr de una fuerza tremenda respecto de nuestras posibilidades materiales reales, como ocurre siempre que se formula correctamente la poltica revolucionaria y se la considera como una palanca transformadora, apoyndose en ciertas premisas.

Luego estn los factores materiales. Encaramos la eleccin del 2011 con la exclusin sin principios del FIT y una sola legalidad: la de la provincia de Buenos Aires. No nos dejamos impresionar por la adversidad electoral, por la pauprrima cosecha en votos que obtuvimos, ni por la votacin del FIT, que en sus versiones ms oportunistas auguraban nuestra desaparicin. Es otra enorme enseanza de la lucha revolucionaria: nunca hay que dejarse impresionar por la propaganda del enemigo de clase o los adversarios en el campo de la izquierda: la realidad es siempre menos chata y homognea de lo que los propagandistas de cualquier tipo quieren presentar; est plagada de contradicciones y plantea siempre puntos de apoyo para un desarrollo ulterior o para dar vuelta una situacin adversa. Lo que labora detrs de los fenmenos es un conjunto de desarrollos opuestos, un entresijo de procesos dialcticos que tienen lugar en un mundo inacabado (Ernst Bloch) y que siempre dan pie para una lucha si sta es realmente revolucionaria.

Frente a esta adversidad que tuvo, sin embargo, el beneficio de templar a las nuevas generaciones partidarias votamos un plan de trabajo abnegado que nos permiti llegar a esta eleccin con cuatro legalidades, al borde de reunir las condiciones para reclamar la nacional. As, parte importante de la juventud de nuestro partido se volc todo el verano pasado a la obtencin de la legalidad partidaria en la provincia de Crdoba, donde hicimos una eleccin histrica.

Junto con esto, nuestro partido desarroll una gran campaa electoral militante, buscando llegar a ms amplios sectores que los habituales, y haciendo el uso ms eficiente posible de nuestros escasos recursos. Esto ltimo es, tambin, una de las artes polticas: la mxima utilizacin de escasos recursos.

Se trata de una ley de desarrollo de nuestros partidos: los saltos en calidad constructivos de las organizaciones revolucionarias se producen a partir de una concentracin de todos los recursos polticos en un solo punto (como recomendaba Clausewitz en el arte de la guerra) buscando dar ese salto con una poltica que se hace fuerte porque parte de ciertas premisas materiales y objetivas.

Hacia la construccin del Nuevo MAS como partido de vanguardia

Que en condiciones tan adversas hayamos logrado quebrar la inercia, abrindonos paso por entre la votacin de la izquierda y estableciendo una relacin de cinco a uno con un FIT en pleno ascenso en los principales distritos es una hazaa poltico-electoral que muestra el enorme progreso y consolidacin del proyecto socialista revolucionario que expresa el Nuevo MAS. El lmite ha sido, somos conscientes de ello, que no hayamos podido quebrar el piso en ninguno de los cuatro distritos donde nos presentamos, aunque quedamos muy cerca en Crdoba y Neuqun.

En cualquier caso, las tareas del momento son muy claras: las elecciones pasaron, para octubre falta mucho y de lo que se trata es de retornar a las actividades cotidianas y salir a una ofensiva de captacin para nuestro partido. Muchsimos compaeros y compaeras nuevas nos han ayudado en la campaa; logramos que centenares fueran fiscales: debemos llamar a todos estos compaeros y compaeras a sumarse a nuestro partido, comenzando por la discusin del balance electoral.

Para esto hay dos tareas clave: garantizar la distribucin y cobro del peridico semanal y abrir nuestros equipos o formar nuevos para la incorporacin de ms compaeros y compaeras, apuntando a la extensin nacional del nuestro partido.

Debemos hacer esto con la compresin de que acabamos de dar un paso de trascendencia hacia la instalacin del Nuevo MAS como organizacin de vanguardia de pleno derecho. En nuestro Congreso realizado en marzo pasado discutimos que una de las condiciones para el salto a partido de vanguardia era lograr un determinado piso electoral propio. Un hecho trascendente de la eleccin de la izquierda es que nuestro partido ha logrado establecer proporciones con el FIT en este terreno. Se trata de un enorme triunfo que, de consolidarse, nos permitir avanzar en el desafo que nos propusimos de transformarnos, en lo constructivo, en partido de vanguardia. Esta eleccin constituye un paso de enorme importancia en ese camino.

Notas

[1] Aqu cabe una observacin metodolgica: la votacin obtenida por la izquierda puede significar mucho o no tanto, dependiendo de las condiciones de la lucha de clases y de la insercin orgnica de la izquierda revolucionaria. As como un resultado electoral puede actuar achicando su peso real, tambin puede hacerlo aumentar: aqu hay todo tipo de proporciones variables. En todo caso, la clave es si la situacin es revolucionaria o no, y cul es el peso orgnico de los socialistas revolucionarios en la clase obrera, en sus principales bastiones, en la juventud, en los sectores populares y dems. Esto da la pauta del trabajo que tenemos por delante para aprovechar esta votacin no solamente en el terreno electoral, sino en el cotidiano, para convertir a nuestros partidos en fuerzas histricas desde el punto de vista de la transformacin socialista de nuestra sociedad.


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