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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2013

Del cuento del robo de las alhajas de la virgen de Begoa al yo no saba del PP de Brcenas

Mikel Arizaleta
Rebelin


1.- El montaje

El domingo da 15 de agosto de 1937, festividad de Nuestra Seora y dentro de las primeras fiestas de la ciudad bajo el mando franquista, se daba fin a la novena y actos de reparacin y penitencia celebrados como desagravio del expolio cometido por el robo del tesoro de la Virgen milagrosamente recuperado por un bilbano

Cuentan los peridicos de la ciudad que desde la madrugada la Baslica recibi a los muchos peregrinos que tradicionalmente acudan reverenciar a la Virgen, pero que a partir de media maana no pudieron hacerlo, su paso se encontraba cerrado. La explanada anterior al Santuario y otros lugares cercanos al mismo, estaban ocupados por fuerzas de seguridad y del Ejrcito que deban tomar parte en los actos programados. Un Batalln de Infantera, una Seccin de la Escuadra Nacional y otra de Infantera de Marina, una compaa del Tercio de Requets Ortiz de Zrate, Milicias Nacionales de Vizcaya y muchachos de la Legin Infantil de Flechas, Cadetes y Pelayos.

La invitada de honor era la esposa del Generalsimo. Franco. El Ayuntamiento de Bilbao, que haba cursado la invitacin, consideraba que era la persona ms indicada para devolver a la Patrona de Vizcaya, la corona y las joyas que sacrlegamente le haban robado las hordas rojo separatistas.

A las doce y cuarto, Doa Carmen Polo de Franco, hacia su aparicin en la explanada anterior a la Baslica acompaada por el Alcalde, don Jos Mara de Areilza, el Jefe del Gabinete de su Excelencia y un ayudante de Estado. Sonaron los acordes del Himno Nacional que sera escuchado en silencio y con los brazos extendidos por todos los asistentes. Tras ser cumplimentada por las autoridades y recibida por un pblico que la aplauda con entusiasmo entr en el templo para rezar ante la Virgen.

Mientras en el interior de la Baslica se dejaban or los sones del Ave Mara de Victoria interpretada por la Coral de Bilbao bajo la batuta del maestro Guridi, en el exterior se iniciaba una comitiva procesional presidida por monseor Antoniutti, representante del Vaticano, la Virgen llevada en andas por oficiales del Ejrcito y miembros de las Milicias Nacionales era colocada sobre una plataforma, dispuesta al efecto de cara a la explanada del templo mientras doa Carmen portadora de las Coronas de la Virgen y el Nio se adelantaba para depositarlos a sus pies al mismo tiempo que sonaba el Himno Nacional y una gran ovacin acompaaba su gesto.

Restablecido el silencio tom la palabra el alcalde, seor Areilza, finalizando su discurso con los gritos de Viva Franco ! Arriba Espaa !, para a continuacin Monseor Antoniutti recitar las preces de ritual y colocar las coronas sobre las imgenes, momento en que el Himno Nacional vuelve a sonar, el pblico extiende sus brazos en seal de saludo y las tropas presentan armas. Cuando concluye la ceremonia, desde la misma plataforma Monseor Antoniutti se dirige al pblico para despus formarse una procesin que devuelve la Virgen a su altar, cantndose la Salve Popular, Antoniutti entona el primer versculo, para a continuacin la Coral de Bilbao, seguir con la parte armonstica, contestada por el pblico asistente.

Un ceremonial de ritos en los que se mezclaba lo espiritual y lo profano, que funda la religin con Espaa, donde los sonidos del Ave Mara de Victoria del interior de la iglesia eran ahogados por el Himno Nacional, el Cara al Sol y el Oriamendi del exterior.

Segn la prensa de entonces las ovaciones alcanzaron clamores atronadores cuando terminadas todas las ceremonias la esposa del Generalsimo abandonaba el templo y se diriga al coche, acompaada por las autoridades para dirigirse al Club Martimo del Abra, donde ya cerca de las tres se celebrara un almuerzo en su honor para una vez finalizado regresar a su procedencia..

Aquella misma tarde, tendra lugar una procesin eucarstica en reparacin de las profanaciones cometidas contra iglesias de Vizcaya. Se trataba del ltimo acto de las jornadas de expiacin y penitencia que tuvieron lugar los das anteriores.

El desfile procesional parta de la Plaza del General Primo de Rivera junto al Ayuntamiento. Siguiendo las instrucciones de los organizadores, el pblico se deba distribuir de la siguiente manera: los hombres en el espacio comprendido entre el nuevo edificio del Ayuntamiento y la Salve, las mujeres desde el centro del Ayuntamiento hasta la Sendeja y los nios en la carretera del Cristo.

Las banderas y estandartes de las diversas asociaciones, cofradas, Adoracin Nocturna, iglesias parroquiales, etc. se colocaron en la Plaza y escalinatas del Ayuntamiento, mientras que el clero y representaciones de las distintas rdenes religiosas ocupaban la parte izquierda de la escalera central de la Casa de la Villa. En un rellano de las escaleras se instal la Sagrada Custodia.

A las seis y media llegaron las autoridades militares y civiles, casi a la misma hora lo haca monseor Antoniutti.. Mientras se colocaba en la Custodia la Hostia consagrada se interpret Himno Nacional por las bandas que actuaron luego en la procesin, que se inici a las siete. La Custodia era llevada en andas por sacerdotes bajo palio que portaban distinguidos caballeros bilbanos a los que segua Antoniutti. La presidencia del cortejo la ocupaban autoridades civiles y militares seguidas por las representaciones de los distintos cuerpos armados.

Cuando lleg la procesin a la explanada de la Baslica la Custodia se deposit en un altar colocado a la entrada del templo mientras que el sacerdote, don Julin Landazabal pronunci una encendida pltica en la que pidi al delegado vaticano que cuando regresara a Roma expresara al Santo Padre: el fervor religioso de esta Vizcaya liberada de los enemigos de Dios y de la Iglesia. Seguidamente sera Antoniutti quien imparta la bendicin con el Santsimo mientras volva a sonar el Himno Nacional.

Como conclusin al acto eucarstico se interpret el Cara al sol coreado por el pblico que, con los brazos en alto, saludaba a la romana. Jos Mara Oriol desde la tribuna de las autoridades dio el triple grito de Espaa Una Grande y Libre ! y el Arriba Espaa !. Luego se enton el Oriamendi y a su final Jos Mara Oriol dio nuevos vivas a Espaa, Cristo Rey, y al Generalsimo de F.E.T y de las JONS. Por ltimo la Banda dej or el Himno Nacional. El triple grito de Franco ! Franco ! Franco ! pronunciado por el delegado de Prensa y Propaganda, seor Burriel, pona fin a las fiestas religiosas y daban comienzo las profanas abiertas por una gran retreta militar.

La retreta, convertida en desfile, la abra una seccin ciclista de Flechas y Pelayos y tras ellos los bomberos y elementos de las Milicias Nacionales de Vizcaya portando antorchas encendidas. A continuacin marchaban seiscientos Flechas, Cadetes y Pelayos con banda de trompetas y tambores, gastadores y banderas nacionales, de la Falange y del Requet. Detrs las bandas de msica de la Falange Espaola y la del Requet de Pamplona seguidas por miembros de Falange y del Requet.

2.- Una mentira programada

Lo cuenta el periodista A. Lpez Becerra en entrevista publicada en la Gaceta del Norte el 15-08-1937:

Los sabamos haca tiempo, pero una elemental discrecin nos vedaba drselo a conocer. Los que gracias a Dios, somos providencialistas veamos en el hecho de haber sido precisamente un bilbano el descubridor en Francia de las joyas robadas a Nuestra Seora de Begoa y que las traa a Espaa, para devolvrselas a su verdadera duea, el camino misterioso que conduce tantas veces en la vida a soluciones que nos parecen desconcertantes. Si hasta vulgarmente se dice parece un milagro! Y eso, un milagro, nos pareca que el tesoro de Nuestra Excelsa Patrona estuviera ya en Espaa.

Qu bilbano era el afortunado elegido para este prodigioso descubrimiento y esta anhelada devolucin?

Don Joaqun Goyoaga Escario.

Cuantas tentativas hicimos para que nos autorizase dar a la publicidad su meritsimo trabajo fueron intiles. Muy sonriente y muy amable siempre nos responda.

-Pero si no tiene la menor importancia! Ms adelante podrn ustedes contarlo todo!

Nos creemos ya revelados de la obligacin de callarnos. Hoy la gentil y bondadosa esposa del Generalsimo Franco va a entregar a la Virgen de Begoa las joyas que le arrebat el Gobierno de Euzkadi y que la sagacidad, la inteligencia y el tacto de don Joaqun Goyoaga rescat para su Duea y Seora y para Espaa.

Y nos hemos decidido a visitar al seor Goyoaga. Le han convencido nuestras razones y se ha prestado muy galante a someterse a la tortura de nuestro interrogatorio.

-Cmo supo usted que las alhajas de la Virgen estaban en Francia?

-Por una verdadera casualidad, o si usted prefiere por una inspiracin. Trabajaba yo en Francia en un asunto de inters para mi Patria, cuando una persona a la que no puedo citar, me asegur que las joyas haban sido transportadas de Bilbao a la Banca Courtoise de Toulouse.

-Cmo reaccion usted ante la sensacional noticia?

-Como catlico y como bilbano, me form en el acto la resolucin de rescatarlas, fuese como fuese y costase lo que costase. Calcule cul sera mi emocin al comprobar la certeza de la noticia.

-Y cmo poda usted, enemigo del rgimen republicano, perseguido por los enemigos de la verdadera Espaa, arrebatarles en un pas como Francia en manos del Frente Popular, un tesoro que haban ocultado cuidadosamente?.

-La discrecin ms elemental me impide contestar minuciosamente aun sintindolo mucho, a pregunta tan concreta como la suya. A mi juicio nuestra adorada Patrona me conduca por caminos insospechados a la meta feliz que celebramos hoy todos con justificado jbilo.

-Me parece muy bien su discrecin. Pero cmo le entreg a usted las joyas la Banca Courtoise?

-La pregunta gana en fuerza a la anterior y, por consiguiente tengo que redoblar mis reservas. A usted se le alcanza perfectamente que no basta llegar a la ventanilla de un Banco, pedirle unas alhajas y que se las entreguen a uno tranquilamente. No olvide usted, que adems la Banca era francesa.

-Me propongo seor Goyoaga, aun faltando a mis deberes de periodista ganarle a usted en discrecin, porque comprendo lo delicado del asunto. Pero a otras cosas si que me puede usted contestar sin que usted ni yo agraviemos la discrecin en lo ms mnimo

-Usted dir.

-Lleg a saber como llegaron las joyas de la Virgen de Bilbao a Francia?

-Si seor, Las joyas fueron empaquetadas en una caja de madera de regular tamao y enviadas a Toulouse, con propsitos que desconozco, aunque sospecho, dado el valor de las mismas, que usted puede deducir de la lectura de un acta que voy a poner a su disposicin.

(El seor Goyoaga, muy amable, abre el cajn de su mesa y nos ofrece la lectura del acta levantada en Bilbao, el da 17 de mayo de este ao, por los seores del llamado Gobierno de Euzkadi y sus cmplices).

- Y cundo introdujo usted las joyas en Espaa?

- Pasaron la frontera de Irn en un modesto Ford, el da 22 de junio pasado.

Como no quiero fatigarle a usted ms y le veo a usted seor Goyoaga muy poco predispuesto a expansionarse, lo dejaremos por hoy con la esperanza de que otro da cualquiera pueda ser usted ms explcito, ya que el asunto interesa a toda Espaa pero de un modo especialsimo a los catlicos vizcanos en que en estos das en imponentes manifestaciones de fe han subido en devotas peregrinaciones al Santuario de Begoa para agradecer a la Virgen ferviente proteccin a un pueblo como Bilbao, vctima de la obstinacin cerril de unos y del sectarismo brbaro de otros pero, para terminar una pregunta ms:

Despus de su emocin primera al saber donde estaban las alhajas de la Virgen Cul ha sido la que le ha seguido en intensidad?

El saber que Nuestra Seora de Begoa recibir para siempre, de manos de la dignsima esposa de nuestro Caudillo la corona que le arrebat la furia revolucionaria y que hoy le devuelve el amor de la nueva Espaa representada en la ilustre dama que ha de recibir, estoy seguro de ello, el sentido homenaje de este pueblo que ha sufrido durante once meses terribles de abyeccin pero que ha sabido conservar vivo su amor entraable a la Patria aunque hijos espreos de ella, se obstinaron en desfigurar ante el resto de la Patria su verdadera fisonoma. 

Y nos despedimos del seor Goyoaga despus de agradecerle esta interesantsima conversacin y felicitar cordialmente por esta sealado servicio a Vizcaya y a Espaa.

3.- Con el culo al aire

En el archivo de Bergara, Irargi, sig. Ge-562-2 se encuentra el acta de lo all acontecido:

En Bilbao, a las nueve de la noche del da 17 de mayo de 1937, en el despacho del Sr. Consejero del Gobierno de Euzkadi, se reunieron los seores Don Fortunato de Unzueta, sacerdote que ejerce las funciones de Prroco en la Baslica de Nuestra Seora de Begoa, el Exmo. Sr. Don Eliodoro de la Torre, Consejero de Hacienda del Gobierno Vasco, don Joaqun Hernndez, Cajero del Banco de Vizcaya, Don David de Ilarduya, Don Juan de Olazbal, Interventor General del Departamento de Hacienda y don Lucio de Arechabaleta, secretario particular del Consejero de Hacienda, con el fin de abrir las maletas y caja en que se encontraban las joyas del tesoro de Nuestra Seora de Begoa, que hasta aquel entonces haban estado bajo la custodia del citado Sr. Hernndez, Cajero del Banco de Vizcaya, en el domicilio de dicho Banco.

Abiertas la caja y maleta, fueron examinados e inventariados todos los objetos en ellas existentes cuya relacin se relaciona a continuacin:

Dos patenas.

Un cliz de oro.

Un juego completo de vinajeras.

Una cucharilla con un alfiler.

Una campanilla.

Un rosario, cruz oro y cuentas color chocolate. Estuche rojo.

Un rosario de cuentas blancas. Estuche rojo.

Un rosario de cuentas jaspeadas color claro. Estuche rojo.

Una sortija tresillo, con un zafiro y dos brillantes, montada en platino con su estuche.

Una sortija seora, brillantes, platino, con un aro de zafiros.

Un broche brillantes, Onix, montado en platino.

Un broche de piedras grandes y otro broche de perlas. Su estuche Longines.

Una cadena larga de oro, estuche Joyera Vivanco.

Un broche piedras con zafiro grande en estuche, Alfredo Alvarez.

Un pendentif, perlas, brillantes y cadena de platino, estuche Adulza.

Una cruz de piedras y oro, cadenita de platino, en estuche color jaspeado.

Un rosario oro de cuentas grandes, trabajadas con una medalla conmemorativa de la coronacin de Nuestra

Seora de Begoa, efigie S. C. y S.S. Len XIII, en dos trozos, estuche Laroche Frres.

Una pulsera cadena con una moneda de oro de una libra, estuche Laroche Frres.

Un rosario oro, de cuentas color rosa, terminado en una efigie de la Virgen de Begoa y de la Baslica,

estuche Laroche Frres.

Un rosario de oro, con una cruz en ramaje de vid, estuche Laroche Frres.

Un rosario de oro, con cuentas coral, terminado con un dije con crucifico central, estuche Laroche Frres.

Un broche en forma de flor, de zafiros y brillantes, estuche Laroche Frres.

Una cadena grande de oro con algunas piedrecitas y una medalla de oro de la Virgen del Pilar, con

piedrecitas grabado el nombre de Agapita, Richard de Bruselas.

Un broche de piedras montado en platino con perla central, Richard de Bruselas.

Dos broches con diamantes, rubes, esmeraldas, zafiros, amatistas y perlas, en caja de cartn de Anduiza.

Un imperdible de piedras y tres perlas, estuche Arturo Murgua.

Un pendentif sin cadena, estuche I. Anduiza.

Un alfiler de corbata con perla, estuche, talleres y joyera Madrid.

Una medalla imagen Dolorosa con brillantes con cadenita platino, estuche Palloli Venecia.

Un broche de brillantes y amatistas en estuche A. Alvarez.

Un colgante imperdible con brillantes y perla pera engarzada en platino, estuche de A. Alvarez.

Un imperdible en forma de media luna, de piedras, estuche S. Garca.

Un imperdible de piedras y dos zafiros, estuche S. Garca.

Un imperdible soldado a un solitario y una sortija tresillo con esmeraldas centro, estuche S. Garca.

Un collar de tres hilos de perlas, con rosetn rematado en perla pera, estuche de terciopelo de I.Anduiza.

Un collar de tres hilos de perlas, pendetif de piedras rematado en perla pera. Estuche rojo.

Un viril rematado en cruz de piedras, todo ello en una bolsa de cuero.

Una moneda de 20 dlares con argolla para colgante, cuatro monedas de 5 dlares, 1 moneda de una libra,

ocho monedas de 10 pesos y 48 monedas de 5 pesos, todo ello en una bolsa de cuero.

Un punzn dorado con una cinta rosa.

Dos mariposas para sujetar la corona sujetas con una cinta blanca.

Un broche con una piedra azul clara y piedras montado en platino, un dije Repblica Peruana, Lima.

R.O.Z. 1901, un par de pendientes orlas, un par de pendientes en forma de escarabajos sujetos con un

imperdible, todo ello en estuche de damasco rojo.

Un broche grande de piedras blancas y rubes

Un alfiler en estrella de ocho puntas con nueve piedras.

Una sortija de oro tresillo con zafiro negro en estuche de A. Alvarez.

Una sortija piedras blancas y verdes.

Dos perlas sueltas y un colgante de pendiente de oro y piedras en estuche rojo.

Un medalln efigie Sagrado Corazn con piedras y rubes, iniciales J.E.enlazadas, fecha 6 Janvier 1912 y

cadenita de platino. Estuche M. Paris.

Un aderezo de seis piezas separadas y enriquecidas con brillantes con una tarjeta de Mara Iturriaga.

Una sortija tresillo con zafiro central montado en platino. Estuche La Especial Habana.

Una sortija de oro con solitario. Estuche de cartn. Bisutera Piedad.

Una cadena larga de oro, encerrada en un estuche de madera forma pia.

Un cetro dorado.

Una corona de Nuestra Seora de Begoa.

Una corona del Nio Jess.

Un trpode.

Con el beneplcito de todos los seores mencionados se acord trasladarlas al extranjero, donde sern depositadas en un Banco a nombre de don Fortunato de Unzueta, Don David Ilarduya y don Jos de Otxoa quedando facultados para retirarlas en su da dos cualquiera de estas personas mancomunadamente.

En prueba de la conformidad de todo lo que antecede, firman todos los asistentes a la reunin, en esta acta, que se extiende en cinco ejemplares, destinados a los seores Don Fortunato de Unzueta, Don Eliodoro de la Torre, Don David Ilarduya, Don Jos de Otxoa y Don Joaqun Hernndez.

*

Eliodoro de la Torre escoge al aviador Jos Mara Yanguas para que en avin traslade el tesoro mariano de Bilbao a Toulouse. Yanguas se encuentra all con algunos problemas legales, pero por orden del Gobierno Vasco deja en depsito en el banco hasta nueva orden. De regreso el aviador traiciona al gobierno vasco, se pasa al enemigo y se pone en contacto con el bilbaino Joaqun Goyoaga, indicndole el lugar dnde se encontraban las joyas de la virgen de Begoa. Yanguas acompaado de Goyoaga realiza en coche un viaje relmpago a Toulouse y recupera las joyas, pasando la aduana por Irn el 23 de junio de 1937 y dejndolas en custodia a don Julin Troncoso, jefe de servicios de fronteras, para que entregue al general Dvila.

ste fue el hecho. Lo otro un amaado montaje de baba verde.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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