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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2013

Vida durante tiempo de guerra
Resistiendo la contrainsurgencia

Gilberto Lpez y Rivas
La Jornada


El colectivo de trabajadores que integra AK-Press, autodefinido como un pequeo grupo de orientacin anarquista que publica y distribuye libros y medios audiovisuales libertarios, y otros materiales alteradores de la conciencia, recientemente puso a la venta una importante compilacin de casi una veintena de trabajos editada por Kristian Williams, Will Munger y Lara Messersmith-Glavin: Life during wartime: resisting counterinsurgency (Oakland, AK-Press, 2013), que expresa la perspectiva de un sector importante del pensamiento radical estadunidense sobre los efectos de la contrainsurgencia imperialista al interior de Estados Unidos, a partir de dos interrogantes claves: cmo los horizontes culturales y sociales han sido perjudicados por la aplicacin domstica de la contrainsurgencia?, y cmo rebeldes y radicales pueden elaborar estrategias inteligentes para resistir la represin del Estado?

El conjunto de los textos fue producto de varios aos de investigacin sobre la historia, la teora y la prctica de la contrainsurgencia, despus de que muchos de los autores se reunieron en Portland, Oregon, en 2011, en lo que denominaron Convergencia contra la contrainsurgencia, un espacio abierto para activistas e investigadores que han venido trabajando temas de seguridad, represin y la cambiante naturaleza del Estado. La convergencia, de acuerdo con Munger, trabaj un mapeo de los contornos de la contrainsurgencia trasnacional, con el propsito de discurrir estrategias para responder y confrontar tanto a la contrainsurgencia como al imperio. Otros captulos de la obra fueron elaborados por participantes de movimientos sociales que de manera directa resisten y subvierten los aparatos contrainsurgentes.

La introduccin a la obra, escrita por Williams, contiene importante reflexiones que expondr sinttica y selectivamente. Dividida en tres partes, la primera analiza las relaciones entre represin, contrainsurgencia y Estado, partiendo de la hiptesis de que las izquierdas han sido lentas en percibir que la represin no siempre se manifiesta a travs de la violencia, sino tambin por medio del mantenimiento de la normalidad por parte del Estado, movilizando ideologa, haciendo concesiones, utilizando incentivos materiales, esto es, cooptacin y coercin, que constituyen la base misma de la contrainsurgencia en su objetivo principal de conquistar legitimidad. Si la esencia de la contrainsurgencia es poltica, se hace nfasis en la inteligencia, la seguridad, el control de poblacin, las operaciones pacificadoras, la propaganda y, sobre todo, en los esfuerzos por ganar la confianza del pueblo. Si el propsito de la contrainsurgencia es mantener el poder del Estado, sus aspectos estrictamente militares, si bien necesarios y siempre recurrentes, son acompaados de instrumentos ms suaves y sutiles para lograr el apoyo para las fuerzas gubernamentales. As, como poltica interna, el gobierno estadunidense ejerce su control no slo a travs de una red de diversas instituciones estatales, sino tambin del mundo corporativo que usa sus recursos para limitar libertades polticas, o espiar a opositores, como se demostr en el caso de Edward Snowden, e incluso, a travs de organizaciones no gubernamentales o de la llamada sociedad civil, incorporando a la oposicin poltica moderada, cuyos miembros actan como interlocutores e informantes.

En un apartado intitulado contrainsurgencia y neoliberalismo, Williams se pregunta: el papel de la contrainsurgencia es limpiar el desorden que el neoliberalismo crea?, o la contrainsurgencia es el camino por el cual se imponen las condiciones del mercado y la estabilidad necesaria para lograr las reformas neoliberales? Indicativamente alude que en Amrica Latina ambos trminos estn asociados con las llamadas guerras sucias, mismas que han sido utilizadas para precisamente implantar a sangre y fuego el modelo neoliberal en el Cono Sur. Podra pensarse asimismo que la guerra social y el desastre humanitario que sufre Mxico no son ms que la forma de imponer la totalidad de las reformas estructurales, que incluye la privatizacin de Pemex.

Williams presenta un interesante estudio en el que se analizan 30 operaciones contrainsurgentes recientes y se concluye que el gobierno fue derrotado en 22 de los conflictos (73 por ciento) y prevaleci en ocho (27 por ciento). Otro estudio examina 89 insurgencias que tienen lugar de 1934 a 2008, encontrando que en 28 casos el gobierno fue victorioso, en 25 fue derrotado, en 20 los resultados fueron mixtos y en 16 el proceso estaba en curso en el momento de realizar la investigacin. Otro estudioso al servicio de la contrainsurgencia recomendaba democrticamente: restringir la diseminacin de ideas, prevenir que los radicales lleguen a tener influencia, e impedir sus esfuerzos de establecer organizaciones oposicionistas.

Nuestro autor destaca que las fuerzas de seguridad del Estado contrainsurgente han tenido que cambiar en materia de inteligencia, al convencerse de que la causa de los conflictos no es slo una conspiracin subversiva, sino que deben lograr una comprensin amplia del sistema social, por lo que el Manual de campo 3-24 insiste en que los estrategas militares requieren de cientficos sociales, esto es, socilogos y antroplogos, al servicio de la represin contrainsurgente.

Williams concluye que si en la sociedad se mantiene la desigualdad y la catstrofe ambiental continua, habr causas para rebelarse. Para enfrentar la contrainsurgencia se debe aprender a pensar como insurgente, reconociendo y asumiendo la complejidad poltica y estratgica. Cada insurgencia es singular y puede tomar formas muy diferentes de un ao al otro. No hay recetas ni frmulas, pero s es necesaria una estrategia que corresponda a la realidad que se vive, que no se base en versiones idealizadas de pasadas revoluciones o en algunas utopas futuras y que no asuma una tctica favorita, ya sea pacifista o insurreccional, como artculo de fe. El antdoto para la represin es simple: ms resistencia, ampliando las bases de apoyo del movimiento y tomando en cuenta que para los rebeldes, como para las autoridades, la legitimidad es el principal objetivo.

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2013/08/16/opinion/019a1pol


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