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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2013

Portugal y la rebelin de las canas

Mario Dujisin
Agencia Inter Press Service (IPS)


Los ms indefensos son las principales vctimas de los cortes drsticos en las pensiones de jubilacin de los funcionarios pblicos, anunciados esta semana por el gobierno portugus del conservador primer ministro Pedro Passos Coelho. Por eso las calles se llenan de retirados en son de protesta.


Nunca antes se haba visto tantos cabellos blancos en las frecuentes manifestaciones contra el gobierno. Codo a codo con los trabajadores activos y los desocupados, muchas veces del brazo de sus nietos, los mayores han salido a la calle contra el decomiso, en defensa de sus frgiles derechos.

Desde que el Fondo Monetario Internacional, la Unin Europea y el Banco Central Europeo comenzaron en junio de 2011 a dictar las normas a seguir en las finanzas pblicas del pas, la mano dura cay sobre los ms vulnerables: trabajadores precarios, funcionarios pblicos y jubilados.

Las condiciones impuestas por la llamada troika financiera para aprobar un crdito de 110.000 millones de dlares destinados a rescatar la economa lusa han sido especialmente duras para las capas menos favorecidas de los 10,6 millones de portugueses.

Los cortes anunciados por el gobierno para este y el prximo ao en el aparato del Estado alcanzan 4.920 millones de dlares, la mitad de la cifra que fue destinada a la capitalizacin de tres bancos privados en dificultades, acusan unnimemente la oposicin y los sindicatos.

El recorte adicional de las jubilaciones es an peor que todas las fechoras que ya se haba cometido contra los pensionistas, denunci Jorge Nobre dos Santos, presidente del Frente Sindical de la Administracin Pblica (Fesap).

El dinero ha sido y contina siendo manejado por cualquier persona, gobiernos y gobernantes, sin preguntar nada a sus legtimos propietarios, que son quienes durante toda su vida profesional aportaron a la Seguridad Social Portuguesa (SSP), acus el sindicalista.Dos Santos apunt que la propuesta es retroactiva, violando todos los compromisos asumidos por el Estado con sus trabajadores retirados y la estrategia es englobar todas las jubilaciones, trtese del sector pblico o del privado.

La credibilidad del Estado se ha puesto en duda, debido a que el seor primer ministro la est socavando, concluy.

El Sindicato Frente Comn de las Administraciones Pblicas cree que la propuesta del gobierno es un robo y se compromete a hacer todo lo posible para evitar que se materialice. El intento de reducir el valor de las jubilaciones es un despojo a aquellos que han contribuido con el derecho a la pensin, dijo el representante del Frente, Teles Alcides.

La nica alternativa para cientos de miles de portugueses es la indignacin por estas medidas, que son de una crueldad inaudita, un autntico asalto a quienes descontamos toda una vida de trabajo, de un dinero que no es del Estado, sino nuestro, dijo a IPS el jubilado Armindo Brando, quien ver su pensin de la SSP reducida en 9,5 por ciento.

Para m, que tengo una jubilacin de 1.020 dlares, esta es una cifra enorme, adems de ser simplemente un asalto, pero como el robo es cometido por el gobierno, el ladrn no es arrestado, aadi Brando.

Las protestas de los jubilados ya se han vuelto violentas, registrndose casi cotidianamente agresiones verbales y hasta fsicas contra funcionarios de la SSP o de la Direccin General de Impuestos.

Esta autntica rebelin contra las autoridades del Estado, segn la Asociacin de Jubilados (ARE, por sus siglas en portugus), se verifica porque continan los ataques a este segmento vulnerable de la poblacin que da a da ven sus ingresos jubilatorios disminuir por va de nuevos impuestos y reducciones.

Esta situacin configura una verdadera confiscacin a quienes descontaron la vida entera y que ven ahora sus jubilaciones cortadas en un ejercicio de despojo sin precedentes, concluye un comunicado de la ARE divulgado el martes 13.

El sentimiento prevaleciente entre los ms afectados por la crisis es el de profunda injusticia, como deja patente una carta enviada al peridico Pblico de Lisboa por el lector Manuel Morato Gomes.

Mientras se anuncian cortes hasta en las pensiones a la viudez, no se explican las excepciones a los exmagistrados y exdiplomticos, as como las subvenciones vitalicias a quienes fueron diputados, miembros de gobierno y expresidentes, acus Morato Gomes.

A rengln seguido, se pregunta dnde est la justicia, la moral, la equidad y el sentido comn de tal medida, y acusa a Passos Coelho de actuar solamente acorde a su teora liberal, despreciando completamente a las personas.

A este respecto, IPS consult a otro jubilado, el exsoldado Feliciano, quien combati en las guerras coloniales en las entonces provincias de ultramar africanas (1961-1974), donde perdi una pierna, por lo que recibe una modesta pensin de invalidez.

No revela su apellido por temor a las represalias. Hasta me pueden hacer perder el poco dinero que recibo, advirti, para luego lamentar la falta de sensibilidad y de respeto por nosotros, los que fuimos a frica a defender la bandera en una guerra injusta, en la cual ni siquiera creamos.

Sobreviv a la guerra en Guinea (Bissau) pese a haber quedado malherido, pero es probable que no sobreviva a este gobierno, que lo nico que quiere es deshacerse de los viejos, que se mueran lo antes posible para as ajustar las cuentas del Estado, agreg.

Los varios recortes presupuestales anunciados, que incluyen despidos en la funcin pblica, han sido objeto de un pedido de fiscalizacin preventiva del presidente de Portugal, Anibal Cavaco e Silva, al Tribunal Constitucional (TC) sobre la eventual ilegalidad de la propuesta de ley del gobierno que contempla los recortes.

En su editorial, Pblico seala que el conservador Cavaco Silva no se bas en una remota sospecha de inconstitucionalidad de la ley, sino que sus artculos son tan drsticos, su cobertura tan vasta y sus potenciales consecuencias en la vida de miles de ciudadanos son tan penalizadoras que ningn presidente se arriesgara a promulgarla sin el visto bueno del TC.

El matutino lisboeta concluye vaticinando que en caso de veto del TC, los radicales de los ajustes dirn de nuevo que la Constitucin se convirti en una fuerza de bloqueo que arrastra al pas hacia el precipicio. Pueden decirlo, siempre que despus no sostengan que un Estado de derecho coexiste con violaciones a la Constitucin.


Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2013/08/portugal-y-la-rebelion-de-las-canas/



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