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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2013

Inmigracin en Canad, entre la explotacin y los CIEs

Manuel Tapial
Rebelin


Por primera vez conozco en primera persona de manera consciente las consecuencias de la emigracin. No es que sea la primera vez que he viajado fuera de las fronteras del pas que me vi nacer, sino que tras haber visitado 37 pases diferentes del mundo, es la primera vez que de manera consciente me identifico como un exiliado econmico.

Mi pas elegido, de manera circunstancial dado que mi compaera es de aqu, es Canad, pas que fuera de sus fronteras goza de una buena reputacin como pas prspero y avanzado, y es que la Marca Canad nada tiene que ver a la Marca Espaa.

Lo que no se sabe y es difcil de saber si uno no se envuelve de la historia pasada y presente de como se ha hecho y se sigue construyendo este pas, es que tras esa buena imagen hay sangre y sufrimiento indescriptible.

Comencemos hablando de los pueblos originarios, expulsados de sus tierras, asesinados y los sobrantes recluidos en reservas. Hoy en da los mas conscientes organizados en el movimiento Idle no more en un arrebato de dignidad colectiva. Estos pueblos originarios tuvieron que sufrir, al igual que los latinoamericanos, el peso de la religin y la censura de sus rituales ancestrales, la escolarizacin forzosa de sus jvenes y castigos fsicos de manera regular. Aqu se puede revisar algo mas de su historia y sobre la sangrienta colonizacin de lo que hoy en da se conoce como Canad.

Conseguida la colonizacin, los primeros ocupantes tenan la responsabilidad de construir un pas desde cero. Los primeros invitados a la fiesta, tras los britnicos y los franceses, fueron los chinos, responsables de crear la infraestructura ferroviaria del pas a finales del s.XIX gozando de la privilegiada situacin de sbditos de la corona britnica, que les abra la puerta a viajar dentro de la red de colonias que en el siglo XIX dominaban; Estados Unidos, India, Canad, Australia, Sudfrica, Nueva Zelanda y China principalmente. En esa poca se viva la fiebre del oro, que invitaba a los movimientos migratorios sin prcticamente ninguna restriccin, y que bien supo adaptar al cine aos mas tarde Charles Chaplin en su cinta fechada en 1925, The Gold Rush.

En las etapas posteriores, a principios del S. XX, llegaron los irlandeses, los italianos y los portugueses, cada unos por motivos diferentes pero todos creando sus propias colonias culturales en las diferentes ciudades del pas. Todas estas familias nutrieron un pas que en el ao 1916 contaba nicamente con 8 millones de habitantes.

En cien aos los asentamientos han crecido exponencialmente con el desarrollo industrial y tecnolgico. En la actualidad, Canad cuenta con una poblacin que supera los 34 millones de personas censadas y los nuevos colonos, representan poblaciones venidas de los cinco continentes; desde la Norteamrica pobre y violenta representada por Mxico hasta la Europa en decadencia representadas por Portugal, Grecia, Espaa e Italia pasando por la Asia mas olvidada, Filipinas, Banglades o Vietnam, sin olvidar la frica de la guerra, Congo, Ruanda, Somalia o Sudn. Canad no ha dejado de recibir nuevos colonos en sus 148 aos de historia pero si ha cambiado su cortesa para con ellos. Esta poblacin, 34 millones de habitantes, es inferior a la de la pennsula ibrica cifrada en 58 millones de personas, para una extensin de tierra que multiplica por 20 la de Espaa y Portugal juntas.

Tras recorrer escuetamente el proceso de construccin de lo que hoy se conoce por Canad, viajemos a la actualidad. Hoy en da existen en Canada ms de 70 estatutos diferentes, segn algunas fuentes, de los cuales pueden gozar los inmigrantes, incluido el de no estatus, o mas comunmente conocido como irregular o sin papeles, independientemente del pas del que uno proceda. Es cierto que no es lo mismo ser inmigrante en Canad siendo francs que mexicano, o espaol que haitiano. Desde el gobierno canadiense se ha creado toda una amalgama de estatutos de inmigracin acordes a los intereses presupuestos en el pas, definidos por grandes empresas y ejecutados por unos servicios migratorios inhumanizados.

No son pocos los abogados locales que se han referido a las polticas de inmigracin del gobierno canadiense como diseadas para desestructurar la sociedad, sin servicios de cercana donde cualquier inmigrante o afectado por alguno de los varios procesos migratorios posibles se pudiera dirigir. Canad, ese gran pas tan avanzado y rico, ciertamente no dispone de ninguna oficina fsica de informacin a la que poder dirigirse, o si, pero en Alberta, en la mitad del pas, teniendo toda la informacin centralizada en una pgina de internet y en un nmero de telfono donde extraamente alguien contesta al otro lado.

Entre la dificultad que otorga el hecho de ser inmigrante en un pas culturalmente distinto al tuyo, la falta de acceso sencillo a la informacin arroja a miles de personas a la clandestinidad, dando con ello carnaza a explotadores, chivatos, y ultras para una implacable persecucin. Y es que el gobierno canadiense ofrece recompensas por denunciar a los sin papeles alimentando con ello un viejo oficio en la retina de todos los amantes de los Western, el de cazarecompensas.

Con estas nuevas polticas migratorias, hace pocos aos han comenzado a funcionar lo que en Espaa se conoce por CIEs, Centros de Internamiento para Extranjeros. Lugares siniestros donde inmigrantes sin mas delito que una falta administrativa, la de no estar regularizados, pueden pasar semanas o meses detenidos hasta que se ejecuta su deportacin sin ningn tipo de juicio de por medio. Los medios de comunicacin, en general, se han mostrado muy sensibles a esta nueva realidad que muchos de sus vecinos les ha tocado sufrir. No as el gobierno conservador de Harper, que no ha dejado de disminuir las razones por las que una persona puede acogerse al estatuto de refugiado en el pas.

Miles de familias viven en Canad bajo la constante amenaza de la detencin y su posterior deportacin. De hecho, ha habido varios casos que han creado problemas al actual gobierno por mediticos; una madre separada de su marido y sus hijos que fue deportada a Mxico, y otra madre que dio a luz en el CIE de Montreal y posteriormente fue separada de su beb, ella deportada y el beb entregado a su padre en Canad. Estos casos no dejan de ser la punta del iceberg de una situacin inhumana e insoportable que ha de encontrar una solucin en un pas que naci como producto de una ocupacin, y en el que hoy en da, hay territorio suficiente para quin quiera construir en l.

La compaera Viviana Medina, de Mexican@s Unid@s por la Regularizacin explicaba en este video que significa ser inmigrante en Canada y alguna de las vivencias por las que ella tuvo que pasar. Es difcil hablar abiertamente de la explotacin laboral con jornadas de trabajo infinitas o de los abusos de todo tipo que un sin papeles puede llegar a soportar.

En este siglo XXI, vivimos una nueva era de esclavitud, mas sutil si se quiere ver as. De los esclavos del s. XVIII hemos heredado la necesidad diaria de comer y la imposibilidad de elegir, mientras los gobiernos han heredado la crueldad y la apata a la necesidad humana, respondiendo nicamente a las necesidades empresariales.

Hablamos de Canad, pero perfectamente podramos estar hablando de EE.UU., Espaa, Francia o Alemania. Las fronteras son lugares donde la empata por los de abajo brilla por su ausencia como muestra este otro video.

Publicado originalmente en www.activistak.com


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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