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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2013

Guatemala
La energa elctrica es un derecho, no una mercanca, nacionalizarla es un deber

Ollantay Itzamn
Rebelin


En pasado 21 de agosto, cerca de 60 mil indgenas y campesinos/as guatemaltecos, organizados en resistencia, irrumpieron simultneamente en 18 ciudades principales del pas exigiendo la nacionalizacin de la energa elctrica en el pas.

Luego de caminar varios kilmetros, con sus pancartas y coloridos trajes, ingresaron a cada una de las ciudades para recordarle al gobierno y a la sociedad citadina que incluso en la Guatemala neoliberal la dignidad y la conciencia social an est latente en el rea rural.

Por qu exigen la nacionalizacin de la energa elctrica en un pas donde el 63% de los hogares utiliza la lea como combustible principal? Qu es lo que obliga a campesinos e indgenas a organizarse en comunidades en resistencia para hacerle frente, en condiciones desiguales, a corporaciones extranjeras de distribucin de energa elctrica?

Cundo el derecho a la energa elctrica se convirti en una mercanca en Guatemala?

La generacin, transporte y distribucin de la energa elctrica, en diferentes partes del mundo, se ha convertido en uno de los negocios ms seguros y lucrativos para las corporaciones multinacionales.

Aunque las Naciones Unidas, en su Resolucin N. 65/151, de 2010, establece que el acceso a la energa elctrica es un derecho humano fundamental, las empresas y corporaciones transnacionales hicieron de este derecho una lucrativa mercanca para escurrir los bolsillos ya vacos de los empobrecidos, con la complicidad de gobiernos neoliberales.

En Guatemala, hasta inicios de la dcada de 1950, el servicio de la energa elctrica era un negocio completamente monopolizado por las empresas bananeras norteamericanas y otras.

El Presidente Jacobo rbenz (1951-1954), en su intento de universalizar el acceso a la energa elctrica, promovi el involucramiento del Estado en dicha actividad, impulsando la primera hidroelctrica estatal, pero un golpe militar made in USA lo derroc en 1954, por ste y otros atrevimientos democrticos (GLEIJESES, 2008:230-231).

Aos ms tarde, ante la falta de voluntad econmica del sector privado para electrificar el pas, el debilitado Estado guatemalteco cre el Instituto Nacional de Electricidad (INDE), en 1959. Esta institucin que actualmente, junto a la Empresa Elctrica de Guatemala S.A. (EEGSA), genera el 80% de la energa elctrica que consume el pas, construy la infraestructura y el cableado necesario para transportar y distribuir dicho servicio en el pas.

En 1996, el Presidente neoliberal lvaro Arz, obedeciendo a las recetas econmicas del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial, descuartiz el INDE y entreg la actividad de la distribucin de la energa elctrica a la empresa privada con el argumento de modernizar y universalizar el servicio.

All comenz la larga y triste historia de la oscuridad neoliberal en Guatemala. Por qu no privatizaron la generacin o el transporte de la energa elctrica que s requeran de inversin econmica? La actividad de la distribucin no requera mayor inversin econmica. La energa elctrica ya estuvo all (generado por INDE), al igual que el cableado. Slo haca falta imprimir las facturas y cobrar al usuario. No fue esto una jugada econmica de mala fe en contra del pueblo guatemalteco?

La corporacin espaola Unin Fenosa y el fraude de la privatizacin

La corporacin espaola Unin Fenosa, fundada en 1912, en la actualidad, es una de las multinacionales ms gigantes en el lucrativo negocio creciente de la energa elctrica. Est presente en muchos pases de Amrica Latina y de la Unin Europea. En casos de Guatemala, Mxico y otros pases es famosa por propiciar convulsiones sociales de usuarios insatisfechos.

En 1998, esta corporacin, bajo el nombre de Unin Fenosa Deocsa-Deorsa, se adjudic la distribucin de la energa elctrica en el territorio nacional, utilizando la infraestructura del INDE y subsidios del Estado, con la promesa de iluminar a la oscura Guatemala. Prometi tambin ampliar el tendido elctrico.

Para esta promesa mesinica se cre un fondo de fideicomiso de 300 millones de dlares con aportes del Estado guatemalteco ($195 millones) y de la cooperacin internacional ($105 millones). Pero dicho fondo fue transferido a los EEUU para que lo administrara nada menos que la corrupta corporacin ENRON, que en ese tiempo ya tena una fuerte presencia en el mercado de energa elctrica en el pas. Qu sucedi con dicho fondo? Nadie sabe en Guatemala.

Lo cierto es que Unin Fenosa Deorsa-Deocsa no slo lucr de manera gratuita con la infraestructura elctrica construida por la empresa estatal INDE, sino, lejos de pagar al Estado por el negocio adjudicado, se benefici con aquel fondo de fideicomiso, y los subsidios anuales por la electricidad.

Segn datos del sindicato de trabajadores del INDE, Unin Fenosa Deorsa-Deocsa compraba energa elctrica al INDE a Q. 0.66 el kw/hr. de energa, y venda a los usuarios a Q.1.89 el mismo kw/hr., sin haber invertido un solo centavo. Es decir, por cada kw/hr., la empresa distribuidora gana Q.1.23 ($0.16) Esta situacin no es diferente, ahora, con la corporacin inglesa ACTIS (Energuate)

En Guatemala, el kilowatio hora de electricidad, para el consumidor final, cuesta el equivalente a $0.23, mientras que en pases como Mxico, Bolivia, Venezuela y otros no pasa de $0.05. Por concepto de alumbrado pblico, en Guatemala, se cobra hasta 12 15 dlares mes. Mientras en Honduras no pasa de 2 3 dlares. (CODECA, 2013) Aqu incluso cobran por alumbrado pblico en comunidades donde no existe dicho servicio. Si esto no es abuso, ni robo, entonces, qu es?

Una creciente convulsin social exige la nacionalizacin de la energa elctrica

Antes de la privatizacin pagbamos entre 10 a 15 quetzales mes. Luego, con la empresa privada las facturas venan hasta 500 a 700 quetzales mensuales. De dnde vamos a pagar tanto. Por eso hemos entrado en la lucha por la nacionalizacin de la energa, se queja don Antonio Coc, uno de los miles de usuarios organizados en resistencia para la nacionalizacin de la energa elctrica.

Con la privatizacin, se institucionaliz el cobro abusivo de facturas excesivas por parte de la empresa. Existen familias que con tres o cuatro focos tienen cobros de hasta Q. 1000.00 mes ($120.00), pero el jornal en el campo no llega ni a Q. 70.00. Esto ocurre en un pas donde las corporaciones hicieron del Estado su gendarme disciplinado para sus negocios.

Ante esta situacin, desde inicios del ao 2000, algunas comunidades, organizadas localmente, comenzaron a desconectarse de los medidores de la empresa y a conectarse directamente al fluido elctrico.

Luego, el Comit de Desarrollo Campesino (CODECA), un movimiento indgena campesino, con presencia en 19 de los 22 departamentos del pas (fundado en 1992), obedeciendo a sus bases asumi la demanda de la nacionalizacin de la energa elctrica como parte de su agenda de lucha, desde 2008.

La nica salida a este abuso es que la distribucin de la energa elctrica vuelva al INDE, indica Don Mauro Vay, dirigente de CODECA, organizacin que tiene ms 700 comunidades locales organizadas en resistencia, en ms de 100 municipios, y en 19 departamentos del pas.

La resistencia comunal por la nacionalizacin de la energa elctrica crece incontenible en todos los rincones del pas. Las comunidades, en base a los artculos 44 y 45 de la Constitucin Poltica de Guatemala, el Art. 55 de la Ley General de Electricidad, y amparados en las resoluciones (N 1803, del ao 1962 y N 65/151 del ao 2010) de la ONU, ratificadas por el Estado de Guatemala, se declaran en resistencia para exigir el respeto de su derecho a la energa elctrica bajo el eslogan: La energa elctrica es un derecho, no una mercanca. Recuperarla es nuestro deber.

Nadie sabe a ciencia cierta cuntas comunidades se han conectado directamente al fluido elctrico, lo cierto es que Unin Fenosa Deocsa-Deorsa abandon el negocio en 2012 y asumi dicho negocio conflictivo la empresa Energuate de la corporacin inglesa Actis

Corporacin inglesa ACTIS persigue dirigentes locales y criminaliza la cooperacin internacional

En 2012, luego de haber obtenido millonarias ganancias econmicas sin mucho esfuerzo, Unin Fenosa Deorsa-Deocsa, presionado por la convulsin social creciente, abandon el negocio de la distribucin de la energa elctrica, y se lo adjudic la corporacin inglesa ACTIS, bajo el nombre de Energuate.

Igual, la empresa no ha invertido casi nada an, pero las facturas de la electricidad continan activando ms comunidades en resistencia, quienes luego de auto convocarse a una asamblea local, levantan un acta consignando su junta directiva y sus objetivos, colocan sus mantas en las calles con mensajes de Fuera Energuate. Exigimos la nacionalizacin de la energa elctrica. Luego, con la ayuda de un tcnico local desconectan sus medidores y se conectan de manera directa al fluido elctrico. Cuando llegan los tcnicos de Energuate no les dejan ingresar a la comunidad aduciendo que estn en resistencia hasta que se nacionalice la energa. Y as, la resistencia por la nacionalizacin se expande por todo el territorio nacional como hormigas en verano.

Energuate ACTIS, lejos de buscar solucin a las consecuencias de sus malos servicios y cobros indebidos, ha contratado pesados equipos de abogados para difamar y perseguir legalmente a campesinos e indgenas analfabetos (en su gran mayora) en resistencia.

En los ltimos meses se ha capturado a 5 dirigentes indgenas campesinos de CODECA. Asesinaron a un dirigente en resistencia por la nacionalizacin de la energa en la aldea La Cumbre, Huehuetenango, el pasado julio. Energuate no escatima recursos para publicar sendos comunicados de prensa calumniando y difamando a las comunidades en resistencia como ladrones de energa elctrica.

Contrata numerosos equipos de consultores para que visiten e intimiden a las comunidades organizadas en resistencia. Contrata analistas para difamar y criminalizar desde los medios la resistencia social pacfica, aduciendo que la idea de la nacionalizacin es descabellada. Organiza y financia cursos para periodistas en algunas ciudades del pas!

Hace unos meses atrs, en el mundo virtual aparecieron espacios exclusivos para difamar a las organizaciones en resistencia y calumniar de injerencistas a las agencias solidarias de cooperacin internacional que trabajan con CODECA.

Pero, lo que ms indigna a las y los guatemaltecos en resistencia es que los gobiernos municipales, la polica nacional y jerarcas de la iglesia catlica se han puesto del lado de la empresa. As, esta batalla por el derecho a la energa elctrica universal se convierte cada da ms en una guerra desigual.

Mientras tanto, el tendido de energa elctrica apenas alcanza una cobertura del 42%, del territorio nacional, siendo una de las ms bajas de Latinoamrica.

Segn informacin oficial, la cantidad de usuarios de este derecho mercantilizado, en 2011, fue de 2.7 millones de hogares. Pero, otros 2.2 millones de hogares sobreviven en tinieblas, mirando cmo lucran con su derecho. En Guatemala del siglo XXI, 6 de cada 10 hogares an utilizan la lea como fuente de energa, y casi el 70% del total de la energa elctrica es producido por combustibles fsiles.

Esta nefasta realidad de la energa elctrica en el pas es una muestra ms de que jams se debi privatizar este servicio. Por eso, ahora, el debate de la recuperacin del servicio de la energa elctrica, al igual que otros servicios privatizados, debe ser una prioridad de todo el pueblo de Guatemala.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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