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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2013

Baleares: Turismo por todas partes, hacia el cuarto boom

Maci Blzquez
GIST / Alba Sud


El gobierno de Rajoy acaba de modificar la Ley 29/1994 de arrendamientos urbanos y delega las competencias del alquiler turstico en las comunidades autnomas. En Baleares, el Govern Bauz ha legalizado el alquiler turstico de chalets, que son la expresin territorial del tercer boom turstico. Ahora se debate la conveniencia de reglar el alquiler turstico de las viviendas plurifamiliares. A todos nos consta que muchas viviendas se alquilan ya ilegalmente. El debate poltico pasa por prestar atencin a los pros y contras de este cuarto boom turstico que se plantea hacia los barrios residenciales.

Los usos tursticos se extienden por todas partes y, en un ao de expectativas rcord, la nueva ley Delgado, 8/2013 del turismo, posibilita legalizar chalets unifamiliares y adosados. Solo en Mallorca, por ejemplo, ms de 226.000 edificaciones de las afueras pueden legalizarse como alojamiento turstico reglado. As se potencia la urbanizacin difusa en el medio rural de Baleares, que legaliza la parcelacin del campo. Por ejemplo, en Ibiza, en el Levante de Mallorca o Pollena, donde se han edificado miles de casas con piscina expresamente para el alquiler turstico. Los precios pueden alcanzar lo impensable con una afluencia creciente de turismo no reglado. Segn la encuesta Frontur del Ministerio de Industria, 2,5 millones de turistas (el 24,6% del total) se alojan fuera de establecimientos reglados.

El segundo boom turstico, en los aos 1980, se caracteriz por la proliferacin de edificios de apartamentos, que fueron legalizados para superar el overbooking de los hoteles. Y el tercer boom aade la urbanizacin extensiva con chalets que ahora se legalizan, en los suburbios y en el medio rural. La ley Delgado posibilita la regularizacin de estos chalets, para favorecer los negocios inmobiliarios. Pero deja fuera de la legalidad 62.000 apartamentos y pisos que se emplean para el alquiler turstico, segn la asociacin Aptur de propietarios y gestores.

Ley a medida

Para entender lo que se puede legalizar y lo que no, necesitamos analizar el sentido de la legislacin turstica. El lobby hotelero ha redactado la ley Delgado del turismo, segn nos han dicho sus propios representantes. Los hoteleros y su corte no esconden su poder en la Consejera balear de Turismo. Especialmente, desde que hicieron quitar la ecotasa en 2003. Ms tarde, con Miquel Nadal y Joana Barcel de consejeros (2007-2011), se hicieron amnistiar ilegalidades urbansticas y otorgar ms edificabilidad en sus hoteles.

Una segunda, y tal vez ms importante, caracterstica de la ley Delgado es permitir el cambio de uso de los establecimientos hoteleros a su conveniencia. Los hoteleros resucitan establecimientos decadentes para hacer especulacin inmobiliaria: convertir hoteles en viviendas, mezclar los usos tursticos y residenciales bajo la figura de cond otel, hacer grandes discotecas, centros comerciales, casinos o salas de espectculos. Los proyectos de Escarrer en Magaluf y Matutes en Platja d'en Bossa se adelantaron a una ley que se escribi a su medida. Porque esta mezcla de usos en los establecimientos tursticos antes estaba prohibida por la Ley 2/1999 General Turstica. Su "principio de uso exclusivo" impeda compatibilizar el uso de alojamiento turstico con el residencial, administrativo o comercial. La LGT ahora derogada favoreca as la oferta complementaria y se promova la segregacin de usos urbanos.

Segregacin de usos

La segregacin de usos es consustancial al turismo de masas, sol y playa. Los hoteles de esta modalidad se concentran fuera de los ncleos residenciales. Los enclaves tursticos funcionan como un mundo aparte, con relajacin de los hbitos de comportamiento. El planeamiento territorial y sectorial ha mantenido hasta ahora este equilibrio y estabilidad entre diferentes usos del territorio. En el caso balear, el Plan Territorial de Menorca diferencia ncleos tradicionales y zonas tursticas; tambin tratadas de forma separada en Mallorca e Ibiza por los planes de ordenacin de la oferta turstica.

Pero Baleares ya no es slo un destino de turismo de masas, sol y playa. Rinde ms especular urbansticamente, hacerse notar en la prensa del corazn o hacer negocios ilegales. El turismo slo es el condimento que nos pone en el ojo del huracn. La clave est, como siempre, en el que se lo maneja para hacrselo venir bien. Como hemos visto, se llega al punto de hacer promulgar leyes a medida.

Las leyes de los gobiernos Rajoy y Bauz hacen ilegal alquilar otro tipo de viviendas plurifamiliares o adosados ​​sometidos al rgimen de propiedad horizontal por plazos inferiores a dos meses. Al poder hotelero e inmobiliario, que redacta las leyes, no le interesa que se legalice ms oferta de alojamiento turstico fuera de su control. Las propuestas para extender la legalizacin a todas partes pueden combatir el agravio del caciquismo hotelero con la socializacin del alquiler turstico, pero hay que valorar el conjunto de pros y contras.

Si se legalizara el alquiler turstico de cualquier vivienda, la administracin turstica ingresara ms tributos, para empezar, con el cobro de unos 5.000 euros por plaza.

Socializacin

La turistizacin total del alquiler turstico de viviendas generalizara el privilegio que ahora solo tienen los hoteleros y los terratenientes especuladores con chalets. Esta socializacin nos hara a todos ms iguales... para acelerar el cuarto boom turstico. La regularizacin de viviendas tursticas ya se emplea para legalizar aberraciones urbansticas por la puerta ancha de la Consejera de Turismo, por ejemplo de chalets en las afueras o de hoteles obsoletos, fsiles del primer boom. La legalizacin de todo el alquiler turstico acabara de romper la segregacin de usos, con ms mezcla de turistas y residentes. Tambin es seguro que los precios de las viviendas subiran con esta nueva rentabilidad rentista. Y aumentara an ms la congestin turstica. Un cuarto boom turstico se puede hacer realidad en nuestros barrios residenciales, si el capital o el electoralismo encuentran inters. En democracia, el debate poltico debera regir ante una decisin tan trascendente.

Publicado originalmente en cataln en el diario Ara Balears el 24 de agosto de 2013.

Traduccin al castellano de Alba Sud. Fuente: http://www.albasud.org/noticia/es/480/baleares-turismo-por-todas-partes-hacia-el-cuarto-boom


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