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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2013

No a la guerra contra Siria, no a todas las guerras que vendrn

Jon Juanma
Rebelin


Recuerdo que hace diez aos estbamos movilizndonos contra la guerra de Irak. Uno de aquellos das, durante una clase en la facultad, un profesor infame pero lamentablemente muy inteligente, del Partido Popular, nos dijo algo que nunca olvidara. Afirm que con este sistema capitalista las guerras eran inevitables. En su juventud haba luchado contra la dictadura de Franco desde posiciones marxistas y por eso tena un conocimiento de la realidad mayor que sus colegas de partido. A lo largo de su vida realiz una travesa hacia el oportunismo y el cretinismo que lo llev a militar primero en el PCE, luego en el PSOE y posteriormente, sin aterrizajes de emergencia, en el PP. Pero biografas que haran las delicias de Hades aparte, el caso es que tena razn: dentro del capitalismo es imposible que no haya guerras, como es imposible que no haya malnutricin, desigualdades sociales o crisis cclicas.

Es obligacin de todo persona sensible estar en contra de la guerra contra el pueblo sirio y contra todas las guerras que vendrn si no sobrepasamos antes este sistema que se pudre encima de nosotros. Y es por eso que debemos unirnos a todas las personas sensibles para alzar nuestra voz contra esta nueva afrenta a ese proyecto inconcluso llamado humanidad. Debemos luchar y decir no a esta nueva carnicera que quieren perpetrar para beneficio de grandes capitalistas escondidos detrs del teatro que financian da a da, con sus marionetas polticas a sueldo (Obama, Cameron, Hollande, etc.) y sus medios de desinformacin de siempre (CNN, TVE, Antena 3-La Sexta y Telecinco-La Cuatro entre otros). Hasta aqu la obligacin de toda persona sensible que quiera seguir sindolo. Y la nuestra?

La obligacin de los socialistas y los comunistas honestos es luchar por acelerar el fin del capitalismo y su substitucin por una fase superior de la humanidad: el socialismo. Es imperativo que todo comunista se esfuerce por convencer pedaggicamente a las personas sensibles que lo rodeen de la necesidad del socialismo. Hemos de explicar que la historia puede tener sentido si estamos a la altura de las circunstancias y para ello tenemos el materialismo histrico que nos legaron Marx y Engels, junto a los claros y oscuros de todos los intentos de construccin socialista que ahora forman parte del acervo de la humanidad.

En la actualidad, las fuerzas productivas se han desarrollado mucho ms que nuestra tica como seres humanos y por eso todava seguimos atascados en esta sociedad de clases llamada capitalista. Sociedad que transforma gran parte del conocimiento cientfico-tcnico en opresin. Pese a la revolucin inaudita de los medios de produccin gracias al desarrollo del maquinismo y la telemtica, en lugar de trabajar menos horas y poder disfrutar de la vida, trabajamos ms y as muchos siguen perdiendo su trabajo, y con l su hogar y su sustento. Con este sistema en lugar de construir generadores mejorados de energa renovable casi inagotable, como la solar, o elaborar frmacos que finiquiten muchas enfermedades crnicas (con consumidores crnicos), el sistema nos obliga a construir bombas y centrales nucleares que contaminan nuestro futuro y lo plagan de nuevas enfermedades. Millones de toneladas de recursos se despilfarran sin sentido social bajo la necesidad de ampliar la red que subsume toda la riqueza social bajo la forma mercanca, esto es, en productos pensados para su venta en el mercado. De este modo, donde debera haber expansin de la cultura y unin entre los pueblos del mundo, crece la alienacin, el resentimiento y el chovinismo alimentado por las industrias culturales hegemnicas al servicio de los mismos magnates que reclaman la necesidad de guerras que amplen sus mrgenes de beneficio. Cuando una bomba cae y explota, cientos de personas mueren, pero unas pocas se enriquecen porque maana podrn vender una nueva bomba que reemplace la anterior.

Debemos unirnos todos los trabajadores de la Tierra, la nica y verdadera patria comn, y entender que hemos de luchar unidos si queremos librarnos de este sistema que nos condena a la miseria moral y material. Es la nica solucin. Los intentos de preservar la soberana nacional en el sistema-mundo son vanos, porque sera como si una vez alcanzada la madurez, un individuo deseara vivir como un nio. Cuando no suena ridculo es sencillamente una falsa utopa de corto vuelo: pan para hoy y hambre para maana. La soberana nacional no existe desde hace siglos y hoy menos que nunca con la profundizacin en el mercado mundial, la internalizacin de capitales, el desarrollo de las comunicaciones y el mestizaje cultural entre los pueblos del mundo. Desde este legado progresivo del capitalismo que nos ayud a superar las barreras y los prejuicios grupales propios de otras pocas donde la produccin se desarrollaba en pequea escala, debemos luchar por una soberana internacional hacia el socialismo.

Los capitalistas internacionales estn unidos como clase y slo se pelean para disputarse las ganancias que extraen del plusvalor global arrancado del sudor de la clase obrera mundial. En las guerras que vendrn, los obreros nos mataremos para que el capitalista A o el capitalista B le robe al otro un porcentaje de su cuota de ganancias, pero ellos seguirn yndose a jugar al golf juntos porque por mucho que se odien entre s, nunca cometern el error de matarse en una guerra fratricida entre los de su clase. No lo hagamos nosotros.

Debemos darnos prisa porque cada segundo que pasa sin que instalemos el socialismo, algn nio muere de hambre, alguna mujer embarazada es despedida por su empresa, algn jubilado es declarado inservible por los servicios de salud recortados y algn militar bombardea, cumpliendo rdenes, un colegio que estallar en pedazos con miles de sueos infantiles. Y la semana que viene, ese mismo militar, respetable padre de familia, viajar con sus hijos a California para visitar a Mickey y a Minnie en Disneyland. Se har unas fotos con ellos y les regalar uno de esos simpticos peluches trados de Bangladesh para as continuar la (a) normalidad capitalista... hasta que nosotros la finiquitemos. No valen peluches por bombas, ni trabajo para unos sobre los despidos, cuando no los cadveres, de otros. No vale matar al prjimo para vivir un da ms, antes que el prjimo de ms all nos vuele maana la tapa de los sesos. La humanidad no ha sufrido tanto para volver a la selva.

Socialismo o profundizacin en la barbarie. De nosotrxs depende.

Jon Juanma es el seudnimo de Jon E. Illescas Martnez, artista plstico e investigador de la FCM en la Universidad de Alicante y la Universidad Complutense de Madrid.

Blog del autor: http://jonjuanma.blogspot.com.es/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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