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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2013

Diez aos despus de Irak, Siria

Ren Naba
renenaba.com

Traducido para Rebelin por Caty R.


Diez aos despus de Irak, este verano de 2013 es el turno de Siria para convertirse en el objetivo de una ofensiva del campo atlantista, con el aval de las petromonarquas del Golfo, que sellar con sangre y destruccin la sorprendente transformacin del dilogo euro-rabe en una asociacin militar islmica-atlantista contra los pases rabes seculares.

En estos diez aos otro de los pases baasistas, Libia, fue destruido por una coalicin de antiguas potencias coloniales occidentales y sus serviles monarquas rabes; desmantelaron Sudn, con un desprecio absoluto del principio de intangibilidad de las fronteras heredadas del colonialismo, para proporcionar una doble plataforma operacional israel en las dos extremidades del mundo rabe: Sudn del Sur en la vertiente africana del mundo rabe, en el rea del Nilo, la vena yugular de Egipto, y en el Kurdistn iraqu, en la bisagra de Irak e Irn.

La guerra contra Irak (2003) y contra Siria (2013) con el pretexto de las armas qumicas es una guerra a ttulo preventivo de Estados Unidos, el pas que las utiliz de manera abusiva en Vietnam (agente naranja), que ayud a Saddam Husein a usarlas contra Irak en la batalla de Halabja (1988), que tambin utiliz de forma abusiva otra arma de destruccin masiva prohibida, el uranio empobrecido, en Irak (2003-2005) en su guerra mundial contra el terrorismo a pesar de que suscribi el Tratado de Prohibicin de Utilizacin de Armas Qumicas. Estados Unidos, lder de la coalicin occidental, es secundado activamente por Francia y el Reino Unido, las dos antiguas potencias coloniales de la zona con una pesada deuda colonial.

En este contexto las armas qumicas aparecen como variables de ajuste estructural que se invocan en funcin de la necesidad, en este caso para acudir al auxilio de la oposicin off-shore siria que pierde velocidad. Por su sbita programacin, la eleccin de Siria como objetivo aparece como una maniobra de desviacin del fracaso de la diplomacia occidental en Egipto en cuanto que ofrece la posibilidad de evitar un enfrentamiento con Arabia Saud, principal apoyo del golpe militar egipcio, promoviendo una convergencia saud-occidental sobre el enemigo comn, Siria, bastante satanizado ya por los medios de comunicacin occidentales.

Dos personalidades sirias de primer orden, Moaz Al Khatib, exjefe de la coalicin de la oposicin siria, un religioso nacionalista que dimiti de su cargo para protestar por las injerencias de Catar en los asuntos de la oposicin, as como Haytham Mannah, jefe de la oposicin democrtica siria, han alertado de las graves repercusiones de una intervencin occidental en un pas de nacionalismo puntilloso. Mannah no ha dudado encuestionar la versin occidental de la utilizacin de armas qumicas en territorio sirio

Por otra parte fue la intervencin intempestiva de Francia y Turqua, las dos cmplices del desmembramiento de Siria despus de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), la que desvi la revuelta popular siria de su trayectoria revolucionaria y la llev a un callejn sin salida.

Ms all del fundamento de las acusaciones sobre la realidad de la utilizacin de las armas qumicas por parte de poder baasista, la intervencin occidental tendra como objetivo principal mejorar las posiciones de combate de la rebelin siria, que pierde velocidad desde hace casi un ao debido a sus divisiones y a la escalada yihadista, y poner a la defensiva al eje de protesta de la hegemona israel-estadounidense de la zona (Irn, Siria e Hizbul) con el fin de crear las condiciones de una negociacin en posicin de fuerza frente a sus adversarios, es decir, conseguir la finlandizacin de la zona en beneficio del campo atlantista.

El ruido de sables contra Damasco est acompaado por negociaciones intensivas entre Estados Unidos e Irn. En primer lugar por medio del sultn de Omn, Kabous Ben Sad, quien habra propuesto a Irn soslayar el embargo petrolero del cual es objeto comercializando en su lugar sus cuotas de crudo en el mercado mundial; por mediacin de Jeffrey Feltmann, antiguo procnsul estadounidense en Lbano y devoto de Saad Hariri, que permaneci el 25 y el 26 de agosto en Tehern, en vano, para organizar negociaciones globales tanto sobre el plan nuclear iran como con respecto a Siria. En trminos menos diplomticos, un truque estadounidense dirigido a conseguir que Irn abandonase al presidente sirio Bachar Al Assad en contrapartida de una flexibilizacin del embargo econmico y una consideracin de los occidentales con respecto a los intereses legtimos de Irn en el terreno de la tecnologa nuclear. Los iranes, ajedrecistas consumados, han visto un jaque mate claro y han apostado por un nuevo estancamiento occidental en la zona que esperan que esta vez sea fatal.

Oficialmente los occidentales pretenden castigar al poder baasista, por utilizar armas qumicas, atacando objetivos predeterminados. Nada nos impide pensar que su deseo secreto sea que una de sus bombas inteligentes proyecte al ms all al hombre que les trae de cabeza desde hace dos aos al poner trmino al unilateralismo estadounidense vigente en el escenario internacional desde hace dos decenios, con el doble veto de Rusia y China en el Consejo de Seguridad, infligiendo una burla magistral a toda la diplomacia occidental y finalmente descubriendo, por defecto, las infamias de la oposicin que quiere tomar el relevo del canibalismo a la depredacin de los pberes sirios de yihadismo errtico.

De la expedicin punitiva de Suez en 1956, segn la expresin del primer ministro socialista de la poca Guy Mollet, a las medidas coercitivas contra Hizbul en 2006 de Jacques Chirac, husped pstumo de su amigo el multimillonario saud-libans Rafic Hariri, y al castigo del plcido socialista Franois Hollande, el lxico poltico francs es rico en expresiones belicistas con respecto a sus objetivos en el mundo rabe musulmn a pesar de que las ltimas guerras postcoloniales se han beneficiado del aval de las petromonarquas rabes, las cuales aparecen retrospectivamente, a la vista de sus actuaciones, como los mejores perros guardianes de los intereses occidentales en la zona rabe musulmana.

La expedicin de Siria llega cuando Estados Unidos se prepara para rematar su salida de Afganistn al final de un decenio sangriento de una guerra mundial contra el terrorismo que ha dejado exange a la primera potencia mundial de todos los tiempos, con una crisis sistmica de la economa occidental (crisis bancaria estadounidense y crisis sistmica de la deuda europea) y en ardua competencia con las nuevas potencias del mundo multipolar de los BRICS (Brasil, India, China, Rusia y Sudfrica). Su utilidad subyacente es organizar una cabeza de puente, segn el modelo de Bengasi en la lucha contra Gadafi en 2012, que permitira el despliegue de las tropas occidentales sobre el territorio sirio sin la autorizacin de la ONU, con el fin de propulsar a la oposicin siria al poder y as librarse de la carga que dicho poder representa.

La intervencin en Siria ha estado precedida por una maniobra de distraccin en el flanco meridional sirio, Lbano, donde desde hace dos meses se desarrolla una operacin de desestabilizacin con un doble atentado en el sur de Beirut, zona de despliegue de Hizbul, el principal aliado de Damasco, y un intento de infiltracin de la brigada de lite del ejrcito israel, la brigada Golani, en la frontera israel-libanesa.

Hasta ahora Hizbul ha conseguido desbaratar esos movimientos y se ha colocado como un actor principal en la ecuacin regional.

Surrealismo poltico? Falsa democracia? Puro producto de su poltica de desestabilizacin constructiva? Todos los nuevos aliados de Occidente en la esfera rabe musulmana se encuentran en estado de perfusin permanente -desde Hamid Karzai (Afganistn) hasta Mahmud Abbas (Palestina), Saad Hariri (Lbano) y Ahmad Jarba (Siria), incluidas las petromonarquasn del Golfo, principalmente Arabia Saud y Catar- y entre los principales focos de regresin y represin del mundo, principales objetivos de la islamofobia mundial y sin embargo los mejores amigos de las grandes democracias occidentales.

Fuente: http://www.renenaba.com/syrie-dix-ans-apres-lirak-la-syrie/



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