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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2013

La naturaleza del capitalismo hace prcticamente universal la categora de "enemigos" a quienes engaar, vigilar y reprimir
Inimicus somos todos

Alberto Rojas Andrade
Rebelin


 El famoso semilogo italiano Umberto Eco en una de sus ms recientes conferencias hablando de la identidad de las naciones, en particular la de su pas, haca desprevenidamente una apologa de la existencia de enemigos, pues estimaba que Italia en los ltimos sesenta aos haba carecido de ellos, y por tanto era la pennsula un caso anodino por su carencia, un faltante indispensable en la personalidad italiana. Deca:

Tener un enemigo es importante no slo para definir nuestra identidad, sino tambin para procurarnos un obstculo con respecto al cual media nuestro sistema de valores y mostrar al alcanzarlo nuestro valor. [1]
Afirm que la adopcin como enemigo al otro, concretamente, al inmigrante, es fcil de realizar dada su dificultad para hablar la lengua de la nacin a la cual se emigra, y a esto era justamente a lo que haca referencia el vocablo brbaro, pues como es sabido hace alusin a un defecto del lenguaje y por tanto, de pensamiento [2]. Empezando por la ltima expresin, defecto del pensamiento, la cuestin es bien discutible, ya que definir como defectuoso o limitado un pensamiento en circunstancias de habitar una cultura diferente, es colocar cualquier inmigrante (lo hemos sido y los seremos, los relatos de nuestros ancestros lo acreditan), en la categora de quienes son incapaces, minusvlidos o limitados por su constitucin fsica; en otras palabras, convertir una valoracin determinada por una particular situacin histrica y social, en una categora de objetividad cientfica que pretende imponerse como concepto discriminatorio a travs de la razn, implicando un artificio de separacin.

Al final de su disertacin Eco, justamente hace eco, de los planteamientos del politlogo Samuel Huntington, quien hablando de su nacin EE.UU., afirm luego del derrumbe de la Unin Sovitica en 1991, que no podan vivir sin enfrentarse a algn enemigo [3]; el italiano parafrasea al estadounidense:

Al parecer no podemos pasarnos sin enemigos, la figura del enemigo no puede ser abolida por los procesos de civilizacin. [4]

Claro, Huntington, habla concretamente de que no se puede detener el aparato blico imperial por el accidental hecho de que su detestado enemigo durante unos 45 aos, ya no se le oponga, al menos como lo haca por entonces con una ideologa atrayente a buena parte de la poblacin del planeta. Tanto para el semilogo y el politlogo, establecer un enemigo es fundamental en la construccin de lo que conocemos como civilizacin, seguramente por aquello de la virtud cohesionadora de una amenaza real o ficticia. Al respecto, ya hacia inicios del siglo XX Georg Simmel haba percibido esta conveniencia interna de los gobernantes de poseer un ser hostil a quien invocar cuando la casa entra en crisis [5], es decir, en los momentos en los cuales quienes se estiman como dominados empiezan a verse a s mismos como tratados como aquel otro, por aquella minora cnica que dice ser su compatriota pero a la vez les tiene subyugados.

La historia es amplia en relatos de estos casos y las guerras civiles son su momento ejemplarizante. Ms an, matizando la alegre y despreocupada opinin de Eco de la ausencia de enemigos y por tanto de acciones blicas, en Italia, como en Europa, si hubo enfrentamiento entre encarnizados contendores luego de la Segunda Guerra Mundial; bueno, un bando caus la abrumadora mayora de las bajas al otro. El semilogo de Padua omite una guerra en territorio italiano emprendida por las huestes de la OTAN, bastante cruel por cierto, la ya tristemente famosa Operacin Gladio. Los muertos all no fueron pocos y dentro de los mismos italianos esto era una autntica guerra civil; en un bando estaban el Partido Comunista Italiano (PCI) y el Partido Socialista Italiano (PSI), del otro se apostaba la inefable CIA, el Servicio Secreto Italiano con el ejrcito Gladio, y terroristas de derecha apoyados polticamente por la conservadora Democracia Cristiana (DCI) [6]. El saldo de aquella desigual confrontacin fue de 491 civiles muertos y 1.181 heridos o mutilados [7], fundamentalmente en mltiples ataques con bomba. Piazza Fontana en Miln en 1969, Brescia en 1974, o la Estacin de Trenes en Bolonia en 1980, le dicen algo a Eco?

Por entonces los enemigos del gobierno italiano apoyado por el de Washington eran los comunistas y sus locos deseos de llegar al poder, no obstante los ataques en s, fueron dirigidos contra el grueso de la poblacin escogida al azar en operaciones terroristas de Falsa Bandera, empleadas para desprestigiar a aquellos en sus osadas pretensiones de poder, en momentos en los cuales el PCI era el ms fuerte de Europa Occidental. Y a decir verdad, lograron su objetivo. Detrs de esta belitre estrategia de guerra encubierta estuvo el anticomunismo visceral del gobierno estadounidense.

Una vez puesta en su sitio la mala memoria de Eco, debemos retornar a aquella categora de el otro, como dira Sartre, el enemigo (inimicus en latn, en sentido personal), la cual resulta ser causante de verdaderos ambientes de angustia en determinados momentos, como cuando son colocados especficos individuos a manera de culpables de muchas cosas abstractamente estimadas de peligrosas (las reuniones, la deliberacin, la presin social, la libertad de expresin), alterando lo definido como plcida tranquilidad social y poltica; esto es, las relaciones de dominacin al interior del capitalismo de la desposesin generalizada.

En un mundo de complejidades cibernticas inimaginables para la persona comn y a la vez de invasivas fuerzas embozadas hasta en tu ordenador (o eso nos insinan que ocurre), los enemigos contemporneos son erigidos al por mayor, en concordancia con desarrollos del capitalismo de acumulacin por desposesin expandindose, incluso en lugares otrora respetados por su nivel de justicia social.

En circunstancias as, y con una comunicacin humana mediada en sus formas masivas por la tecnologa, esta va siendo fungida como sofisticado y omnipresente grillete social, precisamente contra la gran presin emergida del vasto crecimiento de los desposedos en todas las formas. Ah estn a la vista ciberprogramas como el XKeyscore enmarcado en verdaderas estrategias de acechanza extendida del tipo Digital Network Intelligence (DNI) de la kafquiana NSA, con capacidades tecnolgicas an por ser determinadas, pero de la cual se hace evidente una completa estrategia de abusos y cinismo [8], actuando por encima de cualquier instancia judicial, inmiscuyndose en casi toda comunicacin telefnica o correo electrnico a voluntad de los ya cada vez menos secretos y ms ominosos entes de espionaje, lo cual nos permite apreciar una era de absolutismo desconocido en las sociedades [9]. Qu decir de aquel innominado programa ciberntico destinado al control de mltiples identidades en lnea (denominadas 'tteres'), las cuales realizan calculados comentarios en espacios de comunicacin social, generando falsos consensos sobre especficos temas, procurando acosar opiniones no deseadas por el gobierno de Washington, sofocando comentarios e informes contrarios o divergentes a los objetivos estratgicos de este [10]; toda una trampa poltica dirigida directamente a adulterar la realidad, pretextando para ello una "lucha contra la ideologa extremista y la propaganda antiestadounidense" [11]. Es muy difcil ya no sentir la ocurrencia de una guerra contra aquel personaje hostil, que en definitiva constituimos los afectados por la pauperizacin global. Las acciones en el campo de la manipulacin (Operaciones Psicolgicas) contra la poblacin van escalndose en agresividad y falsificacin de la realidad. Naturalmente, el enemigo es identificado y proscrito por las instancias represivas correspondientes, a travs de lo estimado como un avieso comportamiento; son todos y cada uno de aquellos que aunque sea pacficamente se atreven a dudar, preguntar, ser solidarios o acometen el revolucionario arrojo de decir: No! Estos enemigo-hostiles, sean externos o internos, poseen un origen cercano, con una triste historia que no puede ser olvidada.

En 1937 en la Alemania nazi un decreto del jefe de la SS Heydrich Himmler desencadena una campaa contra los enemigos interiores, la cual permite el arresto de todos los insociables [12] Y quines eran? Pues los socialistas, comunistas, libre pensadores, homosexuales, gitanos, testigos de Jehov, y dems (los judos eran estimados como no integrados a la nacin, y no calificaban siquiera para esta categora). Aquellos intrnsecamente opuestos, dudosos, horrorizados, o no concordantes con los ominosos principios del nacionalsocialismo alemn fueron calificados de hostiles Brutal antecedente no?

Al presente los tipos de enemigos establecidos dadas las polticas, sociales y econmicas vigentes, adquieren en el terreno de lo hechos el papel de hostiles irreductibles, es decir, una condicin invariable en el tiempo y el espacio, a causa de la misma naturaleza del sistema capitalista, el cual violentamente desposee a nueve dcimas parte de la poblacin mundial, sobre todo en las ms recientes dcadas; tal situacin estructuralmente de despojo no parece ser reversible en un futuro prximo por la mera voluntad de quienes se benefician de tamaa afrenta a la humanidad. Justamente esta abrumadora mayora pauperizada es la razn de que no haya sido intentado un encerramiento y posterior exterminacin, como ocurri no hace mucho tiempo en Europa durante la Segunda Guerra Mundial con las etnias y grupos sociales citados, los cuales fueron colocados mediante intrincadas frmulas jurdicas como enemigos sustanciales [13], es decir, con quienes no se puede compartir la existencia biolgica y no pueden ser redimidos.

Para el historiador recientemente fallecido, Eric Hobsbawm, la poltica global de la potencia militarmente imperante los EE.UU., aplicante por la fuerza de tales principios, est dirigida, esencialmente, a pesar de las ostentaciones mortferas en el resto del mundo, al interior de su propio pas [14]; concretamente podemos entender esta idea cuando nos referimos al conservador y ensimismado centro de Norteamrica, flanqueado por las costas orientadas hacia el exterior.

De all nacen en una medida an por evaluar, las decisiones de guerra externa iniciada por el gobierno de Washington en el presente siglo (Afganistn, Iraq, Libia, Lbano, Somalia, etc.), las cuales no son si lo observamos bien bajo estos aspectos de poltica interna, ni irracionales, ni incontrolables [15]. En el momento de escribir estas lneas, Siria es amenazada directamente con un ataque justificado con dudosas presunciones y testimonios que recuerdan los pretextos anteriores a la agresin a Iraq de 2003.

El primer tecncrata ejecutor de tales estrategias es el mismo jefe de Estado domiciliado en la Casa Blanca, con base en su gigantesco aparato burocrtico de espionaje el cual decide que es indispensable para este planeta que siga siendo una zona de tiro libre de aviones, fuerzas especiales de ocupacin, de cualquier objeto peligroso que se pueda arrojar. [16] Justificado lo anterior por todos los medios habidos y por haber de la manipulacin y la mentira, al consumo domstico inicialmente y luego para los pueblos sometidos a rgimen clientelar. La retrica meditica se orienta inflexiblemente hacia propsitos de acondicionamiento de la ejecucin de planes de control interno con espionaje masivo e invasin y acosamiento externo simultneos, los cuales son, sin ambages, plenamente interdependientes [17] en la primera potencia militar del orbe.

Ya no es tan creble que las instituciones sociales y polticas estadounidenses de raz democrtica, puedan detener tal ofensiva autoritaria; en cierta manera las certezas del espionaje masivo han erosionado la legitimidad y la autoridad gubernamental del gobierno en Washington entre sus ciudadanos, lo cual unido a las mismas circunstancias pero agravadas en el extranjero, dejan ver una potencia poco estable en el sistema-mundo y por tanto fuente inagotable en s misma de turbulencias [18]. Como lo dijo escueta pero claramente el expresidente Jimmy Carter: Estados Unidos no tiene una democracia en funcionamiento [19]. Revelaciones como las de Edward Snowden, las cuales sencillamente confirman lo que ya venamos sospechando, nos dirigen hacia el indicio de que de una u otra forma universalmente somos estimados como enemigos internos no ya dentro de un pas o regin, sino del planeta entero; el espionaje en la escala planteada por las revelaciones de estos tiempos nos permite inferir un posicionamiento erga omnes en el rol de hostiles potenciales al sistema social poltico y econmico imperante. De all a ser calificados con el epteto recurrente de terroristas por quienes se arrogan la capacidad de adjetivar, slo es cuestin de oportunidad; en estricto sentido, ello nos sita como una especie de extranjeros ilegales, incmodos, superfluos, subversivos, una especie de aliengenas en nuestra propia tierra. Un sentido de la desposesin humana inimaginable hasta ahora.

De conformidad con los fundamentos civilizatorios capitalistas actuales, son tan nmerosos los inconformes potenciales que el mantenimiento de un estado permanente de emergencia es indispensable a los poderes dominantes. As todo opositor poltico y recientemente cualquiera que ose exponer a la luz pblica el despotismo contemporneo, es representado tajantemente como un temible insurgente.

Lo que significa en general los individuos que toman a pesar de la fuerte corriente social y meditica, el castigo o el destierro posiciones anti-guerra, pro derechos econmicos y sociales, y por la aplicacin de los derechos humanos, en su enfrentamiento valiente con el status quo estadounidense, se refleja en a personas como Julian Asange hombre visible de Wikileaks perseguido tramposa e implacablemente por organizar una forma de transparencia poltica, con pena de muerte y todo invocada por el periodista de la revista Times cercano al Pentgono, Michael Grunwald [20]; de su lado Bradley Manning, intentando colaborar en esta labor fue por dos aos encerrado sin ser sometido a juicio (violando la tradicin legal de siglos), obligado al arrepentimiento y condenado cual criminal de guerra, con una fiscala militar que le endilg el cargo de ayudar al enemigo sin prueba alguna; o el acosado Snowden por su revelacin-confirmacin del espionaje dictatorial extendido.

Con un panorama de tales caractersticas se puede avizorar claramente la incipiente reinstauracin de una autntica contrainsurgencia [21] en variados espacios de la vida cotidiana de Estados Unidos; no podemos dejar de tener muy presente que contrainsurgencia equivale a terrorismo de estado. Qu podremos esperar el resto de los mortales! Si el capital es global, tambin lo han de ser la desposesin resultante y la represin tiende a mantener el estado de cosas en tales trminos ominosos; no obstante, se establece la direccin centralizada de la coercin, por ahora, en instituciones pentagonales y afines.

Inimicus, una categora militarizada de adversario con perversos antecedentes, creciendo en su valoracin de ser lo irreconciliable al sistema, es la etiqueta que pende sobre los habitantes humanos del planeta, como una Espada de Damocles, estemos donde estemos. He all un nuevo sentido de la llamada Globalizacin del capital, la correlativa mundializacin de la esta categora hacindola apta para la represin extendida.

Notas

[1] Umberto Eco. Construyendo al Enemigo. Random House Mondadori. Barcelona 2012. Pag.15

[2]
Eco. Pag.16

[3]
Para los pueblos que buscan su identidad y reinventan la etnicidad, los enemigos son esenciales, y las enemistades potencialmente ms peligrosas se darn a lo largo de las lneas de fractura existentes entre las principales civilizaciones del mundo . Choque de las Civilizaciones y la Reconfiguracin del Orden Mundial. Pados. Buenos Aires 2001. Pag. 15

[4]
Eco. Pag.34

[5]
Georg Simmel. Las empresas combativas propenden mucho ms que las pacficas a asegurar, ya desde su nacimiento la cooperacin del mayor nmero posible de elementos normalmente separados El Conflicto Social Del Antagonista. Ediciones Sequitur. Madrid 2010. Pag.80.

[6]
Daniele Ganser. Los Ejrcito Secretos de la OTAN. La Operacin Gladio y el Terrorismo en Europa Occidental. El Viejo Topo 2007. Pag. 105 ss.

[7] Ganser. Pag.129

[8]
El cinismo viene de la misma Casa Blanca. Remember when Obama said the NSA wasnt actually abusing its powers? He was wrong. Andrea Peterson. The Washington Post. Agosto 15 2013. http://www.washingtonpost.com/blogs/the-switch/wp/2013/08/15/remember-when-obama-said-the-nsa-wasnt-actually-abusing-its-powers-he-was-wrong/

[9] Glenn Greenwald . The Guardian. XKeyscore Una herramienta de la NSA que recoge casi todo lo que un usuario hace en Internet. Traducido por Rebelin de http://www.theguardian.com/world/2013/jul/31/nsa-top-secret-program-online-data/print

[10]
El ejrcito de Estados Unidos manipula las redes sociales para fabricar la realidad. Matrizur.org / Agencias. 14-08-2013. http://www.matrizur.org/index.php?option=com_content&view=article&id=27720:el-ejercito-de-estados-unidos-manipula-las-redes-sociales-para-fabricar-la-realidad&catid=46:conocimiento-y-tecnologia&Itemid=69

[11]
Ibdem.

[12]
Yves Ternon. El Estado Criminal. Genocidio en el Siglo XX. Ediciones Pennsula. Barcelona 1995. Pag. 165

[13]
Enemigo sustancial quiere decir. Independientemente de las circunstancias, menos designado por el otro que designado por su misma naturaleza; permanente, irreductible en el sentido de que no puede ser reducido a otra cosa o transformarse en otra cosa, sino que slo puede disfrazarse y ocultarse. Yves-Charles Zarka. Un Detalle Nazi en el Pensamiento de Karl Schmitt. Anthopos Editorial. Barcelona 2007. Pag.45, 46.

[14]
Eric Hobsbawm. Paz y guerra en el Siglo XXI. Editorial Crtica, Barcelona 2007. Pag.38,39

[15]
Hobsbawm. Ibdem.

[16]
Andrew Bacevich. Una Guerra Eterna? Mayo 28 2013 http://www.tomdispatch.com/blig175704

[17]
Hobsbawm. Pag.369

[18] Immanuel Warllerstein. El Espionaje del Gobierno de EE.UU. http://www.jornada.unam.mx/2013/08/24/opinion/020a1mun

[19]
Paul Craig Roberts. Obama's Syria Moment. Another Western War Crime In The Making. AUGUST 27, 2013. http://www.counterpunch.org/2013/08/27/another-western-war-crime-in-the-making/

[20]
Desde su twiter expres el 17 de agosto: estoy ansioso por escribir la defensa del drone que mate a Asange. Corresponsal de "Time" ansioso porque EE.UU. asesine a Julian Assange. Agosto 19 2013 http://canarias-semanal.org/not/9976/corresponsal_de__time__ansioso_porque_ee_uu__asesine_a_julian_assange/

[21]
La cual tiene antecedentes muy claros en por ejemplo planes concretos de control social violento de la propia poblacin de los EE.UU. durante los aos sesenta, como la Operacin Garden Plot. Peter Dale Scott. La Desestabilizacin Sistmica. La Estrategia de la Tensin a Travs del 11 de Septiembre, el Asesinato de JFK y el Atentado de Oklahoma City. Red Voltaire. Abril 23 de 2013. Nate Jones, Document Friday: Garden Plot: The Armys Emergency Plan to Restore Law and Order to America, National Security Archive, 11 de agosto de 2011.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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