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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-09-2013

Un documental expone a los genocidas de Indonesia
"En Indonesia matamos a todos los comunistas"

Begoa Pia
Pblico

Joshua Oppenheimer muestra en 'The Act of Killing' a los genocidas de Indonesia fanfarroneando y recreando en un rodaje las torturas y asesinatos que cometieron tras el golpe militar de 1965. Los asesinos son tratados hoy como hroes nacionales


Un director de cine pide a un asesino que recree para una pelcula las torturas y crmenes que cometi en su vida real. ste, encantado con la oferta, se dispone a ello con entusiasmo y diligenc ia. El resultado del experimento es una alucinacin cinematogrfica que adquiere proporciones picas cuando se descubre que el criminal es uno de los lderes ms sanguinarios de los escuadrones de la muerte de Indonesia, bandas de carniceros que en 1965 acabaron con la vida de un milln de personas en menos de un ao. The Act of Killing, de Joshua Oppenheimer, es la consecuencia de ese espeluznante delirio de fama de los genocidas indonesios, que hoy todava viven como hroes en su pas. La pelcula se estrena el 30 de agosto en Espaa.

Werner Herzog, uno de los cineastas que ms genialidad ha aportado al cine documental, ha demostrado pblicamente su asombro ante The Act of Killing. "No he visto una pelcula tan potente, surreal y terrorfica en al menos una dcada", ha dicho y, desde luego, ha dado en el clavo con los adjetivos y con el orden en que los ha mencionado. Tan pasmosa, tan demencial es la historia de esta pelcula, que la primera reaccin ante ella es de sorpresa. Una especie de estupefaccin que se convierte en aturdimiento y confusin antes de transformarse en espanto y, finalmente, en algo muy parecido a la angustia fsica.

Los escuadrones de la muerte

Anwar Congo, uno de los cabecillas de los escuadrones de la muerte que actuaron en Indones ia tras el golpe militar contra el presidente Sukarno, es la estrella de esta pelcula. Verdugo responsable, segn sus palabras, de la tortura y asesinato con sus propias manos de ms de mil personas, escenifica ante la cmara los crmenes que cometi, explica cmo perpetraba sus agresiones y se vanagloria de haberse inspirado para ello en las pelculas de gngsteres que estrenaban en el cine.

Matn de cine, en su juventud l y sus amigos controlaban el mercado negro de entradas. El ejrcito les reclut tras el golpe para los escuadrones de la muerte porque saba que odiaban a los comunistas -principales boicoteadores de las pelculas de EEUU, las ms rentables en los cines- y ya haban demostrado que eran capaces de cualquier acto de violencia. Hoy, casi cincuenta aos despus, Anwar Congo es una figura venerada en Indonesia.

Fundador de una poderossima organizacin paramilitar (Juventud de Pancasila), en la que figuran pblicamente ministros del Gobierno, se le trata con todos los honores. Es la imagen, el smbolo, de un pas demente, que aplaude la corrupcin y la violencia. Un pas en el que los genocidas son invitados de lujo en los programas de televisin, donde se explayan sobre sus proyectos cinematogrficos y sobre sus aterradores asesinatos reales. Un pas donde una buena parte de la poblacin sigue viviendo completamente aterrorizada y a la que da la espalda el resto del planeta.

Palabra de genocida

"Matar est prohibido, por tanto, todos los asesinos son castigados, a menos que maten en grandes ca ntidades y al sonido de las trompetas". Son las palabras de Voltaire con las que se abre esta pelcula, en la que conviven las escenas del pavoroso rodaje en el que trabajan los criminales, con imgenes de ellos en otras situaciones y ante la cmara contestando a las preguntas del equipo de Oppenheimer.

- Cmo extermin a los comunistas?

- Los matamos a todos. Eso fue lo que pas.

"No importa si acaba en la pantalla grande o en la televisin", dice Anwar Congo refirindose a la pelcula que estn rodando y antes de aadir: "Tenemos que demostrar que sta es la historia, que esto es lo que somos, para que la gente en el futuro lo recuerde". Un esfuerzo tardo despus de hablar ante las cmaras de este documental, pues es absolutamente imposible olvidar lo que cuentan, cmo lo cuentan y, lo peor, cmo lo celebran.

Anwar Congo baila vestido como un gangster de pelcula despus de mostrar el sitio donde llevaba a cabo las torturas. "Al principio los apalebamos hasta la muerte, pero haba muchsima sangre (...). Cuando limpibamos, el olor era terrible. Para evitar la sangre, tenamos un sistema". Y dicho esto, unos pasos de chachach. Estremecedor.

"Matar a gente que no quera morir"

Testimonios como ste se suceden a lo largo de toda la pelcula y no solo pr ocedentes del recuerdo de Anwar Congo. Un editor de prensa -"mi trabajo era hacer que el pblico odiase a los comunistas"-, un lder paramilitar local que hace ante las cmaras una ronda de extorsin en el mercado exigiendo dinero, el mismsimo vicepresidente del pas, otro verdugo de la poca, un miembro del Parlamento de Sumatra del Norte o el subsecretario de Juventud y Deporte hacen sus personales aportaciones al documental, dejando constancia de una de las cosas ms sorprendentes de todas, la absoluta banalidad con que todos perciben el genocidio cometido y la perfecta impunidad que han construido a su alrededor.

"A cuntas personas mat?" pregunta a Anwar Congo con una sonrisa deslumbrante una presentadora de la TVRI, televisin pblica de Indonesia. "A unas mil", contesta l tambin sonriente. Espeluznante y, al mismo tiempo, lgico. Al fin y al cabo, Anwar Congo y sus colegas torturadores estn ah haciendo publicidad, promocionando la pelcula que han rodado describiendo sus asesinatos.

La aberraci n ha llegado aqu a su punto culminante. Han pasado casi dos horas desde que comenzara la pelcula y el espectador ha asistido al grotesco espectculo de la fanfarronera de unos asesinos de masas. En todo ese tiempo se habr preguntado, seguramente varias veces, cmo es posible vivir con ello y ni siquiera arrepentirse? La respuesta es que probablemente no es posible.

"S que mis pesadillas las causa lo que hice, matar a gente que no quera morir", dice en un momento del documental Anwar Congo, cada vez ms afectado por el proceso de rodaje de la pelcula y a quien la cmara de Oppenheimer graba tambin mientras interpreta el papel de vctima en una de sus recreaciones. Momento clave para el genocida y para The Act of Killing, ste en que el asesino se pone en lugar de sus vctimas. Es una secuencia que conduce al final de este documento. Y aqu, las turbulencias emocionales por las que ha pasado el espectador son tantas y tan profundas que ya es muy difcil decidir si ese hombre -en el que algo ahora ha cambiado- est arrepentido o si lo que siente es asco ante la marea de sangre provocada o si es que realmente no quera entender y ahora, por fin, ha entendido lo que significa el acto de matar.

"UNA TCNICA DE RODAJE PARA INTENTAR COMPRENDER"

Ganadora de mltiples premios, esta pelcula se gest despus de tres aos que el director Joshua Oppenheimer dedic a rodar a los supervivientes de las masacres de 1965 y 1966. En ese tiempo, el equipo de la pelcula fue amenazado, acosado y advertido para que abandonara. Sin embargo, "los asesinos estaban ms que dispuestos a ayudarnos y, cuando los filmamos fanfarroneando sobre sus crmenes contra la humanidad, no encontramos ninguna oposicin. Se nos abrieron todas las puertas". Y ah, en medio de lo que Oppenheimer llamar "esa extraa situacin", se inici un segundo punto de inicio de la pelcula.

Propusieron a los gngsteres que rodaran su propia pelcula y que se interpretaran a ellos mismos y a sus vctimas. "Los protagonistas se sentan seguros explorando sus recuerdos y sentimientos ms profundos; y su humor ms negro. Yo me senta seguro desafindolos continuamente sobre lo que hicieron, sin miedo de que me arrestaran o me golpearan".

"He desarrollado una tcnica de rodaje con la que he intentado comprender por qu la extrema violencia, que muchos consideramos impensable, no solo es posible, sino que se ejerce rutinariamente. He intentado comprender el vaco tico que hace posible que los responsables del genocidio sean homenajeados en la televisin pblica con vtores y sonrisas -dice el director-. Asimismo intentamos arrojar luz sobre uno de los captulos ms oscuros en la historia humana, tanto local como global; y expresar los costes reales de la ceguera, el oportunismo y la incapacidad para controlar la codicia y el ansia de poder en una sociedad mundial cada vez ms unificada. Finalmente sta no es una historia sobre Indonesia, es una historia sobre todos nosotros".

Fuente:http://www.publico.es/culturas/464803/en-indonesia-matamos-a-todos-los-comunistas



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