Portada :: EE.UU.
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2013

La ominosa metamorfosis del Imperio
El silencioso golpe militar que se apoder de Washington

John Pilger
The Guardian

Traducido para Rebelin por LB


En la pared tengo colgada la primera pgina del Daily Express del 5 septiembre de 1945 con las siguientes palabras: "Escribo esto como una advertencia al mundo". As comenzaba el informe de Wilfred Burchett sobre Hiroshima. Fue la noticia bomba del siglo. Con motivo del solitario y peligroso viaje con el que desafi a las autoridades de ocupacin estadounidenses Burchett fue puesto en la picota, sobre todo por parte de sus colegas empotrados. Avis de que un acto premeditado de asesinato en masa a una escala pica acababa de dar el pistoletazo de salida a una nueva era de terror.

En la actualidad, [la advertencia de] Wilfred Buirchett est siendo revindicada por los hechos casi a diario. La criminalidad intrnseca de la bomba atmica ha quedado corroborada por los Archivos Nacionales de EEUU y por las ulteriores dcadas de militarismo camuflado como democracia. El psicodrama sirio es un ejemplo de ello. Una vez ms somos rehenes de la perspectiva de un terrorismo cuya naturaleza e historia siguen negando incluso los crticos ms liberales. La gran verdad innombrable es que el enemigo ms peligroso de la humanidad est al otro lado del Atlntico.

La farsa de John Kerry y las piruetas de Barack Obama son temporales. El acuerdo de paz ruso sobre armas qumicas ser tratado al cabo del tiempo con el desprecio que todos los militaristas reservan para la diplomacia. Con al-Qaida figurando ahora entre sus aliados y con los golpistas armados por EEUU slidamente instalados en El Cairo, EEUU pretende aplastar a los ltimos Estados independientes de Oriente Prximo: primero Siria, luego Irn. "Esta operacin [en Siria]", dijo el exministro de exteriores francs Roland Dumas en junio, "viene de muy atrs. Fue preparada, pre-concebida y planeada".

Cuando el pblico est "psicolgicamente marcado", como describi el reportero del Canal 4 Jonathan Rugman la abrumadora oposicin del pueblo britnico a un ataque contra Siria, la supresin de la verdad se convierte en tarea urgente. Sea o no cierto que Bashar al-Assad o los "rebeldes" utilizaran gas en los suburbios de Damasco, es EEUU, no Siria, el pas del mundo que utiliza esas terribles armas de forma ms prolfica.

En 1970 el Senado inform: "EEUU ha vertido en Vietnam una cantidad de sustancias qumicas txicas (dioxinas) equivalente a 2,7 kilos por cabeza". Aquella fue la denominada Operacin Hades, ms tarde rebautizada ms amablemente como Operacin Ranch Hand, origen de lo que los mdicos vietnamitas denominan "ciclo de catstrofe fetal". He visto a generaciones enteras de nios afectados por deformaciones familiares y monstruosas. John Kerry, a cuyo expediente militar le chorrea la sangre, seguro que los recuerda. Tambin los he visto en Irak, donde EEUU utiliz uranio empobrecido y fsforo blanco, igual que hicieron los israeles en Gaza. Para ellos no hubo las "lneas rojas" de Obama, ni tampoco psicodrama de enfrentamiento.

El repetitivo y estril debate sobre si "nosotros" debemos "tomar medidas" contra dictadores seleccionados (es decir, si debemos vitorear a EEUU y a sus aclitos en otra nueva matanza area) forma parte de nuestro lavado de cerebro. Richard Falk, profesor emrito de Derecho Internacional y relator especial de la ONU sobre Palestina, lo describe como "una pantalla legal/moral unidireccional con nfulas de superioridad moral y llena de imgenes positivas sobre los valores occidentales e imgenes de inocencia amenazada cuyo fin es legitimar una campaa de violencia poltica sin restricciones". Esto "est tan ampliamente aceptado que es prcticamente imposible de cuestionar".

Se trata de la mayor mentira, parida por "realistas liberales" de la poltica anglo-estadounidense y por acadmicos y medios autoerigidos en gestores de la crisis mundial ms que como causantes de ella. Eliminando el factor humanidad del estudio de los pases y congelando su discurso con una jerga al servicio de los designios de las potencias occidentales, endosan la etiqueta de "fallido", "delincuente" o malvado a los Estados a los que luego inflingirn su "intervencin humanitaria".

Un ataque contra Siria o Irn o contra cualquier otro demonio estadounidense se basar en una variante de moda, la "Responsabilidad de Proteger", o R2P, cuyo fantico pregonero es el ex ministro de Relaciones Exteriores australiano Gareth Evans, copresidente de un "centro mundial" con base en Nueva York. Evans y sus grupos de presin generosamente financiados juegan un papel propagandstico vital instando a la "comunidad internacional" a atacar a pases sobre los que "el Consejo de Seguridad rechaza aprobar alguna propuesta o que rehsa abordarla en un plazo razonable".

Lo de Evans viene de lejos. El personaje ya apareci en mi pelcula de 1994, Death of a Nation, que revel la magnitud del genocidio en Timor Oriental. El risueo hombre de Canberra alza su copa de champn para brindar por su homlogo indonesio mientras sobrevuelan Timor Oriental en un avin australiano tras haber firmado un tratado para piratear el petrleo y gas del devastado pas en el que el tirano Suharto asesin o mat de hambre a un tercio de la poblacin.

Durante el mandato del "dbil" Obama el militarismo ha crecido quiz como nunca antes. Aunque no haya ni un solo tanque en el csped de la Casa Blanca, en Washington se ha producido un golpe de Estado militar. En 2008, mientras sus devotos liberales se enjuagaban las lgrimas, Obama acept en su totalidad el Pentgono que le legaba su predecesor George Bush, completo con todas sus guerras y crmenes de guerra. Mientras que la Constitucin va siendo reemplazada por un incipiente Estado policial, los mismos que destruyeron Irak a base de conmocin y pavor, que convirtieron Afganistn en una pila de escombros y que redujeron Libia a una pesadilla hobbesiana, esos mismos son los que estn ascendiendo en la administracin estadounidense. Detrs de su enmedallada fachada, son ms los antiguos soldados estadounidenses que se estn suicidando que los que mueren en los campos de batalla. El ao pasado 6.500 veteranos se quitaron la vida. A colocar ms banderas.

El historiador Norman Pollack llama a esto "liberalfascismo": "En lugar de soldados marchando al paso de la oca tenemos la aparentemente ms inofensiva militarizacin total de la cultura. Y en lugar del lder grandilocuente tenemos a un reformista fallido que trabaja alegremente en la planificacin y ejecucin de asesinatos sin dejar de sonrer un instante". Todos los martes, el "humanitario" Obama supervisa personalmente una red terrorista mundial de aviones no tripulados que reduce a papilla a las personas, a sus rescatadores y a sus dolientes. En las zonas de confort de Occidente, el primer lder negro en el pas de la esclavitud todava se siente bien, como si su mera existencia supusiera un avance social, independientemente del rastro de sangre que va dejando. Esta obediencia a un smbolo ha destruido prcticamente el movimiento estadounidense contra la guerra. Esa es la particular hazaa de Obama.

En Gran Bretaa las distracciones derivadas de la falsificacin de la imagen y la identidad polticas no han triunfado completamente. La agitacin ya ha comenzado, pero las personas de conciencia deberan darse prisa. Los jueces de Nuremberg fueron escuetos: "Los ciudadanos particulares tienen la obligacin de violar las leyes nacionales para impedir que se perpetren crmenes contra la paz y la humanidad". La gente normal de Siria, y mucha otra ms gente, igual que nuestra propia autoestima, no se merecen menos en estos momentos.

Fuente: http://www.theguardian.com/commentisfree/2013/sep/10/silent-military-coup-took-over-washington



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter