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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-10-2013

Revolucin Bolivariana
Un acercamiento a la dialctica revolucionaria

Miguel ngel del Pozo
Barmetro Internacional


Hugo Rafael Chvez Fras tena razn cuando expresaba que el actual proceso revolucionario es la continuacin de aquel proceso independentista en revolucin que desarroll don Simn Bolvar en aquellos tiempos del siglo XIX sin negar todos los movimientos libertarios que se expresaron desde la presencia peninsular castellano-aragonesa en tierras de lo que en nuestros das denominamos como Amrica; en el marco de ese proceso social se presenta una obvia diferencia entre expresiones de guerra, enfrentamientos, luchas, protestas, posiblemente, sabotajes de sociedades autctonas-americanas a la sistematizacin del proceso de guerra de independencia que planific y desarroll don Simn Bolvar y todos sus acompaantes, ambos, enfrentando a la Corona espaola-borbnica.

Por qu ese proceso independentista lo calificamos como un proceso revolucionario? Interesante pregunta porque estamos acostumbrados al lenguaje alienante que se ha impuesto en la Historia para expresar que el concepto revolucin se acerque a la tesis expresada por Karl Marx de las sociedades en evolucin y perfectibilidad desplazando a un sector de la sociedad dominadora del poder y la economa, entre otras variables, imponindose otro sector de la sociedad en ascenso y propuestas evolutivas en el lgico crecimiento social histrico de las sociedades mundiales. Esa lectura del concepto revolucin impuesto por las burguesas mundiales es, probablemente, la expresin utilizada por esas burguesas ascendentes en las sociedades monrquicas decadentes de las sociedades europeas en aquel proceso de enfrentamientos violentos que se expusieron durante la Revolucin Francesa que, por ironas de las realidades histricas, cuando analizamos cules sectores sociales estaban en las calles y componan las barricadas, probablemente, estuvieran conformadas por lo que, simplemente, denominaremos como pueblo que, en aquellos tiempos, los poderes socio-econmicos lo denomin como lumpen-proletariat. Pero regresemos a casa.

Quin fue don Simn Bolvar desde una visin histrico-poltica? En alguna ocasin anterior nos hemos referido al texto de don Germn Carrera Damas titulado: Casos de continuidad y ruptura: gnesis terica y prctica del proyecto americano de Simn Bolvar (Las independencias de Iberoamrica. Fundacin Empresas Polar & otros. Caracas, 2011, pp. 573-616) donde el autor nos presenta una muy amplia visin conceptual de El Libertador que abarca desde el poltico-militar pasando por el campo de las ideas y aceptar sus cualidades como constitucionalista. Por ello, al considerar el legado de don Simn Bolvar a la Historia y, particularmente, al campo de las ideas venezolanas, en este caso concreto, en su ms amplia praxis real-objetiva del desarrollo de Venezuela como realidad nacional y, obviamente, continental, negar ese legado-herencia es de ignorancia-supina de seudo-intelectuales y, al mismo espacio de tiempos reales, las lgicas reacciones de una clase social, en este caso concreto, burguesa-y-capitalista (obviamente) venezolana que busca y trata de castrar cualquier alteracin del status quo clasista-ideolgico capitalista (obviamente) impuesto desde la llegada de la realidad histrica de la conformacin de Venezuela como estado-nacin por esas huidizas burguesas seudo-criollas. Es decir, volvemos a realidades histrico-francesa-revolucionarias cuando las burguesas francesas se ubicaron a espaldas del pueblo para, posteriormente, imponer sus paradigmas capitalistas una vez y cuando lograran imponerse en el Poder que se alcanzara gracias y en consecuencias de guerras continentales europeas aos posteriores. Es decir, es probable y en esta idea nos responsabilizamos plenamente, la burguesa como clase social es y seguir siendo la clase social que, histricamente, ha tenido y tiene, perfectamente, claro y preciso su condicin de clase y sus responsabilidades como preservadores del Estado burgus-capitalista.

Permtasenos proponer dos (2) ejemplos que en nuestro criterio muy personal expresan realidades que del concepto Poder tienen las burguesas en cuanto su permanencia como clase social ejecutora de los destinos nacional-mundiales, particularmente, en estos momentos de globalizacin y/o mundializacin. El primer ejemplo que proponemos para una reflexin poltico-ideolgica es el caso Pinochet. En alguna ocasin manteniendo una muy seria conversa con un muy alto lder poltico chileno le elevamos la inquietud de cul sera el futuro del general Augusto Pinochet post-elecciones democrticas. Su respuesta fue enftica, seria, preocupante y angustiante. Su respuesta fue que era un tema que tena que tratarse con mucho tacto y delicadeza; es decir, nos, nos atrevemos a inducir que an y cuando el general Augusto Pinochet dejara el poder real-dictatorial se mantena en el poder real-objetivo. Cuando observamos las actuales manifestaciones que sustentan sus protestas contra leyes impuestas durante la dictadura del bien conocido dictador y violador de los derechos humanos latinoamericanos y chilenos, especficamente, general Augusto Pinochet, a la nica conclusin que podramos llegar es que el legado-Pinochet an est vigente. Un otro ejemplo que podramos proponer an ms dramtico es la actual situacin que se est desarrollando en el Reino de Espaa con el tema de la sucesin monrquica a causa y consecuencia de la muy delicada salud personal del Jefe del Estado del Reino de Espaa, Juan Carlos. Nos que conocemos, podramos decir, bastante bien la realidad de la Historia de Espaa, consideramos que el tema del desarrollo de la crisis sucesoria espaola est ntimamente ligada con el tradicional ejrcito espaol cuya base se sustenta en dos (2) ideas fundamentales: la doctrina franquista y los toques ideolgico-tericos impuestos a dicho ejrcito espaol a partir de la presencia militar estadounidense en territorio espaol en algn momento del franquismo militante. Es obligado precisar que existan profundas diferencias entre el denominado como franquismo, el sector estrictamente militar, y la presencia poltica del falangismo que se significaba como expresin poltico-social-fascista. Esta contradiccin a lo interno del proceso franquista en el gobierno se fue desarrollando hasta que ingresaron en el gabinete franquista el sector catlico-conservador-modernista pro-estadounidense. Un ejemplo fue el acuerdo alcanzado por Nelson Rockefeller y los Garrigue-Walker para el desarrollo de las infraestructuras a lo largo de la costa oriental espaola hasta la regin valenciana que se dice se ha transformado en la base fundamental de las inversiones estadounidenses en Espaa.

En ese orden de ideas, la dialctica en la Revolucin Bolivariana se sustenta en dos (2) conceptos: el ideario de don Simn Bolvar, que hemos tratado de orientarlos sobre esa realidad objetivo-histrica, y el pensamiento Chvez Fras que aunque no lo hemos desarrollado en este texto pero que por vivencias colectivas conocemos que se ha impregnado en el inconsciente colectivo venezolano y allende nuestras fronteras, objetivamente hablando. Podramos incluir, evidentemente, la correlacin dialctica entre ambos pensamientos plus las objetivas interioridades en que ambos pensamientos sustentan sus propias ideas y las consecuentes influencias mutuas entre ambos pensamientos considerando, al tiempo y a la vez, las propias realidades histricas que permitieron los desarrollos conceptuales de ambas propuestas ideolgicas (para su mejor comprensin metodolgica sugerimos realizar un cuadro comparativo). Es decir, nada sencillo y ms que complicado porque an y cuando el pensamiento de don Simn Bolvar ha sido tratado con seriedad y cargado de ideologa, el pensamiento Chvez Fras estara en proceso de investigacin, anlisis y conceptualizacin lo que implica la obligada reflexin, en el marco de precisar cmo se desarroll el pensamiento de don Simn Bolvar conjuntamente con las realidades histricas que se han expresaron desde la constitucin del Estado venezolano en el siglo XIX hasta el triunfo electoral de Hugo Rafael Chvez Fras (1992) y el desarrollo de sus catorce (14) aos de gobierno de democracia participativa cual es un paradigma poltico fundamental en las diferencias objetivas entre aquellas realidades bolivarianas con estas realidades chavistas.

En ese marco de ideas, nos, nos permitimos exponer algunas diferencias con los histrico-legalistas. En alguna ocasin personal conversamos y discutimos sobre las relaciones dialcticas que se podran desarrollar cuando se impusiera como preeminencia-poder lo real-legislativo sobre lo real-necesidades-sociales venezolanas y cmo esas realidades en praxis se impondran en esas relaciones mutuas en la propia dialctica de la revolucin bolivariano-chavista; es decir, esa realidad propuesta a la discusin nos podra llevar a profundas contradicciones ante las necesidades obligadas y sustentadas por el propio desarrollo de las polticas sociales diseadas y desarrolladas por la Revolucin Bolivariana segn polticas diseadas, discutidas y aprobadas por nuestro Comandante en Jefe, Chvez Fras, con la finalidad de mantener y proveerle a la sociedad venezolana de las necesidades bsicas fundamentales requeridas (no solo la cesta bsica) que se imponen inevitablemente por las actuales sociedades capitalistas, globales y consumistas como, por ejemplo, actualmente se viene expresando la sociedad venezolana en revolucin permanente en considerando la realidad objetiva del actual Estado burgus-capitalista hacia el Estado social-socialista. Es decir, en nuestro criterio: el hambre mata revolucin. (Debemos considerar el consumismo como paradigma socio- econmico capitalista en el marco del Estado burgus-capitalista venezolano).

Nuestro interlocutor, no venezolano, para ms detalle, caribeo, consider que eran necesarios cambios en las realidades super-estructurales venezolanas lo cual no lo negamos sino que nos consideramos que era obligante aceptar esas realidades dialcticas que se desarrollaran en contradicciones permanentes y dialcticamente entre la super-estructura vis a vis la estructura econmica alienada-dependiente; es decir, cualquier anlisis en propuesta, su praxis correspondiente en revolucin al no considerar, totalmente, los escenarios revolucionario sociales nos llevara a un anlisis lgico-formal-positivista y/o enmarcado bajo los paradigmas del socialismo real, toda una contradiccin histrico-venezolana. Aquel escenario en discusin nos permiti exponerle a nuestro interlocutor, a ttulo de ejemplo real-temporal-histrico, las comparaciones entre la apertura china propuesta por Deng Xiaoping en su poltica de reforma y apertura y las polticas de cambios, fundamentalmente, en la super-estructura sovitica (perestroika y glasnost) propuesta por Mijal Gorvachov. La conversa se sostuvo apenas das posteriores al triunfo electoral de nuestro Comandante en Jefe, Chvez Fras (diciembre, 1998). Consideramos que las realidades objetivas que se desarrollan en contradicciones en el proceso revolucionario-socialista sobre la base del pensamiento bolivariano-chavista-nacionalista en tanto y en cuanto nos referimos a las objetivas relaciones entre la estructura econmica y la super-estructura tienen que tomar en consideracin lo real-histrico-etno-nacional.

Actualmente, nos encontramos en una encrucijada importante en el marco del desarrollo de la actual etapa revolucionaria bajo la direccin del Presidente Nicols Maduro Moros de la Revolucin Bolivariana cuando estamos equilibrando el desarrollo de la estructura econmica con las oposiciones permanentes de las derechas, propias y extraas, que juegan a sus propios objetivos nacionales de su Poltica de Estado capitalista-burgus. En ese orden, s es verdad que tanto don Simn Bolvar como nuestro Comandante en Jefe, Hugo Rafael Chvez Fras, fueron internacionalistas, nos seriamente consideramos que las actuales realidades nos obligan a reflexionar sobre la preeminencia de lo real-internacionalista frente a lo necesario-nacional socio-econmico. Nos consideramos que el mejor internacionalista, en esta actual etapa revolucionaria, es ser un buen nacionalista.

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Publicacin Barmetro 30-09-13

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