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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-10-2013

Los medios de comunicacin estadounidenses ofrecen proyectos para el desmembramiento de la regin
La prensa de EE.UU. juega con la cartografa de Medio Oriente

Beln Fernndez
Al Jazeera

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Una reciente presentacin en la pgina de Opinin del New York Times es una infografa titulada Cmo podran 5 pases convertirse en 14

Como parte de un anlisis Robin Wright erudita distinguida en el United States Institute of Peace y en el Wilson Centre traza posibles divisiones de Libia, Siria, Irak, Arabia Saud y Yemen, en territorios con nombres predecibles como Sunistn, Chiestn, Alauitestn y Wahabiestn.

A pesar de la obsesin por el sufijo "stn", no hay ninguna forma de gobierno llamada Palestn.

En el artculo que acompaa la infografa, Imaginando un Medio Oriente con un nuevo mapa, Wright declara que el mapa del moderno Medio Oriente est destrozado gracias a la ruinosa guerra de Siria as como otros factores:

[Las] fuerzas centrfugas de creencias, tribus y etnias rivales tambin desgarran una regin definida por potencias coloniales europeas hace un siglo y defendida por autcratas rabes desde entonces.

Wright reconoce que las fronteras de Medio Oriente fueron inicialmente definidas por gustos imperiales y el comercio en lugar de la lgica y que subsiguientes mapas reconfigurados enfurecieron a los rabes que sospecharon conspiraciones extranjeras para volver a dividir y debilitarlos de nuevo.

Por cierto, cuesta argumentar que el proyecto del Times del desmembramiento de cinco pases no suena a especulacin imperialista.

Siria Buena, Siria Mala

Afortunadamente para los especuladores, las contribuciones del imperialismo al conflicto en el mundo rabe musulmn son generalmente extirpadas del discurso de los medios dominantes occidentales mediante un par de trucos fciles.

Uno es culpar de todo a una supuesta insistencia musulmana en la prolongacin de una pendencia de 1.400 aos.

En un artculo ligeramente histrico de septiembre para el New York Times, por ejemplo, el columnista de asuntos exteriores Thomas Friedman deline su queja preferida respecto al debate sobre la intervencin de EE.UU. Siria:

Por favor ahrrenme el sermn de que aqu est en juego la credibilidad de EE.UU. Realmente? Los sunes y los chies han estado combatiendo desde el Siglo VII por quin es el heredero legtimo del liderazgo espiritual y poltico del Profeta Muhammad, y nuestra credibilidad est en juego? Realmente? Su civilizacin se ha perdido cada gran tendencia moderna global la Reforma religiosa, la democratizacin, el feminismo y el capitalismo empresarial e innovador y nuestra credibilidad est en juego? No lo creo.

Gracias a la continua publicidad en los medios de un supuesto atraso general musulmn, cualesquiera intrusiones de Occidente y sus militares en el mapa de Medio Oriente, se ven de naturaleza civilizadora. Es el caso incluso cuando dichas intrusiones van acompaadas por instrucciones a los iraques de Chpense esto!, el culto pronunciamiento de Friedman al comienzo de la guerra de Irak.

Desde entonces Friedman ha suavizado su militante vitoreo a favor de sugerencias ms calmadasde trazar un nuevo mapa, Es probable que tanto Siria como Irak recaern en unidades tnicas y religiosas homogneas, autogobernantes, como el Kurdistn e importantes descubrimientos antropolgicos comoque a los suizos no les interesa Siria porque el cajero de una tienda de comestibles deBerna tiene el pelo rojo.

Esto naturalmente no significa que el peridico de referencia se haya retirado del negocio de un belicismo flagrante. A finales de agosto, public el titular Bombardead Siria, incluso si es ilegal, cuyo autor present un argumento similar en un artculo para Al Jazeera.

Mientras tanto, el columnista del Times Nicholas Kristof santo patrn de la intervencin humanitaria ha aumentado sus alegatos a favor de ataques de misiles contra Siria, advirtiendo de que no atacar equivale a terminar al lado equivocado de la historia.

Si Kristof estuviera a cargo de volver a dibujar Medio Oriente, podramos vernos antes una Repblica rabe Siria dividida en dos regiones autnomas: Siria Buena y Siria Mala. Como el acadmico de la Universidad Columbia, Mahmood Mamdani, escribi en un ensayo en 2007 para London Review of Books, la anterior ferviente campaa del columnista por la interferencia occidental en Darfur constitua:

la reduccin de un complejo contexto poltico a un cuento de moralidad que se desarrolla en un mundo poblado de villanos y vctimas que nunca cambian de lugar y por lo tanto siempre se les puede diferenciar con facilidad. Es un mundo en el cual las atrocidades aumentan geomtricamente, los perpetradores tan malignos y las vctimas tan indefensas que la nica posibilidad de alivio es una misin de rescate desde afuera, preferiblemente en forma de una intervencin militar.

Documentando el nmero de vctimas mortales salvajemente fluctuantes en Darfur, Mamdani cuestiona su relativo silencio sobre la violencia mucho ms letal en el Congo, especialmente en vista de la propia admisin de Kristof de que la cantidad de personas muertas en Darfur hasta ahora es modesta en trminos globales. Segn Mamdani, una posible razn de la discrepancia es que las milicias congolesas fueron entrenadas por aliados de EE.UU. en la regin, Ruanda y Uganda.

Siria = Irn

La cuestin de cmo encarar a amigos y enemigos de EE.UU. en Medio Oriente, mientras tanto, ha sido prcticamente resuelta por la bloguera del Washington Post Jennifer Rubin, quien en un despacho de septiembre titulado Aqu tenis una resolucin elabor una proposicin de reemplazo para una resolucin del Congreso de EE.UU. sobre Siria.

Rubin, quien se define en Twitter como amiga de @Israel, comienza su resolucin con una serie de clusulas:

CONSIDERANDO que EE.UU. tiene en juego vitales preocupaciones de seguridad nacional en Medio Oriente; CONSIDERANDO que EE.UU. no puede proteger esos intereses o los intereses de aliados como Israel al desconectarse de la regin; CONSIDERANDO que el rgimen de Asad ha usado armas qumicas contra su propio pueblo en mltiples ocasiones; CONSIDERANDO que EE.UU. no debe permitir que los usuarios de armas de destruccin masiva escapen a las consecuencias de sus acciones o que se desarmen cuando les venga bien.

Sobra decir que el uso de armas txicas por parte EE.UU. y su amigo @Israel est exento de semejantes ultimatos.

Despus de concluir el preludio a su resolucin, Rubin procede a enumerar sus prescripciones. Las primeras dos son:

El presidente de EE.UU. estar autorizado para utilizar toda la fuerza necesaria contra Irn en caso de que no detenga todo enriquecimiento y permita un acceso total a todas las instalaciones para verificar la detencin y destruccin de sus instalaciones de armas nucleares

Ser poltica de EE.UU. apoyar a los pueblos libres de Irn que busquen el cambio de rgimen y obtener derechos humanos esenciales y una relacin normalizada con Occidente.

Ya que Siria e Irn son aparentemente el mismo pas en ciertos mapas regionales, existe una razn ms para despedazarlos.

 

Beln Fernndez es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso en 2011. Pertenece al consejo editorial de Jacobin Magazine y sus artculos se han publicado en London Review of Books blog, Salon, The Baffler, Al Akhbar en ingls y muchas otras publicaciones. Twitter: @MariaBelen_Fdez

Fuente original: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2013/10/do-it-yourself-cartography-middle-east-20131041213157662.html

rCR

 


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