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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-12-2013

Nueva publicacin de Ediciones IPS
Rosa Luxemburg, vida y obra revolucionara

Rebelin/LVO


La Verdad Obrera entrevist a Cecilia Feijoo, Julio Patricio Rovelli y Demian Paredes acerca de la nueva publicacin de Ediciones IPS, "Rosa Luxemburg. Vida y obra", de Paul Frlich.

LVO: Cuntennos sobre el libro que acaba de publicarse.

Julio Patricio Rovelli: Cuando proyectamos publicar junto con las Obras Selectas   de Lenin un libro sobre los escritos polticos fundamentales de Rosa Luxemburg, sabamos que era necesario preparar esa lectura con algn trabajo que pudiera acercar a los lectores a la atmsfera y situacin en que escribi y polemiz. As surgi la idea de editar primero esta biografa, que es un clsico, en primer lugar porque se escribe no desde una posicin acadmica sino desde una perspectiva militante. Frlich era un militante comunista y es desde ah que puede captar como nadie la vida de Rosa, que es la de una militante revolucionaria, desde su juventud en su Polonia natal hasta su asesinato en Berln. Decidimos adems proponerle a las compaeras que dirigen la Coleccin Mujer editarla como parte de sta para marcar que Rosa Luxemburg fue una de las pocas mujeres que jug un rol dirigente en la Segunda Internacional y fue fundadora de la Tercera, cuando este rol era un exclusivismo masculino.

LVO: El libro aborda debates como el del parlamentarismo y la cuestin del poder, entre otros. Qu importancia tienen en la actualidad?

Demian Paredes: Rosa Luxemburg interviene en debates fundamentales para una estrategia socialista y revolucionaria; uno de ellos es el debate con los socialistas franceses que llevaban a la prctica las tcticas reformistas que vena postulando Bernstein (cuyo lema era el movimiento es todo, el fin es nada). Para este sector de la Segunda Internacional lo importante era la obtencin de conquistas prcticas porque el fin de los socialistas, que es la conquista de una sociedad sin explotados ni explotadores y un Estado de los trabajadores, no era nada. Era una salida pragmtica al hecho de que despus de la derrota de la Comuna de Pars en 1871 hubo 30 aos donde la revolucin social sali de escena, y para este sector se transform en una utopa. Rosa Luxemburg discuti abiertamente contra el escepticismo que llevaba al abandono de la revolucin como estrategia. Cuando los franceses decidieron que era mejor, para obtener reformas concretas, participar en un Ministerio del Gobierno de la Repblica el debate se desencaden en el seno de la Internacional. Para Rosa el fin socialista era un elemento actuante, no palabras para los das de fiesta. Entre muchas otras cosas est su afirmacin de que a la socialdemocracia, por su esencia, le corresponde en la sociedad capitalista el papel de oposicin, y solo puede ser gobierno bajo las ruinas del Estado burgus. Es decir solo puede ser poder va mtodos revolucionarios y no parlamentarios, y adems para ella no solo se trata de obtener reformas sino de cmo, con qu mtodos estas se obtienen; si se conquistan con mtodos proletarios de lucha eso fortalece al partido y la revolucin, pero si se obtienen con mtodos parlamentarios o acuerdos gubernamentales fortalecen al rgimen burgus. Creo que por el momento que est pasando nuestro partido, la emergencia del FIT y la conquista de posiciones parlamentarias el debate es muy til para fijar parmetros tericos y lgicas de intervencin.

Cuando estalla la Revolucin de 1905 en Rusia se produce un cambio en el debate. Qu reflexiones aporta Rosa Luxemburg en este viraje?

Cecilia Feijoo: La clase trabajadora rusa con la huelga general y la insurreccin armada, con la conformacin de los Soviet de Diputados Obreros, con el llamado al pueblo a derrocar al zarismo, fue una bocanada de aire fresco para el ala revolucionaria. Rosa Luxemburg vuelve a Polonia para participar, no puede llegar porque hay huelga general y los ferrocarriles estn paralizados. Frlich cuenta cmo se cuela en un tren que lleva a las tropas que van a aplastar a la Varsovia revolucionaria, viaja en medio de sus enemigos, con un nombre falso, a oscuras en la noche, con el nerviosismo de los soldados que temen ser atacados por piquetes obreros. De esta experiencia escribe el debate sobre la huelga general poltica. La socialdemocracia europea estaba acostumbrada a las huelgas parciales y econmicas, de hecho limitaba la accin huelgustica a estos objetivos. La clase trabajadora rusa muestra para Rosa Luxemburg la potencialidad de la huelga como mtodo de accin que puede ir ms all de la lucha econmica parcial, que puede ampliar sus objetivos y transformarse en huelga poltica y es una accin revolucionaria de la clase trabajadora porque permite que los sectores ms atrasados de los trabajadores, las mujeres y los trabajadores no sindicalizados, se sumen a la accin.

DP: Es un debate terico y de estrategias porque Rosa Luxemburg quiere que la Segunda Internacional incluya la huelga general poltica en su programa de accin, y que la lleve a la prctica en el momento oportuno. Algo que la Internacional resiste anticipando su capitulacin frente a la Primera Guerra Mundial en 1914. Cuando en 1910 se desencadena en Alemania una serie de manifestaciones de la socialdemocracia para conseguir el voto universal para los trabajadores Rosa Luxemburg propone que los parlamentarios y el partido hagan agitacin de la huelga general poltica. Pero la socialdemocracia alemana se opone y es Kautsky el que responde con certezas: si el partido hiciera agitacin parlamentaria sobre la huelga general significara plantearla como una accin posible y este tipo de accin solo se concibe como una preparacin para "el derrocamiento" de la burguesa. Para Kautsky era muy peligroso, para el partido y sus conquistas; significara jugarse al todo o nada. Era mejor optar por una "estrategia de desgaste, avanzar en organizar a la clase obrera sindicalmente, aumentar el peso parlamentario y obtener conquistas hasta que el poder estuviese enteramente en manos de los obreros. Nuevamente el ala centrista y el ala revolucionaria se dividen y anticipan la crisis de la guerra y la Revolucin Rusa de 1917.

LVO: Qu otro debate o reflexin permite el libro de Frlich?

CF: La vida de Rosa Luxemburg es vertiginosa, su posicin revolucionaria frente a la guerra mundial la lleva a la crcel. Lenin dice en 1916 que la Tercera Internacional, que an no haba sido fundada, vive en las crceles por estos militantes que alzan su voz y defienden una posicin internacionalista. El libro de Frlich es interesante porque nos muestra a Rosa Luxemburg como era: una militante de partido. Es una figura muy reivindicada desde distintos sectores porque su vida es de entrega y sacrificio, no busca un beneficio personal o una posicin segura, tiene convicciones y no las abandona ante los obstculos. Por lo general se la identifica como una libertaria o una romntica, pero ella es una militante consciente, profesional. Cuando estalla la Revolucin Rusa se emociona, sufre en la crcel el encierro, y reivindica a los bolcheviques como aquellos que se atrevieron a poner fin a la guerra y tomar el poder con mtodos revolucionarios. El libro permite acercarse a esta experiencia en la cual se forjaron tanto las actitudes personales de entrega y pasin como los debates de teora y estrategia que constituyeron al marxismo revolucionario del siglo XX.



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