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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-02-2014

Lo que el mundo moderno debe a la esclavitud (es ms que salarios retroactivos)
Los huesos blanqueados de los muertos

Greg Grandin
Tom Dispatch

Traducido para Rebelin por Germn Leyens


Muchos en EE.UU. se indignaron por los comentarios del predicador evanglico conservador Pat Robertson, quien culp por el catastrfico terremoto de 2010 a los haitianos por vender sus almas a Satans. Todava extraan cuerpos de los escombros hubo hasta 300.000 muertos cuando Robertson apareci en la televisin y otorg a sus telespectadores una pequea leccin de historia: los haitianos haban estado esclavizados por los franceses pero se unieron y juraron un pacto con el diablo. Dijeron, te serviremos si nos liberas de los franceses. As es. Y por lo tanto, el diablo dijo, de acuerdo, trato hecho.

Un ejemplo supremo de idiotez derechista? Por supuesto. Sin embargo, en su propia manera chiflada, Robertson no dejaba de tener razn. Los haitianos juraron, de hecho, un pacto con el diablo por su libertad. Solo Belceb lleg oliendo no a azufre, sino a agua de colonia parisina.

Los esclavos haitianos comenzaron a liberarse de la esclavitud de los franceses en 1791, cuando se alzaron y, despus aos de encarnizada lucha, terminaron por declarar su libertad. Sus amos franceses, sin embargo, se negaron a aceptar la independencia haitiana. La isla, despus de todo, haba sido un productor extremadamente lucrativo de azcar, y por lo tanto Pars ofreci una alternativa a Hait: compensad a los dueos de esclavos por la propiedad perdida sus esclavos (es decir, ellos mismos) o enfrentad su clera imperial. La incipiente nacin fue obligada a financiar ese pago con prstamos usurarios de bancos franceses. Todava en 1940, un 80% del presupuesto del gobierno era utilizado para pagar esa deuda.

En el debate que surge intermitentemente en EE.UU. con el pasar de los aos sobre el pago de reparaciones por la esclavitud, los oponentes a la idea insisten en que no existe ningn precedente para una propuesta semejante. Pero existe. Es solo que lo que se estaba pagando eran reparaciones-al-revs, lo que tiene un pedigr venerable. Despus de la Guerra de 1812 entre Gran Bretaa y EE.UU., Londres indemniz a colonos del sur con ms de un milln de dlares por haber alentado a sus esclavos a escaparse en tiempo de guerra. Dentro del Reino Unido, el gobierno britnico tambin pag una pequea fortuna a dueos de esclavos britnicos, incluyendo a los antepasados del actual primer ministro de Gran Bretaa, David Cameron, para compensar por la abolicin (que Adam Hochschild calcul en su libro de 2005 Bury the Chains [Enterrad las cadenas] que constitua un monto igual a aproximadamente un 40% del presupuesto nacional de aquel entonces, y aproximadamente 2.200 millones de dlares actuales).

Propugnadores de reparaciones hechas a descendientes de pueblos esclavizados, no a sus propietarios tienden a calcular el monto debido sobre la base del impacto negativo de la esclavitud. Quieren indemnizar salarios impagos durante el perodo de esclavitud o injusticias que tuvieron lugar despus de la abolicin formal (incluyendo servidumbre por deudas y exclusin de los beneficios otorgados a la clase trabajadora blanca por el Nuevo Trato). Segn un clculo, por ejemplo, 222.505.049 horas de trabajo forzado fueron realizadas por esclavos entre 1619 y 1865, cuando fue terminada la esclavitud. Capitalizado con la tasa de inters y calculado en la actual moneda, esto asciende a billones [millones de millones] de dlares.

Pero el pago de deudas es, en realidad, la menor parte. El mundo moderno debe su propia existencia a la esclavitud.

Viaje de los ciegos

Consideremos, por ejemplo, la manera cmo el progreso del conocimiento mdico fue pagado con las vidas de esclavos.

La tasa de mortalidad en el viaje transatlntico al Nuevo Mundo fue terriblemente alta. Los barcos negreros, sin embargo, eran ms que tumbas flotantes. Eran laboratorios flotantes, que ofrecan a los investigadores una posibilidad de examinar el desarrollo de enfermedades en entornos bastante controlados, en cuarentena. Los doctores e investigadores mdicos podan aprovechar las altas tasas de mortalidad para identificar una desconcertante cantidad de sntomas, clasificarlos en enfermedades y elaborar hiptesis sobre sus causas.

Cuerpos de doctores tendan a trabajar arduamente en puertos a lo largo del litoral atlntico. Algunos de ellos estaban comprometidos con el alivio de sufrimientos; otros simplemente buscaban maneras de hacer que el sistema de esclavitud fuera ms lucrativo. En ambos casos, identificaban tipos de fiebres, aprendan cmo disminuir la mortalidad y aumentar la fertilidad, experimentaban cunta agua era necesaria para que cantidades ptimas de esclavos sobrevivieran con una dieta de pescado salado y tasajo, e identificaban la mejor ratio de consumo de caloras con horas de trabajo. Una invaluable informacin epidemiolgica sobre una serie de enfermedades malaria, viruela, fiebre amarilla, disentera, tifus, clera, etc. era obtenida de los cuerpos de agonizantes y muertos.

Cuando los esclavos no podan ser mantenidos en vida, sus cuerpos autopsiados todava suministraban informacin til. Por cierto, como la escritora Harriet Washington ha demostrado en su sorprendente Medical Apartheid, esos experimentos continuaron mucho despus del fin de la esclavitud: en los aos cuarenta, un doctor dijo que el futuro del negro reside ms en el laboratorio de investigacin que en las escuelas. Todava en los aos sesenta, otro investigador, ponderando el pasado en un discurso pronunciado en la Escuela Mdica Tulane, dijo que era ms barato usar negros que gatos porque estaban por doquier y eran animales de experimento baratos.

El conocimiento mdico se filtr lentamente de la industria de la esclavitud a comunidades ms amplias, ya que los negreros no hacan reclamaciones de propiedad sobre las tcnicas o datos provenientes del tratamiento de sus esclavos. Por ejemplo, una epidemia de ceguera que estall en 1819 en el barco negrero francs Rdeur, que haba zarpado de Bonny Island en el Delta del Niger con unos 72 esclavos a bordo, ayud a los oftalmlogos a identificar las causas, arquetipos, y sntomas de lo que actualmente es conocido como tracoma.

La enfermedad apareci primero en el Rdeur poco despus de desplegar las velas, inicialmente en la bodega entre los esclavos y despus en cubierta. Finalmente, ceg a todos los viajantes excepto un miembro de la tripulacin. Segn el relato de uno de los pasajeros, marineros ciegos trabajaron bajo la direccin de ese hombre como mquinas atados al capitn con una gruesa cuerda. Estbamos ciegos totalmente ciegos, a la deriva como un barco naufragado en el ocano, record. Algunos de los marineros enloquecieron y trataron de beber hasta morir. Otros se retiraron a sus hamacas, inmovilizados. Cada uno vivi en un pequeo mundo oscuro propio, poblado por sombras y fantasmas. No veamos el barco, ni el cielo, ni el mar, ni las caras de nuestros compaeros.

Pero podan or los gritos de los esclavos ciegos en la bodega.

Esto continu durante 10 das, pasando por tormentas y calmas chichas, hasta que los viajantes oyeron el ruido de otro barco. El barco negrero espaol San Len haba derivado cerca del Rdeur. Pero toda la tripulacin y todos los esclavos en ese barco, tambin haban perdido la vista. Cuando los marineros de cada nave se dieron cuenta de esa horrible coincidencia, cayeron en silencio como el de la muerte. Finalmente El San Len deriv lejos y nunca se volvi a or de l.

El nico marinero del Rdeur que vea logr pilotear el barco a Guadalupe, una isla en el Caribe. Para entonces, algunos miembros de la tripulacin, incluido el capitn, haban recuperado parte de su visin. Pero no 39 de los africanos. Por lo tanto, antes de entrar al puerto, el capitn decidi ahogarlos, atando pesos a sus piernas y arrojndolos al mar. El barco estaba asegurado y su prdida sera cubierta: la prctica de asegurar esclavos y barcos negreros significaba que los negreros comparaban los beneficios de un esclavo muerto con la mano de obra viviente y actuaban correspondientemente.

Los eventos en el Rdeur atrajeron la atencin de Sbastien Guilli, jefe de medicina en el Instituto Real para la Juventud Ciega de Pars. Resumi sus resultados que incluan una discusin de los sntomas de la enfermedad, la manera cmo se propagaba, y las mejores opciones de tratamiento y los imprimi en Bibliothque Ophtalmologique, que luego fue citada en otras revistas mdicas as como en un libro de texto de 1846 en EE.UU., A Manual of the Diseases of the Eye.

Los esclavos tambin impulsaron el avance de la medicina de otras maneras. Los africanos, por ejemplo, fueron las principales vctimas de la viruela en el Nuevo Mundo y tambin fueron indispensables para su erradicacin. A principios de los aos 1800, Espaa orden que todos sus sbditos americanos fueran vacunados contra la enfermedad, pero no suministr suficiente dinero para realizar una campaa tan ambiciosa. Por lo tanto los doctores se volvieron hacia la institucin que ya haba llegado al extenso Imperio Espaol: la esclavitud. Transportaron la vacuna viva contra la viruela en los brazos de africanos que eran transportados como carga por rutas de esclavos de una ciudad a otra para ser vendidos: los doctores elegan a un esclavo de un envo, hacan una pequea incisin en su brazo, e insertaban la vacuna (una mezcla de linfa y pus conteniendo el virus de viruela bovina). Unos pocos das despus que los esclavos partan en su viaje, pstulas aparecan en el brazo en el que se haba hecho la incisin, suministrando el material para realizar el procedimiento sobre otro esclavo en el grupo y luego en otro y otro hasta que el envo llegaba a su destino. As la vacuna de viruela fue diseminada por Amrica espaola, salvando innumerables vidas.

El gran cisma de la esclavitud

En 1945, tropas aliadas penetraron el primero de los campos de la muerte nazis. Muchos han sealado que lo que vieron en su interior provoc una ruptura radical en la imaginacin moral de Occidente. El genocidio nazi de judos, ha escrito un erudito, es el agujero negro de la historia, consumiendo todas las certitudes teolgicas, ticas y filosficas que haban existido anteriormente.

Sin embargo, antes de que hubiera el Holocausto, hubo la esclavitud, una institucin que tambin transform la conciencia colectiva de Occidente, como he tratado de mostrar en mi nuevo libro, The Empire of Necessity: Slavery, Freedom, and Deception in the New World.

Tomemos, por ejemplo el caso del Joaqun, una fragata portuguesa que zarp de Mozambique a fines de 1803 con 301 africanos orientales. Casi seis meses despus, cuando un cirujano del puerto abri la escotilla del barco en Montevideo, Uruguay, lo repugn lo que vio: solo 31 sobrevivientes esquelticos en un recinto apestado, vaco fuera de cientos de grilletes no utilizados.

Funcionarios municipales reunieron una comisin de investigacin para explicar la muerte de los otros 270 esclavos, solicitando la experticia de cinco mdicos dos doctores britnicos, un espaol, un suizo italiano y uno de EE.UU. Los mdicos testificaron que antes de abordar el Joaqun, los cautivos deben haber sufrido extrema angustia, ya que haban sido obligados a sobrevivir comiendo races e insectos hasta llegar a la costa africana, extenuados y con sus estmagos hinchados. Entonces, una vez en el ocano, apiados en una bodega oscura sin ventilacin, no tuvieron nada que hacer fuera de escuchar los gritos de sus compaeros y el ruido metlico de sus cadenas. Muchos deben haber enloquecido tratando de comprender su situacin, tratando de ponderar lo imponderable. Los mdicos decidieron que los africanos orientales haban muerto de deshidratacin y de diarrea crnica, agravadas por las penurias fsicas y psicolgicas de la esclavitud de lo que llamaron nostalgia, melancola y cisma.

La opinin colectiva de los cinco mdicos quienes representaban el estado del conocimiento mdico en EE.UU., Gran Bretaa, y Espaa revela la manera cmo la esclavitud contribuy a lo que podra ser llamado el desencanto de la medicina. En ella se puede ver cmo los doctores que encaraban el comercio de esclavos comenzaron a tomar conceptos como melancola de las manos de sacerdotes, poetas, y filsofos y les dieron un verdadero significado mdico.

Antes de la llegada del Joaqun a Montevideo, por ejemplo, la Real Academia Espaola todava asociaba la melancola con una verdadera posesin demonaca nocturna. Cisma significaba literalmente un concepto teolgico utilizado por los espaoles para referirse a la doble personalidad espiritual de un hombre cado. Los doctores que investigaron el Joaqun, sin embargo, utilizaron esos conceptos de un modo decididamente secular, realista y de maneras que afirmaban inequvocamente la humanidad de los esclavos. Diagnosticar a africanos esclavizados como sufrientes de nostalgia y melancola era reconocer que posean egos que podan ser perdidos, vidas ntimas que podan sufrir de cisma o alienacin, y pasados que podan echar de menos.

Dos dcadas despus del incidente que involucr al Joaqun, la profesin mdica espaola ya no pensaba que la melancola era causada por un ncubo, sino la consideraba un tipo de delirio, relacionado frecuentemente con el mal de mar. Los diccionarios mdicos describieron posteriormente la condicin en trminos similares a los utilizados por los crticos de Passage du Milieu como causado por comida rancia, contacto demasiado estrecho, tiempo extremo, y sobre todo el aislamiento y la vida uniforme y montona que se experimenta en alta mar. En cuanto a nostalgia, un diccionario espaol lleg a definirla como un violento deseo que lleva a los arrancados a su pas a desear volver a casa.

Fue como si cada vez que un doctor abriera una escotilla hacia esclavos para revelar los horrores causados por el hombre que se encontraban debajo, se hiciera un poco ms difcil culpar a demonios por la enfermedad mental.

En el caso del Joaqun, en embargo, los doctores no extendieron la lgica de su propio razonamiento al trfico de esclavos ni lo condenaron. En su lugar, se concentraron en las penurias del Passage du Milieu como un asunto tcnico. Redunda en inters del comercio y la humanidad, dijo John Redhead, nacido en Connecticut, educado en Edimburgo, sacar a los esclavos de sus barcos lo ms rpido posible.

Seguid los pasos del dinero

La esclavitud tambin transform otros campos del conocimiento. Por ejemplo, siglos de compra y venta de seres humanos, de embarcarlos a travs de ocanos y continentes, de defender, erosionar, o tratar de reformar la prctica, revolucionaron tanto al cristianismo como a la ley secular, dando origen a lo que consideramos la ley de derechos humanos moderna.

En el campo de la economa, la importancia de los esclavos lleg mucho ms all de la riqueza generada por su trabajo no remunerado. La esclavitud fue la rueda volante sobre la cual gir la revolucin del mercado de Amrica no solo en EE.UU., sino en todas las Amricas.

Desde los aos setenta del Siglo XVIII Espaa comenz a desregular el trfico de esclavos, a la espera de establecer lo que los comerciantes, sin andarse con rodeos, llamaron un libre comercio en esclavos. Dcadas antes de que la esclavitud estallara en EE.UU. (despus de la Guerra de 1812 con Gran Bretaa), la poblacin esclava aument dramticamente en Amrica espaola. Africanos esclavizados y africanos americanos sacrificaban ganado y esquilaban lana en las pampas de Argentina, hilaban algodn y tejan vestimentas en talleres textiles en Ciudad de Mxico, y plantaban caf en las montaas en las afueras de Bogot. Fermentaban uvas para vino al pi de los Andes y hervan azcar peruana para producir golosinas. En Guayaquil, Ecuador, calafates esclavizados construan barcos de carga que eran utilizados para acarrear ms esclavos de frica a Montevideo. En todas las florecientes ciudades en Amrica espaola continental, los esclavos trabajaban, a menudo por salarios, como jornaleros, panaderos, fabricantes de ladrillos, caballerizos, zapateros remendones, carpinteros, curtidores, herreros, recogedores de andrajos, cocineros y sirvientes.

No solo su trabajo estimul la comercializacin de la sociedad. El envo de ms y ms esclavos al interior y a travs del continente, la apertura de nuevas rutas de esclavos y la expansin de las antiguas, vincul los mercados en reas remotas y cre circuitos locales de finanzas y comercio. Los esclavizados constituan inversiones (comprados y luego alquilados como jornaleros), crdito (utilizados como garanta para obtener prstamos), propiedad, mercaderas, y capital, convirtindolos en una extraa mezcla de valor abstracto y concreto. Como colateral para prstamos e tems para especulacin, los esclavos tambin eran objetos de nostalgia, mementos de un mundo aristocrtico que se desvaneca incluso mientras servan de moneda para la creacin de un nuevo mundo comercializado.

Los esclavos literalmente producan dinero: trabajando en la casa de moneda de Lima, pisoteaban mercurio en mineral con sus pies desnudos, presionando mercurio txico en su corriente sangunea a fin de amalgamar la plata utilizada para monedas. Y ellos eran dinero por lo menos de una manera. No era que el valor de esclavos individuales estuviera estandarizado en relacin a la moneda, sino que los esclavos eran de un modo bastante literal el estndar. Cuando tasadores calculaban el valor de una cierta hacienda, o propiedad, los esclavos usualmente representaban ms de la mitad de su valor; eran, es decir, mucho ms valiosos que bienes de capital inanimados como tiles y equipamientos.

En EE.UU., expertos han demostrado que no solo se obtenan beneficios a travs de la venta por los sureos del algodn recogido por esclavos o la caa que cortaban. La esclavitud fue central para al establecimiento de las industrias que actualmente dominan la economa de EE.UU: las finanzas, los seguros, y los bienes races. Y el historiador Caitlan Rosenthal ha mostrado cmo plantaciones caribeas que usaban esclavos ayudaron a marcar nuevos rumbos en instrumentos de contabilidad y administracin, incluyendo la depreciacin y medidas estandarizadas de eficiencia, para administrar sus tierras y sus esclavos tcnicas que fueron luego utilizadas en fbricas en el norte.

La esclavitud, como el historiador Lorenzo Green argument hace medio siglo, form la base misma de la vida econmica de Nueva Inglaterra: giraba alrededor de ella, dependan de ella la mayor parte de sus otras industrias. Los padres se enriquecan construyendo barcos negreros, o vendiendo pescado, vestimenta y zapatos a islas con esclavos en el Caribe; cuando moran dejaban su dinero a hijos que construyeron fbricas, constituyeron bancos, incorporaron empresas de canales y ferrocarriles, invirtieron en valores del gobierno, y especularon con nuevos instrumentos financieros. A su debido momento, hicieron donaciones para construir bibliotecas, salas de conferencia, jardines botnicos, y universidades, como ha revelado Craig Steven Wilder en su nuevo libro, Ebony and Ivy.

En Gran Bretaa, historiadores han demostrado cmo las reparaciones pagadas a familias propietarias de esclavos alimentaron la industria y el desarrollo de bancos comerciales y de los seguros martimos, y cmo fueron utilizadas para construir quintas y acumular colecciones de arte.

Seguid los pasos del dinero, como dicen, y ni siquiera tenis que ir demasiado lejos por el sendero financiero para comenzar a ver la riqueza y el conocimiento acumulados mediante la esclavitud. Hasta la fecha, sigue estando alrededor de nosotros, en nuestros museos, tribunales, centros de enseanza y de culto, y oficinas de doctores. Incluso la casa de modas Brooks Brothers (fundada en Nueva York en 1818) comenz con la venta de burdas vestimentas de esclavos a plantaciones sureas. Ahora se describe como una institucin que ha conformado el estilo de vestimenta estadounidense.

Delirios y los huesos blanqueados de los muertos

En EE.UU., el debate de las reparaciones se desvaneci con la eleccin en 2008 de Barack Obama excepto como una idea que sigue atormentando los delirios de la imaginacin derechista. Una parte significativa de la reaccin contra el presidente es impulsada por la fantasa de que preside sobre una redistribucin radical de la riqueza pensad en todos esos telfonos mviles gratuitos que segn el Informe Drudge est entregando a afro-estadounidenses! como parte de un plan oculto para realizar reparaciones por cualquier medio posible.

Lo que no saben, dijo Rush Limbaugh poco despus de la toma de posesin del mando de Obama, es que todo el programa econmico de Obama es reparaciones. El conservador Centro Nacional de Poltica Legal present recientemente el fantasma de los tribunales de reparaciones por la esclavitud tribunales jacobinos negros presididos por gente como Jessie Jackson, Louis Farrakhan, Al Sharpton, y Russell Simmons y empoderados para cobrar un impuesto de 50.000 dlares a cada hombre, mujer y nio blanco en este pas. Es hora de rescatar la discusin de reparaciones del pantano de las tertulias radiofnicas y de las secciones de comentario de la blogsfera conservadora.

La idea de que la esclavitud hizo el mundo moderno no es nueva, aunque parece que cada generacin tiene que volver a redescubrir esa verdad. Hace casi un siglo, en 1915, W.E.B Du Bois escribi: Rafael pint, Lutero predic, Corneille escribi, y Milton cant; y durante todo este tiempo, durante cuatrocientos aos, los oscuros cautivos salieron al mar entre los huesos blanqueados de los muertos; durante cuatrocientos aos los tiburones siguieron a los barcos; durante cuatrocientos aos Amrica estuvo llena de millones vivientes y moribundos de una raza trasplantada; durante cuatrocientos aos Etiopa alz sus manos hacia Dios.

Cmo podramos calcular el valor de lo que hoy llamaramos la propiedad intelectual en medicina y en otros campos generada por el sufrimiento de la esclavitud? No estoy seguro. Pero un renacimiento de los esfuerzos por hacerlo sera un paso hacia el ajuste de cuentas con el verdadero legado de la esclavitud: nuestro mundo moderno.

El nuevo libro del colaborador regular de TomDispatch, Greg Grandin, The Empire of Necessity: Slavery, Freedom, and Deception in the New World, acaba de publicarse.

Copyright 2014 Greg Grandin

Fuente: http://www.tomdispatch.com/post/175810/tomgram%3A_greg_grandin%2C_the_reparations_of_history%2C_paid_and_unpaid/



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