Portada :: frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-04-2014

Haciendo el trabajo sucio de Israel
Por qu enva Israel demandantes de asilo a Uganda?

Beln Fernndez
Aljazeera

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Mientras consideraba posibles sitios para una patria juda hace ms de un siglo, Teodoro Herzl el padre del sionismo poltico moderno propuso Uganda como un refugio temporal para judos perseguidos.

Irnicamente, Uganda recibe ahora a otros pueblos perseguidos, esta vez a refugiados africanos que han buscado asilo en Israel solo para ser encarcelados y luego devueltos al continente africano.

Como inform el peridico israel Haaretz en un artculo de febrero de 2014 titulado Israel aerotransporta demandantes de asilo a Uganda, condiciones duras en los centros de detencin ms una compensacin financiera nominal han facilitado la deportacin de numerosos migrantes bajo la guisa de partida voluntaria.

El artculo cita al director israel de Lnea Directa para Refugiados y Migrantes respecto a esta no-solucin a los sufrimientos de los refugiados: Se sabe que Uganda deporta a demandantes de asilo a sus pases de origen.

Tambin se cita la evaluacin de la organizacin de que partida voluntaria es el resultado de fuerte e ilegal presin psicolgica sobre demandantes de asilo, detenidos, aislados y desesperados, que ms de una vez ha incluido amenazas y mentiras. Haaretz menciona adems que la posicin del Alto Comisionado de las Naciones Unidas sobre Refugiados es que no se puede considerar que gente est actuando por su propia libre voluntad si la alternativa que tienen es entre detencin y ser devueltos a su pas.

Exportando inhumanidad

El motivo para el insincero envo de un xodo voluntario de refugiados es, por supuesto, evitar que un equilibrio demogrfico ya precario en Israel se desplace a favor de no-blancos no-judos. Despus de todo, otorgar derechos a semejantes sectores solo pondra en peligro la perpetuacin de la etnocracia-disfrazada-de-democracia de Israel.

Otros mtodos israeles de encarar el aparente excedente de africanos en el pas han incluido la incitacin poltica a violencia antiafricana y la inyeccin forzosa de contraceptivos a mujeres etopes.

Como seal el periodista israel-canadiense David Sheen, entre noviembre de 2012 y mayo de 2013, el Estado judo haba aprobado solo una solicitud de asilo de una poblacin de aproximadamente 60.000 demandantes de asilo africanos no-judos en Israel. Casualmente el demandante era albino.

Cuando Israel hace redadas de y deporta refugiados africanos, se burla de los millones de judos que murieron durante la Segunda Guerra Mundial porque nadie les otorgaba refugio, ha observado Sheen.

Pero qu puede ganar Uganda gracias a la participacin en la exportacin de inhumanidad? Un informe de 2013 en la revista Vice detalla las ventajas del asunto: Descuentos por armas y entrenamiento militar para pases africanos dispuestos a hacer el trabajo sucio de Israel.

Sin duda, el prolongado xito de Israel en la opresin de palestinos y otros rabes hace que su experticia sea mercadeable entre Estados abusivos. El inters de Uganda en armas israeles es tal vez menos que sorprendente en vista de la conducta de su propio ejrcito y fuerzas de seguridad, caracterizada frecuentemente por tortura y otras violaciones de derechos humanos.

De vuelta en 2003, Haaretz public un artculo sobre la visita del presidente ugands Yoweri Museveni a Israel con el fin de adquirir armas, una excursin que se dice fue organizada por un mercader de armas, Amos Golan, de la compaa Silver Shadow que

representa a IAI [Israel Aircraft Industries] y otras industrias de la defensa israeles en Uganda. Puntos de inters del itinerario incluyeron una exhibicin area de drones sin piloto.

Naturalmente no se puede esperar que polticas neoliberales comprometidas con el bienestar de la industria de armamentos por sobre el bienestar de seres humanos pierdan el tiempo ayudando a que refugiados encuentren refugio. De un modo bastante auspicioso para la industria mencionada, el rgimen israel insiste en referirse a los demandantes de asilo africanos como infiltrados, lo que connota criminalidad y facilita la ilusin de un flujo permanente de enemigos que hay que combatir.

La negacin de Uganda de la existencia de algn acuerdo de deportacin con Israel significa que la rendicin de cuentas por la vida humana representa an menos una opcin.

Derecho territorial

El artculo en la revista Vice seala que, hasta septiembre del ao pasado, aproximadamente 40.000 infiltrados africanos provenan de Eritrea, un pas con uno de los peores historiales de derechos humanos en el mundo.

El autor comenta a continuacin, con un sarcasmo bien dirigido, que esta gente no llega a Israel porque les guste aumentar su consumo de matza o para vivir ilegalmente en tierra palestina; tratan genuinamente de escapar a la persecucin y encontrar una manera de sobrevivir.

Por cierto, Israel goza de una especie de monopolio cuando se trata de la prctica de establecerse en el territorio de otros.

La apropiacin de Palestina en 1948 el ao de la fundacin espontnea de Israel incidentalmente prepar el terreno para un perodo menos amigable en las relaciones entre Israel y Uganda. En 1976, miembros del Frente Popular por la Liberacin de Palestina y de la banda alemana Baader-Meinhof secuestraron un vuelo de Air France de Tel Aviv y lo desviaron al aeropuerto de Entebbe en Uganda en un intento de lograr la liberacin de prisioneros en Israel y otros pases. Los militares israeles realizaron una sangrienta misin de rescate de rehenes que fue condenada por el Secretario General de las Naciones Unidas como una seria violacin de la soberana de un Estado miembro de las Naciones Unidas.

Ahora, bajo el actual acuerdo de deportacin, Uganda est involucrada en nada menos que una misin para asegurar las propias fronteras de Israel, que estn amenazadas por infiltrados aparentemente tan indistinguibles los unos de los otros por su negritud por lo que pueden ser repatriados a cualquier sitio en frica.

La complicidad de Uganda en el dominio de una visin del mundo basada en el apartheid y la limpieza tnica es en s una violacin seria no de fronteras, sino de la dignidad humana.

 

Beln Fernndez es autora de The Imperial Messenger: Thomas Friedman at Work, publicado por Verso. Es editora colaboradora de Jacobin Magazine.

Fuente: http://www.aljazeera.com/indepth/opinion/2014/04/uganda-asylum-israel-dirty-work-201445141832792192.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter