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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 15-07-2014

Terrorismo en Intag
Crnicas del extractivismo neocolonial contemporneo

Horacio Machado Aroz
Rebelin


1.- Luego de varios viajes al Ecuador, es la primera vez que estoy personalmente en la zona de Intag. Sus montaas, de una belleza conmovedora y generosidad exuberante, vienen dando que hablar bastante en las ltimas dcadas. Yo escuch de ellas all por 2005, cuando empezaba las investigaciones para mi tesis doctoral. Me enter por entonces de uno de los primeros y ms fuertes conflictos provocados por la nueva ola de fiebre mineral que se desat desde la ltima dcada del siglo pasado en Amrica Latina. La lucha de las comunidades campesinas de Intag contra la Bishi Metals (empresa minera japonesa ligada al holding de Mitsubishi Corporation) en 1997 y ms tarde contra la Ascendant Copper Co. (canadiense) en 2002, sera no slo una de las pioneras, sino tambin emblemticas en la defensa de los sistemas de vida locales, amenazados por las crecientes pretensiones extractivistas. Muchas otras resistencias contra mega-proyectos mineros en la regin, se inspiraran ms tarde en la valenta de esas comunidades al enfrentar y finalmente expulsar a esas grandes corporaciones, que ya en aquellos aos supieron desplegar todo el arsenal de violencia diversificada que les es caracterstico: donaciones y persecuciones, sobornos a lderes locales y dirigentes polticos, agresivas campaas mediticas prometiendo el desarrollo y nuevos empleos, y hasta el amedrentamiento y las balas de fuerzas parapoliciales Nada de eso pudo quebrantar entonces la frrea conviccin de esas comunidades; para ellas era claro que ninguna promesa de desarrollo y de oportunidades de enriquecimiento era siquiera comparable a las riquezas, bellezas y bienestar que ellos ya disfrutaban y cultivaban con sus sistemas de vida. Antes que se transformara en un potente concepto poltico extendido a lo largo y a lo ancho de Nuestra Amrica, antes de que la cartografa de los imaginarios polticos se viera sacudida por la emergencia de un nuevo horizonte emancipatorio condensado en la voz quecha de Sumaj Kawsay, esas comunidades de Intag ya saban de qu se trataba el BUEN VIVIR Ellos viven, practican, cultivan y disfrutan del Buen Vivir. Ya desde entonces, ellos saben que ese Buen Vivir nace y depende de sus montaas; han aprendido, por tanto, muy bien que el desarrollo es la principal amenaza, el arma ms poderosa que apunta, hoy por hoy, contra el Buen Vivir

2.- Estoy por primera vez en esa polticamente densa zona de Nuestra Amrica que es Intag. Me encuentro en medio de una reunin de vecina/os de distintas localidades y pueblitos que se llegaron no fcilmente- a la sede de la cooperativa de tamberos de Chalguayacu Alto. Ms que los obstculos del relieve, debieron esforzarse para pasar los filtros que los cuerpos de la polica nacional han instalado en los caminos para controlar e impedir, segn los casos, el trnsito de la/os vecina/os por sus propios caminos Veo rostros de afliccin; las voces suenan trmulas; como apagadas; unas como ahogadas en el dolor y la desesperanza; otras intentando contener tanta rabia y tanta indignacin Un vecino cuenta el estado de desesperacin de la esposa de Javier Ramirez Piedra, presidente electo de la comunidad de Junn, detenido en condiciones irregulares (por decir lo menos) desde el 10 de abril de 2014 bajo los cargos de rebelin, sabotaje y terrorismo; es que lo que se crea una medida intimidatoria extrema pero de corta duracin, ya va para largo: ms de tres meses de detencin, sumando arbitrariedades judiciales, unas tras otras Otra vecina comparte el estado de angustia de su hija adolescente: Nidia, de trece aos, tiene desde hace unas semanas trastornos de sueo y digestivos; padece de insomnio, y de noche, despierta sollozando; de da, le acompaa un estado de nuseas y vmitos No quiere ir a la escuela; siente temor de tener que atravesar las propias calles del pueblo donde naci, ahora surcadas y ocupadas por numerosos policas, uniformados, de civil, y hasta con el torso desnudo. Estn ah, exhibiendo la presencia del Estado, haciendo saber que estn ahora controlados y vigilados; lo escuchan y lo ven todo; que ellos son la fuerza, la razn y la ley. Estn, unos acampando en las escuelas y otros, alquilando camas a vecinos a razn de 10 dlares la noche, a modo de adelanto de la prosperidad que traer la minera Ya las primeras voladuras han sido detonadas; no todava en los cerros, sino en el tejido social de la comunidad. El dinero ofrecido es ms cido que el drenaje de mina: dinamita los vnculos y las relaciones; produce fracturas prcticamente irreversibles. Por qu aceptar la limosna estatal; por qu oponerse a lo que parece inevitable; dejarse vencer y traicionar a la comunidad; darse cuenta a tiempo y aprovechar lo que sea posible: las acusaciones cruzadas surcan los territorios de solidaridades histricas Y con esas primeras grietas se cuela el poder de fuego de la voracidad extractivista en ciernes

3.- Quin hubiera pensado unos pocos aos atrs que el gobierno nacido y construido bajo el espritu revolucionario del proceso constituyente que legara no slo al Ecuador, ni slo a Nuestra America, sino a la humanidad toda, la Constitucin de Montecristi (2008), quien hubiera imaginado que ese gobierno terminara luego persiguiendo, judicializando, criminalizando y reprimiendo a los defensores de los Derechos de la Naturaleza. Ms todava, un gobierno que ejerce el poder en nombre de una supuesta revolucin ciudadana acusando de terroristas a simples campesina/os, cafetalera/os, agricultora/es, criadores de vacas, de frutas, de ros y de bosques, simplemente porque quieren seguir manteniendo y cuidando sus sistemas de vida, la salud y vitalidad de sus territorios; simplemente porque no quieren saber nada con una minera que no tiene nada que ver con ellos, con sus modos de producir y habitar sus montaas: porque la tecnologa es extraa, como extraos son los motivos y los fines de la explotacin; porque el cobre es deseado por otros y para otros; porque los caminos y la infraestructura, sern para usufructo de la empresa Porque nada de lo que ofrecen compensar las prdidas Y hacer la voluntad de lo extrao en el propio territorio, produce extraamiento, alienacin ecobiopoltica.

Las comunidades de Intag lo saben y por eso se oponen. Esa oposicin los ha convertido en enemigos declarados de la causa nacional, la nueva ola desarrollista que sopla ahora bajo los discursos grandilocuentes de la revolucin ciudadana. Extraa revolucin, que se parece tanto a las formas y los modos de una dictadura; extraa apelacin a la ciudadana, cuando los que salen a las calles a expresar su voluntad son perseguidos y judicializados; cuando las propias autoridades electas son acusadas de terrorismo por intentar cumplir el contrato poltico con sus electores. Javier Ramirez Piedra es, como me lo describen sus vecinos, un campesino honrado, pacfico y solidario, comprometido desde siempre con la defensa de esa parte de la Cordillera de Toisn que es hoy su hogar. En reconocimiento precisamente a su honestidad y compromiso, ha sido electo presidente de la comunidad de Junn. En cumplimiento de su mandato electoral ha participado y apoyado las manifestaciones populares contra el ingreso de la ENAMI (Empresa Nacional de Minera) a la zona. Esta empresa, creada por Rafael Correa, para arremeter en la zona con el proyecto Llurimagua, de explotacin de cobre en casi 5000 hectreas, en alianza con la transnacional chilena, oneroso legado de la dictadura de Pinochet, la CODELCO, procura ahora revestir de presuntamente nacional una explotacin que por sus caractersticas, condiciones, modalidades y objetivos, es, ms que transnacional, de carcter insoslayablemente (neo)colonial.

Javier Ramirez ha sido acusado de rebelin, sabotaje y terrorismo presuntamente por participar en una manifestacin de vecinos que intentaron impedir el paso de agentes de la ENAMI a iniciar una nueva exploracin de la zona. Desde el 10 de abril hasta la fecha permanece detenido. El 8 de mayo de este ao, empleados de la ENAMI ingresaron a la fuerza, a la zona de Intag, escoltados por un cuerpo de 250 policas y fuerzas especiales anti-motines, en ms de 30 vehculos policiales y acompaados por el gobernador de Imbabura. En su cuenta de Twitter, la ENAMI public la noticia con un lacnico y cnico comentario: Una entrada pacfica y con apoyo de la comunidad a la zona de Llurimagua. Mineria Responsable Para ms, esos policas ingresaron para no salir: han hecho de Junn y sus alrededores un territorio literalmente ocupado. Controlan y administran a su propio antojo y arbitrio no slo el ingreso de externos y forneos a la regin, sino incluso, el propio trnsito de los mismos vecinos entre pueblo y pueblo. El 14 de junio pasado, el da antes de mi llegada a la zona, las comunidades de la regin decidieron reunirse en Cotacachi y emprender una caravana en solidaridad con Junn y con su presidente detenido y en defensa de Intag. Se congregaron ms de 400 personas en la plaza. El alcalde de Cotacachi, los concejales y funcionarios municipales, vecinos de localidades vecinas, vieron sin embargo, frustradas sus intenciones: la Polica Nacional les neg el paso en nombre de las medidas de seguridad tomada por el Operativo Nacional Intag, bajo rdenes directas del Ministerio del Interior, segn respondieron Ese sbado 14 de junio, la prepotencia estatal ejercida bajo el discurso legitimador de revolucin ciudadana aplast toda pretensin de mnima de ciudadana; cobr las formas y los gestos de la ms tosca dictadura. Ese da qued claro que desde abril por lo menos a esta parte, Intag pas a estar bajo un rgimen de estado de sitio de facto.

4.- Yo llegu a Intag al otro da, de ese soberano atropello a la voluntad popular. El domingo 15 de junio era un da especial para todo Ecuador: ese da no slo se festejaba el da del padre, sino que adems debutaba la seleccin en el mundial de ftbol contra Suiza. Mientras en todo el pas se viva un clima de fiesta, en la zona de Intag predominaba un ambiente de terror. El terror alude no slo a un estado fisiolgico que se apodera de los cuerpos, sino tambin a un estado social donde las prcticas y las relaciones se hallan bajo el dominio del miedo y la angustia. Eso era lo que vea y perciba en cada rostro y en cada palabra que intercambiaba con la/os pobladores de la zona. La empresa minera, la ENAMI, como es del protocolo de sus polticas de fabricacin de consenso, organiz un festejo para los padres, pero fueron muy pocos. Las calles estaban habitadas por el silencio y la mirada vigilante de patrulleros y policas de a pie. La gente, en la reunin convocada para hablar de la marcha frustrada del da anterior, hablaba bajito y mirando para el suelo El miedo se perciba en el silencio y en los gestos. El proceso de socializacin minera ya ha empezado; el clima de angustia y de terror es uno de sus primeros efectos/resultados. Pareciera ser que lo que no lograron aos atrs grandes empresas extranjeras, ahora sera factible bajo la fachada de una empresa nacional que, encima, acta con todo el poder de un gobierno que dice haber dejado atrs la larga noche neoliberal y gobernar ahora en nombre del socialismo del siglo XXI y la revolucin ciudadana Extraa situacin en la que los nuevas administraciones progresistas y o de izquierda vienen ahora a continuar la agenda y los planes de gobierno que no pudieron ejecutar y completar los neoliberales Extraa situacin en la que las poblaciones que actan en defensa de los principios de la Constitucin de Montecristi, los defensores de los Derechos de la Madre Tierra, son ahora perseguidas y acusadas bajo el cargo de terrorismo; donde los terroristas viven literalmente aterrorizados por los atropellos del Estado Es que as es la ecuacin de la gobernanza neocolonial del extractivismo: el desarrollo minero, desde sus primeros pasos, desde la etapa de la exploracin, no puede avanzar sino por medio de la fabricacin e implantacin de un estado social y corporal de terror Bajo ese rgimen est hoy Intag. El terrorismo extractivista que pareciera ms peligroso an bajo los ropajes del progresismo desarrollista- est asfixiando las esperanzas y semillas del Buen Vivir que hay ah guardadas en la cordillera de Toisn. Esa zona que fue pionera y emblema en la lucha por el Buen Vivir, pionera en la defensa de los Derechos de la Madre Tierra, y madre de tantas otras luchas semejantes en Nuestra Amrica, est hoy bajo amenaza; literalmente sitiada; bajo estado de excepcin Precisa, hoy, de nuestras miradas y de nuestro corazn, de nuestra comprometida atencin y apoyo All en Intag se est librando una batalla clave por la revolucin civilizatoria del Buen Vivir.

Horacio Machado Aroz. Investigador del Conicet, Argentina

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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