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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-07-2014

La Ley Canaria de Educacin, otra oportunidad perdida

Mary C. Bolaos Espinosa
Rebelin


El pasado 8 de julio se aprob en el Parlamento de Canarias, en medio de un gran entusiasmo, la primera Ley Canaria de Educacin, una ley que, segn apuntan los diferentes grupos parlamentarios, deriva de la ILP Por una Ley Canaria de Educacin que fue presentada ante el Parlamento de Canarias en julio del ao 2010.

Una iniciativa legislativa popular que, es bueno recordar, vio cerrada su tramitacin en agosto de 2012, porque el gobierno canario, el mismo que sufrimos en la actualidad, oblig al Parlamento de Canarias a hacerlo por implicar aumento de crditos presupuestarios.

Una ILP que, sin embargo, y ante la presin de sus promotores, que tenan detrs 35.329 firmas de ciudadanos y ciudadanas canarias, recogidas en tres meses, continu su camino en octubre de 2012, tras la rectificacin del Ejecutivo, aprobndose su toma en consideracin en el Pleno del Parlamento con los votos favorables de los grupos nacionalista, socialista y mixto y la abstencin del popular.

Una iniciativa legislativa popular que parta de un somero diagnstico de la situacin de la educacin en Canarias, que evidenciaba nuestra situacin a la cola del Estado espaol y de la Unin Europea en inversin y en resultados. Y que, por ese motivo, persegua entre sus objetivos que se incrementara anualmente la inversin en educacin hasta alcanzar, al menos, un 7% del Producto Interior Bruto, ya que apenas se superaba el 4% del PIB.

La Ley Canaria de Educacin no es el resultado de un amplio debate social

Casi dos aos han transcurrido desde entonces, sin que los colectivos y organizaciones que promovimos la ILP, entre los que se encuentra el Colectivo Harimaguada, tuviramos conocimiento alguno sobre su proceso de elaboracin, ni acceso a su texto. Fue hace unos das, cuando lo consultamos en el Boletn del Parlamento de Canarias, tras conocer la noticia en la prensa. Tampoco fuimos invitados, ni siquiera la Comisin promotora de la misma, a su aprobacin en el pleno parlamentario del pasado 8 de julio.

Poco dicen estas actitudes de las conductas democrticas de sus seoras, que pronto olvidaron la procedencia de esta ILP y uno de sus grandes objetivos, planteado en el prembulo de la misma, que no era otro que constituirse en una oportunidad para debatir con rigor sobre las necesidades de nuestro sistema educativo canario y tomar decisiones consensuadas y prioritarias.

La Ley Canaria de Educacin (LCE) no afronta adecuadamente los serios problemas y retos que afectan a la educacin pblica canaria en la actualidad

Bien, pues una vez leda la LCE, lo que nos hemos encontrado no es ms que un conjunto de recomendaciones y principios , caracterizados por la ambigedad , sin llegar a concretarse de forma expresa plazos y frmulas de  ejecucin y cumplimiento.

Evita adoptar compromisos concretos para el desarrollo de los aspectos que planteaba la ILP que se deban mejorar: presupuestos claros y suficientes, creacin de plazas de educacin infantil, primaria, secundaria, bachillerato y formacin profesional as como de las enseanzas especiales (enseanzas obligatorias y postobligatorias) en la red pblica, reduccin del horario lectivo del profesorado, disminucin de ratios del alumnado, potenciacin de la atencin tutorial, cobertura de todas las bajas, impulso de medidas reales de atencin a la diversidad, potenciacin de programas de innovacin, promocin de la participacin de las familias y, en general, garantizar los recursos materiales y humanos necesarios para la mejora de la calidad, la equidad, la eficacia y la eficiencia de la educacin pblica canaria.

Presenta una financiacin que de antemano hace inviable el desarrollo de los principios y recomendaciones presentes en la Ley. No se puede aislar una Ley aprobada por CC y PSOE con su prctica, que no ha sido otra que la de la descapitalizacin y el deterioro progresivo de la escuela pblica canaria (recuerden que Paulino ya habl a su llegada de las bondades de llegar a un 50% de educacin concertada en Canarias).

Solo en los ltimos cinco aos, la plantilla del profesorado no universitario de la enseanza pblica canaria se ha reducido en torno a 2.000 plazas, mientras el alumnado ha aumentado en ms de 15.000. Tambin somos la nica comunidad, junto con Madrid, en la que ha bajado el gasto pblico por alumnado en centros pblicos no universitarios, en el periodo 2006-2011. De 5.700 euros en el ao 2006 se pas a 5.315 en el 2011 (ltimos datos publicados).

Y junto a estos progresivos recortes de plantilla de profesorado y a la elevacin de la ratio profesorado/alumnado, en los ltimos aos se ha aplicado una poltica educativa caracterizada por la reduccin de las dotaciones presupuestarias para funcionamiento y para los servicios educativos (comedores, transportes, acogida temprana, actividades extraescolares, etc.).

Frente a estos datos, lo que nos venden como una subida de financiacin (del 4.23% a un 5% del PIB) es un engao. No cubre ni la prdida sufrida en el presupuesto educativo en Canarias, fruto de la desinversin de los ltimos 14 aos (en el ao 2000 se inverta un 30,8% del presupuesto global y en 2014 un 22,2%).

Aprobar una ley totalmente alejada de la realidad, an ms deficitaria que la que tenamos en el ao 2010 en que se redact la ILP, a la que pretende responder la Ley Canaria de Educacin, presentndola como su heredera, es estafar a la ciudadana canaria que apost por la misma, puesto que la falta de financiacin arruina la esencia de la ILP de educacin.

La LCE consolida y abre cauces para continuar la concertacin privada, incluyendo a los centros concertados en el servicio pblico de educacin, previendo claramente el aumento de los mdulos de concierto y concretando una preocupante privatizacin del primer ciclo de la educacin infantil, de las enseanzas de idiomas y artsticas y de las enseanzas postobligatorias y superiores en la modalidad de educacin no presencial.

Elimina la condicin del comedor, transporte o acogida temprana como servicios esenciales, universales y gratuitos del sistema pblico educativo canario, apuntalando su concepcin como servicios complementarios, remitindolos a una reglamentacin y regulacin posterior y haciendo, adems, una apuesta por la privatizacin de los mismos (camino ya emprendido) Introduce el pago del transporte por parte de las familias y no extiende este servicio a Infantil y Secundaria.

En otros temas, la falta de concrecin y de respuestas claras a las carencias que hoy tenemos en los centros es su caracterstica. As ocurre con el Plan de atencin a la diversidad y la compensacin educativa, o con las funciones, el perfil, la formacin y el reconocimiento del profesorado, que quedan en una ambigedad que deja puertas abiertas a la jerarquizacin, meritocracia y competitividad, con el supuesto fortalecimiento del aprendizaje idiomtico y el plurilingismo que no se especifica cmo se va a desarrollar respetando la equidad, o con la excesiva apuesta por las tecnologas digitales como solucin a los problemas existentes hoy en nuestros centros. Dejar para otro momento, la oportunidad que pierde de recuperar experiencias y programas, ampliamente reconocidos y valorados, que fueron sea de identidad de Canarias, y cuya necesidad tienen plena actualidad. Entre ellos, destacara las relativas a la Educacin Afectivo Sexual, cuya necesidad es reiteradamente demandada por la ciudadana.

A pesar de las continuas solicitudes del profesorado y equipos directivos, avaladas por diversos estudios, no se disminuye la burocracia exigida a los centros educativos y la autonoma se mantiene en el marco de la legislacin vigente, de acuerdo con lo que establezca al respecto la Consejera. Si hacemos caso a la experiencia vivida hasta ahora, esto se traduce en fiscalizacin y abandono.

Otra de las bondades que se anuncian sobre la Ley Canaria de Educacin es el muro de contencin que va a suponer en Canarias a la aplicacin de la LOMCE. Las declaraciones del Consejero, el da de su aprobacin, fueron claras y tajantes. "La futura Ley Canaria de Educacin como cualquier otra ley educativa autonmica no puede oponerse a las Leyes Orgnicas del Estado, y en realidad son una concrecin de aquellas en el mbito territorial correspondiente". Es evidente que si va a ser as, los planteamientos de la LCE sobre aumento de participacin democrtica de la comunidad educativa o de evaluacin continua, quedarn en papel mojado.

Es ms, la prctica seguida por la Consejera de Educacin del gobierno de Canarias, no solo no ha sido la de la insumisin ante la LOMCE (que conllevara la aplicacin de algunos artculos de la LCE), sino que ni siquiera ha usado los resquicios que deja esa ley para defender el modelo de escuela pblica.

La Ley Canaria de Educacin, otra oportunidad perdida

No quiero ser aguafiestas, pero frente al entusiasmo mostrado por el Seor Jos Miguel Prez, es conveniente que se alcen tambin voces de sensatez. Una Ley Canaria de Educacin debe primar la Enseanza Pblica Canaria, de titularidad y gestin pblica, apostando por la puesta en prctica de polticas y actuaciones concretas, sobre todo de compensacin de desigualdades, para conseguir la calidad de la enseanza y el xito escolar para todas y todos.

Y eso pasa por asegurar una FINANCIACIN DEL SISTEMA PBLICO EDUCATIVO CANARIO, que garantice, en un plazo temporal limitado, la suficiencia de recursos para afrontar las medidas planteadas, mediante una financiacin sostenida y equitativa, asegurando que en los prximos aos se alcanzara el 7% del PIB en inversin pblica educativa.

Hemos de tomar conciencia del momento trascendental que estamos viviendo. La crisis se est usando para imponer un retroceso social extraordinario, que est suponiendo el empobrecimiento de la mayora de la poblacin, la eliminacin de derechos democrticos bsicos y un avance contundente en el desmantelamiento del sistema pblico de educacin.

No podemos, ni queremos, ser cmplices de ms recortes, tamizados de buenas intenciones, no podemos aplaudir la aprobacin de una ley, que no es ajena al hecho de que se acercan periodos electorales importantes.

La unidad y consenso de las comunidades educativas canarias est concretada en la exigencia de la necesidad de dar un importante vuelco a la educacin. El sistema educativo pblico canario necesita mejorar en cuanto a resultados del alumnado, pero tambin en cuanto a dotacin y gestin de recursos materiales y humanos. Lo que nuestro sistema educativo canario requiere es la valenta de un gobierno para cambiar la poltica educativa seguida hasta el presente y reorientarla a favor de la mayora social. Mi pregunta es existe tal voluntad?

No me parece que se demuestre con la ley aprobada. Ms bien creo que se trata de un ejemplo ms de la ligereza con la que se sigue abordando un asunto tan serio como es la realidad educativa canaria. Otra oportunidad perdida!

Mary C. Bolaos Espinosa. Miembro del Colectivo Harimaguada y de IDEPC ( Iniciativa en defensa de la Enseanza Pblica Canaria)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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