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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-08-2014

El verdadero objetivo: impedir la alianza entre Izquierda Unida y Podemos

Manolo Monereo
Cuarto Poder


Para las compaeras y los compaeros del CEPS


Siempre es bueno saber dnde se est en cada momento, cul es la fase poltica real que se vive y ser capaces de distinguir lo episdico de lo fundamental, las voces de los ecos, que deca el poeta. Tiene esto que ver con un fenmeno que en momentos como el presente es mortal de necesidad, nos referimos a hacer poltica a base de titulares de prensa y situar los mayores o menores desajustes internos de las fuerzas polticas en el centro de las preocupaciones, olvidando que, a pesar de la aparente normalidad, esta etapa se caracteriza por una lucha especialmente dura y hasta encarnizada, entre las fuerzas empeadas en la consolidacin del nuevo rgimen monrquico y aquellos que defendemos la ruptura democrtico-republicana. Olvidar esto es perderse y no tenemos todo el tiempo del mundo para dar vueltas sobre nosotros mismos: hay que hacer poltica y a lo grande. No queda otra.

Los nostlgicos de la Constitucin del 78, cada vez menos, es verdad, plantean este asunto de modo diferente: estamos en un parntesis doloroso, muy doloroso, pero transitorio; volveremos pronto al pasado, a los pactos, a la negociacin colectiva, a los derechos sociales, al crecimiento econmico y a la paz social. Esta es la penltima quimera (siempre caben ms) de los que se niegan a afrontar la realidad y sacar consecuencias polticas y estratgicas adecuadas. No, el pasado no volver. La disyuntiva aparece cada da ms clara: o un nuevo rgimen monrquico, en acelerada construccin, basado en una democracia limitada, oligrquica y crecientemente autoritaria, o un proceso constituyente que defina un nuevo proyecto de pas fundado en una democratizacin sustancial del poder econmico, poltico y meditico-cultural.

Cabe una variante vengo insistiendo en ello desde hace tiempo el transformismo, es decir, usar la fuerza de los que quieren cambios reales para consolidar nuevas formas de dominio que lejos de democratizar la democracia consoliden y hagan ms fuertes poderes econmicos y mediticos y su control sobre la clase poltica. La clave est, en muchos sentidos, en el gobierno de Rajoy y, secundariamente, en su partido. El poder del Estado es siempre decisivo y en pocas de transicin mucho ms: coordina, centraliza y ordena los diversos poderes (incluido los no gubernamentales) y los convierten en decisin poltica.

El gobierno del Estado (del bloque del poder, sobre todo) tiene que tomar opciones nada fciles, la primera el papel del PSOE en la sociedad espaola. Sin una ayuda potente de los poderes fcticos, el Partido Socialista no levantar el vuelo. La operacin primarias no parece haber servido para dar una seal inequvoca de recuperacin y todo apunta que los problemas de su decadencia poltico-electoral siguen estando muy presentes y sin una salida visible. El tema de fondo es simple: el papel del partido de Felipe Gonzlez ha sido histricamente hacer imposible una alternativa de izquierdas, asegurando la leal alternancia de los partidos dinsticos. El avance de Podemos y la consolidacin de IU lo hacen innecesario para esa funcin y lo obligan a definirse en un nuevo campo poltico, donde las opciones son todas muy complicadas y con resultados inciertos. El PP, al final, puede dejarlo caer.

Otro asunto de calado es la llamada cuestin catalana. La presin de los poderes est siendo muy fuerte, intentando una salida que ayude a la consolidacin del nuevo rgimen en construccin y que, sobre todo, no contribuya a acumular fuerzas del lado de los que impulsan la ruptura y el proceso constituyente. Al final, el asunto tiende a alinearse del siguiente modo: reforma constitucional o proceso constituyente, es decir, es lo sustancial, evitar el protagonismo del sujeto popular, de las mayoras sociales en el cambio poltico. Rajoy sigue teniendo el botn nuclear: convocar elecciones generales anticipadas con la secesin catalana en el centro, generando as un nuevo alineamiento poltico e impulsando una salida mucho ms a la derecha de la crisis del rgimen.

Ahora bien, el catalizador, el acelerador de los cambios sigue siendo el avance electoral de las fuerzas rupturistas, es decir, Izquierda Unida y Podemos. No tener esto en cuenta, situarlo en un segundo plano o jugar a poltica palaciega es caer en las trampas de los poderes realmente existentes. Dividir a las fuerzas del cambio, cooptarlas, desviarlas del objetivo siempre ha sido la poltica de los que mandan. Parecera que ahora se est ensayando un pacto bajo mesa cuyo contenido sera algo as como todos contra Podemos, intentando impedir la necesaria unidad, la alianza, no hay que olvidarlo, que reclaman los hombres y mujeres de izquierda, la ciudadana, que quiere poner fin a tanto sufrimiento social, al paro y a la pobreza, a los desahucios, y hacerlo viable, no es poca cosa, con la movilizacin y la lucha social.

La esperanza de que el cambio es posible, de que est en nuestras manos y que depende de nosotras y nosotros, es una fuerza social, un imaginario tan poderoso, que va ms all de IU o de Podemos. El acento hay que ponerlo en este aspecto: la hegemona se construir en torno a la capacidad de unir a las fuerzas por la transformacin y traducirlas en una propuesta poltico-electoral solvente, mientras, el partido orgnico (Gramsci) sigue creciendo y acumulando voluntades, hasta el punto que se puede estar pasando de la simple adicin a la multiplicacin de fuerzas y consensos, que siten la cuestin de la alternativa en el horizonte de lo posible. No entender esto es desconectar de la gente y convertirse en prescindible social y electoralmente.

La unidad no es fcil, nunca lo ha sido, tampoco en el interior de las fuerzas polticas, de esto sabemos mucho en IU. Podemos es una fuerza en construccin, que aspira a ser algo ms que un excelente aparato poltico electoral. Hay una tendencia de fondo a su favor y, lo que es ms importante, est cambiando el campo poltico en su conjunto, obligando a los actores a definirse frente a ella y a cambiar la agenda poltica. Su convergencia con IU es un reto nada fcil y la lgica de la diferenciacin pesa y pesar mucho. La pregunta de fondo es pertinente: puede aspirar Podemos al gobierno del pas sin IU o contra IU?

Ciertamente, esta pregunta debe de responderla tambin IU y hacerlo sin ambigedades. En principio, la respuesta no resulta difcil: desde hace varios aos, especialmente desde su ltima Asamblea, hace ao y medio, IU adelant temas y propuestas que posteriormente Podemos recogera y las convertira en discurso propio. IU no tiene que cambiar de poltica, ni adaptarse sin ms a los nuevos tiempos: llegamos autnomamente y desde nuestro proyecto a una propuesta estratgica que no por casualidad se resuma en la en algo tan inequvoco como la Rebelin Democrtica, ni ms ni menos.

Dnde ha estado el problema? En que no hemos sido plenamente coherentes con nuestra poltica, que no confiamos suficientemente en lo que aprobbamos en nuestros rganos de direccin y que al final se impuso el seguimiento de unas encuestas que nos eran aparentemente, solo aparentemente, favorables y la atencin preferente se centr en los previsibles gobiernos futuros con el PSOE. Lo que se impuso por los hechos y por las decisiones que se iban tomando era algo as como: menos procesos constituyentes, menos repblica, menos rebelin democrtica y ms programa concreto y electoralmente viable. El proyecto, se troce, no construimos un discurso adecuado y dejamos de estar en la vanguardia. Se fue a amarrar el resultado y no a ganar.

La unidad es lucha y conflicto, no la paz celestial. Depende de la correlacin de fuerzas y de la inteligencia poltica de aquellos que aspiran a construir un bloque poltico y social alternativo. El objetivo es claro: impulsar el proceso constituyente y plantearse en serio y hasta el final la conquista del gobierno y la transformacin del poder. Este es el problema real y seala con precisin los desafos y dilemas de la estrategia unitaria.

Convertir un problema de esta dimensin y hondura, como se hace ahora, en una cuestin identitaria centrada en las siglas, es desviarse de la cuestin central e iniciar el camino a ninguna parte. Lo fundamental, hay que insistir, es definir bien la fase y apostar por ser alternativa y no mera alternancia, es decir, plantearse en serio el problema del poder. La unidad no es sumarse a otras fuerzas u ocupar espacios ms o menos compartidos electoralmente, es algo muy diferente y mucho ms radical: construir desde abajo y a la izquierda, como ha sealado muchas veces Julio Anguita, un contrapoder social con voluntad de ser mayora, una fuerza (contra-) hegemnica que no tenga miedo a ganar y que se tome en serio construir un nuevo proyecto de pas. Esta ha sido la propuesta histrica de IU, la plataforma moral e ideal que hemos defendido hasta el presente y que recientemente hemos reafirmado en el Consejo Federal de IU. Lo dems, es secundario y nos sita fuera de la poltica real.

Es el momento de sumar y no de sumarse. No hay espacios polticos permanentes ni posiciones ganadas para siempre. Los espacios se crean y se definen en la lucha social, se potencian con la organizacin y se articulan desde un discurso que trabaja en y desde los imaginarios sociales y que cambian el sentido comn de las clases subalternas. Ser poder es convertirse en fuerza social organizada y en esperanza colectiva; es saber traducir las demandas de las gentes en mayora electoral y es, sobre todo, plantearse en serio el gobierno de la cosa pblica. Todo ello requiere una direccin poltica a la altura de los tiempos: jefes, s, jefes y cuadros, como nos ense Lenin y nos tradujo como nadie Antonio Gramsci. Esto es IU, sobre todo IU, no nicamente, pero s la que gener y genera confianza, militancia y voluntad, la Izquierda Unida de Julio Anguita.

Manolo Monereo. Politlogo y miembro del Consejo Poltico Federal de IU. Su ltimo libro publicado, junto con Enric Llopis, es Por Europa y contra el sistema euro (El Viejo Topo, 2014).

Fuente: http://www.cuartopoder.es/tribuna/el-verdadero-objetivo-impedir-la-alianza-entre-izquierda-unida-y-podemos/6137


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