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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 22-09-2014

Frankenstein y la tercera coalicin militar en Iraq

Augusto Zamora R.
Pblico


El presidente Obama ha anunciado la formacin de una nueva coalicin internacional para llevar, por tercera vez, la guerra a Iraq, extensible a Siria, contra la voluntad del gobierno sirio. El anuncio da la sensacin de que el tiempo se hubiera detenido y fuera igual quin ocupe el cinematogrfico saln oval de la Casa Blanca. La primera coalicin fue promovida por George Bush padre en 1991; la segunda, por George Bush hijo, en 2003; la tercera por quien, cuando tom posesin del cargo, tena ares de espritu santo. La primera coalicin vapule Iraq y dej al pas en estado catatnico, la segunda destruy el pas. Toca esperar qu quedar de lo que fue Iraq despus de que la tercera coalicin promovida por 'Obush' aplique otro recetario de bombardeos.

En junio de 2013 apareci en este diario un anlisis que titul "Siria, la guerra de todos", en el que afirmaba que "El conflicto sirio es una caldera donde el ingrediente integrista puede resultar ms destructivo que una bomba atmica". Naci el comentario de un hecho visible para cualquier observador de la cadena de sucesos que haba desfigurado hasta el horror Oriente Medio: el ascenso irresistible de los movimientos integristas islmicos y el no menos irresistible ascenso del odio sectario y del odio a Occidente. Un odio comprensible este ltimo, dado el historial de sangre de las potencias occidentales en la regin, su complicidad venal con Israel y las brutales invasiones armadas.

Como es de pblico conocimiento, el integrismo islmico ha venido siendo alimentado por EEUU y sus aliados y financiado por pases tcnicamente pro-occidentales, como Arabia Saudita y Qatar. Los talibanes son hijos de la CIA y los servicios secretos de Paquistn (otro aliado de Occidente), de la misma forma que las organizaciones yihadistas, en su mayora, han crecido de la mano de las petro-monarquas y Turqua.

La irrupcin fulgurante del Estado Islmico ha sorprendido a Occidente, pero es una sorpresa que debe matizarse, dado los sospechosos puntos en comn que el EI tiene con la no menos apabullante aparicin de los talibanes en Afganistn. En 1994, la guerrilla islamista surgi de repente y, en apenas tres meses, conquistaba doce de las 34 provincias afganas. Un ao despus, tena dominado casi todo el pas. No haba, obviamente, salido de la nada, sino que era fruto de la intensa cooperacin entre EEUU, Paquistn y Arabia Saudita, que haban invertido tiempo y recursos en entrenar, armar y financiar a los talibanes. As conquistaron Afganistn.

La sublevacin contra el rgimen sirio en varias ciudades del pas fue vista (si no acaso provocada) por EEUU, Arabia Saudita, Qatar y Turqua como la oportunidad de liquidar al nico gobierno aliado de Irn (el Gran Monstruo a batir, no perdamos este objetivo de vista) y ltimo reducto de la flota rusa en el Mediterrneo. Resulta difcil no pensar que el modelo seguido para crear una fuerza poderosa que batiera al ejrcito sirio no fue tomado por estos pases del que, con tanto xito, hiciera nacer a los talibanes. Es simple la frmula: juntar fanatismo religioso, odios tnicos e intereses polticos para alcanzar objetivos no confesables, econmicos, comerciales y militares. (Tampoco era nuevo el modelo. En Nicaragua, la 'contra' fue creada en 1981 sobre un trpode: Honduras pona el territorio, la dictadura argentina los asesores, EEUU el dinero y las armas).

Un movimiento religioso-militar, con la organizacin, potencia de fuego, preparacin combativa y capacidad logstica como el mostrado por el EI no se improvisa de un da para otro. Tampoco hay camuflaje suficiente que oculte a un ejrcito de 40.000 hombres armados hasta los dientes y con columnas de blindados durante semanas o meses. De alguna parte tuvo que llegar una enorme cantidad de dinero, de muchas instalaciones salieron asesores, armas, abastecimiento y, sobre todo, el respaldo para que, de la noche a la maana, irrumpieran en Iraq, vapulearan al ejrcito iraqu, descalabraran a los peshmergas kurdos y se situaran a 50 kilmetros de Bagdad. A menos que alguien crea en Alicia y el Pas de las Maravillas, tales prodigios no existen en la vida real. Si el Estado Islmico surgi, cambiando de golpe casi todo el tablero de Oriente Medio, es porque un pequeo grupo de Estados lo cre y form para sus propios fines en Siria. Esto coincidira con la decisin de 'Obush', de atacar objetivos en Siria en contra de la voluntad del gobierno sirio y pese a las advertencias de Rusia. El EI como pretexto para intervenir en Siria, como viene EEUU desendolo desde el inicio del conflicto? Usar al EI como excusa para hacer lo que el EI no quiso, machacar al ejrcito sirio?

Resulta llamativo que ningn gobierno 'coaligado' haya querido explicar cmo surgi del desierto (cual chacales del faran en el filme La Momia 2) un ejrcito tan poderoso. Nadie, de dnde salieron los blindados y la artillera. Una omisin que resulta an ms extraa si la comparamos con el caso de Ucrania. All s la OTAN, al unsono, afirm que todo el armamento y buena parte de los combatiente provenan de Rusia. Que blindados y artillera eran rusos, al mismo tiempo que anunciaban la rendicin, una tras otras, de divisiones ucranias, cuyos equipos militares pasaban a los rebeldes. Todo lo que en Ucrania resulta prstino para culpar a Rusia, es un agujero negro respecto al EI.

Una hiptesis plausible es que el hoy EI haya sido creado con el objetivo de disponer de una fuerza capaz de quebrar la resistencia del ejrcito sirio. De hecho, durante semanas los combatientes del futuro EI combatieron ferozmente contra Damasco. Pero, como ocurri en Afganistn con los talibanes, habra resultado infinitamente peor el remedio que la enfermedad. El movimiento talibn fue un Frankenstein poltico y militar, lo ms prximo a un desastre total. El EI puede ser el segundo Frankenstein nacido de la fiebre belicista que ha infectado a Occidente y sus aliados musulmanes desde 1991.

Sea acertada o no esta hiptesis, sigue faltando la explicacin. Lo nico que resulta evidente es que, de la mano de la OTAN, vamos de mal en peor. Pinsese en lo era este mundo antes de 1990 y en qu se ha convertido ahora. Afganistn va camino de volver a manos de los talibanes. Iraq, el Estado ms moderno y laico de la Oriente Medio, ha desaparecido y se ha convertido en escenario de interminables horrores; Siria, por la mezcla de intervencin extranjera e integrismo, ha sido arrastrada al huracn sectario ms extremo. Libia, pas tranquilo, es hoy el corazn del integrismo africano. Ucrania, antes en paz, puede convertirse en la nueva Sarajevo.

Para enfrentar los desastres creados por la primera y la segunda coaliciones, inventan una tercera. Ahora con el aliado menos deseado por los atlantistas: Irn. Si uno piensa que el mayor sueo de EEUU e Israel era destruir a la Repblica Islmica, no puede menos que rerse. Pues veintitrs aos de disparates han convertido a los denostados y odiados ayatolas en la muleta que requiere la OTAN para no volver a naufragar en Oriente Medio. Lstima que no exista un premio Nobel para idiotas. La OTAN se lo llevara de calle, todos sus miembros y todos los premios sin excepcin.


 

Augusto Zamora R. es *Profesor de Relaciones Internacionales.

 


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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