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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-09-2014

Derrotar e incorporar en el proceso boliviano; una lectura de la hegemona desde Lenin y Gramsci

Katu Arkonada
Rebelin


Salvo el poder, todo es ilusin

 Vladimir Ilich Lenin

 

Bolivia vive una campaa electoral en la que la polmica en torno a algunos candidatos que no vienen de la militancia en organizaciones sociales o incluso con un pasado en la derecha ha sido solventada por el Vicepresidente lvaro Garca Linera con una referencia a la construccin de hegemona y la necesidad de derrotar e incorporar al enemigo: No olviden, siempre hay que sumar a Lenin con Gramsci, al adversario hay que derrotarlo, eso es Lenin; Gramsci, al adversario hay que incorporarlo, pero no se incorpora al adversario, en tanto adversario organizado, sino en tanto adversario derrotado.

Con la afirmacin de que al enemigo hay que derrotarlo no podemos estar ms de acuerdo, y de hecho esa es la fase que se da en Bolivia entre los aos 2008 y 2009, donde el enemigo encarnado en la derecha fascista y racista desplegada desde la Media Luna en el oriente del pas sufri una derrota poltica y militar que culmina con la aprobacin del referndum constitucional en enero 2009 y la desarticulacin de un comando terrorista de mercenarios de Europa del Este en el operativo del Hotel Las Amricas en abril de ese mismo ao en Santa Cruz.

Por lo tanto con un enemigo derrotado y que no se rearticular de nuevo hasta la segunda mitad del prximo periodo 2015-2019, el debate se sita en torno a la construccin de hegemona y la consolidacin de un sentido comn de poca en Bolivia a partir del nuevo bloque histrico cristalizado en el movimiento indgena originario campesino.

La hegemona vista desde Lenin

Aunque ya lo utilizaban los antiguos griegos (eghemonia) para designar la conduccin suprema de su ejrcito, el concepto de hegemona (gegemoniya) fue una de las consignas que la socialdemocracia rusa coloc en el centro del tablero poltico entre los aos 1908 y 1917. El propio Lenin consideraba que la hegemona era el liderazgo de la clase obrera en un frente ms amplio que abarcara varias clases sociales, contraponindola a una fase ms corporativa o gremial. Frente a las propuestas mencheviques de que la hegemona del proletariado era algo obsoleto, Lenin argumentaba: Predicar a los obreros que lo que necesitan no es la hegemona, sino un partido de clase significa traicionar la causa del proletariado en favor de los liberales; significa predicar que la poltica obrera socialdemcrata debe ser reemplazada por una poltica obrera liberal. Renunciar a la idea de hegemona es la forma ms cruda de reformismo en el movimiento socialdemcrata ruso.

Pero Lenin adems de revolucionario tena la capacidad de buscar el acercamiento de los comunistas rusos con otros grupos socialistas, sobre todo del campesinado. En La significacin del materialismo militante escribe en 1922: Uno de los errores ms graves y peligrosos de los comunistas es la idea de que una revolucin puede ser hecha por los revolucionarios solos. Asimismo, en su Informe de la situacin actual de la Conferencia de toda Rusia declar: Durante los perodos de auge revolucionario, cuando la fuerza del movimiento popular es grande, suele ocurrir que las masas pequeoburguesas se inclinen por la revolucin establecindose un profundo abismo entre stas y sus dirigentes polticos. Incluso avanzando an ms en esas posiciones pragmticas llega a afirmar en una reunin de los activistas del Partido en Mosc haciendo alusin de los rivales polticos que comienzan a acercarse a las posiciones revolucionarias que no hay que darles la espalda, y que si en su momento se escribi contra ellos descalificndoles tenemos que volver a escribir nuestros volantes, porque la actitud de los demcratas pequeoburgueses hacia nosotros ha cambiado. Debemos decir: bienvenidos....

Tambin en La significacin del materialismo militante escribe: Sin la alianza con los no comunistas en las ms diversas esferas de la actividad no puede hablarse siquiera de una exitosa construccin comunista. Es decir, Lenin era un ferviente defensor de sumar alianzas con otras clases y buscar aliados para consolidar la hegemona del proceso revolucionario que era un islote en medio de un mar llamado sistema-mundo capitalista.

Lenin, en un informe poltico al Comit Central en marzo de 1918, lo dejaba claro: Si no sabemos adaptarnos, si no estamos dispuestos a avanzar arrastrndonos por el fango, entonces no somos revolucionarios, sino charlatanes; para posteriormente sentenciar: yo propongo esto, no porque me agrade, sino porque no queda otro camino, porque la historia no ha sido suficientemente bondadosa para hacer que la revolucin madure en todas partes simultneamente.

Con estos retazos podemos concluir que ya la formula derrotar e incorporar ya la podemos encontrar completa en Lenin, que de hecho en El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo de 1920 dej escrito: Los demcratas pequeoburgueses (...) vacilan inevitablemente entre la burguesa y el proletariado, (...) entre el reformismo y el espritu revolucionario. (). La tctica acertada de los comunistas debe consistir en utilizar estas vacilaciones, en no ignorarlas; para utilizarlas hay que hacer concesiones a los elementos que se inclinan hacia el proletariado (...) adems de luchar contra quienes se inclinan hacia la burguesa.

Aunque tambin Vladimir Ilich Ulianov nos dejaba la advertencia de que hay sumas que restan en Un acuerdo de lucha para la insurreccin1 cuando adverta que las revoluciones nos dejan: demasiados ejemplos del enorme dao que causan los experimentos precipitados e inmaduros de una unidad de lucha en la que se pegan con cola los elementos ms heterogneos para formar comits del pueblo revolucionario con lo cual slo se obtiene el inevitable resultado de fricciones mutuas y amargos desengaos.

Ese es Lenin, al que Lukcs defina como un prctico de la teora y un terico de la prctica.

La hegemona vista desde Gramsci

Pero tuvo que ser aos ms tarde Antonio Gramsci, secretario general del Partido Comunista Italiano, quien durante sus aos de crcel construyera una teora ms amplia y completa sobre la hegemona, siempre eso s a partir de las enseanzas de Lenin, como deja claro en El materialismo histrico y la filosofa de Benedetto Croce donde asevera: "Todo es poltico, tambin la filosofa o las filosofas, y la nica filosofa es la historia en acto, es decir la vida misma. En este sentido se puede interpretar la tesis del proletariado alemn como heredero de la filosofa clsica alemana, y se puede afirmar que la elaboracin terica y la realizacin de la hegemona realizada por Ilich se ha convertido en un gran acontecimiento metafsico."

Mientras que para Lenin la hegemona era la primaca de la sociedad poltica (Estado) sobre la sociedad civil, para Gramsci era lo contrario, o ms exactamente la fusin de ambas en un escenario que sumaba la coercin con la persuasin, la dominacin con el liderazgo intelectual, convirtiendo en un hecho cultural la direccin poltica e intelectual en el que un grupo impona, mediante el consenso, su visin del mundo, de la sociedad y del Estado a otras clases sociales. En palabras de Ernesto Laclau, que afirmaba haber llegado a Gramsci a travs del peronismo2, la clase hegemnica es la que asume la funcin representativa de la totalidad.

Podramos llegar a la conclusin en este caso, de que el proceso de cambio boliviano est construyendo hegemona pues es un bloque histrico el que est posicionando su visin como la visin de todo un pueblo y de todo un pas, logrando adems mayoras electorales que lo ratifican y permiten seguir caminando en esa direccin.

Afortunadamente esa construccin de hegemona que hace a lo simblico y a lo cultural, y permite la transformacin estructural de una sociedad que camina hacia el Estado Integral, que en Bolivia adopta la forma de Estado Plurinacional, no depende de pactos, alianzas ni sumas que, como adverta Lenin, a veces se convierten en restas.

Notas:

1 Tomo 9 de las Obras Completas

2 Laclau: "A travs del peronismo llegu a comprender a Gramsci" http://elpais.com/diario/1983/09/06/cultura/431647210_850215.html 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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