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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-11-2014

China en revolucin permanente

Miguel ngel del Pozo
Barmetro Internacional


Su proceso estructural-econmico

William Jefferson Clinton, Bill Clinton, presidente estadounidense (1993-2001), instituy un concepto ideolgico-poltico en las Ciencias Polticas del capitalismo que ha servido de referencia a momentos particulares de la realidad econmica estadounidense; nos referimos, concretamente, a: es la economa, estpido. Suponemos que se referira a las tesis econmicas propuestas por el partido republicano aplicadas durante el gobierno del presidente George W. Bush como conclusin real de aquellas polticas econmicas que se desarrollaran durante los gobiernos del presidente Ronald Reagan y del presidente George H. W. Bush que se conocen hasta el hartazgo como el neo-liberalismo.

Dos realidades: socio-poltica y de poltica internacional: el fin de la Guerra Fra y la llegada al poder, es decir, a la Casa Blanca, de la generacin de los baby boomer, aquella generacin que se realiz y desarroll bajo las realidades de la Guerra de Vietnam; es decir, siempre han debido estar presentes en el inconsciente de Bill Clinton aquellas experiencias sociales y las muy particulares vividas en alguna fiesta en Londres durante aquellos aos de principios de la dcada de los aos 70. Pero poco se habla de aquella poltica clintoniana agresiva de reimpulsar el estudio del boom de las computadoras; es decir, en ltima instancia, era necesario y obligante sustituir la mquina de escribir por una computadora pero para ello era imperativo desarrollar una poltica sico-social y de aprendizaje en los factores sociales de las clases medias estadounidenses.

Mientras aquella realidad se desarrollaba en los EEUU de Amrica, en China las realidades sociales, econmicas, ideolgicas e incluso en los sectores de las propias realidades militares chinas se encontraban en perfecta crisis profunda estructural del Estado chino cuando ya se perciban para aquellos aos de la dcada de los aos 70 que la Revolucin Cultural haba alcanzado su cenit y comenzaba el proceso de caos y anarqua profunda en todos los renglones de la vida social, econmica, educativa, ideolgica y militar cuales, por lgica inevitable, tendran que transitar los factores reales del Poder como bases fundamentales de los procesos revolucionarios socialistas de la Revolucin china hacia su perfectibilidad permanente como revolucin nacional.

Cuando nos referimos a la Revolucin China nos estamos refiriendo a aquel proceso que comenzara el 21 de julio del ao 1921 con los consecuentes antecedentes histrico-ideolgicos y alcanzara su realidad revolucionaria en 1 de octubre del ao 1949. Es decir, nos referimos a aquellos militares patriotas que fueran los responsables de devolverle al pueblo chino su dignidad y sentido de vida cuando el propio triunfo de la Revolucin china se sustentaba en anular hasta en sus propias races los Tratados y Acuerdos firmados desde el Acuerdo de Nanjing hasta aquellos que Chiang Kaishek suscribira con el padrecito, Joseph Stalin, de Defensa mutua. Es decir, en ltima instancia, prevalecera el nacionalismo chino de los Ming, inevitable e indiscutiblemente porque era un asunto histrico propio del proceso revolucionario de independencia nacional y de revolucin sico-social y econmico-poltica en el marco de los paradigmas buscados y alcanzados por los antecesores histricos de aquellos chinos que se impondran durante la dinasta Ming y que prevaleceran durante el desgastante y extranjerizante momento de la dinasta Qing por Manch.

Para poder explicar el proceso de la economa china a partir del triunfo de la Revolucin china, nos vemos, inevitablemente, en la obligacin de precisar algunas experiencias personales vividas tanto en China, en Hongkong (Cnsul General venezolano, Abe Ladar, shanghains y judo sefardita en tercera generacin) y Taiwan (Academia Militar Fuxingang).

Cuando asumimos nuestras responsabilidades diplomticas en Beijing a partir de aquel mes de octubre del ao 1981 nos adentramos en un mundo mgico kafkiano; para mejor comprensin podramos calificar aquella realidad social y econmica como un mundo mgico al mejor estilo de Cien aos de soledad. Para muestra nos referiremos a una de aquellas experiencias vividas en altas horas nocturnas cuando manejbamos hacia las realidades de la Gran Muralla mientras observbamos como una larga fila de asnos de ms de 40 en nmero entraban a Beijing por la Puerta de Jian Guomenwai con la carga de alimentos para cierta poblacin favorecida socialmente con alimentos procedentes de la Comuna de Beijing.

Aquella sociedad china an tena en su conciencia colectiva la alienacin impresa durante aquellos aos de la Revolucin Cultural. No importaba si la sociedad urbana se vesta, nicamente, de verde y azul como tampoco importaba s la alimentacin diaria en invierno era de col y arroz (iron rice bowl) como tampoco era de necesidad resaltar las clases ideolgicas obligantes de todos los sbados para todos los cuadros del partido de Beijing cuando se les instruira sobre las lneas fundamentales del partido. Eran tiempos de alienacin a esquemas estalinistas heredados aunque necesarios ms por razones del caos heredado de la Revolucin Cultural que por propios anlisis de las realidades objetivas globales por las cuales transitaba, en aquella dcada arriba mencionada, toda la sociedad urbana de Beijing. Duras realidades que los ms de 70 historiadores expertos en asuntos chinos discutamos en diferentes escenarios sociales. Conversas de saln pero fundamentales para la comprensin del proceso real en tiempo real de la revolucin seudo-socialista china.

Pero Por qu se expres la Revolucin Cultural y porqu en aquellos precisos aos comprendidos entre 1966 al 1976? Ac nos permitimos explicar una otra experiencia personal. Una de las permanentes inquietudes que nos asaltaban constantemente en Beijing era la ausencia, profunda, de la cultura milenaria china a pesar de la extraordinaria e impactante exhibicin en aquel vetusto edificio en museo de Shanghai y las maravillas que disfrutbamos en los corredores del Palacio real (Ciudad Prohibida). Algo le haba sucedido a toda la sociedad china aunque, por ejemplo, en amena conversa con la intelectual china traductora de El Quijote percibamos aquel inconsciente cultural impreso que habamos disfrutado en diferentes lecturas personales. La cultura se senta en el pueblo pero subsumida bajo una capa protectora que inhiba su expresin externa que, mas tarde comprendidos, era producto de las polticas desarrolladas durante la trgica Revolucin Cultural.

Seran en aquellos momentos temporales vividos y disfrutados por algunos meses en la isla china de Taiwan cuando pudimos penetrar, intelectualmente, en aquella tan buscada respuesta conceptual para la completa comprensin de la cultura milenaria china; no solo por la extensa exhibicin en el museo de Taibei (como aquel scroll dibujado en tinta china por aquel italiano sinizado) sino porque saltaba socialmente del consciente colectivo de la sociedad urbana de Taibei con toda naturalidad la tan buscada alma china, aquella que se expresaba en profunda diferencia frente al imaginario judeo-cristiano. Una simple pregunta fue necesaria para podernos encaminar a la inquietante necesidad de buscar respuestas del porqu en el continente que conforma la nacionalidad china no se perciba la misma cultura que en la isla de Taiwan. La respuesta sera simple y claramente objetiva en el marco de los paradigmas antropolgicos: la intelectualidad china haba huido durante los procesos contradictorios de polticas sociales y econmicas equivocadas. En China se expresaran marielitos previos a la implementacin de polticas rgidas y alienantes de un conceptual socialismo real contradictorio con las realidades socio-histricas de la sociedad china como un todo sociolgico.

Curiosamente, el 1 de octubre, Mao Zedong desde el balcn de la Ciudad Prohibida que mira sobre la plaza de Tian Anmen proclamara la fundacin e inauguracin de la fundacin de la nueva Repblica Popular China pero Mao y el liderazgo fundamental de los militares revolucionarios decidieron no permanecer, por razones de seguridad, en Beijing como nos lo trasladara el responsable de la seguridad personal del mariscal Lin Biao sino que se trasladaran, de nuevo, hacia los cuarteles militares de la revolucin ubicado en Las Colinas Perfumadas, en las afuera de Beijing, a objetivar cmo planificaran las polticas revolucionarias de carcter socialista cuales, obligante y necesariamente, tendra que implementar el nuevo Gobierno de carcter socialista supuestamente sustentado en los obreros y campesinos chinos.

Es demostrable que la intelectualidad china con los conocimientos requeridos para el diseo de un gobierno revolucionario-nacionalista haba decidido no permanecer en China por la falta real de las garantas correspondientes ofrecidas por lo que el liderazgo del Partido Comunista Chino se vio en la obligante necesidad de ponerse en las manos de los planificadores soviticos bajo las rdenes directas del padrecito Joseph Stalin.

Se ha especulado entre los sinlogos sobre las intenciones reales geopolticas de Joseph Stalin sobre su ansiada bsqueda del control del recin triunfante gobierno chino, bsqueda de aquella influencia estalinista que ya haba fracasado durante aquella dcada de los aos 20 (Mihail Borodin), influencia que influira en aquella realidad poltico-militar que tendra su mxima expresin fctica en aquellas situaciones en contradicciones de refriega en la frontera sino-sovitica sobre el ro Amur. Diferentes escuelas dedicadas al estudio de las relaciones sino-soviticas consideran que para Joseph Stalin era de necesaria obligacin recrear aquellos escenarios de 1917 de confrontacin con las potencias imperialistas del sistema capitalista mundial; era una necesidad para su propia supervivencia como poder real en aquellos comienzos de la Guerra Fra. Aquella necesidad geopoltica en su expresin geoestratgica se convertira en aquel eslogan: solidaridad socialista. Para poder alcanzar esa influencia Joseph Stalin necesitaba de un patriota chino que diera la cara para evitar las desconfianzas naturales de Mao Zedong siendo esa persona el planificador educado en la URSS en la persona de Chen Yun.

Pero la realidad objetiva de la economa china requera de algo ms que la manipulacin de Joseph Stalin y las buenas voluntades inducidas (conductismo?) de Chen Yun. La realidad de la economa china era su quiebre real y total; lo obsoleto de las tecnologas industriales an en aquella dcada de los aos 50. Por ejemplo, en la siderrgica de Beijing sus bienes de capital alcanzaban la vetusta edad de ms de 70 aos. Era la falta de profesionales que asumieran las responsabilidades gerenciales. Por ejemplo, en la misma siderrgica en mencin, la comuna de dicho conglomerado tena la responsabilidad de fabricar pan, diariamente, para sus obreros y obreras. La realidad en la economa agrcola destrozada no solo por aquellos aos en revolucin como por los impactos objetivos de la 2da. Guerra Mundial en el escenario territorial chino y, por ltimo, las alienaciones sico-social y econmicas significativas de las polticas impuestas por la planificacin impuesta por Chen Yun considerando que la agricultura haba sido el factor fundamental de la acumulacin del Estado histrico chino.

Pero Mao se caracterizaba por su educada e inducida realidad histrica social continental, por su desconfianza hacia las verdaderas intenciones de Joseph Stalin, por su concepto sobre el desarrollo del proceso revolucionario socialista pero tambin nacionalista chino sin dejar en el camino la solidaridad internacional. En ese marco objetivo era necesario dar un Gran Salto adelante (1958-1961) que permitiera colocar en la palestra mundial a China como actor fundamental. Se sustent en el cmo se realizaran, en otras decisiones histricas importantes, aquellas polticas sobre la acumulacin agrcola (se podra comparar con la NEP?). Las mil usinas se enfrentaran a sus propias y objetivas realidades: el fracaso total y el correspondiente impacto en crisis de hambre y muerte en la sociedad china. Aquel fracaso obligara a Mao Zedong a reflexionar sobre su propia realidad como lder del pueblo chino porque Mao Zedong era el presidente histrico del pueblo campesino, era, en ltima instancia, el Presidente-pueblo de los obreros y los campesinos pero, fundamentalmente, de toda la sociedad histrica china. Era inevitable la reflexin poltico-ideolgico-histrica en el marco objetivo de paradigmas socialistas sobre las bases objetivo-histricas de la Historia de China.

Aquella realidad en unidad objetiva lo llevara a ceder ante las propias realidades socio-econmicas, ante las expresiones permanentes de protestas del campesinado, ante las objetivaciones que los lderes revolucionarios militares del Ejrcito Popular de Liberacin encabezados por los comisarios polticos en las personas de Zhou Enlai y Deng Xiaoping le sugeran, era la real incomodidad de todo el sector militar revolucionario-nacionalista-histrico: era su permanencia en el poder y/o era ser invitado a trasladarse sin poder alguno a algn lugar del centro de China. Hombre sagaz y astuto, no dejndose manipular por los personales objetivos de Jiang Qing, su esposa, Mao decidi por la reflexin temporal pero manteniendo su real obediencia a lo inducido sicolgicamente en una comprensin desglosada en sus tesis filosficas y asumirse como lder fundamental. (Previo al Gran Salto Adelante, Mao lanz la campaa de las 100 Flores [1957-1958], tambin como consecuencia de las presiones que le impondra el PCCh).

Pero Mao Zedong, el lder que sustentara sus tesis sobre las realidades histricas de los movimientos sociales chinos, hunans por nacimiento, es decir, naturalmente tozudo, concluy que estaban impresos en el inconsciente colectivo de la sociedad china paradigmas histricos que tenan que ser erradicados de raz, sin contemplaciones, promoviendo, esta vez s junto a su esposa, Jiang Qing, la Gran Revolucin Cultural que tena como objetivo poltico-ideolgico fundamental erradicar estructuras conscientes e inconscientes confucianas y burguesas dirigiendo sus ataques hacia toda la intelectualidad china in situ al considerar que la permanencia de ellas, esas mentalidades, obstruiran sus objetivos revolucionarios socialista personales del salto al comunismo chino. Es decir, en ltima instancia, Mao Zedong en su impaciencia intelectual-alienante-estalinista (curiosamente) buscaba adelantar los tiempos en plena imitacin a su mentor Stalin que produciran, objetivamente, el estruendoso fracaso total con condicionantes sico-sociales sobre los cuales ya nos hemos referido ms arriba.

Cmo alcanz el PCCh su propia necesidad de imponerse sobre su obligante existencia en diseo de polticas socialistas adaptadas a las realidades chinas cuales permitieran la transformacin profunda de aquella realidad estatal en crisis y caos consecuencial a decisiones polticas encerradas en paradigmas superados en sus propias bases conceptuales buscando alcanzar el objetivo de desarrollar la estructura econmica en el marco de las tesis marxistas como necesidad de profundizar transformaciones en la super-estructura estatal china? Respuesta muy sencilla: la poltica de reforma y apertura cual le ha permitido a China un permanente crecimiento econmico con fundamental impacto en las estructuras sociales tanto a nivel del agro como en los sectores urbanos y la refundacin conceptual y tecnolgica de todo el sector militar del EPL.

Con respecto al desarrollo obligante de desglosar la respuesta correspondiente, por su extensin, nos estamos permitiendo, por ahora, dejarla en el tintero.

Fuente: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/miguel-angel-del-pozo-china-en-revolucion-permanente



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