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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-12-2014

Lo que gatilla Ferguson

Emiliano Guido
Miradas al Sur

Adems de la evidente segregacin racial, la absolucin del agente Wilson en Wisconsin pone de relieve la supremaca de la polica por sobre la sociedad civil.


El agente Darren Wilson subi el volumen de su radio policial para chequear con ms precisin el dato del robo a un supermercado ubicado en el barrio de Ferguson que estaba patrullando el ltimo 9 de agosto. A los minutos, Darren observ caminar de forma presurosa a un masculino negro y no se lo pens dos veces. Obsesionado con su sospechoso, Darren tuvo un brote de insistencia laboral y gatill doce veces para detener la marcha del joven afroamericano Michael Brown. El polica de Missouri desisti de sobrepasar la docena de disparos cuando comprob a la distancia el derrumbe estrepitoso del adolescente al tiempo que su ltimo proyectil abra la parte superior de la cabeza de Brown como si fuese la corteza de una fruta madura. Wilson camin unos pasos, dio vuelta el cuerpo de Brown, que yaca pesado y an caliente sobre el asfalto, abri su mano izquierda y comprob que se haba equivocado: Michael no portaba un arma, entre sus dedos aferraba un paquete de cigarrillos, ya todo estrujado y manchado de sangre color fresa. En ese momento, el uniformado de Ferguson, menor de 30 aos, blanco al igual que todos sus colegas, el pelo rubio como los copos de cereal plidos de su breakfast cotidiano, pas el informe a sus superiores pero, seguramente, no se hizo grandes remordimientos por haberse equivocado en su procedimiento. Esta semana, un Jurado de la regin no slo liber de culpa y cargo a Wilson; adems de comprobar la inalterable segregacin racial vigente en la curva final de la era Obama y activar las protestas ms fuertes de la comunidad afroamericana de la ltima dcada, el fallo del Poder Judicial de Missouri puso de relieve la supremaca de las fuerzas policiales por sobre la sociedad civil en los Estados Unidos.

La reconversin de los policas norteamericanos en robocops urbanos comenz en los aos noventa, durante la presidencia del halcn George Bush. En ese momento, las polticas de seguridad macro del Pentgono termin armando a los uniformados estadounidenses como si estuviesen librando en las calles de Nueva York o California una lucha cuerpo a cuerpo contras las milicias fundamentalistas de Medio Oriente. En principio, los asesores NeoCom convencieron a Bush padre que los agentes policiales no podan ser sobrepasados en su poder de fuego por los crteles de la droga locales. Adems, el Departamento de Defensa termin concluyendo que las fuerzas policiales podan ser una buena recepcin de toda la logstica de guerra que ya no serva para apertrechar a los marines estadounidenses en sus misiones externas. De esa manera, la Casa Blanca comenz a tunear al agente de calle, que comenz a patrullar los vecindarios con el porte y la coraza de un soldado de guerra. El gobierno federal otorg, en su momento, a los departamentos locales de polica acceso a millones de dlares para el combate a las drogas. Adems, a comienzos de los noventa, el Congreso autoriz al Departamento de Defensa para que bsicamente le diera a la polica local el acceso a su arsenal militar. Los vecindarios no son zonas de guerra y no creemos que los agentes de polica deban tratar a la gente que vive en las comunidades como enemigos de guerra, contextualiza y aduce la activista legal Kara Dansky, autora del informe War comes home (La guerra llega a casa) de la organizacin Unin Americana de Libertades Civiles.

Darren Wilson asegur esta semana en un reportaje televisivo que tiene la conciencia tranquila. Seguramente, Darren tambin tiene su espalda tranquila ya que la Guardia Nacional moviliz estos das los reconocidos vehculos militares multipropsito Humvee, muy utilizados por el Pentgono en las guerras de Irak y Afganistn, para cercar las principales arteras de Ferguson y as cerrar el paso a las fuertes movilizaciones callejeras que piden justicia por el caso Brown. Darren se siente tranquilo. Adems, previo a la sentencia, Wilson saba que un fallo de la Corte Suprema de Justicia del ao 1989 beneficia a los agentes en los denominados casos de gatillo fcil porque, segn los supremos norteamericanos, los Tribunales de Estados Unidos deben contemplar el uso de la fuerza policial segn la perspectiva de un oficial racional en la escena. Por si fuera poco, a la militarizacin de la fuerza policial y al blindaje jurdico otorgado por la Corte, Darren contaba con un hecho a favor durante el juicio. El Fiscal del Condado de San Louis, Bob McCulloch, es hijo de un polica muerto en servicio en un tiroteo cruzado contra un sospecho afroamericano. Adems, el hermano, el to y el primo del hombre encargado de administrar el proceso acusatorio contra Wilson tambin portan chapa y andan en patrullero. El fallo estaba escrito en el aire de Ferguson antes de ser ledo por el gran jurado. De ah la bronca popular. Como afirma custicamente Vince Warren, director ejecutivo del Centro para los Derechos Constitucionales, en declaraciones al portal informativo Democracy Now: Hay que reconocerlo, la absolucin de Wilson abri oficialmente la temporada de caza de negros para las fuerzas policiales.

Fuente: http://sur.infonews.com/mundo



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