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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2015

El exterminio de Gaza por Israel

Norman Pollack
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


La Operacin Marco Protector es la mquina de matar de la dcada de 2010, para vergenza eterna de Israel. No es as como Israel lo percibe, ni tampoco el mundo, en especial los judos estadounidenses. Escribo esto como judo orgulloso que trata de liberar al judasmo del ncubo de un arrogante Israel militarista que no necesitaba acabar convirtindose en lo que ahora es emulando las prcticas de estilo nazi contra una poblacin que resida en una tierra que poda haber sido el refugio de ambos. La Nakba fue algo inexcusable, degradante, cruel, inmoral, la propia anttesis de lo que la Torah proclama respecto a cuidar a los oprimidos y amar al extranjero. A causa de sus acciones, los israeles han perdido hasta el derecho a ser considerados judos, tan vil es su comportamiento con los que han reducido ya a una situacin deplorable. Gaza es la de Dresde de hoy, escombros hasta donde la vista puede alcanzar; slo Hiroshima y Nagasaki ofrecan un escenario peor. Nios jugando entre las ruinas, familias viviendo en tiendas de campaa y caravanas, materiales de construccin interceptados por el mar y devueltos, infraestructuras, escuelas de la ONU y hospitales demolidos y la sociedad israel convertida en espectadores pasivos, distrados, desinteresados, sordos ante los gritos del sufrimiento y las privaciones. El judasmo burlado a sus ms altos niveles.

S, mi padre (que naci en Pinsk y lleg a EEUU tras la Primera Guerra Mundial, trabaj duro toda su vida, dio lo que pudo en apoyo de las causas judas y fue miembro fundador de Rodeph Shalom en Bridgeport antes de trasladarse a Miami Beach) sola decir que las malas noticias llegan de tres en tres. Efectivamente, vamos a examinar los peridicos de hoy.

Primera, nos encontramos con la dimisin de William Schabas, que estaba al frente de la investigacin encargada por el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU sobre los posibles crmenes de guerra israeles en la campaa desplegada contra Gaza del pasado verano. Enfrentado desde el primer momento a la oposicin de Israel a que se lleve a cabo cualquier investigacin (precedida incluso de los intentos israeles de matar de hambre a la bestia, presionando a los Estados miembros de la Corte Penal Internacional para que no cooperaran con sus procedimientos), a Schabas no le qued otra opcin. Vilipendiado, acusado de sentimientos y actividades antiisraeles (cuando es un distinguido abogado internacional experto en derechos humanos que entre sus muchos clientes asesor una vez a la Organizacin por la Liberacin de Palestina a cambio de unos honorarios de 1.300 dlares), sometido a amenazas de muerte y a un aluvin, obviamente organizado, de correos electrnicos hostiles, crea que los hallazgos de la comisin -que acabar sus trabajos el prximo mes- no deberan pasarse por alto por culpa de todo ese intento de intimidacin y ofuscacin.

Utilizo la frase de estilo nazi deliberada y provocativamente para llamar la atencin sobre las tcnicas del AIPAC y los partidarios de Israel ponindose a dar velozmente alaridos acerca de la autodestruccin juda cada vez que alguien manifiesta algn tipo de crtica respecto a Israel; todo un estruendo de negaciones, mezquindad y saa autoritaria a la que nosotros, como judos, nos enfrentamos una vez y que ahora devolvemos con creces multiplicado por diez. El debate entre los judos sobre el destino y la FE- es fundamental en el judasmo, sin embargo, me temo que tenemos ya todo perdido. Los gngsters que estn ente nosotros, con anterioridad Cohen y Schine bajo McCarthy, y ahora Adelson con los republicanos, toda una fuerza primigenia por mrito propio, trascienden la cuestin de la identidad juda al alinear el judasmo con causas reaccionarias que tienen poco que ver con la religin o los judos. El judasmo se ha politizado como religin y por ello profanado -en vez de haberse convertido en un escudo defensivo, aqu en EEUU, frente a una poltica exterior a favor de la guerra, la intervencin e incluso la tortura, y una poltica interna de vigilancia de la poblacin y procesamiento de los denunciantes- al seguir sus apegos polticos y decantarse a favor de las polticas que apoyan a la banca y los empresarios en contra de la organizacin y derechos de los trabajadores.

Por qu? Quiz como quid pro quo del apoyo desenfrenado y sin cuartel de EEUU hacia Israel. Pero tiene que haber algo ms que ciega lealtad y solidaridad religiosas. Para los judos de EEUU, Israel es un factor clave en la contrarrevolucin mundial, en la represin organizada de gobiernos de izquierdas y movimientos sociales al vincular tcitamente en el imaginario popular las corrientes de izquierda Cuba, los derechos civiles en EEUU, el socialismo (incluso detectando pistas donde no hay nada)- con los pogromos y el antisemitismo que amenaza con conquistar del mundo. La desgracia, que todava no alcanzo a explicarme, es que no siempre fue as. Porque el judasmo, especialmente en EEUU, haba estado a la vanguardia de la lucha por los derechos humanos, bien a travs del impulso sindical o de las marchas por los derechos civiles, bien involucrndose con el socialismo o los demcratas progresistas del New Deal, oponindose a la degradacin de los niveles de vida y defendiendo la libre personalidad humana de los trabajadores estadounidenses, un rcord de esclarecimiento radical que ha ido frustrndose cada vez ms, contradicindose, desconocindose y negndose. Doy la bienvenida al dilogo entre judos, sin tabes, un dilogo que pueda dejar ver y exponer los crmenes de guerra de Israel y revitalizar el judasmo para afirmar su ser anterior, del mismo modo que Franklin Delano Roosevelt persigui a los ladrones del templo.

Segunda, desde Rachel Corrie (2003) a William Schabas (2015), hay una proyeccin en lnea recta de la continuidad de las incesantes prcticas represivas de Israel, desde la intimidacin de los crticos como procedimiento hoy generalizado, al procedimiento fsico concreto del asesinato de Rachel, aplastada bajo un buldzer israel que iba demoliendo hogares palestinos; todo ello representa la normalizacin de la represin de una forma tan obvia que no puede pasar desapercibida. Rachel Corrie, una activista de la no violencia de Olympia, Washington, de 23 aos de edad, se encontraba en Rafah, Territorios Ocupados, en marzo de 2003, protestando por la demolicin de casas megfono en mano, en medio del camino de un buldzer gigante que la atropell deliberadamente y la aplast hasta matarla. Alguna protesta en Washington? Algn clamor en Tel Aviv? Lo que vimos fue nada menos que un genocidio miniaturizado, seguido de una docena de aos de infructuosos litigios y recursos judiciales. Eso revela en s mismo el vaco moral del Israel actual y, desde luego, de su patrocinador estadounidense.

Por qu despus de tanto tiempo aparece ahora Rachel en las noticias? Volvamos atrs. En 2012, un tribunal israel de primera instancia en Haifa dictamin que la muerte de Rachel haba sido un accidente. Posteriormente, el pasado 12 de febrero, el Tribunal Supremo de Israel ratific la excepcin de las actividades de combate en la Ley de Errores Civiles (Responsabilidades del Estado), y este aspecto niega totalmente su pretensin de ser una democracia (mi caracterizacin del estilo nazi) al establecer que Israel no es responsable de cuanto pueda suceder en una zona de guerra (todo de cosecha propia y definido de forma elstica). La respuesta de la familia de Corrie ante esa decisin, de su padre y su madre, que todos estos aos han estado buscando vas de reparacin, fue esta: Confibamos en un resultado diferente, aunque por todo lo vivido a lo largo de nuestra experiencia, sabemos que todas las instituciones de Israel estn profundamente involucradas en la impunidad de que disfruta el ejrcito israel. Es un sistema judicial totalmente podrido y corrupto, bien conocido del mundo por tantos hechos, especialmente por ignorar el bombardeo de los colegios de la ONU en Gaza que mataron a docenas de seres. Lo planteo de nuevo: algn murmullo de crtica por parte de Washington, el tan cacareado campen mundial de los derechos humanos?

Adalah, Centro Legal para los Derechos de la Minora rabe en Israel (sorprendentemente, todava se le permite funcionar), ha sealado que la Ley de Errores Civiles de 2002 ha sido enmendada muchas veces con resultados siempre favorables al ejrcito (podra hacer una pausa para hablar de la similitud en el razonamiento existente con el Acuerdo del Estatuto de las Fuerzas Armadas cuya aceptacin exige EEUU en Iraq y otros lugares, a fin de proteger a los miembros de las fuerzas armadas y a los contratistas privados de la jurisdiccin legal de los tribunales por los delitos cometidos), por tanto la impunidad asume una cualidad absoluta que tiene muy poco que ver con la democracia. En 2002, la Ley, de nuevo enmendada, introduca, segn Adalah, obstculos casi insalvables para la justicia, perjudicando la rendicin de cuentas y las reparaciones a las vctimas civiles por los actos de las fuerzas de seguridad en los Territorios Ocupados.

Tercera, la miseria social en curso en Gaza a la que se refiere el Washington Post del 14 de febrero, que no es algo reciente sino que viene de muy lejos y que se intensifica cada da mientras los gazates se hunden ms y ms en una vorgine de humillaciones y condiciones inhumanas. Y, dnde est Israel, su vecino y opresor? Indiferente, envalentonado, vengativo como si Dios le estuviera retorciendo el brazo, aplastando no solo a Rachel Corrie sino a todo un pueblo. En el artculo del Post hay fotos que no pueden amaarse en su acusacin prima facie de Israel por sus crmenes de guerra. Los niitos en medio de los escombros no mienten. Los bebs muriendo de fro no mienten. Los ancianos que se encorvan sobre las hogueras al aire libre todo eso y ms- no mienten. William Booth, de Jan Yunis, informa: En todos los sentidos, la Franja de Gaza est mucho peor ahora que antes de la guerra del pasado verano. Las escenas de miseria son una de los pocas cosas de las que hay abundancia en el maltratado enclave costero. Booth contina: La economa sufre una recesin profunda; las promesas de miles de millones en ayuda se han evaporado Los diplomticos, los trabajadores de la ayuda humanitaria y los residentes advierten de una espantosa crisis humanitaria en ciernes

No solo Israel, tambin estamos siendo testigos de la denegacin colectiva internacional del sufrimiento de Gaza, como si la vida humana no importara nada, el ltimo ejemplo de psicopatologa social en el que triunfa la negacin de la realidad. He aqu un comentario bastante sobrio de un destacado economista gazat, Omar Shaban, a quien dar la ltima palabra: Despus de cada guerra, pensamos que ya no podemos estar peor, pero tengo que decir que va a ser muy difcil estar peor que ahora. No hay ninguna seal de vida, de comercio, de importacin, de exportacin, de reconstruccin. La ayuda? Desaparecida. No estoy exagerando cuando le digo a mis amigos extranjeros: Gaza va a desplomarse, quiz muy pronto.


Norman Pollack escribe sobre Populismo. Centra sus trabajos en las teoras sociales y el anlisis estructural del capitalismo y del fascismo. Puede contactarse con l en: [email protected].

Fuente: http://www.counterpunch.org/2015/02/17/israels-decimation-of-gaza/

 



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