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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-03-2015

Epistemologa de la alteridad: deconstruyendo el conocimiento colonizado

Fernanda Snchez Jaramillo
Rebelin


La epistemologa de la alteridad cuestiona el conocimiento colonizado, la hegemona del conocimiento eurocntrico y le apuesta al reconocimiento de los saberes intelectuales producidos en diversas partes del mundo.

La produccin de conocimiento que privilegiamos es un tema constante de debate dentro y fuera de la academia; y al respecto surgen interrogantes cuando se confrontan varias representaciones del mundo.

Es comn escuchar que no existe un pensamiento latinoamericano original y que ste se ha copiado del europeo y occidental negando as, o encubriendo, la produccin de conocimiento en otros rincones del planeta.

La negacin no es accidental. El desconocimiento de mltiples saberes es usado para favorecer la produccin del conocimiento europea y occidental y para reducir a los dems pueblos al papel de simples reproductores del conocimiento eurocntrico.

De esta forma los ubican en la periferia -no solo geogrfica sino del conocimiento y silencian la epistemolgica de la alteridad para sostener el discurso dominante perpetuado por la lite acadmica y repetido por los medios de comunicacin masivos.

Otros factores que contribuyen a la prevalencia de ese discurso-monlogo son la desidia mental y la preocupacin exclusiva por la creacin intelectual europea y no la propia.

Sin embargo, aunque no son siempre reconocidos Asia, frica y Arabia, por mencionar algunos, son productores de saberes ancestrales y cientficos y su mera existencia contrarresta ese discurso dominante eurocntrico.

Afirman Maverk y Cabriol que: La reflexin epistmica en Amrica Latina no puede dejar de ser una toma de conciencia de cmo fue construido el conocimiento, de forma que permita entender por qu ciertas posibilidades de construcciones sociales no se dieron, ya que las ciencias sociales tienen su responsabilidad en los procesos polticos.i

Alteridad como representacin negativa

Este desconocimiento de la produccin intelectual no occidental y/o no europea africana, latina, asitica entre otras- tiene races profundas en el pensamiento colonialialista, que en su contacto con otros mundos calific el otro como inferior y confrontador de su mismidad; adems en pensadores como Aristteles y Platn.

La mismidad aparece as como horizonte de comprensin del otro: de una comprensin de entrada distorsionada, puesto que el ser que aparece no es propiamente el otro en su otredad, en su determinacin positiva propia, sino un ser que no es como yo o como nosotros.ii

Ejemplos de este tipo de pensamiento hay muchos, uno de ellos es Juan Gins Seplvedaiii, quien escribi el Tratado sobre las Justas Causas de la Guerra Contra los Indios en el siglo XVI.

El tratado expone las que Gins considera causas justas para conquistar al indgena. Su alteridad negativa en este caso- inferioridad e incapacidad de crear cultura segn los cnones europeos justifican el dominio sobre l.

La representacin de ser-otro, esbozada por Seplveda, se define, fundamentalmente por su carcter privativo: el otro es aquel que no hace como yo hago, aquel cuyo cuerpo color, tamao, rasgos faciales, cabello- no es como el mo. La alteridad es la alteracin de la mismidad. iv

Esa representacin denigrante del ser-otro legitima desde el punto de vista del conquistador- la dominacin, conquista, exclusin, muerte y discriminacin del individuo no europeo no solo en el continente americano sino en todos los pueblos colonizados por Espaa, Inglaterra, Francia, Portugal y Holanda, entre otros.

Pero los argumentos de Seplveda para esa representacin despectiva no eran originales. Una fuente importante para la redaccin de su tratado fue el discurso de Aristteles sobre la esclavitud naturalv.

En su discurso, Aristteles estableci una jerarquizacin de subordinacin de lo inferior a lo superior: en el nivel biolgico, las bestias se hallan esencialmente subordinadas a los hombres, en los niveles antropolgicos y polticos, los esclavos a los hombres libres () en el nivel ontolgico, el ente sensible al ente inteligible, en el nivel tico-teolgico, lo imperfecto a lo perfecto. vi

De esta manera, se instala en el imaginario una representacin negativa de la alteridad, mostrando al otro como un ser ontolgicamente inferior y, por tanto, merecedor del dominio y susceptible de ser civilizado.

Colonialismo cultural e intelectual

La imagen denigrante de el otro genera un orden del mundo excluyente en las reas culturales, econmicas, sociales y epistemolgicas. Algunas consecuencias de esa exclusin son que a los pueblos colonizados les son arrebatados sus saberes intelectuales y otros son reducidos por los conquistadores a la categora de brbaros, bestias y/o iletrados.

En otros casos donde el colonialismo no arras completamente la herencia intelectual ni esttica de los pueblos se reprodujo una concepcin del conocimiento colonizado. La hegemona eurocntrica en la cultura ha implicado una manera mistificada de percepcin de la realidad, lo mismo en el centro que en la periferia colonial.vii.

De esta manera, se disemina el conocimiento colonizado y su visin eurocntrica de la realidad y del mundo al naturalizar las instituciones y categoras de conocimiento, sociales, culturales etc., de los vencedores en los pueblos vencidos.

Los vencedores elaboran construcciones sociales tales como el gnero y la raza que les permiten mantener una relacin explotadora y dominante sobre los llamados, por ellos, pueblos perifricos, subdesarrollados, tercermundistas, entre otras denominaciones.

La diferencia -entendida en este texto como alteridad negativa- configura las relaciones sociales y de poder. Alteridad es producto de un orden mundial que ha ubicado a un sujeto cognoscente absoluto en un lugar coincidente con el de los centros econmicos y polticos, refirindonos al otro como objetoviii.

Citando a Spivak y Mignolo (1988, 2000) Ramn Gosfoquel afirma: El sistema-mundo moderno/colonial capitalista patriarcal ha privilegiado la cultura, el conocimiento y la epistemologa producidas por occidente. Ninguna cultura en el mundo permaneci intocada por la modernidad europea () el monologismo y el diseo global monotpico de occidente se relacionan con otras culturas y personas desde una posicin de superioridad, que es sorda a las cosmologas y epistemologas del mundo no occidentalix.

Este monlogo se construye con base en lo que el antroplogo social ingls Jack Goodyx llam robos en su libro The Theft of history- El Robo de la historiaxi- en el cual critica la versin sesgada de la historia.

Goody estudia el robo por parte de Occidente de los logros de otras culturas tales como la invencin de la democracia, el capitalismo, el individualismo, entre otros aspectos.xii

Goody entiende que la mejor manera de combatir no eurocntricamente el eurocentrismo consiste en mostrar que todo lo que es atribuido a Occidente como excepcional y nico sea la ciencia moderna o el capitalismo, el individualismo o la democracia- tiene paralelos y antecedentes en otras regiones y culturas del mundoxiii.

En su libro Epistemologas del Sur, el socilogo portugus Boaventura de Sousaxiv, cita tres de los robos de la historia que menciona Goody: las concepciones de Antigedad, de ciencia moderna y las teleologas del futuro.

Sousa retoma el cuestionamiento acerca de la excepcionalidad de la idea de la antigedad clsica, polis, democracia, libertad y economa. Citando a Goody (2011) define la antigedad clsica as: Es una construccin helenocntrica y teleolgica que busca atribuir la excepcionalidad de la Europa moderna a un comienzo tan excepcional como ella. Con esto se pierde de vista la continuidad entre las creaciones de la Grecia clsica y las culturas con las que tuvo profundas relaciones, de Persia, a Egipto, de frica a Asia, y se menosprecian las contribuciones que hicieron y el acervo cultural del que Occidente se apropi. Existi una Antigedad clsica, centrfuga en relacin a las creaciones cannicas de Grecia y multicultural en sus racesxv.

El segundo robo escogido por Sousa fue la discusin de Goody con Joseph Needmanxvi sobre su libro Ciencia y Civilizacin en China -Science and Civilization in China (1954)- en el que Needman estableci que hasta el ao 1600 China era tanto o ms avanzada que Europa en el dominio de la ciencia.

De El Robo de la Historia, Sousa analiza tambin la crtica de Goody al teleologismo que domina la historia del mundo. El teleologismo consiste en proyectar en un pasado ms o menos remoto de Occidente una caracterstica o ventaja nica que explica la dominacin de occidente en el mundo actual y la certeza lineal de su trayectoria futuraxvii.

Apuesta por la descolonizacin epistemolgica

Pero las reacciones y respuestas al colonialismo y su discurso dominante no han faltado. Se presentan en diversas formas de resistencia social y poltica con movimientos independentistas, entre otros.

Adems surge la apuesta por un pensamiento descolonial en diferentes parte del mundo. El pensamiento descolonial es la respuesta epistmica de lo subalterno al proyecto eurocntrico de la modernidad. () Las epistemologas descoloniales, subsumen/redefinen la retrica emancipatoria de la modernidad desde las cosmologas y las epistemologas de lo subalterno, localizado en el lado oprimido y explotado de las relaciones coloniales, hacia una lucha por la liberacin descolonial, por un mundo ms all de la realidad eurocentradaxviii.

El enfoque descolonial critica las formas de dominacn establecidas desde Europa, sus estructuras intelectuales, las desigualdades de gnero, las jerarquas raciales, y los procesos culturales/ideolgicos que promueven la subordinacin.

En Latinoamrica hay varios estudiosos y exponentes del tema. El filsofo e historiador argentino-mexicano Enrique Domingo Dusselxix desarroll la Filosofa de la Liberacin y continu el debate sobre la filosofa latinoamericana iniciado por el peruano Augusto Salazar Bondy en el ao 1968xx.

Salazar aport las bases para el desarrollo de esa filosofa de la liberacin: En ltima instancia, vivimos en el nivel consciente segn modelos de cultura que no tienen asidero en nuestra condicin de existencia. () la conducta imitativa da un producto deformado que se hace pasar por el modelo original. Y este modelo opera como mito que impide reconocer la verdadera situacin de nuestra comunidad y poner las bases de una genuina edificacin de nuestra entidad histrica, de nuestro propio serxxi.

En su poca, Salazar exiga un rol protagnico de la filosofa en el rompimiento de las cadenas culturales. Dussel retom y profundiz esa demanda en Filosofa de la Liberacin escrita desde la periferia para la periferia, a favor de las mayoras excluidas de la narrativa histrica totalizadora que encubre a el otroxxii.

Por su parte, en Ecuador dgar Patricio Guerreroxxiii analiza tambin el tema de las usurpaciones sufridas por diversas culturas por parte de quienes ostentan el poder.

(Guerrero, 2002) Algunas de esas usurpaciones son el dominio de los imaginarios - y de los smbolos por parte de los vencedores y que cobran un nuevo significado al ser usados por el discurso dominante puesto que empobrecen el significado original y alienan a quien cre el smbolo originalmente.

Para Guerrero la dimensin poltica de la cultura es fundamental. La cultura es una forma de ser y hacer mediante la cual un pueblo construye los significantes, significaciones y sentidos de una forma de identidad propia, que lo diferencia de otrosxxiv.

De ah el peligro del proceso de usurpacin por medio del cual el vencedor folcloriza y exotizaxxv el sentido de los smbolos sagrados del otro y reconstruye un imaginario que presenta como nico y como suyo. (Guerrero, 2002).

Coinciden Patricio Guerrero, Boaventura de Sousa y Jack Goody, y muchos otros, en que: la mitificacin que el poder ha hecho de la democracia y el desarrollo: se presenta a la democracia como la nica forma de hacer humanidad, y al desarrollo capitalista como la nica va a la felicidadxxvi.

Por ello nace la necesidad de descolonizar la epistemologa, de elegir y preferir a los pensadores no europeos ni occidentales. Adems se invita a trascender epistemolgicamente, a descolonizar las estructuras de conocimiento y reconocer las diversas perspectivas subalternasxxvii.

Esto con el fin de frenar la naturalizacin de la diferencia tnica, en su sentido negativo, con base en lo cual se discrimina y exotiza a los pueblos latinos, rabes, asiticos, africanos, afrodescendientes, e indgenas, entre otros.

Si bien la alteridad ha sido ubicada espacial y geogrficamente en colonias, reservas, resguardos, comunas; muchos de los pueblos que han sido dominados, resisten y recuperaron parte de sus territorios los cuales son cunas de saberes y vida. (Por ejemplo los zapatistas, en Mxico, los mapuchesxxviii, en Chile, y los Nasa en Colombia, entre otros).

Con las resistencias de los pueblos, los movimientos sociales, y la academia se presenta una crtica latinoamericana contra la modernidad y el colonialismo. Su planteamiento es adems de radical, original y representa la apertura de lo que puede llamarse el archivo latinoamericano dentro de los debates de modernidad y colonialidadxxix () La crtica poscolonial del sudeste asitico es importante y cuenta con una clara vertiente feminista con la presencia de grandes figuras como Gayatri Spivakxxx.

En estos debates epistemolgicos cumplen tambin un papel importante las feministas que cuestionan y deconstruyen las diversas narrativas que han silenciado a las mujeres.

Desde la Universidad del Cauca, en Colombia, un grupo de editoras recogen en su libro Tejiendo de otro modo las diversas propuestas de las mujeres en Latinoamrica. Los discursos de modernizacin, capitalismo y democracia nos recuerdan los discursos del siglo XVI de los derechos de las gentes. Ambos ocultan el rostro del sufrimiento humano () Las feministas latinoamericanas decimos que la razn genocida del occidente debe abrirle lugar a un pensamiento alternativo, una razn ms all del occidente, una razn pos-occidental, que est ms all de la democracia, y quiz ms all del feminismo, si es que el feminismo occidental ha de servir para dejar sin realidad a las mujeres del tercer mundo, en el nombre de la liberacin femenina como hemos podido ser testigos recientementexxxi.

Reconocimiento y dilogo son indispensables

Despus de estos planteamientos es esencial reiterar que el trmino alteridadxxxii no es negativo en s mismo sino que ste ha sido utilizado de manera distorsionada en los discursos hegemnicos eurocntricos y occidentales para justificar invasiones, saqueos y conquistas no solo de territorios, sino de saberes.

La alteridad en su connotacin positiva es entendida de la siguiente manera: La alteridad implica ponerse en el lugar de ese otro, alternando la perspectiva propia con la ajena. Esto quiere decir que la alteridad representa una voluntad de entendimiento que fomenta el dilogo y propicia las relaciones pacficas () La alteridad en un sentido ms amplio es () el encuentro entre dos pases o dos pueblos () implica poner diferentes formas de vida frente a frentexxxiii.

Por ello, si no se reconoce el otro bajo este concepto de alteridad se hacen imposibles el dilogo y la coexistencia armnica; adems perpeta la divisin entre superior y el subordinado que plante Aristteles.

El preguntar por el sentido de la existencia es, por consiguiente, un preguntar con los otros, un co-preguntar. Como tal, este preguntar singular supone el reconocimiento del otro como ser portador de sentido y como ser dialogante, digno de ser escuchado.xxxiv.

El desconocimiento de la alteridad y no co-preguntar conducen al dogmatismo y la uniformidad de la realidad, a excluir las mltiples perspectivas que pueden confrontar esa mirada dominante.

Ese trastorno o confrontacin al encuentro de el otro es defendido por el filsofo, historiador y escritor lituano-francs Emmanuel Lvinasxxxv quien cuestiona la construccin de un discurso-monlogo desde el Imperioxxxvi. Lvinas reconoce la diversidad -dentro de la hegemona de lo idntico como algo deseable.

Para Lvinas El reconocimiento no es solo una dimensin tica o social que viene despus de la teora, sino que es ante todo un exponerse al conocimiento a algo de ms que sobrepasa el lmite y da la medida de la insuficiencia de la sntesis cognoscitiva.xxxvii

Finalmente, el reconocimiento de la alteridad es pues esencial para limitar el poder del saber hegemnico y romper ese discurso histrico-acadmico repetido y enriquecer el debate terico con otros saberes.

En consecuencia, el reconocimiento de esa alteridad implica tambin asumir una posicin abierta, dialogantexxxviii que tienda puentes entre las diversas epistemologas existentes en el mundo.

Notas:

i Maverk, Johannes y Cabriol, Magaly. Existe una epistemologa latinoamericana? Construccin del Conocimiento en Amrica Latina y el Caribe. Plaza y Valds Editores. 1999.

ii Gmez-Muller, Alfredo. Alteridad y tica desde el descubrimiento de Amrica. Ediciones Akal, S.A. Espaa, 1997. Pgina 10.

iii filsofo, telogo, cronista del Rey y amigo del conquistador de Mxico. http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/2/725/20.pdf

iv Gmez-Muller, Alfredo. Alteridad y tica desde el descubrimiento de Amrica. Ediciones Akal, S.A. Espaa, 1997. Pgina 26.

v Los objetos con alma: legitimidad de la esclavitud en el discurso de Aristteles y Alonso de Sandoval. Una aproximacin desde la construccin del cuerpo. http://www.icanh.gov.co/recursos_user/los%20objetos%20con%20alma.pdf

vi Gmez-Muller, Alfredo. Alteridad y tica desde el descubrimiento de Amrica. Ediciones Akal, S.A. Espaa, 1997. Pgina 27.

vii Sousa, Boaventura y Meneses, Mara. Epistemologas del Sur, perspectivas. Ediciones Akal, 2014. Pgina, 102.

viii bidem. Pgina 226.

ix Grosfoguel, Ramn. La descolonizacin de la economa poltica y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad global. 2007,Pgina 395.

x http://ocw.unican.es/humanidades/introduccion-a-la-antropologia-social-y-cultural/material-de-clase-1/autores/goody

xi The Theft of history. http://sex.ncu.edu.tw/members/Ho/study/2012spring_WesternCivilization/the%20theft%20of%20history%20JACK%20GOODY.pdf

xii http://www.akal.com/libros/El-roxisten o-de-la-historia/9788446027584

xiii Esta historia tiene el gran mrito de proponer un Occidente humilde, un Occidente que conforma con otras regiones y culturas un mosaico mucho ms vasto de creatividad humana. La relatividad de las creaciones de Occidente es un desmentido de la fuerza de las razones que las impusieron mundialmente. De Sousa, Boaventura y Meneses, Mara. Epistemologas del Sur, perspectivas. Ediciones Akal, 2014. Pgina 432.

xiv http://www.boaventuradesousasantos.pt/pages/en/curriculum-vitae.php

xvDe Sousa, Boaventura y Meneses, Mara. Epistemologas del Sur, perspectivas. Akal. 2014. Pgina 435.

xvi http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/needham.htm

xvii De Sousa, Boaventura y Meneses, Mara. Epistemologas del Sur, perspectivas. Akal. 2014. Pgina 435.

xviii Grosfoguel, Ramn. La descolonizacin de la economa poltica y los estudios poscoloniales: transmodernidad, pensamiento descolonial y colonialidad global. 2007.

xix Enrique Dussel. http://enriquedussel.com

xx Existe una filosofa de nuestra Amrica? Augusto Salazar Bondy https://www.youtube.com/watch?v=242p4Fz3Sxw

xxi Enrique Dussel: el pensamiento mexicano ante la condicin humana. http://www.ensayistas.org/critica/generales/C-H/mexico/dussel.htm

xxii Gonzalez, George. La Filosofía de la Liberación de Enrique Dussel en

Para una Ética de la Liberación Latinoamericana". Revista de filosofa, A parte Rei. Enero, 2007.

xxiii http://www.uasb.edu.ec/index_publicacion.php?cd=59

xxiv Guerrero A, Patricio. La Cultura. Estrategias conceptuales para entender la identidad, la diversidad, la alteridad y la diferencia. Editorial Abya Yala. Ecuador, 2002. Pgina 86.

xxv Contra la exotizacin hegemnica de la mirada. http://www.revistaenie.clarin.com/edicion-impresa/exotizacion-hegemonica-mirada_0_719928015.html

xxvi Guerrero A, Patricio. La Cultura. Estrategias conceptuales para entender la identidad, la diversidad, la alteridad y la diferencia. Editorial Abya Yala. Ecuador, 2002. Pgina 88.

xxvii Otros proponen una ecologa de saberes, que es una contraepistemologa. En ella los saberes, los conocimientos interactan, se entrecruzan, y por tanto tambin las ignorancias. Sousa, Boaventura y Meneses, Mara. Epistemologas del Sur, perspectivas. Ediciones Akal, 2014. Pgina, 43.

xxviii Snchez, Fernanda. Resistencia lingstica en la voz de una lideresa mapuche. http://www.tlaxcala-int.org/article.asp?reference=11902

xxix La colonialidad es un orden de cosas que coloca a la gente de color bajo la observacin asesina y violadora de un ego vigilante. Espinosa, Yuderkys, Gmez, Diana y Ochoa Karina, editoras. Tejiendo de otro modo: feminismo, epistemologa y apuestas descoloniales en Abya Yala. Editorial: Universidad del Cauca. Colombia, 2014. Pgina 110.

xxx Briones, Claudia. La alteridad del cuarto mundo. Una deconstruccin antropolgica de la diferencia. Serie antropolgica, Ediciones del Sol. 1998.

xxxi bidem.

xxxii El trmino alteridad se aplica al descubrimiento que l hace del otro () Tales imgenes, ms all de las diferencias, coinciden todas en ser representaciones ms o menos inventadas de personas antes insospechadas, radicalmente diferentes, que viven en mundos distintos dentro del mismo universo. Otredad y alteridad. otredadyalteridad.blogspot.com

xxxiii bdem.

xxxiv Gmez-Muller, Alfredo. Alteridad y tica desde el descubrimiento de Amrica. Ediciones Akal, S.A. Espaa, 1997. Pgina 39.

xxxv Emmanuel Lvinas. http://www.filosofia.net/materiales/num/num22/levinas.htm

xxxvi El modo en que el otro se presenta en el discurso, manifestndose y siendo as Otro-distinto es llamado por Lvinas rostro. La fenomenologa del rostro proporciona los recursos para volver a pensar radicalmente la cuestin de la contradiccin. Samon, Leonardo. Diferencia y alteridad. Despus del estructuralismo: Derridas y Levinas. Ediciones Akal. 2005. Pgina 79.

xxxvii bidem. Pgina 81.

xxxviii Sin embargo, existen autores que plantean que hay formas de alteridad tan radicales que impiden toda posibilidad de comunicacin . Baudrillard seala que estamos en una poca de domesticacin del otro, de invencin del otro: el que piensa la diferencia es antropolgicamente superior. () El que no piensa la diferencia, el que no juega el juego de la diferencia, debe ser exterminado ()Esta es la alteridad radical, antisocial, una alteridad no negociable, incomunicable. Hacia una epistemologa del otro. http://www.facso.uchile.cl/publicaciones/moebio/02/frprin01.htm

Fernanda Snchez Jaramillo. Periodista, maestra en relaciones internacionales y trabajadora comunitaria.



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