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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-03-2015

Yemen
La lenta agona yemen

Guadi Calvo
Rebelin


Desde hace tiempo el fantasma de la guerra civil se yergue sobre la pequea nacin de la pennsula arbiga, la situacin del pas, el ms pobre de la regin, se aproxima al despeadero, exactamente al mismo donde cayeron Somalia, Afganistn, Irak y Libia.

Si los hombres de Ansar Allah, (los seguidores de Dios), de la minora zaid, una vertiente del chiismo, liderados por el clrigo Abul Malik al-Houthi, no se imponen en este conflicto Yemen corre el serio peligro de convertirse en otro Estado Fallido.

La meditica e instrumentada Primavera rabe cont a Yemen como un dao colateral, una vctima no deseada. Para 2011 gobernaba el pas Ali Abdullah Saleh, que llevaba treinta tres aos en el poder, gracias a su estrecha alianza con el Departamento de Estado y sus vecinos del norte, la familia Saud. La Primavera rabe diseada para eliminar enemigos como el Coronel Gaddafi o el presidente sirio Bashar al-Asad y los Ayatolas iranes, y poder balcanizar todava ms Medio Oriente, arrastr amigos y aliados fundamentales de Washington como el propio Saleh, el egipcio Hosni Mubarak o el tunecino Ben Al, los que afortunadamente fueron, ms o menos, remplazados por gentes afines.

Pero la Primavera rabe se ha empantanado gravemente en Yemen, y todava no encuentra salida. Tras los diez meses de revuelta el dictador Saleh debi renunciar al cargo en junio de 2011, despus de haber resultado herido en un bombardeo contra la casa de gobierno. En una extraordinaria operacin gatopardista lo reemplaz nada menos que su vicepresidente Abd-Rabbu Mansour Hadi, que prometi una transicin trasparente y tranquila, en ambos casos se equivoc. Su transicin trasparente termin con unas elecciones en las que Hadi, justamente, result ser el ganador, claro adems de ser el nico candidato. La traspareca tambin gener un paraguas protector sobre el dictador derrocado, ni l, ni toda la corte gobernante antes y despus de Saleh, perdieron ninguna de sus prerrogativas, como por ejemplo la de no ser investigados por casos de corrupcin.

La transicin que no fue trasparente tampoco est siendo tranquila, desde la asuncin de Hadi, los muertos han sido miles, segn las fuentes se habla de cinco mil, otras de diez mil. El pas no ha dejado de vivir en permanente estado de incertidumbre, donde el ejrcito no ha podido detener las exigencias de los grupos religiosos que pugnan por el poder: la minora zaid (47%) y la mayora sun (53%).

Por su conformacin tribal y el fuerte espritu secesionistas del sur, recordemos que desde 1967 a 1990 funcionaron escindidas la Repblica Democrtica Popular de Yemen de inspiracin marxista en el sur y la Repblica rabe de Yemen en el norte, pro occidental, Yemen tiene graves problemas para su integracin nacional.

Histricamente el poder central con capital San nunca ha podido controlar absolutamente todo el territorio. A estas dificultades casi naturales de integracin, hubo que sumarle la reciente aparicin de la milicia takfirista agrupados en al-Qaeda para la Pennsula Arbiga (AQPA) que a partir del 2012 ha construido en las montaas cercanas a la capital un verdadero santuario, donde han podido resistir a las incursiones de drones y aviones norteamericanos.

El asedio de los integristas de al-Zawahiri, los constantes atentados y el dejar hacer de los mandos del entonces presidente Mansour Hadi, oblig a las milicias chiitas houtes a abandonar la mesa de dilogo nacional abierta tras la cada de Saleh y pasar a combatir, no solo a los milicianos de AQPA, sino tambin a las tropas del gobierno central.

La lucha de la milicia Houtes o Ansar Allah, liderados por Abul Malik al-Houthi, de quin toman el nombre, provoc en enero ltimo que conquistaran la capital San, en el norte de pas y otras siete provincias, por lo que el presidente Hadi, se vio forzado a renunciar.

Para esta fecha en Yemen un nuevo grupo participa de esta guerra civil larvada el Estado Islmico, el califa Ibrahim (Abu Bakr al-Bagdad) ha dado, junto a Libia una particular, atencin a la pequea nacin de sur. El avance de Estado Islmico, creando provincias o wilayas no solo en Libia y Yemen sino tambin en Nigeria (Boko Haram), Argelia (Soldados del Califato), Egipto (Ansar Bait al-Maqdis), Afganistn (Jorasn), Pakistn y Filipinas, no se detiene. Estado Islmico se hizo presente en Yemen despus de que una de las ramas de al-Qaeda en la Pennsula Arbiga (AQPA) jurara lealtad al califa Ibrahim en la provincia de Dhamar.

Vecinos, amigos y enemigos.

Yemen, como durante los aos de la Guerra Fra, form parte del juego poltico internacional con su divisin norte y sur, hoy participa de la compleja trama Saud-Iran.

Las potencias occidentales, en este caso representadas por Arabia Saudita, no han aceptado la dimisin del presidente Mansour Hadi, por lo que tuvo que desistir del dorado exilio que lo esperaba y volver a investirse de presidente. Hadi se hizo fuerte en la ciudad portuaria de Adn, y desde all, ahora si formalmente llam a sus vecinos del Consejo de Cooperacin del Golfo (CCG, Arabia Saud, Kuwait, Bahrin, Emiratos rabes Unidos, Omn y Catar), que es como decir Estados Unidos e Israel y a una reunin del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para ser socorrido.

Los tres atentados suicidas con cinturones de explosivos contra las mezquitas chies de Badr y al-Hashush en el barrio de al-Yarraf, en el norte de San, ejecutados de manera coordinada durante la oracin comunal del viernes 20, que provoc ciento sesenta muertos y trescientos cincuenta heridos, revindicadas por Estado Islmico, hay que adjudicarlos a la intervencin saudita en el conflicto interno yemen. Las relaciones entre Riad y el Califa Ibrahim son complejas, por momentos actan en tndem en otros se enfrentan.

Las mezquitas atacadas son epicentro de reuniones de aclitos y simpatizantes de los rebeldes Houtes. El tercer atentado suicida que fracas estaba destinado contra otra mezquita chi en la regin de Saada, en el norte del pas, bastin Houthi.

Estado Islmico en el comunicado en que se atribuye los atentados declara: Esto es solo el comienzo que est por llegar. Que los politestas Houtes sepan que los soldados del Estado Islmico no descansarn ni permanecern quietos hasta extirparles. La AQPA haba deslindado responsabilidades sobre los atentados.

Entre los muertos de la mezquita de Badr se cuentan dos figuras relevantes del movimiento Houthi, el clrigo al-Murtada bin Zayd al-Muhatwari y Jaled al-Madani, uno de sus altos dirigentes polticos.

En paralelo miliciano de al-Qaeda para la Pennsula Arbiga (AQPA) y secesionistas del sur que actan en conjunto, atacaron un cuartel policial en a l-Hota, en la provincia de Lahj, cerca de Adn. All murieron dos atacantes y veintisiete policas.

Un da antes de los atentados a las mezquitas, aviones de guerra Houtes bombardearon la residencia donde se encontraba Mansour Hadi, de donde escap heroicamente escondido debajo de un niqab (un velo femenino) para evitar ser reconocido. Ya en un lugar seguro, no se sabe sin con velo o sin l, avis que sigue siendo el jefe del Estado yemen, adems de anular todas las decisiones adoptadas despus del 21 de septiembre de 2014, da en el que los houtes se hicieron con el control de San.

En la ciudad de Adn, donde murieron otras quince personas por los enfrentamientos entre las fuerzas Houtes y del presidente Hadi, cundo estos ltimos intentaron recuperar el aeropuerto de Adn y una base militar prxima.

Los hombres de Ansar Allah conquistaron el domingo la ciudad de Taiz, la tercera del pas, y la puerta de entrada hacia el sur por la carretera que une San con Adn.

Occidente y su representante en la regin, la familia Saud, no puede permitir semejante inestabilidad en Yemen, este pas cuenta con mil quinientos kilmetros de frontera con Arabia Saud, la instauracin de Estado Islmico en Yemen pondra en una delicada postura a Riad, que ya los tiene de vecinos en la frontera norte en Irak.

Por otro lado se sospecha que los Houtes tienen muy aceitadas relaciones con gran potencia regional Irn, por lo que aqu nadie est en condiciones de rendirse. Sumado al inters de todo occidente por la importancia geoestratgica del pas prcticamente dueo de estrecho del estrecho de Bab el-Mandeb (La puerta de las lamentaciones), que abre el paso desde el Mar Rojo a Suez y el Mediterrneo a los super petroleros que vienen desde el Golfo Prsico y su cercana una treintena de kilmetros con la conflictiva regin de Cuerno de frica, convierte al conflicto interno yemen en una cuestin clave de la poltica internacional. Otra cuestin insoslayable en este conflicto, el descongelamiento de las relaciones Tehern-Washington, que podra darle a la regin un perfil absolutamente diferente. Mientras la lenta agona yemen contina.

 

*Guadi Calvo es escritor y periodista argentino. Analista internacional especializado en frica, Medio Oriente y Asia Central. Colabora con diferentes medios escritos y radiales de Amrica Latina. Dirige en Facebook: Lnea Internacional, Revista Hamartia y Revista Archipielago (Mxico), Radio Madre (AM. 530) Radio Grfica (FM 89.3) Radio Cooperativa AM 770. Anur TV). Colabora con Rebelin y El Correo de la Dispora argentina y Alainet.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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