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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 08-07-2015

Indgenas de Kenia defienden el Patrimonio de la Humanidad

Miriam Gathigah
IPS


En el sur de la provincia Costera de Kenia se encuentra uno de los sitios ms singulares del planeta, compuesto por los restos de varias aldeas fortificadas, venerados por el pueblo indgena mijikenda como la morada sagrada de sus ancestros.

Conocidos localmente como kayas, estos sitios selvticos se remontan al siglo XVI, cuando se cree que la migracin de pueblos pastores de la actual Somalia origin la fundacin de varias aldeas que se extendan a lo largo de 200 kilmetros de esta provincia, a unos 500 kilmetros de Nairobi, la capital.

Los kayas prosperaron durante siglos, y sus pobladores desarrollaron su propio idioma y costumbres. Pero las aldeas comenzaron a fragmentarse a principios del siglo XX, debido a las hambrunas y los combates armados.

Aunque hoy en da estn deshabitadas, los mijikendas continan cuidando de los kayas, a los que veneran por ser depositarios de sus antiguas creencias y prcticas.

Pero ahora los kayas corren peligro.

El descubrimiento en los ltimos tres aos de grandes yacimientos de minerales de tierras raras en esta regin hizo que los bosques se convirtieran en blancos para la extraccin, el desarrollo y el desplazamiento de la poblacin indgena.

A medida que los promotores inmobiliarios y las empresas mineras se interesan por estas tierras, los lugareos se preparan para una pelea en lo que el Banco Mundial considera una de las economas de mayor crecimiento en frica subsahariana.

Unidos a nuestros bosques

Mnyenze Abdalla Ali, del Consejo de Ancianos del kaya Kinondo, que representa a una selva del condado de Kwale, en la punta ms austral de la provincia, dijo a IPS que los mijikendas se consideran cultural y espiritualmente unidos a sus bosques.

La comunidad mijikenda, con un total de 1,9 millones de habitantes, segn el censo ms reciente, comprende a nueve tribus con una lengua y cultura en comn.

Cada tribu tiene su propia kaya, que quiere decir hogar o pueblo construido en un claro del bosque, explic Ali.

Nada puede sacarse de la selva, ni siquiera una rama cada puede usarse como lea en nuestros hogares, subray Hamisi Juma, una residente local.

En consecuencia, la cincuentena de kayas desperdigados por los condados de Kwale, Mombasa y Kilifi, en la provincia Costera, albergan un nivel sumamente alto de biodiversidad.

El ministerio de medio ambiente, agua y recursos naturales de Kenia declar a la zona un punto excepcional de biodiversidad y se comprometi a asignar los fondos y recursos necesarios para su proteccin.

Pero la zona es algo ms que un rico cinturn ecolgico.

La Organizacin de las Naciones Unidas para la Educacin, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aadi a los kayas a su prestigiosa lista de sitios de Patrimonio Mundial en 2008, refirindose a la zona como un ejemplo excepcional de asentamiento humano tradicional representativo de una interaccin nica con el medio ambiente.

Asimismo, Unesco seal que el kaya representa una fuente fundamental del sentido de estar en el mundo del pueblo mijikenda y de su lugar dentro del panorama cultural contemporneo de Kenia.

Adems, los bosques son muy apreciados como repositorios de plantas y hierbas medicinales, segn Eunice Adhiambo, gestora de proyectos del Centro Ujamaa, una organizacin no gubernamental que apoya la lucha de los mijikendas por preservar los kayas.

En Kenia, 35 por ciento de los sitios de mayor valor de conservacin se encuentran aqu, aadi.

Si los promotores se salen con la suya vamos a perder gran parte de la riqueza que la madre naturaleza nos ha dado. Tenemos la responsabilidad de conservar este regalo porque no podemos comprarlo en ninguna otra parte, exhort.

Pero no todos en este pas de 20 millones de personas comparten su sentir, en particular los economistas, inversores y responsables polticos interesados ​​en que se cumpla la expansin econmica pronosticada de 5,4 por ciento en 2014 a seis o siete por ciento hasta 2017.

Minerales, una oportunidad tentadora

En 2012, la empresa minera Cortec Mining Kenya Ltd. anunci que haba encontrado un yacimiento de minerales de tierras raras por valor de 62.400 millones de dlares y que invertira hasta 200 millones de dlares en un emprendimiento en Mrima Hill, hogar de varios bosques kayas.

La empresa proyect una produccin inicial anual de 2.900 a 3.600 toneladas de niobio, un elemento utilizado en aleaciones de alta temperatura para tipos especiales de acero, como los que se utilizan en la produccin de gasoductos, automviles y motores a reaccin.

Los expertos calcularon que el yacimiento de Mrima Hill es el sexto mayor del mundo, con una vida til de 16 a 18 aos, y que pondra a Kenia en la lista de los principales exportadores de niobio.

Debido a la reaccin adversa de organizaciones ambientalistas y otros grupos de la sociedad civil ante el proyecto, preocupadas por el impacto de la minera en sitios ecolgicos y culturales sensibles, el gobierno revoc el permiso inicial de 21 aos concedido a la empresa.

A principios de 2015, el gobierno confirm la decisin de un tribunal que revoc el permiso, y anunci que el Estado controlara la prospeccin de los minerales.

El 20 de marzo, el ministro de Minera, Najib Balala, afirm en un comunicado de prensa que ni Cortec ni otra empresa podrn trabajar en Mrima. Esta ser gestionada en nombre del pueblo de Kenia y, en especial, de la gente de los condados de Mrima y Kwale en su conjunto.

Sin embargo, las comunidades indgenas siguen viendo con inquietud la ambiciosa agenda de desarrollo econmico de Kenia.

El sector minero y el inmobiliario se convirtieron en los principales motores del crecimiento del pas, y los yacimientos de minerales de tierras raras podra ser un gran impulso en ese sentido.

Adems, el descubrimiento de petrleo y gas natural en 2013 en el condado de Turkana, en la frontera de Kenia con Sudn del Sur, junto con la noticia de que los exploradores haban encontrado titanio a lo largo de los 500 kilmetros de costa, reaviv el temor de que los bosques kayas fueran invadidos y destruidos.

El Centro Ujamaa sostiene que algunas comunidades indgenas comienzan a ceder a las presiones de las industrias mineras y a la tentacin de dinero rpido que les ofrecen los constructores.

El kaya Chivara, ubicado en el condado de Kilifi, por ejemplo, est completamente degradado como consecuencia de la invasin humana, mientras que otros, sobre todo en el condado de Kwale, rico en minerales, estn en alto riesgo.

La inminente extraccin de niobio seguramente degradar al bosque, advirti Adhiambo, y resalt que los mijikendas tendrn un papel importante en impedir todo desarrollo potencialmente destructivo.

Una maldicin o una bendicin

Hasta el momento, el kaya Kinondo est en buenas manos. El Consejo de Ancianos se mantiene vigilante sobre la proteccin de los bosques.

Si tiene malas intenciones dentro de este bosque, una maldicin recaer sobre usted y creemos que es posible que ni siquiera salga con vida, advirti Rashid Bakari, un gua que trabaja con jvenes de la comunidad para llevar a los visitantes a los kayas, en dilogo con IPS.

La Constitucin de Kenia tambin es una fuente de proteccin. En su artculo 44 se estipula que la resolucin de disputas sobre tierras consuetudinarias debe incluir la participacin de la comunidad.

Este reportaje forma parte de una serie concebida en colaboracin con Ecosocialist Horizons.

Editado por Kanya DAlmeida / Traducido por lvaro Queiruga

Fuente: http://www.ipsnoticias.net/2015/06/indigenas-de-kenia-defienden-el-patrimonio-de-la-humanidad/



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