Portada :: frica :: Revueltas en el norte de frica
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 05-10-2015

Tnez
A cinco aos de la revuelta popular

Dominique Lerouge
Viento Sur


En enero de 2011 surgi una inmensa esperanza de bifurcacin en la historia en la cuenca mediterrnea, y ms all:

- en la regin rabe, la ola revolucionaria que emergi en Tnez se propag rpidamente a un buen nmero de pases;

- el ejemplo de la ocupacin de la plaza Tahrir en El Cairo inspir directamente a los Indignados de los movimientos de las plazas contra la austeridad neoliberal en Grecia o en el Estado espaol.

Cerca de cinco aos ms tarde, la contrarrevolucin ha avanzado de forma indudable en particular con:

- las masacres organizadas por Bachar El-Assad y las fuerzas islamistas en Siria,

- la vuelta a Egipto de un poder militar an ms represivo que el de Mubarak.

Por otra parte, la guerra asola numerosos pases de la regin y en particular la cercana Libia.

La situacin en Tnez hay que abordarla en este marco.

1. Un poder restauracionista

Desde enero de 2015 el poder es ejercido por una coalicin dirigida por Nida Tounes. Este partido se sita en continuidad con los gobiernos de la poca de Ben Al. Nida ha incluido en su gobierno de coalicin al partido islamista Ennahda, su adversario proclamado antes de las elecciones de octubre de 2014/1.

El primer objetivo del poder es frenar el proceso revolucionario en Tnez y restaurar el orden capitalista neocolonial dictado, por las multinacionales europeas, las instituciones financieras internacionales y la Unin Europea, en el pas.

Para lograrlo, tras el atentado terrorista de Susa/2, proclam el estado de urgencia con el objetivo de restringir las libertades democrticas, combatir las huelgas y asfixiar la movilizacin social/3. Los objetivos particulares de Ennahda son: no sufrir la misma suerte que sus primos egipcios condenados a muerte o encarcelados por el poder militar, obtener la impunidad de sus responsables (asuntos de corrupcin e implicacin en temas de violencia), mantener en sus puestos a los miles de personas que instal en el aparato del Estado tras su acceso triunfal al poder en 2012.

El objetivo concreto que persigue Nida Tounes era garantizar la impunidad a los corruptos de la era Ben Ali (proyecto de ley llamada de reconciliacin econmica/4).

2. El encadenamiento de los hechos desde 2011

El 17 de diciembre de 2010, surgi una ola de movilizaciones que tuvo su origen en la juventud de las regiones ms desheredadas y en la que la izquierda sindical y asociativa estaba muy implicada. Como consecuencia, la adhesin a la insurreccin revolucionaria del movimiento de estudiantes de primaria y de los habitantes de los barrios populares, en particular en la capital Tnez, hizo posible su extensin al conjunto del pas. El 14 de enero, el dictador Ben Al se vio obligado a abandonar el poder.

Conviene sealar que las organizaciones islamistas no participaron en este proceso. Una parte de sus cuadros estaban entonces en el exilio y otra parte en prisin.

Entre marzo de 2011 y diciembre de 2011, el notable del antiguo rgimen Beji Caid Essebsi, retirado de la vida poltica desde haca una veintena de aos, se convirti en jefe del gobierno. Logr, no sin dificultades, hacer volver el ro a su cauce, lo que acentu la distanciacin de una parte de la juventud y el movimiento obrero.

Tras la victoria electoral del partido islamista Ennahda el 23 de octubre de 2011, Essebsi anunci su retirada de la vida poltica. Luego dio una estrepitosa marcha atrs fundando el partido Nida Tounes. ste aglomeraba alrededor de su persona a diferentes tradiciones polticas, unidas en un discurso de rechazo casi visceral del islam poltico.

En 2012 y 2013, la poltica de los gobiernos dirigidos por Ennahda/5 estuvo centrada en los objetivos de proseguir la poltica neoliberal, infiltrarse en el aparato del Estado, islamizar la sociedad, poner en cuestin los derechos de las mujeres y organizar y/o encubrir la violencia contra el movimiento social y la izquierda.

En este marco, se pusieron en pie milicias islamistas, entre ellas las Ligas de proteccin de la Revolucin (LPR). Asimismo, retrgrados predicadores islamistas de Medio Oriente circulaban libremente por Tnez. El Presidente de la Repblica Marzouki acogi oficialmente a algunos de ellos en el palacio presidencial, as como a responsables de las LPR/6.

Tuvieron lugar importantes movilizaciones contra las tentativas del poder de poner en cuestin los derechos de las mujeres, as como contra las violencias provenientes de las milicias islamistas y/o del poder (disparo con postas de la polica sobre la poblacin de Siliana, ataque a la sede de la UGTT, asesinato de dos dirigentes del Frente Popular, etc.)/7.

Finalmente, en enero de 2014, el gobierno de Ennahda/8 se vio obligado a dimitir (ver ms adelante). Algunos islamistas, en particular en el seno de la juventud, se pasaron al terrorismo en Tnez, as como al yihadismo en otros pases. Simultneamente se ha asistido a una recuperacin de la actividad huelguista.

3. Una excepcin tunecina: la UGTT

En ningn otro pas de la regin rabe existe una organizacin sindical comparable a la UGTT/9. Con 750 000 afiliados pertenecientes principalmente a la funcin pblica y al sector pblico/10, (con un 47% de mujeres)/11, la UGTT organiza a alrededor de una tercera parte de los asalariados y asalariadas de su mbito de sindicacin.

Desde su fundacin en 1946, la UGTT no se ha contentado solo con la funcin reivindicativa. Al contrario, se ha implicadosimultneamente en la accin poltica, en particular en la lucha por la Independencia, en la que jug un papel de primer orden.

En el seno de la UGTT coexisten miembros pertenecientes al conjunto del espectro poltico tunecino, que por esta razn deben hacer pasar a un segundo plano su eventual pertenencia partidista, muy frecuentemente situada en la izquierda del tablero poltico.

En toda su historia, la UGTT ha oscilado permanentemente entre resistencia al poder y ser corrompido por ste, aptitud para el enfrentamiento y voluntad de negociacin, modo piramidal burocrtico de decisin y sistema de presiones internas sobre la direccin, multiplicidad de las fuerzas centrfugas y voluntad de mantener un marco colectivo.

Frente a los regmenes represivos que se han sucedido desde la Independencia, la UGTT sirvi a menudo de refugio eficaz a las fuerzas de la izquierda poltica y asociativa. De ello result una capilaridad profunda y duradera entre estos tres tipos de organizaciones.

Por todas estas razones, la UGTT ha jugado un papel central en todas las crisis que ha atravesado Tnez. No es por casualidad si la salida del gobierno de Ennahda en enero de 2014 se organiz alrededor de ella.

4. Las dificultades de la izquierda poltica para plantearse como alternativa

Contrariamente a otros pases de la regin rabe, la izquierda poltica ha podido mantener una existencia continuada en Tnez, incluso en los peores momentos de la dictadura, gracias al escudo representado por la UGTT. Sin embargo, en enero de 2011 era numricamente dbil y estaba marcada por una larga tradicin de clandestinidad, dispersin y sectarismo.

Los primeros pasos del Frente Popular

Tras una primera tentativa efmera tras el 14 de enero de 2011/12, lo esencial de las fuerzas de izquierda se reagrup en octubre de 2012 bajo el nombre de Frente Popular. Se reagruparon en l formaciones provenientes del marxismo leninismo, del trotskismo, del nacionalismo rabe y de la socialdemocracia/13. Por otra parte, una gran nmero de militantes, hombres y mujeres, del Frente estn personalmente implicados en la UGTT, la UGET (sindicato estudiantil) y diversas asociaciones.

El Frente tiene como aglutinante una tradicin de lucha en comn de sus fundadores contra la dictadura de Ben Al, incluso de Burguiba, una voluntad de acabar con la tradicin de dispersin de la izquierda as como de lograr las reivindicaciones sociales de la revolucin.

La principal orientacin inicial del Frente fue combatir simultneamente a las dos corrientes neoliberales que pugnaban por el poder entonces: los islamistas de Ennahda (que diriga el Gobierno en 2012-2013) y los modernistas de Nida Tounes que queran sucederle.

Entre las numerosas debilidades del Frente figuraban principalmente su debilidad organizativa, su falta de claridad poltica y sus imprecisiones programticas, su heterogeneidad, su miedo permanente al estallido y el riesgo de consenso carente de energa que poda resultar de todo ello. Como tela de fondo, los dolorosos recuerdos de los aos de prisin y de tortura, as como los centenares de muertos y de heridos en la huelga general del 26 de enero de 1978 y de la revuelta de enero de 1984.

El derrape de 2013

Como consecuencia de los asesinatos sucesivos de dos dirigentes del Frente Popular, el pas se vi atravesado por una ola de hostilidad hacia Ennahda. Fathi Chamkhi explica: El Frente Popular se haba quedado parado tras el asesinato, del 6 de febrero de 2013. Tras el del 25 de julio de 2013, el Frente reaccion en un primer momento vigorosamente, llamando incluso a la insurreccin. Luego, bajo la presin de Nida Tounes, se retract, para finalmente atenerse a los lmites del respeto del orden y de la legalidad establecida/14. Entonces la direccin del Frente Popular decidi formar una alianza con todas las fuerzas que se oponan al partido islamista en el poder.

Tras el asesinato de Mohamed Brahmi, este cualquier cosa salvo Ennahda se tradujo en la constitucin, en compaa de Nida Tounes, de un efmero Frente de Salvacin Nacional (FSN)/15. Uno de cuyos principales objetivos proclamados era la puesta en pie de un gobierno de salvacin nacional para reemplazar al gobierno vigente/16.

La redistribucin de las cartas

Al final, fue un gobierno provisional no dependiente de los diferentes partidos polticos el que reemplaz al dirigido por Ennahda. A partir de mediados de septiembre se organiz un proceso de cambio sin estridencias bajo la gida directa de un Cuarteto compuesto por la UGTT, el sindicato patronal UTICA, la Liga Tunecina de la Defensa de los Derechos Humanos y la Orden de los Abogados. En cuanto al FSN, rpidamente cay en letargo y luego se desagreg.

Fathi Chamkhi aade /17: De hecho, eran la cancilleras europeas, en particular la francesa, alemana, britnica, pero tambin estadounidense, las que verdaderamente controlaban el asunto. Como lo prueba el hecho de que lograron imponer el jefe de gobierno que queran, es decir, el ultraliberal Mehdi Jomaa, cuadro superior francotunecino de una filial de la multinacional del petrleo francesa Total. Como titulaba entonces el diario Le Monde, Jomaa fue un nuevo primer ministro nombrado bajo la presin occidental/18.

El proceso de reorientacin del Frente Popular

Desde enero de 2104, el Frente volvi progresivamente a su orientacin inicial. Su lnea actual puede resumirse as: ni Ennahda (y sus aliados de 2012-2013), ni Nida Tounes, ni la vuelta de los benalistas pata negra. Esto se ha traducido en los siguientes posicionamientos: negativa de sus diputados a votar la confianza al gobierno neoliberal de Jomaa que sucedi al dirigido por Ennahdael 29 de enero de 2014/19; afirmacin de la necesidad de combatir a la vez a Nida y al do Marzuki-Ennahda, en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el 11 de diciembre de 2014/20; la negativa a votar la ley de finanzas de 2015 y el presupuesto que se derivaba de ella a finales de 2014/21; la negativa a dar el voto de confianza al gobierno Nida-Ennahda y con ms razn, a participar en l en enero de 2015.

Esta orientacin del Frente fue ratificada recientemente en las manifestaciones del 12 de septiembre de 2015 contra el proyecto de ley de blanqueo de los corruptos de la poca de Ben Al. Este proyecto de ley prev concederles la amnista a cambio del pago de una cierta suma. Con la excusa de relanzar la economa, este proyecto de reconciliacin econmica intenta franquear un paso suplementario en la vuelta a la situacin de antes de la revolucin (ver ms adelante).

El Frente rechaz adoptar una posicin del tipo todo salvo los corruptos del antiguo rgimen. Ni se le pas por la cabeza coincidir el 12 de septiembre en la calle con fuerzas, ciertamente opuestas al poder actual, pero que participaron en la violencia contra el movimiento social y la izquierda. Se trataba, en primer lugar, del caso de las Ligas de Proteccin de la Revolucin (LPR), hoy oficialmente disueltas, pero tambin del CPR de Marzuki en el poder al lado de Ennahda en el perodo 2012-2013, y para quien las LPR hicieron la campaa en las presidenciales de finales de 2014/22.

Frente a la falta de claridad de las dems fuerzas polticas sobre este punto capital, el Frente Popular organiz de forma autnoma su cortejo en Tnez, contando solo con la compaa de las fuerzas que estaban de acuerdo en su planteamiento. Y esta firmeza ha sido recompensada dado que, por una parte, el cortejo del Frente Popular fue de lejos el ms numeroso de los que se sucedieron a horas diferentes en Tnez en la avenida Habib Burguiba y, por otra parte, las fuerzas provenientes de las LPR no se atrevieron a acudir, y las pocas decenas de manifestantes del CPR participaron individualmente, para finalmente ir discretamente a otro cortejo.

Actualmente, el Frente ha logrado reencontrar la confianza de una parte de quienes haban sido desorientados y desorientadas por su giro del segundo semestre de 2013, como lo han mostrado las elecciones de finales de 2014 con la multiplicacin por 2,5 del nmero de sus escaos en la Asamblea/24 y la multiplicacin en la primera vuelta de las presidenciales por 2,4 el porcentaje de votos obtenidos en las legislativas.

Pero para el militante de la LGO y diputado del Frente Popular Fathi Chamkhi, en una situacin de crisis social grave, tener 15 diputados de 217 (es decir, menos del 7 %), no es suficiente. Ciertamente, el resultado del Frente Popular podra haber sido peor, dados sus problemas organizativos, su debilidad de anlisis de la situacin concreta, sus vacilaciones polticas y sus dudas repetidas. El hecho de haberse dejado pillar en julio de 2013 por Nida en el Frente de Salvacin Nacional (FSN) fue un error. Hoy en da, eso est muy claro.

Lo que es positivo es que el FP ha mostrado que era capaz de gestionar sus tensiones y de corregir sus errores. Ha ganado en madurez, aunque sus debilidades se mantienen en el terreno del anlisis. El Frente Popular cuenta en sus filas con militantes con la capacidad y la experiencia necesarias para formular un proyecto coherente y comprensible. Pero no tiene que limitarse a actuar en el terreno parlamentario, sino a ocupar todo su espacio en las movilizaciones frente a la crisis econmica y social que atraviesa el pas/26.

Sin embargo, el posicionamiento del Frente desde hace un ao no est exento de oscilaciones y ambigedades.

Por ejemplo, Fathi Chamkhi explica /27: En 2014 hubo un debate intenso en el seno del Frente Popular sobre la cuestin de las alianzas electorales: una parte del Frente Popular se situaba en la ola del voto til y era favorable a una alianza electoral amplia anti-Ennahda. Nida ayud finalmente a zanjar el debate decidiendo presentarse sola a las elecciones legislativas. Un debate similar tuvo lugar en las elecciones presidenciales de finales de diciembre.

A finales de 2014, el Frente Popular estuvo incluso a dos dedos de una escisin: los dos diputados de la LGO haban anunciado por adelantado que no votaran a favor ni de la confianza al gobierno dirigido por Nida ni del presupuesto; y eso, cualquiera que fuera la decisin que adoptara el Frente/28. Al final, Nida opt por una alianza gubernamental con Ennahda y esto ayud de nuevo al Frente a zanjar en favor de la independencia respecto al poder.

En sentido inverso, en el ambiente del atentado de Susa en junio de 2015, los diputados del Frente Popular votaron la ley antiterrorista, denunciada sin embargo por numerosas asociaciones as como por el sindicato de los periodistas y la UGTT/29.

5. Dos desafos que se plantean a la izquierda tunecina:

La necesidad para la izquierda de reforzar sus lazos con la juventud

Entre el 17 de diciembre de 2010 y comienzos de marzo de 2011, la juventud rebelde fue una de las fuerzas propulsoras de la revolucin tunecina.

Posteriormente, el bloqueo del proceso as como la degradacin continua de condiciones de existencia ya precarias, llev a una parte de esta juventud a la amargura y/o al sueo del exilio en Europa. Lo que es ms inquietante, algunos se han vuelto hacia el islamismo armado/30.

En enero de 2015, Abderramn Hedhili, militante del movimiento social explicaba sobre este tema/31: Hay una cuestin ligada a la pobreza que no se ha abordado nunca. Se trata de la de los jvenes salafistas. Nadie habla de ello. Son numerosos, ms de 100 000. No hablo de quienes han tomado las armas y pasado al terrorismo. Hablo de los jvenes que estn al comienzo del recorrido.

Tenemos un programa social, econmico, cultural? Cmo abordar esta cuestin? Ni el gobierno, ni la oposicin, ni la sociedad civil, nadie (lo tiene).

Los salafistas son muy activos entre la juventud en los barrios populares. Porque desgraciadamente, en la izquierda, deberamos estar presentes en esos barrios, pero hemos dejado el sitio a los islamistas.

La indispensable convergencia entre las regiones costeras y las del interior

En efecto, desde varias generaciones, las regiones del interior son las ms desheredadas del pas. No es una casualidad si la revolucin de 2010-2011 comenz en Sidi Bouzid. En 2008 fue precedida por el levantamiento en la cuenca minera de Gafsa y luego, en 2010, por los disturbios de Ben Guerdane.

La ms emblemtica de las recientes luchas en las regiones del interior fue la de los jvenes sin empleo de la cuenca minera de Gafsa. Durante ms de dos meses, organizaron sentadas bloqueando casi totalmente la produccin y el transporte del fosfato y, por tanto, de la industria qumica relacionada con l. Frente a su determinacin, el poder se vio obligado a prometer la creacin de 1 500 empleos durante los prximos tres aos, de los cuales ms de un tercio en 2015. Pero este nmero sigue estando muy por debajo de las necesidades de esta regin, en la que la tasa de paro es oficialmente del 26 %, cuando asegura cerca del 10 % del PNB del pas/32.

6. Mltiples resistencias

Una ola de huelgas sin precedentes/33

Las movilizaciones sociales que se haban ralentizado desde la primavera de 2011 hasta finales de 2013 han vuelto a despegar en 2014 tras la salida de Ennahda del poder. Han alcanzado una amplitud sin precedentes en el primer semestre de 2015.

Una parte ha sido realizada por los ms precarios como los que trabajan en los tajos ganando en muchos casos menos que el SMI, o tambin los parados. Esta categora no va a permanecer con los brazos cruzados. Han esperado desde hace cuatro aos con la esperanza de una hoja de ruta que tome en consideracin su situacin. Pero no ha habido nada explicaba a comienzos de enero de 2015 Abderramn Hedhili.

En el primer semestre de 2015 ha habido mltiples luchas de parados como por ejemplo en la cuenca minera de la regin de Gafsa, como ya hemos mencionado.

Bajo el impulso inicial de los sectores en los que la izquierda de la UGTT es influyente, entre los y las asalariadas con empleo estable estallaron las huelgas en el primer semestre de 2015.

En el sector pblico han estado refrenados durante ms de tres aos: los salarios, por ejemplo, estn congelados desde 2012, mientras que la inflacin acumulada ha sido del 17,2 % en los tres ltimos aos. Entre las reivindicaciones adquiere una importancia grande la aplicacin de acuerdos que fueron firmados pero que jams han sido aplicados.

Los asalariados y asalariadas de los transportes pblicos han abierto el baile a comienzos de 2015, con una huelga sin preaviso que paraliz varios das Tnez y concluy con la satisfaccin de algunas de sus reivindicaciones/34.

A principios de abril de 2015, los y las enseantes de secundaria y su sindicato lograron una victoria histrica. Desde otoo del 2014, haban realizado varias huelgas de 48 horas con una repercusin de cerca del 100 %. Frente a la obstinacin del gobierno, bloquearon los exmenes del primer trimestre de 2015 y luego amenazaron con bloquear tambin los exmenes de fin de curso. Su determinacin ha dado frutos: el 6 de abril han obtenido aumentos salariales muy importantes, que deberan poder garantizar su poder de compra en el perodo 2012-2017.

Esta victoria ha reforzado la confianza de asalariados y asalariadas en su capacidad de lucha, y los conflictos se han multiplicado en las administraciones y las empresas del sector pblico. Generalmente las reivindicaciones tratan sobre las remuneraciones, el respeto por parte del poder a los acuerdos firmados anteriormente y la defensa y la reconstruccin del servicio pblico.

Las formas de lucha de los asalariados y asalariadas y sus estructuras sindicales intermedias y/o locales, dan fe de la amplitud de su exasperacin: repetidas jornadas de huelgas nacionales, decisin de boicotear los exmenes en la enseanza primaria, huelgas sbitas y sin preaviso en los transportes pblicos y en la red de distribucin elctrica, jornadas de gratuidad de la atencin sanitaria en los hospitales pblicos, etc.

Algunas de estas audaces formas de lucha han sido, al menos inicialmente, desaprobadas pblicamente por el Comit Ejecutivo de la UGTT. Es significativo sealar que en el caso de la distribucin elctrica, las huelgas con cortes de corriente comenzaron tras el rechazo por la base de un acuerdo firmado la vspera por la federacin correspondiente de la UGTT.

Tambin ha habido huelgas en el sector privado; por ejemplo en la gran distribucin, la industria alimentaria o el turismo/35.

Contrariamente a las desarrolladas en los transportes pblicos y la enseanza secundaria, la mayor parte de estas luchas no han conducido a conquistas reales.

El atentado de junio en Susa fue seguido de un parn en la movilizacin (ampliado por el Ramadn, la ola de calor, las vacaciones de verano, las amenazas antihuelga del poder, etc.).

Tras las vacaciones, las huelgas volvieron en la enseanza primaria y el transporte de mercancas por carretera. La continuidad de las luchas se considera tanto ms necesaria si se tiene en cuenta que en el sector pblico, los aumentos contenidos en el acuerdo nacional del 22 de septiembre entre la UGTT y el gobierno no bastarn para garantizar el poder de compra (salvo posiblemente en la enseanza secundaria)/36. Por otra parte, en el momento de escribir estas lneas, no ha habido ningn acuerdo nacional en el sector privado.

Una recuperacin o no de las huelgas depender lgicamente de la combinacin de una serie de factores. Entre ellos habra que mencionar el avance de las negociaciones en el sector privado, el respeto o no de los compromisos adquiridos por el gobierno y la patronal, la evolucin de la inflacin de aqu a 2017 y la forma que van a adoptar las luchas sectoriales, en particular las actualmente en curso en la enseanza primaria y los transportes por carretera.

La resistencia los recortes de las libertades democrticas

Las libertades democrticas constituyen la nica conquista que queda de la revolucin de 2011. Los intetnos de ponerlas en cuestin se han acentuado tras la proclamacin del Estado de urgencia tras el atentado de Susa.

En una declaracin publicada el 25 de julio de 2015, una serie de asociaciones, as como la UGTT y el Sindicato Nacional de Periodistas (SNJT), protestan contra los graves ataques a los derechos y libertades, las repetidas agresiones contra los ciudadanos, los periodistas y los asalariados de la prensa, as como el acoso con la excusa de la seguridad/37.

Los y las firmantes denuncian tambin el voto apresurado de una ley antiterrorista juzgada como liberticida y que, en concreto, contiene:

la definicin imprecisa de crimen de terrorismo y de incitacin al terrorismo

la falta de respeto de los principios de un juicio imparcial y justo

la ausencia de garantas sobre la inviolabilidad de los sospechosos,

la puesta en cuestin del carcter pblico de los procesos y el mantenimiento de la pena de muerte,

el amordazamiento de la libertad de prensa y del libre acceso a los datos

el mantenimiento de disposiciones legales que agravan las sanciones contra los ataques a las fuerzas del orden, y esto, a pesar de la demanda unnime de toda la sociedad de retirarlas dado su carcter atentatorio contra las libertades/38.

La movilizacin contra el proyecto de blanqueo de los corruptos de la era Ben Al/39

Acogido favorablemente por la patronal tunecina/40, el proyecto de llamada ley de reconciliacin econmica destinado a blanquear a los corruptos de la era Ben Al /41 es rechazado sobre todo por los y las participantes en la campaa No perdonamos/42 , la oposicin poltica y asociativa, as como por la UGTT.

Como explica el dirigente del Partido de los Trabajadores y diputado del Frente Popular Ammar Amroussia/43, nada puede justificar el blanqueo de quienes han robado el dinero pblico sin que rindan cuentas

Preguntado sobre este tema, Fathi Chamkhi aade: Este proyecto de ley es una maniobra poltica de cara a los grandes capos de la economa criminal, y por supuesto de los capitalistas corruptos que se enriquecieron bajo la dictadura. Intenta asegurar su apoyo a la estabilizacin del orden dominante. Este apoyo es indispensable al gobierno para acabar la puesta en pie de las nuevas reestructuraciones capitalistas neoliberales, particularmente deseadas por las instituciones financieras internacionales y la Unin Europea/44.

Hasta el ltimo momento, el poder ha querido impedir las manifestaciones previstas para el sbado 12 de septiembre contra el proyecto de ley, repitiendo que toda manifestacin estaba prohibida en el marco del Estado de urgencia. El jueves 9 por la noche, el Ministro del Interior intent incluso aterrorizar a los y las manifestantes potenciales afirmando que clulas terroristas durmientes se preparaban para atacar a los manifestantes, en particular en la avenida Burguiba de la capital en la que estaban convocados los y las manifestantes/45.

Pero quienes se oponan al proyecto no han cedido y finalmente hubo manifestaciones en Tnez capital, as como en numerosas localidades, como Sfax, Gafsa, Gabes, Tatauin, Tozeur, etc./46.

El ascenso de las luchas medioambientales

Como seala Abderramn Hedhili, el medio ambiente no es ya una preocupacin que solo interesa a las lites. Este tema afecta igualmente a una parte importante de la poblacin, como por ejemplo el problema de los residuos en la isla de Djerba, la contaminacin en la baha de Monastir, la de las fbricas en Gabes y por supuesto en la cuenca minera/47.

7. Conclusin: qu ha cambiado desde enero 2011?

Poder poltico

Antes del 14 de enero, la integridad del poder del Estado estaba entre las manos de Ben Al y su clan. Las elecciones eran un puro simulacro. Hoy, el Presidente y la Asamblea son elegidos. Pero el aparato policial, militar, y judicial no han sido depurados.

Economa

La orientacin econmica actual se sita en continuidad directa con la poltica neoliberal de Ben Al. La realidad del poder econmico no ha cambiado, y el poder poltico actual quiere incluso amnistiar a lo fundamental de los corruptos de la poca de Ben Al que haban sido objeto de persecuciones judiciales tras el 14 de enero.

Todos los indicadores econmicos estn en rojo: el crecimiento se acerca a cero, la inflacin est alrededor del 6 %, la deuda pblica exterior ha aumentado enormemente pasando entre 2010 y 2014 del 15,5 a 25 mil millones de dinares (7 a 11,4 mil millones de euros). El nivel de vida de la poblacin no deja de degradarse y el paro y la desigualdad entre las regiones no dejan de aumentar. Los jvenes y las mujeres son las primeras vctimas de esta situacin.

La dimensin de la seguridad

En tiempos de Ben Al, el Orden estaba asegurado por una polica omnipresente. La tortura se practicaba ampliamente, la libertad de expresin y de organizacin eran muy dbiles.

Inmediatamente despus del 14 de enero, el control de la polica sobre la sociedad se redujo mucho. La libertad de expresin y de organizacin han conocido un nivel jams conocido antes en Tnez.

Desde hace algunos meses, en relacin con la lucha contra los grupsculos islamistas terroristas, y los atentados que han logrado cometer, sobre todo los del Bardo y de Susa, el control y la seguridad han recuperado terreno/48.

Estos atentados terroristas fueron seguidos por la proclamacin del Estado de urgencia, la acentuacin del retorno al uso de la tortura, restricciones a la libertad de expresin y la detencin de alrededor de un millar de presuntos terroristas.

Sindicalismo y luchas obreras

Antes del 14 de enero, una gran parte de la direccin y del aparato de la UGTT estaba sometida al poder de Ben Al, con la oposicin de una serie de responsables intermedios y de militantes de base. El derecho de huelga era muy restrictivo y las luchas eran, a veces, duramente reprimidas.

Desde finales de 2011, lo fundamental de los responsables de la UGTT comprometidos con el rgimen de Ben Al han sido eliminado.

La voluntad de lucha de los asalariados y asalariadas y sus estructuras sindicales intermedias, ya se puede expresar libremente en el seno de la UGTT. Algunas de las formas de luchas practicadas han sido pblicamente desautorizadas por el Comit Ejecutivo. ste est en efecto a la bsqueda de un punto de equilibrio entre las exigencias contradictorias de la gente asalariada asalariados y de la patronal y el poder.

Vida poltica

Antes de 2011, la vida poltica estaba monopolizada por el clan Ben Al. El islam poltico era reprimido salvajemente, aunque hubo contactos discretos entre Ennahda y miembros del rgimen.

La izquierda poltica era fundamentalmente clandestina, reprimida, dbil numricamente, dispersa y marcada por el sectarismo.

Hoy, y por primera vez desde hace dcadas, en Tnez existe una verdadera vida poltica. Pero simultneamente el poder est actualmente entre las manos de Nida Tounes que encarna de forma creciente la continuidad con el antiguo rgimen.

Una primera gran diferencia con el pasado es que Ennahda est asociado a un gobierno que proclama su voluntad de erradicar a los grupos islamistas armados.

La segunda gran diferencia es que la izquierda poltica no est ya en la clandestinidad y est reagrupada en lo esencial en el Frente Popular. Ninguna otra formacin poltica de izquierdas dispone de una influencia real.

A pesar de sus debilidades y de sus ambigedades, el Frente constituye hoy la primera fuerza poltica de oposicin, incluso en el Parlamento.


Notas

1/ Participan tambin en el poder la UPL dirigida por el turbio negociante Slim Riahi y el partido ultra liberal Afec Tounes.

2/ El atentado de Susa del 26/06/2015 caus en total 38 muertos. Se produjo despus del del Bardo del 18 de marzo que haba provocado 23 muertes.

3/ "Dclaration du Front populaire sur la promulgation de ltat durgence" (7/7/2015) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article35383

4/ Esta voluntad de blanqueo suscita los aplausos de UTICA (sindicato patronal histrico, equivalente a la CEOE espaola) http://www.lapresse.tn/article/l-utica-attachee-a-la-loi-de-reconciliation-economique-et-financiere/94/5250 . En lo que a ella se refiere, la organizacin patronal CONECT demanda que este procedimiento sea incluso extendido al conjunto de tunecinos! http://www.businessnews.com.tn/tarek-cherif-propose-detendre-la-reconciliation-economique-a-tous-les-citoyens,520,58979,3

5/ Otros dos partidos estaban asociados al poder de Ennahda: el CPR de Marzuki a quien haban concedido la presidencia de la repblica, Ettakatol (seccin tunecina de la Internacional Socialista), dirigida por Ben Jafaar a quien se haba asignado para la presidencia de la Asamblea Constituyente.

6/ http://www.kapitalis.com/politique/14124-le-palais-de-carthage-deroule-le-tapis-rouge-au-predicateur-wahhabite-nabil-al-awadi.html y http://www.businessnews.com.tn/Tuni...

7/ En noviembre de 2012, la polica dispar con balas de posta sobre la poblacin de Siliana. El 4 de diciembre de 2012, milicias islamistas atacaron la sede nacional de la UGTT. El 6 de febrero de 2013, un dirigente del Frente Popular, Chodri Belaid, fue asesinado delante de su domicilio. El 26 de julio, lo fue Mohamed Brahmi, otro dirigente del Frente Popular.

8/ Sobre el perodo situado entre el asesinato de Mohamed Brahmi (26/07/2015) y la dimisin del gobierno Ennahda (enero 2014), hay en VIENTO SUR, http://www.vientosur.info numerosos artculos. Igualmente en http://www.europe-solidaire.org/spip.php?rubrique130

9/ Ver la presentacin de la obra de Hela Yousfi sobre la UGTT http://www.solidaires.org/article51... ou http://www.europe-solidaire.org/spi... as como la serie de artculos sobre la historia de la UGTT en http://www.europe-solidaire.org/spip.php?rubrique1027

10/ Hay en efecto 1,5 millones de asalariados en el sector privado as como 800 000 funcionarios y asalariados en el sector pblico. http://www.lapresse.tn/article/public-prive-la-satisfaction-des-uns-la-grogne-des-autres/94/5734

11/ No ha habido nunca una mujer en el Comit Ejecutivo de la UGTT y su presencia es muy dbil en las estructuras intermedias, incluso en sectores feminizados como la educacin.

12/ "Dclaration fondatrice du Front du 14 Janvier" http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article19928

13/ Las principales organizaciones que constituyen el Frente Popular son:

el Partido de los Trabajadores, antiguo PCOT, de tradicin marxista-leninista

el Partido de los Patriotas Demcratas Unificados (PPDU) -o partido Watad unificado- tambin de tradicin marxista leninista,

la Liga de la Izquierda Obrera (LGO), organizacin trotskysta afiliada a la IV Internacional,

la Corriente Popular (nacionalista rabe naseriana)

el Movimiento Baas (nacionalista rabe)

Kotb (socialdemcrata)

RAID (Attac y CADTM en Tnez)

Abandonaron el Frente Popular: Tnez Verde, el Partido Watad revolucionario (marxista-leninista) y el MDS (socialdemcrata).

14/ Declaraciones de Fathi Chamkhi recogidas el 29/09/2015

15/ Ver Entre le dj plus et le pas encore, Inprecor no 597, http://orta.dynalias.org/inprecor/home ou http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article29844

16/ Declaracin constitutiva del Frente de Salvacin Nacional (26 de julio), http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article29377

17/ Declaraciones de Fathi Chamkhi recogidas el 29/09/2015

18/ "Un nouveau premier ministre nomm sous la pression occidentale" (Le Monde, 16 dcembre 2016) http://www.lemonde.fr/tunisie/article/2013/12/16/tunisie-un-nouveau-premier-ministre-nomme-sous-la-pression-occidentale_4334890_1466522.html

19/ "Lorientation du Front populaire" (fvrier 2014) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article31234

20/ Dclaration du 11 dcembre 2014 : http://www.europe-solidaire.org/spi...

21/ Le dbat lAssemble sur le budget daustrit (11/12/2014) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article33859

22/ http://www.tunisienumerique.com/tunisie-video-les-lpr-et-les-wahhabites-avec-marzouki-ils-vaincront-ou-ils-vaincront/239030; http://www.lapresse.tn/article/pour...

El CPR (Congreso por la Repblica) de Marzuki estaba en el poder en 2012-2013 cuando tuvieron lugar la represin violenta de la manifestacin del 9 de abril de 2012, los disparos con posta de la polica contra la poblacin de Siliana a finales de noviembre de 2012, el ataque a la sede de la UGTT por milicias islamistas el 4 de diciembre de 2012, los asesinatos de Chokri Belaid (6/02/2013) y Mohamed Brahmi (25/07/2013), etc.

23/ http://www.businessnews.com.tn/le-c... ; http://www.businessnews.com.tn/le-c... ; http://www.letemps.com.tn/article/9...

24/ Aprs les lections lgislatives du 26 octobre 2014, Inprecor no 609/610 octobre-novembre-dcembre 2014 ; http://www.europe-solidaire.org/spi...

25/ La cuestin del Frente de Salvacin Nacional (FSN) ha estado en el corazn del congreso de la LGO de septiembre de 2013, que decidi salir del FSN por una votacin del 80%, a la vez que se mantena en el Frente Popular http://www.europe-solidaire.org/spi...

26/ Extractos de "Entretien avec Fathi Chamkhi sur le nouveau gouvernement et la politique du Front populaire" (12 febrero 2015) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article34315

27/ La normalisation est lance (11 febrero 2015) http://www.europe-solidaire.org/spi...

28/ Despus de las elecciones legislativas del 26/10/2014 (12 de noviembre 2014), http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article33830

29/ La votacin del FP sobre el texto final fue de 0 contra, 11 a favor, 0 abstenciones y 4 ausentes. http://majles.marsad.tn/2014/fr/vot...

30/ Varios miles de jvenes tunecinos participan en la yihad en diferentes pases, entre ellos Tnez: http://www.letemps.com.tn/article/9...

http://www.letemps.com.tn/article/9...

31/ Questions Abderrahmane Hedhili (16 janvier 2015) : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article34150 Abderrahmane Hedhhili es uno de los principales animadores del Foro Tunecino por los derechos econmicos y sociales (FTDES), una asociacin tunecina cuyas temticas son los derechos del trabajo, de las mujeres, medioambientales y los derechos de las personas migrantes. http://ftdes.net/ El FTDES est prioritariamente dedicado hacia las poblaciones con mayores dificultades y menos organizadas. Coopera en particular con la UGTT (de la que es miembro y diversas asociaciones tunecinas. El FTDES constituye naturalmente la columna vertebral de la organizacin de los foros sociales en Tnez.

32/ http://www.letemps.com.tn/article/90845/paralysie-totale-des-activit%C3%A9s y http://www.lapresse.tn/25042015/989...

33/ Recrudescence des luttes pour les salaires et lemploi (10/05/2015) : http://www.europe-solidaire.org/spi...

34/ A propsito de las conquistas obtenidas el 23 de febrero de 2015 en el sector de los transportes, http://www.lapresse.tn/16052015/948...

http://www.kapitalis.com/societe/27...

35/ http://www.vientosur.info/spip.php?...

36/ http://www.webdo.tn/2015/09/23/tunisie-les-majorations-salariales-dans-la-fonction-publique-par-categories/ y http://www.lapresse.tn/article/publ...

37/ Esta declaracin fue firmada por la UGTT, la Liga Tunecina por la defensa de los Derechos Humanos (LTDH), el Foro Tunecino por el respeto de los Derechos Econmicos y Sociales (FTDES), la Asociacin Tunecina de Mujeres Demcratas (ATFD), el Sindicato Nacional de Periodistas Tunecinos (SNJT), el Comit para el Respeto de las Libertades y de los Derechos Humanos en Tnez (CRLDHT) y la Federacin de Tunecinos para una ciudadana de las dos riveras (FTCR). http://www.europe-solidaire.org/spi...

38/ Leer igualmente La loi antiterroriste utilise pour restreindre la libert dexpression (11/08/2015) http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article35625 y Mettre fin aux abus scuritaires (3/09/2015) : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article35770

39/ Un collectif dintellectuels fustige la loi sur la rconciliation (4 septiembre 2015) : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article35776 y La gauche tunisienne contre le blanchiment des corrompus du rgime Ben Ali (3/09/2015) : http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article35777 y Manifestations contre le blanchiment des corrompus de lre Ben Ali (15/09/2015) : http://www.europe-solidaire.org/spi...

40/ http://www.lapresse.tn/article/l-ut... ; http://www.businessnews.com.tn/tare...

41/ http://lemilieuautorise.com/2015/08... http://www.gnet.tn/temps-fort/tunis... ; http://www.lapresse.tn/article/amro...

42/ http://nawaat.org/portail/2015/09/1...

43/ http://www.lapresse.tn/article/des-...

44/ Declaraciones de Fathi Chamkhi 14/09/2015

45/ http://www.lapresse.tn/article/ghar...

46/ http://www.businessnews.com.tn/des-... ; http://www.lapresse.tn/article/marc...

47/ Questions Abderrahmane Hedhili (16/01/2015) : http://www.europe-solidaire.org/spi...

48/ Algunos ejemplos de enfrentamientos entre islamistas y fuerzas de seguridad :

http://www.lemonde.fr/afrique/artic...

http://www.rtci.tn/chronologie-oper...

http://www.lapresse.tn/16062015/100...

http://www.lapresse.tn/16062015/100...

http://www.lapresse.tn/16062015/100...

Et un rcapitulatif : https://inkyfada.com/maps/carte-du-...

http://www.tunisienumerique.com/tun...

http://directinfo.webmanagercenter....


Traduccin: Faustino Eguberri para VIENTO SUR

Fuente original: http://vientosur.info/spip.php?article10543



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter